Bemoles

PASO del PSOE

Estoy cansada de Pedro Sánchez. Hartísima de su arrogancia. Hasta el moño. Gabriel Rufián tiene razón: hasta los bemoles. También del Psoe y de la política en general. Son unos incompetentes. Ya no me interesan, me dan igual. Hay que mirar a otro lado, donde esté la verdadera política. No a ese circo de los partidos políticos y sus pulsos de poder. Qué pérdida de tiempo, de esfuerzo y de dinero.

Prefiero fijarme en Ascensión Mendieta: su manera de mirar y de hablar, su mensaje hacia el futuro (hay que seguir excavando), su ejemplo (querer ser como ella si llego a los 93 años).

Prefiero descubrir nuevos grupos de música. Emocionarme con eso. Hablar con ellos. Ir a conciertos. Pinchar canciones de coldwave por la noche (28 de septiembre en el Traschcan tras el concierto de Marta Raya + Stockhaussen + Isotropía).

Quiero pasarlo genial en el concierto de Ojete Calor del 8 de noviembre, como siempre, haciendo el subnopop sin importarme nada más. (¡Ya tengo las entradas!). Quiero desear muy fuerte que venga Bauhaus a tocar a Madrid, y que suceda, o que no. Quiero pasar el domingo poniendo discos en casa. Quiero caminar por Madrid mucho rato con los cascos puestos escuchando canciones de She Past Away.

en casa
Paso.

Echar la tarde en la Escuela de La Prospe, arrimando el hombro, hablando y escuchando. Estar segura de que eso es una resistencia. Quizá muy muy pequeña. Insignificante. Pedro Sánchez la despreciaría, es más, sería invisible a sus ojos.

Hacer radio. Grabar podcast. Tramar intrigas con Alberto. Jugar con Eleonor, hacer deberes, perseguirla para que lea. Ir a la panadería con mi talego de tela. No perderme la reunión del AMPA. Intentar aportar algo en el Consejo Escolar. Caminar en grupo por el barrio de Prosperidad, oír historias, recuperar la memoria, construir algo.

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