Paco Vázquez: Mis tebeos favoritos

MIS TEBEOS FAVORITOS PACO VÁZQUEZ Publicado en TOS Gracias a la afición del perseverante Alcalde de La Coruña, la ciudad tiene un salón del cómic -Viñetas desde o Atlántico, dirigido por Miguelanxo Prado- aupado con dinero público que, aunque modesto, se caracteriza por el evidente intento de aproximar el tebeo al público de a pie. Considera que las primeras viñetas se imprieron en las Cuevas de Altamira (la caza del bisonte), las pirámides (la vida del faraón) y los códices medievales (la vida de San Francisco o los hechos del rey Wenceslao). Se dice que su colección es mucho más que envidiable y que está compuesta incluso de un buen número de originales. Con el debido respeto, charlamos, en agosto, en su despacho. SOMOS LO QUE SOMOS ¿Cómo prefiere definirse, como aficionado a los cómics, como lector o como coleccionista? Soy coleccionista y soy apasionado de la historieta, soy un asiduo lector de álbumes, de todas las novedades y de los estudios sobre la historieta. Entiendo que el mundo del tebeo es una expresión de arte al mismo nivel que cualquier otra rama artística. Además, incide en otras como el cine, la novela o la propia televisión. Y hoy en día en el campo de la informática de una manera tremenda. Tengo una buena colección, desde niño, sobre todo de tebeo español, especialmente el antiguo pero también colecciono álbumes actuales y modernos. Menos mangas, que no me gustan, procuro tener de todo, siempre que sea en español. Me gusta estudiar y profundizar lo que significa el mundo de la historieta en las relaciones humanas, pues no es solamente entretenimiento, también hay investigación, hay historia, hay denuncia, hay crítica, hay un anáisis del presente, hay amor, odios, tragedias, comedias, te ríes, te emocionas. Dada la estructra que tiene el tebeo que se publica ahora, lo únicio que falta es aquel suspense que sentíamos cuando decía “continuará”. En la relación del lector con los tebeos suele haber un ‘crack’ cuando el niño considera que ya no tiene edad. Más adelante puedes volver o no a ellos. Yo no tuve ninguna ruptura. Creo que eso se produjo en algunas personas sobre todo porque en la España de los años 50 y 60 había una férrea censura que impedía que llegaran aquí muchas de las novedades que había en el mundo de la historieta en otros países. Faltaba ese tebeo de adulto y aquí te quedabas con lo que se vendía en los quioscos. Yo entiendo que hay un orden: empiezas leyendo tebeos, sigues con los libros de Guillermo, lees los de Tarzán, de Salgari, los de Julio Verne, los de Stevenson, los de Walter Scott, la novela histórica, y cuando te das cuenta ya estás metido en el mundo de la lectura. De hecho, quien no lea tebeos le va a costar mucho llegar a otro tipo de lectura. Yo creo es también un género dentro de la literatura. Para los adultos hay mucha literatura dibujada. A mi la saga de El Príncipe Valiente siempre me ha apasionado. Hay álbumes franceses de los años 60 con adaptaciones de cuentos de Maupassant o de Poe, y lo que representó Breccia, que fue un impacto tremendo. Pero también hay otros factores personales, íntimos, como la nostalgia o el recuerdo de tu niñez, que te hacen leer un tebeo más infantil. Al releer recuerdas vivencias o asocias personajes que ves en un Pulgarcito o en un DDT o en un Dumbo de Walt Disney a momentos de tu vida cuando eras chiquito. Otra impacto muy grande fue el descubrimiento de los personajes de los cómics americanos, los grandes héroes. Eso sí que fue para mi un chock. Los primeros que llegaron a mis manos fueron Flash Gordon y El Hombre Enmascarado. Después recuerdo toda la saga del boxeador Ben Bold, fantástica. O Julieta Jones que aparentemente era un cómic para niñas, era precioso. LEEMOS LO QUE QUEREMOS SER ¿Éstos sería son sus heróes personales? ¿Los que le han acompañado a lo largo de su vida? Yo soy un enamorado del El Corto Maltés de Hugo Pratt, creo que es una literatura de ficción preciosa. Me gustan mucho todos los temas de leyendas esotéricas, ese tipo de personajes inconformistas, anarquistas. Corto participa tanto en la postrevolución rusa, que es más interesante y más importante que la propia revolución, como puede participar en las incidencias de las sociedades secretas turcas y sus relaciones con Venecia, como en Constantinopla o en la magia negra de la Guayana. Aunque el Príncipe Valiente es el que más me ha gustado. Me gusta mucho la literatura medieval, todo lo relativo a los personajes artúricos. ¿Y en el tebeo español? Hay que buscar el culto personal. Cachorro siempre me gustó, de ahí me vino una afición a la literatura de piratas. Había uno en mi época de chaval, que además lo tengo entero, y me gustó mucho.Fue un tebeo que duró mucho (del 51 al 61) y del que se habla poco hoy en día y que era muy bueno, “Aventuras del FBI”, era muy bonito, muy de la época de la Guerra Fría. Yo hasta tengo el carnet de agente del FBI y la insignia del FBI que daba la editorial Rollán, que estaba en Madrid, en la calle San Bernardo. Yo tengo ahora 57 años, nací en el año 46, pues es indudable que El Guerrero del Antifaz me influyó también. Y siempre me gustó Walt Disney, sobre todo el Pato Donald. Si en la televisión veo que ponen algún corto suyo procuro verlo. Tengo la colección completa de Dumbo, por ejemplo, que es una colección muy difícil, en España no sé si habrá mucha gente que la tenga. ¿Por qué le gusta Donald especialmente? Es un inconformista tremendo, tiene un espíritu competitivo absoluto, tiene que controlar y dominar a sus sobrinos, tiene que epatar a Daisy, tiene que superar a su primo Narciso Bello, está en lucha con el mundo, se siente un abandonado por su millonario Tío Gilito y al final esa idea de competitividad, de genio cascarrabias, encierra un personaje muy tierno, muy dispuesto siempre a ayudar, a dar la cara, a pelear por los demás. ¿Tiene algo de gallego entonces, el Pato? Yo creo que el que más de gallego tiene en los disneys es Micky Mouse, que siempre quiere quedar bien con todos. ¿Nunca le molestó de Disney el imperialismo americano subyacente? No, no. Yo siempre lo he visto con ojos de lo que representa. Es evidente que Disney es un gran propagandista de las ideas americanas y del estilo de vida americano pero sus personajes también son muy variados y con un criterio de entretenimiento. Se han hecho muchos análisis, yo recuerdo uno en la desaparecida Cuadernos para el Diálogo, sobre el capitalismo americano y la figura del Tío Gilito, acerca de lo que representaba Disney, sobre todo en Latinoamerica, pero creo que eso es exagerar un poco. SOMOS LO QUE LEEMOS Normalmente nos sentimos influenciados por nuestros héroes literarios, si nos gustaría parecernos a ellos, solemos crecer con ese ideal. ¿Usted piensa que le han incluenciado estos héroes? Probablemente. Según tu estado de ánimo, tienes momentos de euforia o momentos de depresión, buscas el personaje o el estilo o el autor que entiendes que te va a permitir una mayor identificación. Muchos me han influenciado y de manera muy distinta a lo largo de mi vida. Carlos Giménez con sus “Paracuellos” por ejemplo, fue un impato chocante, en la época de la transición, leer aquello. Pero luego hasy otro tipo de personajes a los que recurres por su forma de ser o su estilo de vida. Corto Maltés es para esos momentos que de escapismo mental, para leer cuando piensas qué te gustaría ser o lo que te gustaría no ser. Y después hay otros personajes que te han servido para reírte, simplemente. Como Mafalda. Yo me acuerdo cuando recibí los primeros tebeos de aquellos montañeses americanos, Li’l Abner de Andy Capp, en una revista que se llamaba Zeppelin. En España El Jueves refleja muy bien la variedad que puede influir en la visión de la realidad social y política. ¿Dibuja usted? ¡No! Jamás, soy incapaz. Lo lamento mucho. En Galicia hay muchos jóvenes autores y además bastantes de ellos están apostando por escribir sus historietas en gallego. ¿Esto es bueno o es malo? Yo tengo una visión mucho más universal. Galicia es un país de dos culturas, yo pertenezco más a la cultura española que a la propia cultura en lengua gallega, y cada uno se expresa o se refleja según. Aquí tenemos un gran dibujante que es Miguelanxo Prado, un autor que hace obra en gallego y obra en español y es internacional, respetado y conocido a nivel de todo el mundo. Cadao uno se expresará con la lengua que desee. Yo creo que es bueno que los autores que escriben en gallego y los que escriben en castellano busquen un punto de encuentro. Lo importante es que haya una línea de tebeo gallego que refleje la realidad gallega. Ha habido ahora una experiencia importante que ha sido la derivada del Prestige, una toma de conciencia por parte de muchos artistas que se han unido en un grupo denominado Colectivo Chapapote que han hecho un acta notarial de lo ocurrido, para que através de la historieta quede para la posteridad lo que aquí pasó realmente y no lo que las autoridades quieran decir que pasó. Elena Cabrera

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