El indie

Entrevista a Espiritusanto

Me fascina la persistencia del sonido indie pop en una parte de la escena juvenil musical actual. Me fascina porque no lo entiendo (signo inequívoco de que me he hecho mayor). No lo entendí hace diez años y tampoco ahora. Admito que hay algo personal aquí, un camino que no quiero desandar.

En el último Directo Salvaje me sentí idiota porque entrevisté a Nacho, que había venido como público fan de Espiritusanto. Nacho es del grupo madrileño Tiger & Milk (entiendo que por una alusión al primer disco de Belle & Sebastian). Su página de Bandcamp está llena de portadas, pero yo no los conocía; por eso me sentí idiota. Nacho me explicó que su grupo pertenece a la misma hornada que Espiritusanto, me dijo: «hace 9 o 10 años cuando empezábamos a tocar, hacia 2008, 09 y 10, empezamos a salir Espiritusanto, Capitán Sunrise, Hazte Lapón, Alborotador Gomasio…, para mí son grupos con los que he compartido un montón de escenarios y que mola mucho que sigan haciendo canciones porque yo lo estoy haciendo. Hay veces que dicen ¿qué paso con aquella generación? Pues esa generación entras en Spotify y ves que siguen haciendo grandes canciones».

En esa época yo estaba mirando a otro sitio, con unos intereses musicales radicalmente opuestos, y el surgimiento de estos grupos de pop costumbrista, hijos de La Buena Vida, me resultaba ajeno y extraño. Y a día de hoy me cuesta valorar si es una generación a la que no se le ha prestado demasiada atención o si esa es una percepción fruto de mi desatención. Pero hay algo en el comentario de Nacho que me hace pensar si acaso hay algo de las dos cosas, ese «qué pasó con», cuando estamos hablando de grupos que en su gran mayoría siguen en activo.

Lo curioso es que en el Directo Salvaje del viernes ya había una representación de la siguiente generación, un grupo recién formado y con diez años menos que los componentes de Espiritusanto. Eran C.a.r.r.e.r.a, un grupo que aún no ha publicado ni una canción y que estaban allí dando su segundo concierto. A C.a.r.r.e.r.a los entiendo más, claramente porque beben de unas influencias más cercanas a las mías: Jesus & Mary Chain, Sonic Youth, Joy Division. Y aún así no los comprendo del todo, porque, durante el concierto, me venían a la cabeza flashes de actuaciones de grupos al principio de los 90, muchos de ellos en el mismo escenario de la sala El Sol que ellos ocupaban en ese instante. Me acordé de Manta Ray, de Kebrantas, del Inquilino Comunista, de Lord Sickness, de Yellow Finn, de Eliminator Jr…

Más allá de que me guste o no me guste, mi desconcierto viene de no ver el avance, de sentir que el tiempo se ha detenido.

Al menos en esta escena en particular.

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