¡Escándalo monumental!

Església de Sant Bertomeu, Xàbia¿Y si inscribiera en el Registro de la Propiedad este pasaje en el que vivo y en el que planté un árbol?, ¿o la plaza de mi barrio, Prosperidad, donde me reúno con mis vecinos? ¿Y si inscribiera El Escorial, que es de todos?

No me dejarían hacerlo porque me faltaría un papelito que me hiciera un notario diciendo que efectivamente esa plaza, ese pasaje, ese patrimonio es mío. Y además, ¿qué locura es esa de inscribir lo que es de todos a mi nombre propio? Pero, ¿y si en lugar de ser periodista yo fuera obispa? ¿Me dejarían? Sí, por que los obispos no tienen que ir a pagar a ningún notario. Para la ley, son como notarios. Si el obispo dice que desde tiempo inmemorial una ermita ha pertenecido a la Iglesia Católica, esa empresa privada de gran implantación dedicada al culto religioso, tranquilamente puede firmar un papel y ponerlo sobre la mesa del registrador, que éste le pondrá un sello y habrá inmatriculado un bien inmueble que, cuando hablamos de «tiempo inmemorial» estamos hablando de construcciones que pagaron los parroquianos, los vecinos, diezmo a diezmo, peseta a peseta. Pero, como dice Alejandro Torres, conservar una factura de construcción de una iglesia del siglo XIII no es habitual.

El patrimonio histórico es de todos, se dedique o no al culto de la religión católica. La mezquita de Córdoba es patrimonio de la humanidad, por mucho que la Iglesia la reclame como «Catedral» y haga unas visitas nocturnas que son pura catequesis, como ha contado Antonio de la Torre.

Hay otra empresa privada que se dedica a otra fantasía similar a la religión católica, pero menos moralista que esta, y que utiliza el Templo de Debod para practicar con sus sables láser desde tiempo inmemorial (porque nadie se acuerda desde hace cuánto). Es el culto a los caballeros jedi. ¿Deberían estos maestros jedi inmatricular el Templo de Debod?, ¿por qué tienen menos derecho que la Iglesia Católica a hacerlo? Ah, que resulta que ser que aunque estemos en un estado aconfesional, el principio de laicidad del estado se lo pueden pasar por el forro de la sotana los obispos porque la Iglesia Católica goza de una gran implantación. Pues no sé, lo mismo con el estreno del Episodio VII nos encontramos con más devotos que con la visita del Papa Francisco y los jedi que agitan sus blasters luminosos al caer la noche junto al milenario templo egipcio se sienten con derecho a reclamar lo que consideran suyo.

Ya, es delirante. Pero lo de las inmatriculaciones también.

Más escándalos monumentales en mi reportaje de hoy en Eldiario.es: «La ‘carrera de pillos’ en la que la Iglesia siempre gana».