El coste de volar

STAY GROUNDED | Distribución de billetes de vuelos estrellados en el aeropuerto from Left Hand Rotation on Vimeo.

Hace poco leí un libro escrito por Elisa Iglesias (su primer y por ahora único libro publicado) titulado Desorientación. La protagonista, Claudia, se ve firmemente convencida por el Decrecimiento, por lo que se deshace de su coche, se niega a viajar en avión y se entrega a la «simplicidad voluntaria». A pesar de ello, en el capítulo 2, decide tomar un avión a la India, y ahí comienza la historia.

Os recomiendo, por cierto, el suplemento central dedicado al Decrecimiento que viene en el último número de Diagonal (136, del 28 de octubre al 10 de noviembre).

«Tenemos coches más eficientes, pero cada vez hacemos más kilómetros. Y el dinero que ahorramos en electricidad poniendo bombillas de bajo consumo en casa lo llevamos a un banco que fomenta el crecimiento o lo empleamos para hacer un gran viaje en avión a la otra parte del mundo», dice Giorgos Kallis.

El viaje de Claudia a la India, con escala en Zurich (y su vuelta), emitió 4,46 toneladas de CO2 (según esta calculadora, que además de aporta sugerencias de proyectos concretos para compensar lo emitido, por ejemplo: Generación de energía eólica en India, Minicentral hidroeléctrica El Bote y proyecto de electrificación rural en Nicaragua, Secuestro de Carbono en Comunidades de Pobreza Extrema en la Sierra Gorda de México o Conservación de la Serra do Lucindo en Brasil). La tasa de emisión anual correspondiente a cada habitante del planeta para el año 2020, atendiendo a la necesidad de reducir un 40% las emisiones de GEI respecto a los niveles de 1990 debería ser de 1,40.

El vídeo con el que arranca este post es una acción de Left Rotation para Consorcio Anfibio, en el que una tripulación de una compañía inexistente reparte, en el Aeropuerto de Barajas, billetes de vuelos estrellados.

En el vídeo escuchamos que el viaje en avión nos convierte en turista y nos aleja del viajero: nos perdemos el trayecto, a pesar de que de pequeños aprendimos que es más importante el viaje que el llegar a Ítaca, como en todas las odiseas.

Hoy, 68 personas -todo el pasaje y la tripulación- han muerto en un avión, bajo una tormenta, en la isla de Cuba.

También hoy, 21 personas muertas al estrellarse un avión privado en Pakistán.

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