Hace más de dos años, cómo pasa el tiempo, realicé una entrevista a Demian Recio, alma mater de Ô Paradis, con la intención de incluirla en la revista Antiphonal. A Jesús, director de la revista, no le gustó, y le mandó otro cuestionario. Supongo que él tenía otra idea al respecto. Mi idea no era hacer una entrevista al uso, Demian merece algo más. Lo que pretendía era realizar un sanamiento psicomágico que curara nuestras heridas, y creo que funcionó bastante bien. Creo que entre él y yo hay algo muy especial, de esas relaciones que tenían los caballeros del siglo XIX, noble y repleta de admiración mutua. Al menos desde este lado del río lo veo así.
Fueron días intensos. Un día antes había tocado Current 93 y la sombra del concierto era alargada. Yo estaba despertando de una pesadilla, y ese viaje me devolvió la juventud a una velocidad sónica. La conversación fue poco a poco fluyendo, y me parece una pena que cayera en el olvido. Repito, esta entrevista es de hace años, es una foto en sepia de otro tiempo, un tiempo rescatado. De mis archivos personales y de Maldoror tengo cosas parecidas, tesoros escondidos que iremos sacando poco a poco.
ESE PUTICLUB LLAMADO Ô PARADIS
Hay un cuerpo al que alimentar (sexualmente, sentimentalmente, intelectualmente y nutricionalmente), un alma con el que ser consciente y trascender a un estado superior, el Yo esencial, en el que encontramos a un Dios interior… Este “camino de autorrealización” de Alejandro Jodorowsky me sirvió para formular este cuestionario a otro seguidor “psicomágico” convencido, Demián Recio, alma mater de uno de los proyectos musicales más sensiblses, puros y poéticos que conozco. ¿Cantautor oscuro? ¿Dark Folk Mediterráneo? ¿Pop sincero? la verdad, no se parece a nada que hayamos visto nunca.
Por Alberto Monreal
EL YO PERSONAL: LA NECESIDAD
Eres uno de los autores más prolíficos que conozco, diriase que en vez de una discografía tienes un diario. La música te rodea tanto que parece que la necesitas para respirar, a un nivel casi de necesidad física…
Hmmm, lo que creo de entrada es que las personas elegimos mucho menos de lo que creemos, cuando nacemos, nacemos con unas determinadas características, y si luchamos contra nuestra naturaleza vamos mal, y yo soy una persona que he tenido facilidad para el ritmo y la armonía, y muy introvertido, que he tenido dificultad para relacionarme con la gente. Entonces he encontrado un arma que es el escribir canciones y contar historias. He salido a un escenario, he sentido cosas tocando, y el público las ha sentido también, y es ahí cuando sí he sentido lo que me preguntabas… Si no hacía esto, pensé, reventaba.
¿Te sientes cómodo con la etiqueta de cantautor?
La verdad es que la palabra “cantautor” me parece muy bonita, pero esto de las etiquetas es complicado. Por ejemplo a la gente de Punch record, donde edito, nos llaman postindustrial, y a mí me dicen que hago “industrial mediterráneo” o “neofolk” y yo creo que no hago nada de eso, lo que yo hago es pop sincero, y eso es lo bonito porque siendo sincero siempre es personal, y siempre nuevo, porque yo no soy de los que pienso que todo este inventado, porque la música si es sincera es personal y siempre tiene algo nuevo que decir porque no hay dos personas iguales. Los tiempos cambian, la gente cambia y siempre hay cosas nuevas que ofrecer…
EL YO PERSONAL: EL SENTIMIENTO
Tus letras, en general tu música, está muy, muy cercana a la poesía…
Sí, lo que ocurre es que realizar una grabación no tiene nada que ver con escribir un poema o escribir una novela. Puedes ser mal escritor pero buen letrista, porque escribir una letra para una canción es lograr que el ritmo de tu tema funcione y estás explicando tu vida, bueno, no tu vida, sino que vuelves a tu vida para explicarte, y si la gente lo entiende perfecto.
En este sentido hay algunas palabras claves en tu discografía que me parecen fundamentales y me gustaría que me explicaras su significado…
Los sueños: Pues los sueños son muy parecidos a la realidad. Cuando estas soñando por ejemplo puedes tener un sueño horrible y estar en calma y puedes tener un sueño muy tranquilo y ser horrible. La vida es así. Todo puede ir mal, pero si tú estas en paz contigo mismo vas a estar bien, y al revés, puede irte muy bien en la vida y ser un suicida en potencia.
El mar: El mar todo el mundo lo atribuye a que soy una persona mediterránea, pero a lo mejor la explicación es mucho más tonta. Para mí el mar es una metáfora perfecta para explicar lo que pasa dentro de una persona. Cuando está turbio no podemos reflejarnos en él. Cuando no está en paz no da reflejo.
La Sirenas: Es el punto femenino del asunto (sonriendo)… Las sirenas cantan para matarte. “La Belleza mató al monstruo”, dicen, en La Bella y la Bestia. El asunto va por ahí.
Esto me recuerda a lo que decía Oscar Wilde :”Las escaleras que llevan al infierno se encuentran en el cielo”… Esa frase podría ser tuya. Ahora que lo pienso, en realidad, creo que toda tu discografía se puede englobar dentro de esta frase…
Ô Paradis habla de eso. Los opuestos son puntos diferentes de la misma cosa… Hablo de diferentes puntos de vista sobre una misma escalera…
EL YO PERSONAL: LO INTELECTUAL
Has colaborado con grupos de la escena Dark Folk. Europea como Allerseleen y Novy Svet. ¿Te encuentras afín a esta escena?
Sí, con Kadmon surgió la colaboración cuando lo conocí en el festival Arcana Europa, en Cuenca. Me cayó muy bien la humildad que ofrecía a la gente. Nos escribíamos. Creo que en esto de las colaboraciones siempre surgen por amistad, él me pareció muy creativo y creo que mantenemos una buena amistad, de hecho creo que mantenemos una mayor amistad que afinidad musical. Y con Novy Svet tres cuartos de lo mismo. Se ofrecieron con una humildad increíble. Ellos vendían mucho, yo nada, y me dijeron que les había impresionado muchísimo mi trabajo y que querían grabar un disco conmigo. Todo esto por email, sin vernos la cara, e incluso grabamos un disco sin vernos el rostro, mandándonos la foto, como en una historia de amor. Incluso teníamos en la nevera nuestras fotos… Luego empezamos con el segundo disco, pero este ya no tenía la inocencia y la ingenuidad del primero, pero era más profesional, ya grabado cara a cara. Siendo sincero, esta colaboración me influyó muchísimo, personal y musicalmente, y pensé que tenía que separarme de ellos musicalmente, no personalmente. De hecho lo que estoy grabando ahora no tiene nada que ver con aquello. Si ellos escuchan lo que hago ahora les parecería horrible, pero eso es algo bueno…
Tu último disco es algo nuevo, sí…Aunque creo que en tu discografía ha habido cosas que ya antecedían a “La boca del infierno “, que es bastante oscuro y negativo, y es que nunca has tenido miedo a hurgar en la llaga…
Sí, es más experimental. Sí es más negativo. Aunque a veces me equivoco con eso de hurgar en la llaga, porque a veces crees que las estas curando y en realidad estas tirando sal. Pero es un disco que lo grabé muy rápido, no podía pensar mucho, fue como coger aire y luego soltarlo. No quería mantener mucho el aire porque moriría ahogado. Lo grabé en un mes y hay mucha gente que se queja de eso, pero a mí me gustan esos discos… Suelen ser más sinceros y están libres de influencias.
Ayer toco Current 93, del que eres seguidor, ¿Qué te pareció?
Yo empecé escuchando dark folk. En los años dorados de World Serpent. Los más importantes eran Death in June, Coil y Current 93. DIJ me parecía genial porque quería recuperar el honor de las personas, y que por otro lado jugara con una imaginería nazi chocaba bastante. Con Coil, con John Balance, que era una persona capaz de evocar una Belleza increíble, y combinarlo con una escatología también increíble, lo cual hacia que la Belleza resaltará más, y me encantaba también David Tibet porque era como un niño gamberro, ¿y por qué no decirlo?, un místico. Era todo muy mágico y lleno de contradicciones, como la vida misma… Lo que pasa es que ahora creo que han dejado de ser tan mágicos. Balance ha muerto. Douglas Pearce ha perdido el norte y David Tibet ha explicado ya todo lo que tenía que explicar, y da más vueltas a lo mismo.

Vaquero amante del rock and roll
Tu actual discográfica es la italiana Punch records, ¿Cómo entraste en contacto con ellos?
Fui el año pasado a tocar a Tokio con Novy Svet como bajista. Y coincidimos con Ait, de Italia, que es el líder de Ait!, que lleva Punch Records y se gana la vida con su discográfica. Y también coincidimos con Lutwaffe, un grupo americano amigos de Douglas Pearce y que hacen Dark Folk. Luftwaffe me cayeron bien, pero eran más de lo mismo, me parecieron góticos haciendo Dark Folk. El concierto de Novy Svet estuvo bien, pero el de AIT fue increíble. En el hotel nos juntamos y hablamos de todo, de música, de mujeres, de todo… Siempre decíamos, venga, el último cigarro y a dormir, y nunca era el último, y así nos hicimos muy amigos. A Ait le gustaba mucho mi música y me vendió muy bien su discográfica, y tenia él unas ansias tremendas de crear una familia… Eso me pareció pretencioso porque lo de la Wold Serpent no creo que se vuelva a repetir. Además no tenemos mucho que ver en modas o estilos. Pero le vi muy honrado y con gran criterio para elegir bandas, y me siento muy honrado de que quisiera que perteneciera a su sello, y por eso estoy aquí.
El tema “Tokio”, incluido en tu disco, me imagino que proviene de tu estancia allí en esos conciertos…
Sí, sí… Compre discos, recogí sonidos… Todo viene de allí…
¿Por qué hace unos años cambiaste el nombre de Ô Paradis a Dakshineswar?
Es una pregunta complicada, muy complicada. No sé si debería contestarla, pero yo te contesto. Hubo un problema, un problema de egos, con gente que estaba en Ô Paradis, y yo decidí que el proyecto debería ser yo solo porque quería contar exclusivamente mi experiencia, no la de más gente, y decidí cambiar de nombre, pero me di cuenta que era una tontería, porque ya estaba haciendo eso desde el principio con Ô Paradis, y además el nombre era mucho más bonito.
Es un nombre muy afortunado…
Sí, viene de un disco de Death In June… Me gustó la tipología de las letras, pero al mismo tiempo me pareció muy vacío de contenido. ¡Si montase un puticlub creo que lo llamaría Ô Paradis! El nombre de un grupo es como un tatuaje, lo importante es que quede en tu piel, no lo que signifique.
EL YO PERSONAL: LA LÍBIDO
En tus discos hay mucho deseo, mucho sexo, que parece competir con tu lado más romántico. Es un sexo muy descarnado, muy fuerte, es cuando utilizas más ruido…
Lo ves más agresivo cuando hablo de sexo… Bueno, por ejemplo la canción “Palabras” no es así, es muy serena y trata de un hombre masturbándose en su habitación… Bueno, en esto, como en todo, hay que diferenciar Ô Paradis de mí. Yo pongo lo mejor de mí, o lo peor, pero no me pongo yo, el del día a día. Creo que el sexo en Ô Paradis está contemplado desde la óptica de un niño. Desde la masturbación, desde las primeras curiosidades… Entonces el sexo era mucho más intenso que ahora que tengo 30 años, que es muy diferente, y lo añoro porque era una etapa muy divertida
Bueno, yo creía que los “Coñitos” eran algo más divertidos…. (La portada de “la boca del infierno” es una vagina tomada desde un prisma especialmente repugnante).
Para mí el “coñito” de la portada era algo muy desagradable, yo quería hacer algo que no fuera nada sexual. Hay coños preciosos, pero el de la portada es excesivamente carnoso, no me parece una foto afortunada de un coño, era eso lo que buscaba. Esto no es sexo.
Te lo dije como una broma pero te reconozco que hay algunos que dan miedo…
Sí, dan respeto, traen problemas…
Problemillas que adoramos…
Sí, aunque si te fijas, comparándolo con el pene, este es muy simple, es un tubo, es un falo. Y eso describe muy bien al hombre, citando a Jodorowsky, somos semitontos. Y cuando miras un coño, hay muchos rincones, y eso describe muy bien a la mujer.
EL YO SUPERIOR: LA CONSCIENCIA
Elígeme uno de estos personajes, con el que más te identificas: Campeón, Héroe, Genio, y Santo.
Elijo el Santo. (El Santo según Jodorowsky emana del centro emocional de las personas, N del A.)
Eres consciente de lo que haces en Ô Paradis… ¿De dónde vienes, a dónde vas? ¿Piensas en ello?
De donde vengo lo tengo claro. A donde voy, ni idea. Creo que si eres una persona agradable hacia los demás no haría música. Creo que lo que es bueno para Ô Paradis es malo para mí, y lo que es bueno para mí es malo para Ô Paradis, pero bueno, eso también me ayuda a estar vivo.
¿Cómo ves la escena en Barcelona?
Yo no veo escena en Barcelona, conozco de otros sitios a Morpheus, a Traje de Saliva, y lo hacen bien, pero desconozco lo que hay por ahí… Hay contactos, y eso no es una escena… De hecho no la crean los grupos, lo crean las tiendas, las revistas, y se puede decir que no hay escena en España…
Uno de mis 10 mejores conciertos fue uno vuestro en el Laboratorio en Madrid, en el Al´Laboratorio…
Sí, es algo mágico… En el de Current ayer pasó eso, y ese día no fui consciente pero te creo… Creo que la finalidad de un concierto es que sienta algo parecido al artista, si este está emocionado…Si no pasa esto es un fracaso.
EL YO ESENCIAL: EL DIOS INTERIOR
¿Crees en Dios o en algo superior?
Creo en casi todo, no en algo superior… La vida es una gran mentira, somos títeres de una imaginación superior, somos como proyecciones mentales de una inteligencia real, preocupados por problemas muy pequeños…
Seguro que tienes muchas cosas preparadas…
Sí, en la recamara tengo unas cuantas… Muchas… Hay gente que piensa que voy a seguir la línea de “la Boca del infierno”, y no es así, es una cosa circunstancial… Lo más inmediato es un recopilatorio de Ô Paradis de 32 canciones a salir en Punch records, un cd de 16 con temas que no he utilizado que no incluí en ningún disco pero que están muy bien y otro con 16 temas viejos pero remasterizados… Y luego tengo un cd nuevo ya grabado, sólo falta remasterizarlo y ¡esto es lo que hay!
Gracias Demian. Y perdón por no haberlo publicado antes.