Directo Salvaje con Espiritusanto y C.a.r.r.e.r.a

Directo Salvaje 5

Ya está el podcast del programa 5 de Directo Salvaje, el primero de la temporada 2019-20. Podéis escucharlo o descargarlo aquí.

Lo quieren etéreo”, nos dice el afamado técnico de sonido de la sala El Sol, José Lanot. Se refiere a que las voces de Espiritusanto no deben estar muy altas, sino que deben hundirse ligeramente con la música, para producir el efecto del dreampop, género musical que cuenta con My Bloody Valentine, Slowdive, Cocteau Twins o Galaxie 500 como maestros y que han inspirado a grupos más recientes como Beach House, The Pains of Being Pure at Heart, Chromatics, Atlas Sound o los argentinos Entre Ríos, ya desaparecidos, con los que guardan muchas similitudes, en especial en la parte vocal. En esas coordenadas se mueve Espiritusanto.

El sexteto madrileño ha publicado en junio su segundo disco, “Exfuturo” (Jabalina), y ha venido a defenderlo durante la grabación del programa de M21 Directo Salvaje, creando una cápsula del tiempo en este momento tan dulce de su carrera, en el que empiezan a recoger el fruto de la perserverancia. Las primeras filas de fans así lo demostraban, celebrando mucho sus clásicos como “Polígono industrial”, la favorita de muchos, o el tándem “Masculino” y “Femenino”, el cual tocaron con una canción nueva entre medias, “Sacrificio”, habiendo sido “Masculino” tan aclamada que la siguiente fue presentada por Elia con un “a ver quién se toca ahora una nueva”. Pero fue todo bien, porque las canciones del nuevo disco, que algunos ya habían tenido tiempo de aprenderse, fueron acogidas con entusiasmo. En especial, la canción que ejerce como single, “El rayo que no cesa”, con la que arrancaron el concierto.

El juego de voces de Andrés y Elia funciona a la perfección, y si en disco es estremecedor, en directo aún más. Elia hace un gran trabajo también en las canciones que originariamente cantaba Reyes, la vocalista anterior. Andrés, Elia, Jorge, Juan, Sean y Pablo se hicieron un set de una quincena de canciones en las que pudieron tocar todo el disco nuevo, dándole, sin miedo, el protagonismo al disco que venían a presentar, el cual puede contarse entre lo mejor del indie pop de este año.

Para una noche especial, Espiritusanto quiso invitar a un grupo novel, C.a.r.r.e.r.a, que tuvieron que asumir el imponente reto de dar su segundo concierto en una sala tan imponente como El Sol, que este año celebra su 40 aniversario. Pero no se amedrentaron. Los excomponentes de Noise Nebula, Tomás y Pedro, unidos a los miembros del grupo Homegirl, Gonzalo y Hannah, han creado un grupo de guitarras a los Jesus & Mary Chain que podría llegar lejos. Hicieron un set corto y al grao. Tocaron las cuatro canciones que formarán parte del EP que publicarán en enero de 2020, entre las que destacó “Buscando un hueco”. La potente batería de Hannah le daba personalidad al sonido de influencia postpunk, con guitarras en distorsión y la voz de Tomás, dejada y arrastrada, matriculada, pues, en la escuela del afterpunk

Si las letras de Espiritusanto miran hacia el interior sentimental, las relaciones y las emociones, las de C.a.r.r.e.r.a miran hacia la sociedad, entre el desencanto y la reacción, aunque no se resisten a temas costumbristas como la que dedicaron “a los amigos”, titulada “Lo importante es estar cómodo” o las imágenes simbólicas e intensas de la densa “Me desdibujo”.

Muchas miradas hacia los zapatos en una noche de psicodelia pop elegante y ensoñadora.

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