Interior. Holanda.

Agosto 11th, 2010 por elenac

Holanda es un país muy curioso. Echan trocitos de chocolate sobre la mantequilla, tienen coches pequeños (pocos) y últimos modelos de bicicletas (muchas), adoran la jardinería, son tranquilos, ordenados y sin grandes aspiraciones. Pareciera que hubieran abandonado las inquietudes artísticas a cambio del arte de la decoración de interiores, un terreno en el que sólo compiten contra las damas más cursis de Inglaterra.

Interiores holandeses

Es un país llano cuya montaña más alta, su única montaña, mide 300 metros. Los holandeses están orgullosos de ser tan llanos y de tener una excepción con la que hacer chistes.

Con lo que allí no se bromea es con los alemanes, a no ser que sea para ponerles a caldo. No les gustan. Odiar a Alemania es un deporte nacional holandés que supera con creces el anti-gabachismo hispánico. Los alemanes entran a Holanda a comprar maría, pues el consumo está liberalizado. Los holandeses les devuelven la jugada entrando a Alemania a comprar DVDs, pues el IVA es menor allí.

A los holandeses les encanta el fútbol pero no saben perder. Unos días después de erigirse subcampeones del mundo, los holandeses habían retirado sus banderas naranjas de balcones y ventanas. En toda la ciudad de Venlo sólo vi una. También vi cómo los holandeses y los alemanes ponían caras raras a un español con camiseta futbolera neerlandesa. “Pringao”, debían estar pensando.

En España nos acordaremos de Maastricht siempre por el tratado. Yo pensé que ir a Maastricht es ir al centro del europeísmo. Pues no. Maastricht es el centro de las boutiques de moda. Y tiene una puerta en una muralla que se llama Puerta del Infierno. Ls habitantes de Manzanares el Real están muy orgullosos de que la Comunidad de Madrid se constituyera en su castillo. Pero en Maastricht no hay ningún recuerdo aparente de la creación de la Unión Europea.

Yo también apoyo la huelga de Metro

Julio 3rd, 2010 por elenac

Yo también apoyo la Huelga de Metro

Y una guinda de Manel Fontdevila, en Público:

No al desalojo de la Asociación de Vecinos Valle-Inclán de Prosperidad

Julio 2nd, 2010 por elenac

“A tenor de los apoyos recabados hasta el momento y de la determinación mostrada esta mañana por la asociación vecinal Valle-Inclán, la Comunidad de Madrid no va a tener nada fácil desalojar su local el próximo lunes, tal y como ha anunciado”. Así comienza la nota de prensa difundida por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid tras la rueda de prensa que tuvo lugar ayer y a la que pude acudir.

Aunque prensa había poca, sí había muchos apoyos vecinales, asociaciones y representantes políticos y culturales. Que las intenciones de la CAM de desalojar los locales para ponerlos a disposición de Hacienda y “rentabilizarlos” haya coincidido con la lucha de los trabajadores y trabajadoras de Metro de Madrid ha sido una faena porque este atropello puede pasar desapercibido.

En lo que a mí concierne, intento ayudar a que esto no suceda, y por ello he hablado en el Comunes de hoy bastante rato sobre el tema y hemos puesto unos cortes de audio grabados en esta rueda de prensa. Escucháis el programa dándole al play o aquí para descargar:

Huelga total en el Metro de Madrid

Junio 29th, 2010 por elenac

Foto: Centro de Medios. Más información.

No hay apartes

Junio 25th, 2010 por elenac

Una preciosa tormenta eléctrica de verano ha agujereado Madrid esta noche. He visto Zodiac en el salón mientras llovía. Una riada de coches descendíamos San Bernardo abajo y pasó, como una rama, Rubén Lardín. Una grúa quitó mi coche de encima de una raya amarilla hace una semana. Dos días después quitamos unas rayas amarillas de la portada de un tebeo edición no venal. Me dicen que me van a llamar y no me llaman. Busco el número 194 de la calle Bravo Murillo y no lo veo, me lo paso. Me preocupa llevar la falda tan corta. Descubro en la tele que tengo ojeras, mala cara y edad. Voy dos veces a nadar y me canso. El vientre viene y va. Los tests dan negativo. Me señalan con una uña esmaltada antes y después de mi humillación. Cuento la misma historia dos veces porque no me importa el alzhéimer y además me reconozco en él. Me duele la parte de la derecha. Le reconozco en una foto y me doy pena por no recordar su nombre. Me olvido de la palabra transgénico tras haberla dicho diez segundos antes. Pago la multa sin preguntar cuánto. Pago la comida sin preguntar cuánto. Me pregunto si Óscar me invitaría a su casa. Dan de Sheffield lleva mi caso, hablo con él por email mientras me pregunto cómo será, qué cara tiene, si tiene hijos y cómo es su casa. Le pego una bronca a la niña por comer un gusanito del suelo. Organizo una cita con Octave. Pongo canciones italianas. Me hago mi flyer. Devuelvo libros. No hago la declaración de la renta. Un día fui a la Central y me compré un montón de libros que quería leer, resulta que uno de ellos ya lo tenía. Voy a ver a Hurts y todo es fascinación. Me quedo con un set list, tú te quedas con el otro. Le digo que tocan Hurts y me dice que no le gustan: no tiene sentido. Me inclino al bordear en moto la Puerta de Alcalá, es verano, hace calor y el viento levanta mi falda, sonrío dentro del casco, todo es precioso, ¿por qué tardé tanto en comprarla? Saco del transportín unos zapatos de tacón y me los pongo junto a una señal de tráfico. Voy a Pelayo47 para ver unos dibujos de Martín, y también a Martín: no hay casi nadie, hay pocos dibujos, me ofrecen gominolas rosas. Compro dos cuadernos de aventuras de Ambrose Bierce. Algunas gentes prefieren contar en Facebook sus cosas antes que decirlas en persona y por eso soy la última en enterarme de noticias importantes. Me cortan el pelo. De entre todo, sólo respeto a Blixa Bargeld y Alva Noto.

El fotógrafo no puede ser una valla entre el sujeto y el público

Junio 8th, 2010 por elenac

Me gusta mucho PHotoEspaña y siempre celebro cuando, con el arranque del buen tiempo, llegan las exposiciones de fotografía por todo Madrid. Este año estoy intentando ir a todas las presentaciones para prensa que puedo, ya que es la mejor manera de aprender rápidamente. Otros años he tenido que escribir sobre las exposiciones sin las orientaciones de los comisarios y es mucho más difícil.

El tema de este año es el tiempo. No me gusta el tema. Me parece general, inocuo, neutro. No digo que el tiempo no sea algo importante en la fotografía. Pero sí digo que no es algo importante hoy, o no más hoy que ayer. Que es necesario un mayor compromiso con el momento actual, más intención, más posición, más implicación.

He visto una serie de fotos que me han gustado. Forman parte de la exposición Profecías, que se puede ver en el Museo de la Ciudad. Son de Xavier Ribas y muestran la valla que separa Ceuta de Marruecos. Europa de África. La verdad es que jamás había pensado en esa valla, que es una frontera artificial, y no natural como, por poner un ejemplo, los Pirineos. La valla tiene un pasillo. Parece abandonada, franqueable, inútil. Pero si intentas meterte en la foto como si fueras una persona y no un pájaro te das cuenta de que no hay manera de saltar eso… algo que parece tan insignificante y en cambio es intraspasable.

Coincidiendo con PHotoEspaña, me he propuesto aprender de verdad a que la mala técnica no me estropee una buena fotografía. Las veo con el ojo, pero no sé manejar la máquina y, al final, no llegan a la pantalla. Esta tarde, durante la lluvia, la fotógrafa Nathalie Paco -generosa, encantadora, sin pedir nada a cambio- me ha dado una clase particular durante varias horas, cámara en mano, sobre los rudimentos más básicos. Lo siguiente va a ser practicar, practicar y practicar. ¡Y nada de seguir usando el automático! ¡Ni siquiera el auto focus!

Esta foto la he hecho hoy por la mañana, en la exposición de Helen Lewitt:

No te va a mirar

Huelga

Junio 8th, 2010 por elenac

Día de huelga, no para todos, algunos tienen que cortar el césped (que debe ser, imagino, un servicio mínimo).

Palestina

Junio 1st, 2010 por elenac


Me encanta esta foto. Esta tomada ayer en Madrid por kinoaccion en la manifiestación contra el ataque de Israel a la flotilla humanitaria para Gaza.

Un pistoletazo en medio de un concierto

Mayo 31st, 2010 por elenac

Es tarde. Yo me iba a recostar en el sofá para caer un rato dentro de un libro pero he leído, en un email, unas palabras preciosas sobre el polen y la sangre sobre la nieve que me han obligado a escribir. Como decíamos en este programa, hay escritores que te empujan a escribir.

Yo pensaba que la literatura servía para otra cosa, hasta que comencé a leer los libros de Belén Gopegui. No cuando leí La escala de los mapas, que no fue una revelación sino un anzuelo. Cuando me trasladé a Barcelona, Lidia y Mario me acogieron en su casa de Sabadell. En el camino a la estación de tren había una tienda para socios, una especie de economato de los libros donde se podía comprar más barato siendo socio. Mario lo era, por lo que empecé a comprar allí los libros de Belén Gopegui. Viaja en el tren a Barcelona, cada día, agarrada a ellos, o más bien aferrada. La escala de los mapas era un lugar para el refugio, un techadito donde no mojarse cuando llovía. Y entonces, en Barcelona, empezó a llover mucho. Durante la gran tormenta, todos los rayos me cayeron en la cabeza. Estaba un poco quemada (como la chica de la izquierda). Tocarnos la cara y La conquista del aire me empujaron fuera del techadito, donde me calé más miserablemente. En su segundo y tercer libros aprendí que había cosas que se podían hacer, además de cosas con las que se podían soñar. Y, también, que equivocarse es algo que hay que aprender a gestionar. La literatura y las conversaciones de la vida no hablan de las equivocaciones. Me refiero a que no se habla realmente de porqué uno se equivoca y por qué motivos. Pero no se habla con equidad de la toma de decisiones. Me gustaban las novelas de Belén porque el narrador o los personajes no toman partido por lo que, según ellos o según lo razonable, esté bien. De esa manera es más fácil hablar de las equivocaciones, ya que no hay un juicio preliminar que decide que, como nos hemos equivocado, somos culpables y todo es horrible y nos lo merecemos y culpa por esto y culpa por lo otro.

Mañana viene Belén Gopegui a nuestro programa. Belén Gopegui y Vincent Moon tienen mucho en común. Algunos vídeos de Vincent Moon se pierden en los huecos pero otros no, otros te sacan de ellos y te llevan a la acción. No construyen realidades de artificio donde estás a salvo de la lluvia sino que te empapan y te enseñan cómo se sale a la calle a fabricar algo. Los dos te abren las puertas de algo importante que sucede en algún sitio, y no juzgan, pero te empujan a la acción.

Museo de la Stasi

Hubo otro programa de radio que titulamos El fin del mundo no es el fin, porque muchos relatos apocalípticos hablan en realidad del principio de las cosas: de la refundación. Hace unas semanas, el día de San Isidro, cerró el Radar, el mejor bar de Madrid. Los días previos estuve intentando grabar allí una entrevista que me han hecho para un programa de Cultural.es llamado Nube de tags, que está dirigido por Diego Ortiz (La Más Bella). Pero no fue posible y finalmente la hicimos en Rara Avis. Me apenó porque era importante un último tributo a un lugar que, no siendo ni privado ni público, ni del todo individual ni del todo colectivo, me hacía sentir a gusto. La última noche fue triste y alcohólica, como todas las últimas noches de un bar que he vivido. Esta ha sido la tercera. Me gustaría decir que el fin del Radar no es el fin porque surge otro principio, pero esta ciudad no es tierra fértil. Bueno, igual lo es para un determinado tipo de hortaliza, pero no para el tipo de lugares que me ayudan a escribir posts de la categoría Cosas que pasan cuando sales a la calle. Cuando Sevi encendió las luces y apagó la música (penúltima canción fue de Ciëlo y última fue algo folk que no recuerdo) se produjo un aplauso durante varios minutos, con todo tipo de vítores. Sevi, dentro de la barra, sonreía con su habitual modestia y timidez. Yo, en ese momento, me lo habría comido a besos y le habría suplicado que no cerrara el bar.

¿Me empujará el cierre del Radar a abrir mi propio bar o mi propio club, algún día? Ayer cometimos la torpeza de volver al Dark Hole, y fue mucho peor que este otro último día. Además de que era horrible en términos absolutos (la música, la gente, el ambiente) en términos relativos era descorazonador compararlo con la semana que hemos pasado en Leipzig, asistiendo al Wave-Gotik-Treffen, evento del que Alberto ha dado cuenta en su blog y en sus crónicas diarias para La Defunción: 21 de mayo, 22 de mayo, 23 de mayo y 24 de mayo.

Pero, una vez más, me temo que para hablar de Leipzig se necesitará otra noche, que ya no esta.

Pelea en el barro del garaje

Mayo 28th, 2010 por elenac