Mi volcado de memoria sobre Aviador Dro

Foto de @ondasderuido

Mi memoria es de muy mala calidad. Registra mal. Tiene los clusters muy rotos. Algunos de estos recuerdos están corruptos. Los que no están aquí, pero deberían, es porque han sido completamente eliminados; involuntariamente. Quizás he sido reprogramada.

Tengo más recuerdos sobre Aviador Dro, obviamente. Están los conciertos. Las sensaciones al escuchar las canciones. Algunas otras tonterías.

El ejecutivo de DRO

Empecé a dejarme caer, con cierta frecuencia, por las oficinas de DRO de la calle Francisco Remiro. (Quién me iría a decir que, muchos años después, viviría, dos veces, tan cerca). Sería alrededor del año 1993. Yo tenía alrededor de 18 años y un programa de radio en Radio Carcoma. Era habitual que hiciéramos rondas por las discográficas para que nos dieran promos para los programas. En DRO solían ser muy generosos con las radios libres como la nuestra y nos enviaban promos por correo. A veces, demasiados. A menudo, los grupos eran demasiado comerciales, muy lejos del tipo de música que poníamos allí.

Al principio, yo pensaba que DRO seguía siendo propiedad de Aviador Dro y cada vez que iba buscaba algún obrero especializado, al que espera reconocer por su mono de trabajo. Ahora sé que Servando Carballar (Biovac N) salió de DRO bastante antes, en 1988. Supongo que debí preguntar por el grupo y alguien me dijo que había alguien con quien podía hablar.

Vino a mi encuentro un señor (me pareció un señor, recalcó que yo no había cumplido los 20) vestido con un traje de verano de un color entre amarillo claro y veige. La camisa, me parece, era azul claro. No llevaba corbata. Me saludó y me invitó a pasar a una sala acristalada, donde conversamos a solas. Me dijo «yo he estado en Aviador Dro» y «puedes preguntarme lo que quieras». No recuerdo qué le pregunté, salvo una cosa: «¿también estuviste en Los Iniciados?». Y recuerdo que lo pregunté no porque lo quisiera saber, sino porque quise hacerme la lista, dar a entender que yo sabía cosas. «Entenderás que eso no se puede contar», me dijo.

Las únicas palabras concretas que recuerdo fueron esas. Lo demás es vago. Recuerdo que me habló de lo importante que era dirigir una empresa como DRO, que había crecido tanto y movía tanto dinero. Recuerdo que en líneas generales lo que me quería contar es que cuando eres joven puedes hacer locuras pero que luego hay que crecer y tomar responsabilidades. Recuerdo ligeramente que me trató con condescendencia, que vio en mí una chiquilla fan, impresionable. Recuerdo su lenguaje corporal: apoyaba una palma de la mano contra otra mientras hablaba, estaba relajado, se recostaba sobre el respaldo. Yo, en cambio, me sentaba en el borde de la silla y preguntaba nerviosa.

No lo puedo recordar, pero estoy bastante segura de que él era Miguel Ángel Gómez, obrero especializado conocido como Ciberjet, codirector de DRO hasta 1988 y después director de la división de Warner DRO-East West hasta 1995. Después, vicepresidente y presidente de EMI Iberia hasta 2002 y fundador y consejero delegado de Globomedia Música de 2002 a 2005.

Simposium Tecno

Estamos en Maravillas. No sé qué año, pero probablemente 1997. Aldo, Jorge y yo hemos formado un grupo llamado Sukiyaki. (Más tarde, entraría Mario). Hablamos con Fernando, del sello Spicnic y el grupo Alpino. Fernando nos habla del Simposium Tecno que tuvo lugar en 1981 en la sala Marquee. Fernando nos cuenta que tocó Oviforma SCI y Los Iniciados, que acabó fatal porque entró la policía a hacer una redada (creo que nos cuenta que él estuvo allí; puede ser, porque Fernando estuvo en TODO) y nos propone que montemos el Segundo Simposium Tecno y que toquen los grupos de tecnopop de ahora (de entonces), como nosotros y ellos. Nos parece una idea fabulosa pero, no sé porqué, no nos ponemos a ello. Está el escollo de que nos da palo apropiarnos del nombre sin preguntar. El día que conozco a Lucho Prósper (Oviformia, Heroica, Breton Armada) le contamos la idea y, de alguna manera, nos da su bendición. No sé si alguien le llegó a preguntar a Biovac N. Aún así, no recuerdo porqué no lo hicimos.

Quince años después, Aviador monta el Segundo Simposium Tecno. Es el 22 de marzo de 2013 y tocan Oviforma SCI, Breton Armada, Nikky Schiller y El Aviador Dro y Sus Obreros Especializados en la sala El Sol. Por la tarde, veo las charlas por streaming desde casa. Al día siguiente, Raúl Querido y yo montamos una «noche tecno-pop» en El Juglar con dos grupos de mi sello Autoreverse: Comando Suzie y El Giro Orgánico.

Krypton

En algún momento de la segunda mitad de los 90 conozco a Ismael Contreras (será ATAT en Aviador Dro a partir de 1999) y a su novia, Belén Reyes, que tienen, junto a Biovac N, un grupo que me encanta llamado Krypton. No lo recuerdo, pero creo que escribo algo sobre ellos y voy a un concierto. Sí me acuerdo de un encuentro fortuito con Ismael y Belén en la plaza de los Luna. Sí recuerdo qué tristeza saber que Belén ha muerto en un accidente de tráfico. Recuerdo encontrarme con Ismael y no saber qué decirle, cómo confortarle.

El concierto

En diciembre de 1999 dimos nuestro último concierto como Sukiyaki. Sucedió en Barcelona. Unos meses antes, en febrero, Xavi del fanzine Miracles For Sale nos había invitado el Mini-Festival Pop que hace anualmente y dimos una actuación estupenda el 27 de febrero en la Sala Màgic. El técnico parecía querer boicotearnos, así que Aldo empezó a improvisar nuevas estrofas sobre nuestro pequeño hit Mi chica odia el technopop, a capella, metiéndonos con el técnico de sonido. La gente nos arropó. Lo pasamos en grande. Después de este éxito, Xavi nos volvió a contratar para volver a Barcelona en diciembre a telonear a Aviador Dro en el Apolo.

Por aquel entonces yo ya vivía en Barcelona así que el grupo estaba separado (de muchas maneras posibles) entre Madrid y Barcelona. No ensayamos lo suficiente y el concierto fue un desastre. Desastre nivel no grabar en el minidisc la base de una de las canciones que íbamos a tocar. Desastre nivel escucharme a mí misma desafinar desde el mismísimo escenario de la sala Apolo. Desastre nivel entrar tarde a las canciones.

Flyer concierto Sukiyaki y Aviador Dro
Flyer del concierto en el Apolo. Dibujos de Gonzalo Cutrina. La letra es mía.

Pero eso sucedió en el escenario. Antes, en el camerino, ocurrió lo mejor de la noche: lo compartimos con Aviador Dro. Cuando llegamos a dejar nuestras cosas, había trajes de goma verde y negra (creo recordar) y unos cascos, colgados de unas perchas en el camerino. Aldo y yo los miramos con tanta admiración y reverencia como años después lo haríamos con los robots de Kraftwerk, colándonos encima del escenario de Benicàssim después de la prueba de sonido.

Mientras tocábamos los trajes con fetichismo y disimulo entró Marta Cervera, alias ArcoIrís (quién sí había formado parte de Los Iniciados, pero eso yo tampoco lo sabía), con una jarra y un paquete de Tang de naranja. Lo disolvió y empezó a rellenar unos botecitos de plástico, a los que les pegaba unas etiquetas verde. Pensé ¡cómo puedo tener tanta suerte de estar aquí en este momento viendo esto! Me sentí muy feliz y muy afortunada. Qué pena que esos sentimientos me duraran apenas una hora más.

Lo último que dije al micrófono, a punto de echarme a llorar, fue «gracias por esta noche maravillosa que empieza ahora». Bajamos del escenario derrotados y con la sensación de haber hecho el ridículo. Por el pasillo que conduce al camerino, nos cruzamos con El Aviador Dro y Sus Obreros Especializados que, exultantes, se dirigían hacia el escenario, con los trajes ya puestos. Nos sonrieron. Nos dijeron qué tal. En ese momento, solo me calmó un poco la intuición de que ellos NO NOS HABÍAN VISTO. Llegué al camerino llorando. Alguien me ofreció MDMA y me lo tomé, rogando para que hiciera efecto rápidamente.

La reunión

Diez años después de aquel concierto, mi vida va mejor, o eso creo. No tengo grupo de música y lo hecho mucho de menos. Mi madre acaba de morir. Alberto y yo nos hemos comprado un piso. He perdido mi trabajo.

Pero el 18 de diciembre, Aviador Dro celebra 30 años en la sala Joy Eslava y lo pasamos en grande. Alberto graba un video maravilloso que tiene más de 7.500 visualizaciones en YouTube de Arturo Lanz cantando Electroshock con el Aviador. De fondo se oyen nuestros gritos.

Revolución tecno

Han pasado otros diez años. Sigo pagando la hipoteca. Alberto y yo tenemos una hija. He vuelto a perder otro trabajo. Recibo una llamada de Patricia Godes cuando estoy a punto de coger un tren a Sevilla. Me ofrece escribir un capítulo para un libro colectivo que celebre los 40 años del Aviador Dro. Me hace muy feliz la propuesta y disfruto muchísimo escribiendo.

Mientras el libro se va gestando, sucede el Carnaval de Madrid del año 2019 en mi barrio, en nuestro barrio, Prosperidad. Trabajo en él: hago un programa de radio. Del Ayuntamiento me piden que sugiera nombres para los pregoneros. En seguida se me pasa por la cabeza pero pienso «es muy loco», así que preparo una lista de alternativas por si no ven que Aviador Dro son los mejores pregoneros que un Carnaval en Prosperidad puede desear. Pero este Ayuntamiento ha hecho cosas geniales, locas también, y sí que lo ven. Aviador Dro da el pregón del Carnaval el 1 de marzo, que no es solo pregón, es pregón-manifiesto-y-concierto. En La Prospe. Donde todo empezó.

Poco después, el 23 de marzo, harán el concierto de 40 aniversario. Alberto y yo no nos creemos que hayan pasado 10 años desde el de Joy Eslava, que nos parece que fue el otro día. Tenemos que buscar la fecha varias veces.

El libro (Anarquía científica. La fascinante revolución tecno del Aviador Dro) salió a la venta el 17 de junio, editado por La Felguera, y hoy se presenta en una agencia de viajes especiales.

En el año 2029 se celebrará el concierto de los 50 años de Aviador Dro. Si yo no puedo ir, mandaré a mi holograma.


La foto es de @ondasderuido (CC BY-SA) y está tomada en el concierto de presentación de La Voz de la Ciencia en el Jardín Botánico de Madrid, concierto en el que estuve, con mi hija de poco más de un año. Tocó, también, Breton Armada. A la izquierda, Mario Gil (Genocider F15), Biovac N en el micro, al fondo ATAT, agitando la bandera, Alejandro Sacristán (CTA 102) y, a la derecha, ArcoIris,

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