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Viernes, Mayo 28th, 2010 | Author: him

Lunes, Abril 05th, 2010 | Author: him

Después del día D lo perdí todo. Familia, amigos, todo. Me costó no pegarme
un tiro como hicieron muchos otros. La gente caía en la desesperación y no
había futuro ninguno. Nunca lo hubo en realidad. La máquinas fueron poco a
poco hurgando en la herida de una humanidad sin ideas y sin alma. El
apocalípsis fue desde entonces cosa de todos los días y la lucha por la
supervivencia se instaló para siempre entre nuestros días y nuestras noches.

Así que me puse manos a la obra para recuperar El Legado. Conocía varías
tiendas y a varios coleccionistas, y poco a poco, arriesgando mi vida en más
de una ocasión, recuperé de los escombros el impulso de una humanidad
perdida. Lp´s, Cd´s, cassetes, cualquier cosa me valia. Mientras todos
supieramos quien era Iggy Pop, todo iria mejor. Comencé pinchando en los
bajos de las estaciones de metro, en el interior de las bases de la
resistencia humana, donde fuera, en vagones vacios o en salas de
mantenimiento, daba igual. Solíamos hacerlo antes de nuestras escaramuzas,
antes de nuestros ataques suicidas. Bailabamos como si fuera nuestra último
día en la tierra mientras en la superficie, el Metal reinaba sobre la sangre
derramada de la raza humana.

El Rock and Roll desahuciado, terrorista y tan tan humano, fue la antorcha
que iluminó la angustia que nos consumia. De nuevo, y por segunda vez, Los
Ramones, Einstuerzende Neubauten y Rafaella Carra salvaron del vacio a la
raza humana. El futuro del mundo se fragua en noches subterraneas como esta.
¡Bien pudiera ser la última!

Rock and roll Resistance — Anticyborg techno - Apocalyptic Folk - Skynet
Punk - AK47 Noise - Swarzenegger Pop - T -800 Noise - Industrial Noise

Clash, Rezillos, Duran Duran, Ministry, Swans, Death in June, Bauhaus, IAMX,
Ultravox, Blondie, Death In June, y cualquier cosa menos Guns and Roses…

Viernes, Marzo 06th, 2009 | Author: admin

David Coll ha publicado su tercera obra, probablemente su nuevo y espero no último Opus Magnum, en su ya dilatada trayectoria a lomos de la rima. La obra reza “Las Noches del Corazón” en su portada, editada por Sial/Fugger Poesía, y es una invitación al lector hacia un viaje hacía el lado oscuro del mundo, al corazón del mal y a la postura del ser humano ante el horror del mundo.

Soy escudero fiel de este Quijote desde tiempos inmemoriales, y se puede decir que si alguien ha visitado las nueve cámaras dantescas del infierno, éste ha sido David. Con su capa, envuelto en vino y soñador en su Musa. Pero también fascinado por la rima y sus misterios, por el reinado de la injusticia sobre el Bien, por el Mal y por su capacidad para seducir y enamorar. También aparecen en el Dramatis Personae de “Las Noches Del Corazón” Dios, la fe, La Belleza, y sobre todo, la Muerte, todo ello expresado con un matemático rigor en cuanto a la métrica y a la rima, predominando sobre todo el soneto en su forma de articular los versos.

David Coll se afrenta al mal siendo poseí­do, describiendo con crueldad y a veces con un obsesionante martilleo, todas y cada una de las gotas de sangre que gotean de la culpabilidad de una sociedad capitalista injusta y arbitraria. David desenmascara la realidad: “Con sangre inocente nos manchamos las manos”, dice en el poema manifiesto “Al Lector”. Todos somos culpables. La sociedad es injusta, pues hay caídos, vagabundos, yonquis, trabajadores alienados, toda una fauna urbana negra, raída y explotada, y David nos acusa a todos, complices de la farsa.

Desde la noche se hace un retrato a las zonas más oscuras de la ciudad. Al imaginario bohemio más habitual, como las putas, los borrachos, los locos, se unen también yonquis, y hasta el alienamiento de la clase media. Se “despacha” también a la clase dirigente, políticos y clases sociales poderosas.

En este árido escenario, el poeta piensa también en el placer, en el vino y en el amor, un amor siempre esquivo pero esperanzado en si mismo, pues posibilita un estado de elevación al que David aspira en todo el libro. Elevación en un sentido cristiano. David parece repasar la Biblia y sus mensajes para recapacitar como un pecador en dolor sumido, atronado por la conciencia y por la frustración de un mundo que no tiene sentido, a veces quizá esperanzado por el arte o por el amor… Se habla del Mal, sí, pero para redimirse y para salvarse de un sentido muy culpable de la existencia. Desde este punto de vista, paradojicamente, estamos ante un libro muy enraizado en las clásicas preocupaciones cristianas.

El autor y un servidor. Detrás, siempre detrás, Notre Dame, en París.

El autor y un servidor. Detrás, siempre detrás, Notre Dame, en París.

Sin embargo, los dolores agridulces de ciertos poemas se tornan increí­blemente agresivos y sin duda alguna soliviantaran la opinión de más de un lector… En el soneto “Ensueño Criminal” se relata desde el punto de vista de un criminal la violación de una niña, algo que está expresado con un realismo descarnado y que puede resultar desagradable. Es lo que pretende David, pasear el cuchillo por la sangre de todas las víctimas y clavárnoslo en la conciencia, y ante esto, no todo el mundo reaccionará bien, pues para comprender estas Noches del Corazón hace falta algo más que coraje. Duele su lectura. A veces demasiado, dificultando el leer la obra del tirón. A veces se atraganta. Pareciere más una copa amarga a la que visitar de vez en cuando para satisfacer nuestro gusto masoquista por el embrujo de la poesía oscura, suicida, que tan buenos frutos dio a Baudelaire en “Las Flores del Mal” y que David retoma con acierto en sus “Noches Del Corazón”. Un libro extremo, valiente y sin pelos en la lengua, una heroicidad divina en tiempos de sequía.

Me acuerdo, antaño, en el comienzo de los tiempos heroicos, que David venia a nuestro encuentro oculto en la noche con su capa como estandarte y su afilada sonrisa como pasaporte al vampirismo poético. Traía consigo una ochentera mochila azul de deporte que tintineaba en su interior una música de cristal liquido. Se reía al vernos igual que el hechicero trae al cordero para oficiar un sacrificio. Nunca antes fue tan paradójica una bolsa para hacer deporte. De su interior, abierta en canal, salían caldos malditos de las tierras más ricas del mediterraneo, decenas de ellas, prestas a ser vendimiadas por nuestras sedientas almas de bohemia poética.

Esas noches, en parques, junto a estatuas, a la luz de la luna, en palacios ajenos, en prostíbulos, junto a arpías y junto a Judas, todas esas noches, escribieron entonces nuestras “Noches del Corazón”. Ahora, 20 años después, tras poseer la sabiduría del que conoce el infierno, perdió su alma y la recuperó ajada, tan amarga como la vida misma, David vuelve a abrir la mochila, pero esta vez sale un libro. Da igual, el resultado es el mismo, ese de embriagador dolor.

Sábado, Febrero 07th, 2009 | Author: admin
hace 18 años...

hace 18 años...

Este pedazo de papel arrugado de aquí a la izquierda yace desde ayer huérfano, abandonado, recobrando un nuevo significado desde que Lux Interior se ha descalzado para siempre de sus tacones de aguja. Lux interior ha muerto. Qué putada.

El caso es que los objetos no tienen vida propia, tienen la que les damos, aunque en este caso, también tienen la vida que les quitamos, resultando su significado diferente según devienen los acontecimientos. Hoy me toca reflexionar sobre este arrugado trozo de papel a raíz de la tragedia de Lux.

Tenía 20 años, un coche, y mi colección de discos de the Cramps pegados sin remedio al plato del tocadiscos. Mi compañero universitario David, que tenía un master en pogo punk en Getafe,  me acompañó hasta Zaragoza, ya que los Cramps vetaron Madrid en sus giras después de sufrir el “cariño” de los punks madrileños en un concierto pasado. Era una oportunidad de oro.

La fuerza y el talento que The Cramps desbordaron aquella noche no se puede describir con palabras. En los bises, después de haber sido zarandeados por el zumbido estridente del Rock and Roll más marciano y salvaje, después de que Poison Ivy se riera cuando le saqué la lengua, y después de que Lux Interior se bebiera nosecuantas botellicas de vino del lugar, empezó uno de los momentos más memorables que haya tenido nunca como espectador de un concierto de Rock and Roll. Ese día Lux Interior cambió mi vida, y nunca había visto a nadie que me diera la clave de los misterios que escondía la palabra Rock and Roll: peligro, salvajismo, sangre, caos, servido todo en una bandeja de plata con la palabra glamour reluciendo en su base.

Lux salió del agujero en el centro del escenario, que había creado concienzudamente en el anterior tema con la base del micro. Las astillas de madera habían revoloteado como polillas danzantes bajo los tacones de Lux. Después, ya en los bises, su cabeza asomaba palida por el agujero, micro en mano, bramando y surgiendo como un ave fénix en fuego consumido, marcando con el batir de sus alas el baile más salvaje y absolutamente desprendido de todo pensamiento racional o humano. Aquello era un animal.

Bajo el mantra eterno de “Sufin´Bird” Lux se subió a los andamios laterales del escenario, hasta que llegó a los focos de luz, jugandose la vida. Les arrancó el celofan y se los comió. Luego bajó -todo con tacones de aguja-,y se cepilló otra botella de vino en segundos. Los churretones de vino, rojos como la sangre, salian de su boca compitiendo en intensidad con el rojo de sus encolerizados ojos. Estaba poseído.

Cogió la botella vacía y la puso en el pie de micro. Empezó a zarandear circularmente el pie de micro con la botella sujeta precariamente hasta que esta se soltó yendo a parar a unas jóvenes lugareñas  que estaban justo delante mía. Ni cortas ni perezosas, en un arranque totalmente animal y salvaje, las chicas, que parecían inofensivas, se revolvieron y cogiendo la botella de nuevo, se la tiraron a Lux violentamente, totalmente a quemarropa. Nunca olvidaré esa botella verde dando vueltas como una peonza  desde mi angulo recto a la cabeza de Lux Interior.

Lux la esquivó habilmente mientras se le caía otro etílico “Surfin´Bird” de la boca. La botella impactó intacta en el suelo enfrente de la batería, demostrando tener más vidas que un gato. No sé como sería el vino pero el vidrio era de primera calidad. Lux la cogió de nuevo y con mirada de asesino, se abalanzó hacia delante con la botella en alto, ahogándola del cuello, dispuesto a incrustarla en el cráneo de las sorprendidas chicas que se atrevieron a tanto. Ellas se echaron para atrás. Blancas del susto, se agacharon junto a todos nosotros llevándonos todos las manos a la cabeza. ¡nos iba a matar!

Cuando oimos el sonido seco del cristal no vimos ninguna cabeza decorada con navideños motivos fabricados en vidrio, ni ninguna sangre brotando a borbotones de cualquier descerebrada. Lux  había roto la botella en el primer monitor de retorno enfrente justo nuestro. Con todos paralizados, no sabiamos que hacer, si echarnos a llorar o cogerle del cuello y matarle allí mismo.

Entonces, con la banda todavía zumbando alrededor, lux cogio el micro, lo puso en el cuello de la malograda botella, y poco a poco fue rezando un suuuuurfiiiiinnnnnnBiiiiiirrrrrdddddd que sonaba espenpentizado, deformado por el vidrio y la unión de la sangre y el alcohol que colgaba del micro.  Lux volvió a agitarse bailando como una peonza dando vueltas sobre el escenario cantando como un poseso.

A esas alturas, nosotros ardiamos consumiendonos en Las Inmortales Llamas del Rock and Roll salvaje, real y super cool que Lux Interior protaginizaba. Nos unimos a él, abandonándonos a un estadio superior, abandonando toda sensación personal y abrazando sin remisión al lado más salvaje del Rock and Roll.

Mi vida nunca volvió a ser igual.

Gracias, Lux, por aquello y por lo demás.

Lo siento, Ivy. (¿qué haces mañana por la noche?)

asimiliando a Lux Interio, versión Monreal

asimiliando a Lux Interior, versión Monreal

Jueves, Noviembre 20th, 2008 | Author: admin


Front 242 es, después de Kraftwerk, el proyecto electrónico más importante e influyente de la historia de la música de baile reciente. Es posible que otros muchos proyectos hayan influido decisivamente en hallazgos puntuales, pero nadie como los belgas Front 242 para propagar la fuerza y la energía contenida en ella. Su asimilación de la programación electrónica, y la perversidad ideologica ha sido un patrón decisivo que ha sido copiado hasta la saciedad. Conceptos como el terrorismo sonoro -comando de guerrilla anónimo que realiza acciones rápidas y contundentes-, o saturación de mensajes de cara a la alienación personal -basados sobre todo en su concepción futuro-primitiva de los bpm´s-, provocan una reacción absolutamente abrasiva en nuestro cuerpo e intelecto. Pocos grupos han sabido leer tan bien el momento histórico que pisaban.

Ahora, 15 años después, Front 242 es un grupo dinosaurio que no aporta nada nuevo, eso es cierto, pero como el resto de bandas coetáneas suyas. Han perdido la rebeldía de antaño, y hace tiempo que dejaron la EBM para trabajar en otros ámbitos, sobre todo mezclando y produciendo a otras bandas.Muchos fans de la EBM se perdieron por el camino, y vinieron muchos otros, más aferrados a las pistas de baile de trance y sucedáneos. Por eso el tour que les trae el sábado en Barcelona y el domingo en Madrid, llamado “Vintage Tour”, es una buena oportunidad para recordar viejos tiempos. Su último disco, “Moments”, es un directo que sirve para hacerse una idea de lo que van a hacer. En realidad, no es sino una adaptación a la actualidad de los sonidos de sus éxitos de siempre, transformando los sónidos analógicos a los digitales actuales. La verdad es que la idea de disfrutar de un tour de viejos éxitos de una banda que te fascina es siempre muy atrayente, y en ese sentido me es necesario recordar el increíble concierto auto-homenaje que realizaron Nitzer Ebb hace un par de años en Madrid. No cambiaron un ápice su propuesta antigua, y creo que acertaron, fue memorable.

¿Conseguiran Front 242 triunfar como Nitzer Ebb? La verdad es que “Moments” no refleja la fuerza de antaño… A Front 242 los he visto 2 veces, hace décadas, y he de decir que ver retorcerse a Richard 23 y Jean Luc De Meyer a golpe de “Headhunter” es una experiencia impresionante… Además los teloneros en ambas ciudades son impagables, en Barcelona Chimo Bayo, que en directo es chanante, y en Madrid con nfu y Proyecto Mirage, dos proyectos impecables y encima juegan en casa. La asistencia es obligada, ya veremos luego que pasa.

Ya…, no he dicho nada de las fotos… Fueron en Disco Robo hace 15 años, la mañana de su concierto del 93. Qué camisa más horrible… La culpa era de Eldrich… La responsabilidad de la cara de pánfilo me la atribuyo, por ejemplo, a mí mismo.

Viernes, Noviembre 14th, 2008 | Author: admin

Así era díficil conseguir publicidad para Maldoror...

Pedro y yo y yo y Pedro. Mi hermano en las guerras Clon maldoronianas, ha sacado disco, el proyecto Kuu, el cd, “Suomi or the Well of the Impossible Wishes”, y realmente merece la pena escucharlo, a pesar de que a todos nos entran dolores de estomago cuando vemos a críticos musicales metidos a músicos. Pero Pedro siempre ha sido artista. Cuando escribía una crítica, cuando organizaba un concierto, cuando cogía una copa de vino o cuando metía la pata, siempre había algo más, un anhelo, una fuerza creadora, un dolor de cabeza, algo contenido que luchaba por expresarse. Y Kuu es la muestra perfecta de ello, y es realmente estupendo verlo publicado, porque es un cd sincero y verdadero como pocos.

Yo he sido testigo de excepción de la gestación del proyecto. Vi el fulgor de una extraña luz en Arhnem, Holanda. Hicimos agujeros con un berbiquí en un lago nocturno de Finlandia custodiados por las auroras boreales, a pocos metros del círculo polar ártico, en busca de deseos imposibles, y finalmente, vimos el abismo negro y espeso del vacío. Eso sí, yo desde la barrera.

Nuestros años de bohemia, rosas y azufre quedarán escritas con letras de oro en las cantinas más infectas y en los prostíbulos más sangrados. Historia pura del gótico español.

“Erase una vez, hace muchos años, Pedro Ortega y yo caminábamos como siempre, sin que ninguno de los dos tomara nunca el papel de Sancho Panza, una fría noche del frío invierno finés…”

Más aquí, en la Defunción…