No me abandono

No os abandono, me abandono. Quise escribir cuando hu? -s?, me march? huyendo- el jueves pasado a Soma?n pero el dolor de cabeza me aconseja usar lo menos posible el ordenador. Maldito dolor, insorportable punzada en el centro, un poco a la derecha, de la parte posterior de mi cr?neo. Como explican en esta web la palabra Soma?n es de ra?z ?rabe y significa dos torres gemelas o tambi?n, seg?n la forma en la que est? escrita, manantial que nace en las alturas. Quiz?s en busca de ese torrente cog? mi coche y enfil? la Nacional II, con dos d?as de vacaciones en el bolsillo. En el trayecto de ida tuve que hacer un alto en un sitio que espero no olvidar nunca: la salida de la autopista hacia Sa?ca, en la provincia de Guadalajara, me promet? volver un d?a para saldar una cuenta y conocer el pueblo. En el Motel Sa?ca conoc? al que, providencialmente, llam? «El Quitapesares». Me detuve en una gasolinera para repostar y, al salir del coche, comenc? a darme cuenta de lo mareada que estaba. Tras llenar el tanque fui a incorporarme a la autopista pero, antes de salir del ?rea de servicio, me d? cuenta que necesitaba, como poco, una manzanilla. As? que aparqu? delante del restaurante y me ped? una infusi?n. Hoy ya no puedo, ma?ana os segu?r? contando la historia de El Quitapesares.

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