Piel es asesinato

Octubre 23rd, 2009 por elenac

El otro día lloré inconsolablemente delante del televisor. Combinaba las lágrimas con episodios de insultos. Ocurrió porque casualmente pillé en el canal 24 Horas la repetición de un programa de la temporada pasada del estupendo El escarabajo verde, titulado Piel contra piel (podéis verlo aquí). En él, se veía algo de la investigación y acción de Igualdad Animal entorno a las granjas de visones en España. Pero también se aportaba el testimonio de un granjero de visones, para hacerlo ecuánime.
Ahora, Igualdad Animal (qué grandes son) presentan el resultado de sus investigaciones (varias horas de vídeo y 650 fotografías) para que podamos comprobar la explotación animal, la inmensa crueldad y el nulo respeto a la vida de otros animales de la que es culpable la industria peletera. Este vídeo es un adelanto del documental que están preparando. Preparaos vosotros para llorar y, también, para insultar:

Más de 400.000 visones pasan toda su vida encerrados en jaulas minúsculas con el objeto de morir despellejados para satisfacer la demanda de los que están dispuestos a pagar mucho dinero para vestirse con el trofeo de parte del cuerpo de un animal que estuvo vivo, que sentía emociones y malvivió enloquecido entre rejas.
Durante un año Igualdad Animal ha inspeccionado cerca de la mitad de las granjas de visones que existen en España para grabar “como las madres son utilizadas como máquinas reproductoras y son apartadas de sus crías, imágenes de partos, peleas de visones entre sí debido al confinamiento al que están sometidos, cientos de cadáveres apilados en contenedores…”. Estas evidencias están reunidas en el reportaje Piel es asesinato.

En el informe redactado a colación de esta investigación se puede leer que “en las explotaciones, las jaulas se ubican una al lado de otra y los animales pueden verse entre sí. Esta condición es especialmente estresante para especies solitarias, como el visón, o especies con complejas jerarquías sociales, como los zorros. Los visones son animales semi-acuáticos pero en las granjas no tienen acceso a agua para nadar.

A pesar de llevar generaciones siendo reproducidos en cautividad, los animales mantienen sus instintos de conducta que, en las condiciones de cría intensiva, no pueden desarrollar. El hacinamiento intensivo imposibilita actividades naturales para los animales como nadar, escalar, cavar o recorrer largas distancias.
Estos animales muestran signos claro de estrés a causa de su aburrimiento, frustración y privación en un ambiente biológica y socialmente inapropiado al que son incapaces de adaptarse. Este estrés se manifiesta llevando a cabo comportamientos estereotipados, realizados repetitiva y obsesivamente sin finalidad aparente, e incluso automutilándose.

Pueden mostrar apatía, morderse la cola, morder los barrotes de la jaula, agresividad hacia los compañeros de jaula, andar de un lado a otro siguiendo la misma ruta incesantemente hora tras hora y día tras día durante toda su vida. También puede resultar en infanticidio y en ataques a las propias crías”.

Me sale callo

Febrero 19th, 2009 por elenac

Yo nunca he leído El Capital, ni ninguna obra de Marx o Engels, salvo fragmentos a la hora de estudiar el Marxismo. No lo he hecho por falta de tiempo, no de ganas. A pesar de ello, siempre he mirado al Marxismo con interés y empatía. Me compré la edición abreviada, for dummies como yo, que vendía Público para leerla de una vez y prometo que en estos tiempos sin ancla en los que ahora vivo la leeré.

Soy una votante de Izquierda Unida poco convencida. Me pareció bien que el coordinador Gaspar Llamazares fuera sustituido por alguien del Partido Comunista que fuera menos tibio. Me gustaría algo de calentura y claridad en el debate de las ideas, pero no lo veo, todo me parece homogéneo. Por tanto, acabo agarrándome a los detalles. Soy una mujer de detalles, por mucho que busque el fondo una y otra vez, como lo soy de gestos y de acciones. Cayo Lara perdió mi voto al día siguiente de su elección, cuando dijo ser cazador. Lo leí en una entrevista y me horroricé. Jamás votaría a alguien que mata animales por diversión. ¿Cómo puede un cazador coordinar una coalición donde hay partidos ecologistas? Tampoco quiero votar a alguien que mata animales por alimentación, vestimenta o experimentación… veremos si encuentro algún partido que me defienda en este punto. Por otro lado, es sorprendente que IU haya puesto algo de moda, como es el caso de políticos de cacería.

Las decepciones con Cayo Lara no se quedan en el asesinato de animales. Lo siguiente ocurrió hace 10 días. Leo en Mala Prensa que Lara (con confundir con el otro Lara que lo que mata es otra cosa) ha sido víctima de otro de esos hoax que corren por Internet, recogido por El País:

En su primera reunión del Consejo Político como coordinador general de IU, Cayo Lara subió ayer a la tribuna y leyó una cita de El Capital, de Karl Marx, que dice así: “Los propietarios del capital estimularán a la clase trabajadora para que compre más y más bienes, casas, tecnología cara, empujándoles a contraer deudas más y más caras hasta que la deuda se haga insoportable. La deuda impagada llevará a la bancarrota de los bancos, los cuales tendrán que ser nacionalizados”.

Explica Josu Mezo (quien no fue el descubridor de la metedura de pata, sino devilindetails (-> el diablo en los detalles) que lo meneó y Modus Tolens quien lo subió a la blogosfera) que

El texto suena tan extraordinariamente profético y tan moderno que resulta muy sospechoso. En 1867 la idea de que los bancos espolearían a la clase trabajadora para comprar casas o “tecnología” (??) a crédito suena extraordinariamente innovadora. La palabra nacionalización tampoco parece propia de la época (con ese sentido).

Naturalmente, la cita es falsa, como descubrió devilindetails, el lector que alertó a Modus Tolens, y luego a mí, y que la ha buscado y rebuscado en las versiones en pdf disponibles en red. El mismo texto, en versión inglesa, viene circulando por mail también por Estados Unidos, y ya fue objeto de un análisis crítico por Megan McArdle en The Atlantic, a mediados de enero. También lo explican muy bien, en castellano, en Dale al Teclado. No sólo el texto no es literal de ninguna parte de El Capital, sino que contradice una idea central del mismo, que es que el final del capitalismo llegaría por la progresiva depauperización de los trabajadores a través de salarios cada vez más bajos, y no, desde luego, a través de la compra a crédito (que no se extendió masivamente a los trabajadores hasta bien entrado el siglo XX).

Mi idea es seguir explorando la izquierda de la izquierda, leyéndome sus webs, artículos y manifiestos. Así lo vieron los infografistas de Público (un saludo al gran Álvaro Valiño que se ha quedado solo desde que otro grande, Chiqui Esteban, ha sido cazado por las enredosas redes de Dixired):

infografia_publico_fuerzas-izquierda