Maldita sea tu estampa

Muy buen día de ventas, sobre todo en comparación con el de ayer, así que todos estábamos más contentos, aunque sin saber bien a quién culpar (si a la presencia de mi camisa de la suerte o a la ausencia de Xinchan). Por la mañana me quedé en casa y por la tarde hable con mucha gente y di un nuevo repaso a los stands: sólo queda un día más. Estuve hablando con Christian Osuna sobre el FIB (recientemente conoció a Fernando Zabala y estaba bien informado) y me di cuenta que últimamente no me he acordado nada del Festival y me ha sentado muy bien. Aunque la mención de zabalismo me ha hecho recordar que en la oficina han quedado pendientes las votaciones al P. de O. También estuve otro largo rato en el puesto de Mundofreak, allí me compré Who’s laughing now? de Evan Dorkin, tomito del cual ya me había encaprichado en el Saló del Còmic. Además, les hice una foto muy buena: Adrián es el de la derecha, Xurxo Fernández le ha sacado hoy en La Voz bajo un ladillo llamado «Triunfo lejos de casa», dice de él que «estudió cine en Madrid y montó allí una productora, Aralia, vinculada al mundo del cómic. Además de producir cortos y cideoclips, la compañía edita una revista, Plug-in que según Adrián ‘es la que nos da de comer a mí y a mis dos socios’ y varias historietas. Este joven de 27 años cuenta con la colaboraci?n habitual de varios dibujantes coru?eses que le hacen llegar sus trabajos a trav?s de la web mundofreak.com. Asegura que lo más complicado de su trabajo es ‘dar a conocer el producto al público’ y lamenta que el cómic ‘casi nunca da para vivir'».
Hay algo que no comprendo y que me disgusta de los periodistas generalistas, sus textos están siempre salpicados de inexactitudes y casi siempre enganchados por los tópicos. Dan la impresión de no controlar nunca de ningún tema de los que hablan. La cobertura informativa del Viñetas en La Voz está siendo un poco vergonzosa. En la misma página aparece una minientrevista con Mauro Entrialgo, cuando pasó por nuestro stand también se quejó un poco de la tergiversación, pero le da un poco igual, dice estar más que acostumbrado. Comentó también el tema de moda cuando se habla de Mauro últimamente: lo de las cajas de White Label y los bolis Bic que le han regalado por mencionarles, según cuenta en su historieta para Buen Provecho; totalmente verídica. Por cierto, quizás no lo he mencionado aún aquí- pero me parece una pena que el Buen Provecho vaya grapado. Si llevara lomito aparentaría más (bueno, aparentaría lo que es: la selección de autores es muy buena) y animaría más a ser comprado. La grapa le da un toque fanzinero que lo desmerece y lo hace parecer caro. Sí, ya sé que esto suena prejuicioso pero es que últimamente me he vuelto muy fina. En una hora tonta, sentados en el stand, le doy a Juanjo mi brazo para que me dibuje algo. Me tatúa un dragón partido en dos por la frase «MALDITA SEA TU ESTAMPA». Me encanta. Lo luzco orgullosa y macarra y cuando me preguntan digo que es de verdad pero nadie me cree.
He vuelto a darme otro paseo por Totem (que por cierto no es de Vigo sino de Lugo, como escribí hace unos días) en busca de alguna cosiña para Fran y las niñas. Me llevo otro Lisboa 24H00 (colectivo), y también So ouves aquilo que te interessa de Pedro Brito y O manuscrito Durruti de Rafael Gouveia. Arramplo también con un librito del que se supone es el otro (que me faltaba) de los tres dibujantes jóvenes más conocidos, Filipe Abranches (O diario de K.) Quería llevarme algo más de Joao Fazenda pero sólo he encontrado Loverboy y, aunque puede que esté bien (es algo del estilo de Calo y Sergio Córdoba) no parecía que me fuera a gustar tanto como Tues a mulher… Pero estas incursiones en el imaginario BD lisboense me hacen decidir una cosa: quiero invertir tres o cuatro días de mis vacaciones en ir en coche a Lisboa.
Eeeeh, hoy Márian y Cri han pasado el día en Santiago. Por la noche, paseo por la playa y escribo, sobre la arena, «baleas e baleas». Me acuerdo de Luisa Castro.

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