Desde el #12m15m
12 Mayo 2012 por elenacDesde Audiovisol:
Columna Madrid Este:
Pre12m: Mickey Mouse y Bob Esponja en Sol
12 Mayo 2012 por elenacEntré a la Puerta del Sol el pasado miércoles bajando por la calle Preciados en busca del Punto Sol, que no encontré. Busqué algún rastro de agitación civil, y tampoco. La tensión estaba en otro sitio, Sol era Mordor.
Estaban esos impersonators de Mickey Mouse y Bob Esponja poseídos en el interior por personas que utilizan la afección ciega de los niños y las niñas para sacarse unos euros.
Estaba la policía presente en el centro de la plaza junto a una furgona tristemente titulada “Atención al ciudadano”. Casi me engañan. Utilizan la afección de los ciudadanos para sacarse una respetabilidad. Ellos no son el Punto Sol. Tampoco, quizá, no sé, yo sea una ciudadana.
Estaba la unidad de donación de sangre de la Cruz Roja, delante de Tío Pepe.
Estaban los turistas, en ese momento decenas de escolares europeos, algunas jóvenes muy blancas tostadas por el sol, felices de disfrutar de la fiesta española.
Estaba el enjambre de hombres-anuncio portando pancartas de “compro oro” frente a la Mallorquina, junto a los vendedores de lotería con suplemento de reventa.
Estaba un equipo de compañeros de Lainformacion.com (David y Laura) preguntando a la gente por AcampadaSol un año después. Esto es lo que grabaron ese día.
La tensión la lleva yo dentro. Fuera no aparentaban ser las vísperas de la reconquista. Hasta hoy.
Tendencia Mariño
5 Mayo 2012 por elenacHenrique Mariño le anda dando vueltas (oh, las vueltas de Mariño, seré siempre fan de ellas) a qué mal le hizo aquello que llamamos el periodismo de tendencias al periodismo cultural. Podría hablar muchísimo sobre esto. De hecho, lo he hecho. Mariño contó conmigo y me mandó un cuestionario ante el que disfruté escribiendo, quizá, más de la cuenta, por lo que veo al comparar la extensión de mis respuestas respecto a las de mis compañeros.
Todo comenzó con el famoso libro El público de Bruno Galindo. Recordemos que Carolina le entrevistó en el programa de radio hace un par de semanas. Henrique leyó la novela y también le entrevistó. Bruno le cuenta: “para mí El público no trata, en rigor, el fin de la cultura, la debacle del periodismo, la mentira del amor romántico o esa nueva fascinación popular por el lujo estilo Dubai, aunque todos esos argumentos están presentes. Yo creo que la novela habla más bien de la colisión entre el mundo viejo y el nuevo”.
A partir de ahí el periodista de Carballo alimenta la idea de construir un espacio de reflexión sobre el periodismo en publico.es con el libro como mero gancho. “Directores, redactores, colaboradores y periodistas de revistas y suplementos de tendencias opinan sobre la evolución de los contenidos de la prensa generalista” escribe en la entradilla de esta primera pieza.
“Los suplementos dominicales se parecen cada vez más a catálogos de objetos de lujo y eso es todo un síntoma: la forma extrema de algo que sucede, de hecho, en todas las secciones de un periódico” dice Jordi Costa y añade: “en las páginas culturales, el cotilleo más o menos sofisticado y el culto a la personalidad del famoso ganan terreno día a día al lenguaje analítico o a la mirada crítica”.
“Los empresarios priman el trabajo barato y rápido por encima de la calidad” analiza, con razón en mi opinión, Juan Luis Gallego.
Me siento muy cerca de Rubén Lardín cuando dice “siempre me ha dado risa ese inventarse una actualidad común que, definitivamente, no es la mía. El periodismo pone hoy todo su esfuerzo en la confección de memes y cumple muy bien ese cometido; lo demás, que si un niño muerto o una central nuclear haciendo aguas, parece ser secundario. Supongo que tenemos el periodismo que merecemos en cada momento”.
Las opiniones continúan en esta segunda pieza, en la que Henrique nos pregunta ¿cómo ha evolucionado el periodismo de tendencias en España?, ¿hay espacio para los temas que considera de interés?, ¿con qué criterios se eligen los contenidos?, ¿se corre el riesgo de practicar un periodismo publicitario?, ¿cómo le ha afectado la crisis a usted y a los medios en los que trabaja? ¿El futuro?, ¿ha conseguido escribir sobre lo que le gusta? ¿Se siente realizado con su trabajo?
“[La aparición del periodismo de tendencias] sirvió para que el joven aspirante a periodista aprendiera a trabajar gratis o a cambio de retribuciones situadas muy por debajo del precio de mercado. El precio de mercado, de hecho, ya no existe: se ha sustituido por una sistemática aplicación de recortes a plazo variable” cuenta Costa.
“Muchos de los que hace diez o doce años militábamos en medios más tendenciosos, como Xavi Sancho o Miqui Otero, hemos ido evolucionando de una manera natural hacia un periodismo más cultural -dice mi jefa en Madriz, Mònica Escudero- es decir, menos preocupados por si lo último en Londres era comer pez globo mientras alguien leía a Balzac del revés y con los calzoncillos por fuera; o por si en Nueva York salían de fiesta en pijama (verídico, por cierto). Nos hemos hecho –un poco más– mayores y nos hemos liberado del yugo de lo moderno”.
“Los periodistas con talento, estilo y ganas de escribir están siendo sustituidos por community managers y/o becarios” atina Pedro Calleja. Y Kino Verdú, para el que reporté brevemente cuando escribí en La Luna de El Mundo, trata el tema que me atañe directamente: “Por cierto, nadie se acuerda de ellos, pero sin freelancers esta profesión va de culo. Ellos son los que verdaderamente están en la calle y se enteran (enteraban) de las cosas. Ahora apenas tienen para comer, muy triste. Ellos no tienen seguro de desempleo. Todo esto hace que los medios sean cada vez más light, más urgentes, más políticamente correctos (antiperiodismo), más sumisos, más publicitarios, más aburridos”.
Y Rubén verbaliza lo que en realidad hacemos: “como profesional intento meter goles y darme gusto a las letras. A veces me lo permiten y sé que siempre habrá un lector en alguna parte, uno ilustrado y esbelto, que me lo agradecerá en silencio”.
El banco no se hace cargo
5 Mayo 2012 por elenacCada vez que me siento frente a la mesa del empleado de Bankia he de pasar un buen rato esperando mientras teclea cosas, cosas sobre mí, números sobre mí. A veces le miro a la cara mientras escribe pero no puedo hacerlo durante mucho rato porque me dan ganas de echarme a llorar o de abalanzarme sobre él y arañarle el rostro, quitarle las gafas de un zarpazo, tirarle del pelo, de sus mechones grises.
Para calmarme leo cualquier cosa que vea. Y siempre veo lo mismo. Hay un cartel que se burla descaradamente de mi profesión y, por tanto, otra vez de mí. Es una publicidad que dice “si hoy no has leído ninguna buena noticia aquí tienes la primera: Bankia sin comisiones”. A mí Bankia me cobra todas las comisiones del mundo. Es que el cartel tiene una letra pequeña, que desde aquí ni siquiera leo pero ya me lo sé: domicilia tu nómina y bla bla bla. Yo hace ya mucho tiempo que no tengo nómina.
En la pared de la izquierda hay un siniestro oso en forma de logotipo en color negro sobre fondo gris. Parece una mala fotocopia o bien una excelente obra de Santiago Sierra. Está enmarcado con cristal y madera. Una vez más, intento calcular cuánto habrá costado enmarcar esa mierda. Me canso de las paredes. Miro la mesa. Ahí está de nuevo el mismo taco de folios fotocopiados que coloqué la semana pasada cuando los vi desordenados. Me pregunto porqué este empleado tiene como único componente extra de su escritorio un taco de folios fotocopiados anunciando seguros por decesos. Me resulta macabro que todas las veces que he tenido que acudir al banco en las últimas semanas tenga que pasar el tiempo leyendo la información sobre el seguro de muerte que vende Bankia. Asíq ue vuelvo a mirarle a la cara. Y vuelta a empezar. El anuncio de la noticia. El cuadro del oso. Decesos. Su cara. La noticia. El oso. Deceso. Su cara.
Su cara es fea. Lleva gafas y el pelo es gris, ya lo he dicho, no muy corto, no muy largo. Tiene los ojos demasiado juntos. La piel demasiado oscura. La boca demasiado abierta. Creo que le gusta trabajar en Bankia. A veces me ustea y otras me tutea, según le sale. Me sonríe antes de decirme que yo tengo la culpa de todo, que es una negligencia, que el banco no se va a hacer cargo. La señorita del fondo, la de la caja, también me sonreía cuando me llamaba estúpida sin pronuncia la palabra. El primer día ella me ponía ejemplos sobre como ella hacía las cosas para demostrarme cuál es la manera en la que yo debería haberlo hecho. Y me sonreía. El banco no se va a hacer cargo, esto es culpa tuya, me decía. Sonreía.
Hoy lleva unos zapatos de un tacón altísimo. Está muy delgada. La observo caminar. Lo hace sin estilo. Los tacones resuenan metálicos en el local. Tiene una cintura delgada, lisa, perfecta. Escondo la mía cruzándome de brazos. Me avergüenza mi tripa. Un hombre mayor le tiende la cartilla. Ella la coge y le llama por su nombre. Otra vez los tacones. Otra vez la sonrisa.
Como te decía, el banco no se va a hacer cargo, me dice el empleado. Aquí tienes la cláusula del contrato que lo indica. Y aunque no hubiera sido tu culpa, me dice, el banco tampoco se haría cargo si la cantidad es inferior a 200 euros. Los primeros 200 euros que te pierdan o te roben serán siempre a tu cuenta.
Me entrega una carta para que me conste por escrito lo que él ya me ha dicho. “Esto ya te lo he dicho yo” reitera. Sonríe. Mueve la cabeza en negación. La carta dice que no atienden mi reclamación. Hay una última línea en la carta. Dice: “esperamos seguir contando con su fidelidad”.
Mi fidelidad, Bankia, no la han tenido nunca. Han tenido mi dinero e incluso el dinero que no era mío. Me han cobrado por guardar mi dinero y por traspasarme el dinero que me paga mi empleador. Me han prestado el dinero para comprar un piso y cuando yo les haya devuelto ese dinero les habré pagado el doble de lo que me prestaron. Me han obligado a firmar un seguro de vida y un seguro del hogar. Me han obligado a tener tarjetas de crédito, a pagar por tener tarjetas de crédito. Y además quieren mi fidelidad. Y que me crea que la buena noticia del día es una cuenta sin comisiones. Y que el arte es un logotipo de un banco en blanco y negro enmarcado en cristal, de un metro por un metro, en blanco y negro.
Biografías periodísticas
3 Mayo 2012 por elenacOjalá el periodismo se pareciera más a las películas que nos hicieron desear ser periodistas. En mi caso, el periodismo es más bien esto, una serie de artículos sobre cosas interesantes que, si te las pierdes, tampoco se hunde el mundo. La cultura, a fin de cuentas.
El problema es que la cultura es sumamente importante para mí. Es probable que no haya nada más importante, que lo más grande del mundo sea una canción y un libro. O, mejor: ponerle a tu hija una canción y leerle un libro. Tengo ganas de que mi hija crezca y explicarle que su madre es periodista, explicarle que yo me entero de cosas en un estado más o menos bruto y mi oficio consistirle en contarles a los demás porqué merece la pena que gasten un rato de su vida en ello, redactado en un estado más o menos refinado.
Hoy estuve en la concentración de periodistas convocada por la Asociación de la Prensa de Madrid bajo el puente de Eduardo Dato. Lo he contado en la web de Madriz, para qué voy a repetirlo aquí.
El lunes conversé en ¿Quieres hacer el favor de leer esto, por favor? con Patricio Pron. (Todavía no tenemos el audio por un problema técnico en la emisora). Me gustan mucho El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia y El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan, dos títulos que asombrosamente he conseguido aprenderme de memoria y cuya lectura debo a la insistencia de Marcelo Panozzo, no siendo esta la única cosa que le debo.
Los padres de Patricio son periodistas, siempre me ha importado mucho conocer a hijos de periodistas. He conocido a varias personas cuyos padres fueron corresponsales (dos de ellos en Moscú, otro en Alemania) e incluso hijos de directores de periódicos en provincias. No cupo en la hora de charla hablar sobre periodismo, así que me gustaría apuntar aquí algo que le leí o le oí en otro sitio. Para Pron sus novelas y sus trabajos periodísticos como crítico literario forman parte de un todo, no los distingue, pues conforman su biografía intelectual.

Matemática de la música
28 Abril 2012 por elenac713avo amor, 429 engaños, 96 lágrimas.
Nietos de los sóviets, hijos de Joy Division
23 Abril 2012 por elenacSigo buscando escenas musicales que me interesen en países que desconozco. Después de los artículos sobre Irán, he seguido con Rusia, de la que ya había escrito un artículo sobre la música anti-Putin y sobre las Pussy Riot.
En el artículo que publico hoy en Lainformacion.com hablo de grupos como Human Tetris, Motorama, Publics o Brandenburg, que forman una escena que, nada más descubrirla, descubro al realizar entrevistas a esos dos primeros grupos, que ya está desapareciendo. Human Tetris se ha disuelto y Motorama parece un anciano descreido.
Quizás alguien piense que si no hay escena, no hay artículo. Pero a mí me pareció que precisamente la fulgarante aparición y caída de este movimiento en torno a las guitarras acelaradas, los efectos atmosféricos y las voces opacas era de por si un artículo.
También me reuslta curioso que viniendo de una historia de nueva ola (verdadero post-punk) de los 80 de grupos rusos oscuros que sí cantaban en ruso, encontrar la uniformidad de letras en inglés. El cantante de Motorama, que también lo hace en inglés, afirma, no sé si con ironía, que los grupos que cantan en inglés es porque tienen vergüenza de no tener nada que decir en su propio idioma. Desde Human Tetris lo entienden en una clave más evidente: quieren exportarse, y para ello nada mejor que el idioma universal.
En el artículo no entro a valoraciones, que sí me puedo permitir aquí. A mí estos grupos me gustan porque son, por decirlo coloquialmente, de mi rollo. Pero entiendo que musicalmente no cometen ninguna hazaña y vienen a ser más de lo que ya venimos oyendo desde hace años en Inglaterra, en España y en otros lugares. El post-punk, todavía no sé porqué, ha colonizado el indie.
Aquí podéis leer mi artículo: Desde Rusia con post-punk.
Comunicado de Igualdad Animal sobre el accidente del Rey
15 Abril 2012 por elenacNi añado nada ni quito nada al comunicado de Igualdad Animal, pues no es necesario:

“El monarca español visita con frecuencia otros países para matar animales
de especies exóticas. Leopardos, elefantes, osos, lobos, bisontes…
multitud de animales han perecido a manos del rey Juan Carlos desde que
comenzara su afición por la caza hace más de 50 años.
El rey Juan Carlos ha sido operado esta madrugada de una fractura de cadera,
según ha informado la Casa del Rey a través de un comunicado. El monarca
se encontraba cazando elefantes en Botswana cuando, estando en el campamento
de la expedición de los cazadores, se cayó. Fue trasladado urgentemente a
Madrid, donde se le ha colocado una prótesis.
Se da la circunstancia de que el nieto mayor del Rey, Felipe Juan Froilán,
se encuentra también ingresado en otra clínica a consecuencia de un
accidente sufrido esta semana con una escopeta. Al parecer el menor
“realizaba prácticas de tiro” junto a su padre en una finca familiar en
Soria.
Es conocido el interés del monarca español por la caza:
Siendo aún príncipe, se estrenó con el rifle de caza mayor en África
alrededor de 1962, cuando tenía 24 años. El portugués Víctor Cabral, uno
de los mejores white hunters (cazadores blancos) de la llamada edad de oro
de la caza en África, recuerda aquella época en la que Juan Carlos de
Borbón perseguía leones, leopardos y elefantes en las colonias
portuguesas. “Entre 1965 y 1975, cazar en Mozambique era relativamente caro,
pero no para los españoles”, rememora.
A finales de la década de 1960, el entonces príncipe Juan Carlos, fue
invitado a una cacería en Angola, a pesar de que la región estaba inmersa
en una guerra independentista. Fue allí donde tomó la famosa fotografía
en la que posa junto al cadáver de un leopardo y su escopeta.
En octubre de 2004 el rey participó en una cacería en Rumanía en la que
cayeron bajo los tiros un lobo y nueve osos pardos, entre ellos una osa
gestante, según informó el periódico Romania Libera.
El Palacio de la
Zarzuela no negó las acusaciones, a pesar del revuelo armado en la prensa
rumana y española.
Ese mismo año, según el diario británico The Guardian el monarca
consiguió permiso, previo pago de unos 7.000 euros, para matar un bisonte
europeo en el bosque polaco de Bialowieza, a pesar de que ser pertenecer a
una especie protegida.
Desde Igualdad Animal condenamos rotundamente la caza, una práctica que
supone matar animales, y esperamos que el dolor de su accidente le haga
recapacitar y ponerse en el lugar de los animales a los que arrebata la
vida.
Tenemos que avanzar hacia una sociedad donde prácticas como la caza pasen a
formar parte del pasado”.

Sonando desde Spotify
11 Abril 2012 por elenacProbando el sistema para embeber música de Spotify…
Lo de poner una canción queda chulo pero creo que lo verdaderamente interesante son las listas. Aquí dice que tarda unos diez minutos en actualizarse tras hacer cambios en la playlist en nuestra aplicación de Spotify. Aunque me da un poco de yuyu que mi aplicación Spotify le diga al Sr. Spotify cómo es determinada lista que tengo en mi aplicación sin que yo esté aceptando expresamente ninguna publicación; no sé cómo lo hacen y no me gusta mucho.
También es un rollo que el “generator” (el generador del código) esté en una web, esta, y no en la aplicación.















