Corrupci?n en Peset

?Me largo cuanto antes de aqu?, ?me digo- llamo a Lucas Arraut, seg?n hab?amos quedado, para que se pase un rat?n por mi casa (que nunca ha visto) y as? pensar? en otras cosas, conciliar? pronto el sue?o?. Este era mi plan de fin de fiesta de un d?a horrible, encallado en la inacci?n del […]

Unos que crecen y otros no tanto (2)

Ma?ana lunes cumple a?os nuestro calvo m?s adorado, ese Loud, ese Fran. Por favor, h?ganle feliz. (Y, para aquellos conocedores del COVECABE, que sepan que uno de sus miembros m?s ilustres, Germ?n (tambi?n llamado Cacho, en la intimidad de nuestra calle) cumple a?os igualmente el mismo d?a). Ayer los cumpl?a mi hermana. Pero bueno, no […]

Backstage, I-m lonely

Es agradable trabajar en fin de semana, a espaldas de lo que pase en la ciudad, en la tranquilidad de una oficina silenciosa donde no suena el tel?fono, disfrutando de un espacioso ancho de banda para cuatro personas en el que el Soulseek trabaja duro para descargarme unos cuantos discos de protopunk que animen estos […]

Zapater?a (s?, un tema muy absurdo)

Pero lo hago por llevarme la contraria. Tengo tanto trabajo que me hab?a decidido a no distraerme a no ser que el motivo de distracci?n fuera lo suficientemente importante. Por otro lado, me apetec?a dejar de trabajar un rato para escribir por aqu?. Para fastidiarme a mi misma, se me ocurre perder el tiempo hablando […]

En dos palabras: empanada

Debo ser tonta. Mira que deber?a acostarme pronto, y descansar, y todo eso. Pero aqu? estoy, otra vez las tres de la ma?ana y yo despierta. Mi cuerpo se cansa pero mi cerebro est? embalado. Al salir de la oficina, a eso de las doce, me ha encontrado (porque casi ni le vo, yo intentaba […]

Mañana dominguera

Me he despertado tarde, demasiado tarde, pr?cticamente a la hora que hab?a quedado para tomar una ca?a con Checht. Pero son las dos y media y a?n ando empijamada, lega?osa delante del ordenador y picando de un libro a otro, de un email a otro, de un doc medio apuntado a otro doc en blanco. […]

Lejana y sola.

Siempre he querido conducir. Adoraba y envidiaba a mi hermana cuando, universitaria, trabajaba en ?vila y cada d?a recorr?a, con su Seat 850, la distancia que la separaba de la Complutense, para estudiar cine en la que muchos a?os despu?s ser?a tambi?n mi Facultad. Recuerdo buscar el techo blanco de su coche desde el balc?n […]