Tramatismo múltiple

Me palpita la cabeza, un juguet?n centro de gravedad que se corretea entre mis costillas hace que el suelo se mueva, siento n?useas y todo me estorba. No, no estoy embarazada: tengo resaca. Ayer fuimos a la fiesta de fin del verano en casa de Rubenimichi+Luisjo y abus?; tendr?a que llevar (a las fiestas) la lecci?n mejor aprendida pero hab?a una circunstancia que me hizo olvidar mi cautela de los ?ltimos tiempos: la celebraci?n. Ya sab?is, ese desenfreno irracional que te lleva a bailar canciones que no te gustan, a nadar sin ropa en una playa al amanecer, a mezclar los alcoholes que en circunstancias cabales ni siquiera sus botellas permanecen juntas en el mueble bar. Obligadme a no beber, que me sienta mal, hago y digo cosas que luego no recuerdo y me voy de las fiestas sin despedirme de mis amigos. A pesar de esta circunstancia, la fiesta de la buena vecindad fue divertida: jugamos a toma-tomate y todo (yo perd? una vez y me toc? beso con mi compa?era de palmada). Sigo frustrantemente anclada en la proporci?n de poblaci?n que no tiene c?mara digital, as? que: no hay fotos. Si mis vecinos tienen, por favor, env?en. Volvamos a ese interesante punto de la celebraci?n. Ayer alimentaba la festividad de la primera destramaci?n. Mi primer TRAMA, perd?n nuestro y nuestro primer TRAMA. Seis d?as de cierre, el doble de lo previsto, con momentos de cansancio, euforia y dudas repartidos sin mucho m?todo durante esta semana. Casi sin tiempo para hacer otra cosa que no fuera estar frente al ordenador (mi ibook se vino conmigo a la redacci?n TRAMA @ Lavapi?s), dormir (nunca m?s de seis horas) y comer (40 minutos, lo que dura un Buffy). Casi todas las noches so?? con la revista, siempre pesadillas donde defraudaba a la gente, o la gente a m?. Pero ah? est?, ya lo hicimos y estar? en las librer?as el viernes, con un amable demonio en la portada, quisiera colgarla ya pero mantendr? la emoci?n durante unos d?as, dejar? que ?l lo haga primero.