Noches de todo

Tengo sueño en los ojos y revoltillo en el estómago. Ojalá el vino no llevara alcohol, ¡qué asco le tengo al frasco! (cuando lo veo vacío). Menos mal, como dice ese mismo tango escrito por Antonio Bartrina y que tan bien canta Psico, «Bebo no porque quiera olvidar, bebo por el placer de tomar» ya que «si mi vida es una curda estruendosa, no es mi culpa que no sea melodiosa». Ayer salí algo tarde de la oficina y Mamen y yo nos dirigimos a casa de Fran, donde un jamón estaba siendo cortado y unas verduritas y un seitán salteados en el estreno de una parrilla. Comimos, bebimos, nos reímos y hasta lloramos un poquito, como ocurre siempre que nos juntamos. A ver, que recuento: Fran, Sly T, La Noe, Sandragqueen, Psicosis Gonzales (no es un apodo, era ELLA, el mismo Norberto Di Giorno en persona), Pablo Patilla, el Aldo, Mamen y el Javi. Es decir: un completo. Nos queremos reunir aposta y no lo conseguimos, eso seguro. En el equipo de música: los tangos de Psicosis, las nuevas canciones de Fran (la nueva, novísima, con letra de Silvia: ¡UN HIT!) y un descubrimiento de Padilla: una cantante francesa, tremenda, de nombre Barbara, arrastrada, severa, emocionante. En la televisión, Kylie, Gran Hermano, telediario. En mis manos y en mi boca: los Cuadernos de Todo de Carmen Martín Gaite.

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