No vendas a tus amigos, y menos gratis

Agosto 9th, 2009 por elenac

usuarios tirando de la ballena de TwitterNo quería hablar del tema porque sé que no hay mayor desprecio para alguien que no bloguear sobre él pero necesito mantener la cabeza ocupada en algo. Y qué mejor que en algo que odio para no pensar en las cosas que me dan miedo. Probadlo si alguna vez estáis en una situación atemorizante -por ejemplo, encerrada o encerrado involuntariamente en un cuarto de baño-, busca un objeto de tu odio -por ejemplo, Rupert Murdoch, Esperanza Aguirre, Gallardón, Bob Dylan o Emilio Aragón- y ya verás cómo se diluyen los nervios.
Volviendo al asunto, que se ve que hoy estoy con ganas de bifurcarme: si hemos superado aquellos grandes timos de la historia de la humanidad como son los crecepelo, las pseudosectas de ventas piramidales, la estampita, el agua bendita (salvo en los vampiros, claro) o la famosa peseta que llegaba por correo y te costaría la muerte si no repetías el envío a otros cinco desgraciados, ¿porqué, si ya no caemos en ellos, lo seguimos haciendo con las empresas que actúan en internet bajo el dudoso titular de ‘redes sociales’ regalando nuestra información a cambio de nada?
Últimamente, escucho con frecuencia explicar el método profiláctico de muchas personas para no hundirse en la marea anónima de los amigos que no son tales: “yo no admito a nadie que no conozca de verdad”. Estoy segura de que lo habréis oído muchas veces. De esa manera, aquel que nos habla, convencido del buen uso que le hace a la red social, sólo agrega como amigos a los amigos que ya lo son. ¿Entonces, por que te registras en la base de datos de una empresa con tu nombre real, tu edad, tu foto, tu ciudad, tus aficiones, dónde vas o dónde no vas a cambio de lo que ya tenías antes de regalarles tus datos personales? ¿Qué esperas obtener a cambio?
Si a pesar de ser consciente de ello no te importa que tengan tu ficha completa, tu suculenta ficha de consumidor -pues hablamos de Occidente y hablamos de capitalismo- y sepan qué ofrecerte cada vez que cargas una página, piensa que, cada vez que agregas a alguien, no sólo te vendes a ti sino también a tus amigos. Al agregar, followear, establecer amistad, estás diciendo al empresario, al dueño de la página y a su departamento de marketing: “oigan, que esta persona es como yo, le gusta lo que a mí, somos amigos y juntos hacemos fuerza”. Y de la contabilidad nace la estadística y de la estadística el marketing y del marketing el dinero, las ventas, que es a lo que van, que es, a la postre, lo que les interesa. Porque ellos viven de eso, a tu costa.
A no ser que te llegue dinero por ello. Porque a lo mejor te llega y yo no lo sé. En la columna de la derecha de tu página de Facebook te aparecen anuncios ¿verdad? Y son tan grandes que es difícil no verlos, y al final uno los acaba leyendo. Por lo tanto, tener una cuenta de Facebook no es gratis, te cuesta dinero pero no lo pagas con dinero contante, sino con el equivalente de la publicidad que consumes. ¿Cuánto dinero te paga Facebook cada vez que uno de tus amigos lee tu cambio de estado y, de paso, la publicidad?
Hay que repetirlo mil veces y hasta la saciedad porque siempre hay alguno que no se ha dado cuenta: todo lo que lleva publicidad no es gratuito. Tu presencia como consumidor de publicidad es valiosísima. Probablemente es más cara la inversión publicitaria por usuario de lo que te costaría pagar por este servicio. No tengo datos que apoyen esta teoría, pero algún día me gustaría poder comprobarlo.
Facebook, MySpace, Twitter… no son redes sociales porque en verdad no son sociales. No están descentralizadas porque son empresas. No dan el poder al usuario porque ellos tienen el poder. Ellos ponen la piscina y allí que nos tiramos todos. Cuantos más nadadores en la piscina, controlados dentro de sus cuatro paredes, más fácil es coger un megáfono y venderles algo a la vez. Una red social, para que sea tal, no puede pertenecer a una persona, a un empresario, ha de ser de todos y de nadie, ha de ser transparente, no controlable o controlable por todos.
¿Te imaginas que existiera un dueño de internet? Por ejemplo, que Rupert Murdoch comprara internet. Las operadoras de comunicaciones ya se creen los dueños de internet porque proveen el acceso. Son como los gorilas de las puertas que se creen los dueños de los garitos porque ellos deciden quien entra o quien no, y sobre todo porque vigilan que nadie entre sin pagar. Pero, al menos, no es un monopolio y no existe un único proveedor mundial.
Mientras no existan redes que funcionen de esa manera, registrarse en ellas supone el mismo tipo de acción que darle nuestros datos de gustos, marcas y sabores a El Corte Inglés para que nos mande información de qué deberíamos comprar o cómo deberíamos ser, qué nos debería gustar, a quiénes, qué otros clientes, deberíamos conocer.

CONVIENE RECORDAR QUE:
Rupert Murdoch (y perdón por la obsesión) es el dueño de MySpace desde que compró la empresa para sumarla a su emporio News Corp por 580 millones de dólares.

Jack Dorsey, Biz Stone y Evan Williams son los dueños y fundadores de Twitter. (Cuando se hackeó información privada de la compañía se supo que esperaban unos beneficios de 4 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2009). De su próximo modelo de financiación esperan conseguir 1 dolar por usuario y por año. Esperan conseguir registrar a 25 millones de usuarios cuando acabe 2009 y 1000 millones de usuarios en 2013.

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook, es el dueño del 30% de la empresa. (El multimillonario más joven del mundo según Forbes).

Son personas, son ellos a quienes les estás regalando tus amigos. No te conectas con tus amigos. Eso es una falacia. Tú ya estás conectado. Tú ya te trabajaste esas amistades antes. Tú les regalas a tus amigos. Y te regalas a ti mismo. Gratis. Y gracias a eso ellos ganan sus céntimos con cada dato, foto, contenido o amistad que introduces en sus bases de datos.

Notas:

1) A día de hoy, desconocemos cuál es el modelo de negocio que tiene planeado Twitter, quizá los mensajes de texto en los móviles, pero no se sabe. Probaron la publicidad en el site japonés y no les fue bien.  Aún así, les he metido en el mismo saco porque algún día, tarde o temprano, usarán su máximo valor: los usuarios y los millones de mensajes que se mueven, para ganar dinero con nosotros.

2) A quien pueda interesar: sí tengo cuenta de Twitter, no tengo de MySpace (tuve y la borré) y no tengo cuenta de Facebook. Sí tengo cuenta de Flickr, de 11870, de del.icio.us, de Last.fm y de Spotify. Me registro en las webs que me aportan un contenido que no tuviera antes de registrarme, como es el caso de un lugar para publicar fotos, lugares donde guardar favoritos y un servicio para escuchar y conocer música. Twitter lo uso como servicio de microblogging cuando no merece la pena abrir The Last Dance; lo uso más que Tumblr, donde también tengo una cuenta.

3) Me preocupa cómo se está volcando la información en Facebook de una manera masiva, hasta el punto de usarse como único medio para comunicar cosas. Si después de haber leído este post sigues convencido de que necesitas Facebook para vivir, no lo uses como único medio para comunicarte con el mundo, o les regalarás el monopolio de la información.

ACTUALIZACIÓN (12 de agosto):

Más pasitos por el camino del monopolio: Facebook, tras no conseguir comprar Twitter, compra Friendfeed (donde sí, también tengo cuenta, una cuenta robótica, por decirlo así, que agrega los feeds de otros servicios que sí uso como Twitter, del.cio.us o Flickr):

“La de Friendfeed supone la primera adquisición realizada por Facebook desde que el grupo ruso Digital Sky Technologies invirtiera unos 140 millones de euros el pasado mayo en la compra del 1,96% de la red social, valorando a la compañía creada por Mark Zuckerberg en unos 7.000 millones de euros”.

14 comentarios a “No vendas a tus amigos, y menos gratis”

    Kialaya dice:

    Algunos de los puntos que comentas tienes razón, en el sentido de que debemos ser cuidadosos con la cantidad de información personal que volcamos en las redes sociales, pero me parece tremendamente hipócrita estar soltando este rollo alarmista de “las redes sociales son malas, estás vendiendo a tus amigos” cuando tu misma tuiteas bastante y de hecho yo no estaría leyendo este post si no fuera porque acabas de tuitear que lo has publicado y como te sigo pues aquí he venido. Es bastante sinsentido sinceramente. Si tanto te disgustan las redes sociales pues no escribas en ellas, así de simple, pero no hagas sentir mal al resto por sí hacerlo.

    elenac dice:

    Claro, ya sé que es conflictivo, si no no lo hubiera escrito. Además, ¿cómo voy a saber el peligro de las redes sociales si no las usara?
    Es más preocupante que haya quien las use sin saber a quién beneficia. Siempre me gusta recordar un ejemplo que escuché a un profesor hace años: ¿Cuando compras un disco de David Bowie editado por RCA crees que estás beneficiando a David Bowie? No, mayormente lo que estás beneficiando es el tráfico de armamento.

    Vinué dice:

    Ah, este tema me parece apasionante… Yo, después de haber estado apuntado a toda red social aparecida hasta hace un año, me he ido desvinculando poco a poco. Y no sólo porque comparta contigo la versión mercantilista del asunto, Elena, sino porque poco a poco me he ido dando cuenta de lo peligroso que es tener tanta información privada ahí fuera, expuesta. Uno piensa al principio: “bah, si soy un pringao, ¿quién se va a interesar en mí, quién podrá usar malamente esta información?”. Y desgraciadamente, al final siempre hay algo que te viene de vuelta.

    Así que… Redes sociales no!!

    elenac dice:

    Es verdad Vinuetto, sólo he hablado de lo macro, de ese dólar por usuario que alguien gana, pero en lo micro también hay peligro. Tienes razón en que siempre hay algo que te viene de vuelta, a mí me ha pasado varias veces.

    Fabio dice:

    “…Facebook, MySpace, Twitter… no son redes sociales porque en verdad no son sociales. No están descentralizadas porque son empresas. No dan el poder al usuario porque ellos tienen el poder…”

    Perdona pero hay una extensa bibliografía que refuta esta teoría tuya. Estos espacios SÍ son redes sociales; otra cosa es que de la pertenencia a ellas se deriven aspectos categorizables de buenos o malos para los consumidores, como del mismo modo ocurre con las redes sociales que no son virtuales.

    Estos Twitters, Facebooks, etc. son espacios de comunicación asincrónica, es decir, ocurren de manera diferida en el tiempo, y como tales espacios de comunicación constituyen redes sociales, donde uno puede intercambiar opiniones, hacer el mamón o lo que quiera.

    Otro asunto son las políticas de privacidad o el mal uso que se pueda hacer de esta tipo de aplicaciones. No dudo que podrían mejorarse multitud de pesquisas relacionadas con la privacidad, pero una vez resuletas ¿se transformarían entonces en redes sociales de inmediato? Creo que la categoría de “red social” no tiene que ver con que te vendan por dos duros, y si bien se puede atacar a estas empresas por este tipo de cosas, no creo que el camino sea a través de si son o no redes sociales; porque sí que lo son.

    Esta bien que se alerte a la gente sobre fraudes o posibles fraudes, pero no confundiendo conceptos.

    Hasta los g dice:

    [...] como

    nowindi dice:

    No vendas tus piernas, y menos gratis.

    La próxima vez que salgas a la calle piensa que no te estan pagando por caminar viendo publicidad. quedate en casa.

    Eso si, darle información a la población mundial de los libros que lees en tu blog es super cool. En ese caso no es regalar informacion a las empresas de publicidad.

    Basilio Pozo-Durán dice:

    lo de la publicidad en FaceBook y similares, basta con usar el complemento para Firefox “AdBlock Plus”… desde que lo uso llevo sin ver anuncios ni banner en ningún sitio, ni siquiera los adsense de google. probadlo, a mi me funciona; por lo demás uso FaceBook pero con una cuenta de la organización política a la que pertenezco, y que usamos otros compañeros para difundir actividades y artículos, no tenemos ni un solo dato particular que pueda ser usado por ninguna empresa para ofrecernos productos ni hacernos llegar publicidad. por si acaso usamos el AdBlock Plus y se lo contamos a las cuentas de FaceBook que tenemos enlazadas como “amigos”. saludos!

    carolink dice:

    El cómo consume cada uno es asunto de cada uno. Pero que nadie pierda el norte, que lo que somos es consumidores, aquí, allí, donde nos las den. También en el resto de “redes” más verticales -last, flickr, etc-.
    Es como aquello de que no se puede señalar, sin convertise en Demócrito o un hijoputa anacoreta. Hay que señalar, y hay que dejarse advertir.
    “Por favor, no me digas que el tabaco produce cáncer, que me da algo”. “Por favor, no me digas que la energía nuclear es peligrosa, que no puedo vivir sin electricidad” o “Yo no compro El Mundo porque no cuenta la realidad como a mí me gusta”.
    Y no, no son sociales. O son tan sociales como acudir a la iglesia los domingos, o a la terapia para gordos, los jueves.

    No vendas a tus amigos, y menos gratis (redes sociales) dice:

    [...] No vendas a tus amigos, y menos gratis (redes sociales)www.elenacabrera.com/weblog/no-vendas-a-tus-amigos-y-menos-g… por Descentrado hace pocos segundos [...]

    Fabio dice:

    ¿Porqué no son sociales? No basta con decir que no lo son y punto. Que tú consideres que acudir a la iglesa o a una terapia es un acto menos social que otro cualquiera no verifica tu punto de vista.

    The Last Dance, el blog de Elena Cabrera » Update de verano dice:

    [...] el capítulo de la autocomplacencia, hoy también estoy contenta porque he visto que han meneado mi post sobre los peligros de las redes sociales (que ha tenido duras críticas por parte de mis más valientes comentaristas) aunque no [...]

    Oscar Garcia dice:

    Brillantísimo análisis del fenómeno facebook, Elena, felicidades por él. De hecho, voy a hacer un acceso a tu artículo desde mi facebook, jajaja (al sistema hay que dinamitarlo desde dentro). Hace semanas que estoy pensando en desaparecer (ya sé que no te lo ponen precisamente fácil) del caralibro. Quizás tu artículo sea la estaca que hacía falta.

    Saludos!

    Enrique dice:

    Es curioso, este enlace lo leí por primera vez en nodo50.org, que lo habían tomado de tu página, eso hace ya un tiempo. Ahora, puesto en contacto con un amigo común, Manuel, le pregunté por el enlace, puesto que me interesaba y yo lo había enviado a faceboock, del que hace tiempo me borré, por lo que tú comentabas y por que fue el instrumento para despedir a una chica que estaba de baja laboral. Mira por donde Manuel me ha dado la dirección original. Me alegro doblemente, uno por recuperar el enlace del artículo y otra por haber sido el motivo de echar un vistazo a tu página que es muy interesante y que pienso enlazar en mi blog.
    Salud y pasión
    Enrique Bienzobas

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