VIÑETAS DESDE O ATLÁNTICO 2002: Por el camino recto

VIÑETAS DESDE O ATLÁNTICO 2002 (Del 19 al 25 de agosto) POR EL CAMINO RECTO Publicado en Desorden.net El último salón del cómic del verano o el primero del otoño -pues quién sabe dónde comienza la temporada- tiene lugar en A Coruña, tan cerca del mar que los tenderos no paran de quejarse de esa húmeda ondulación en los tomos de papel que aparece apenas diez minutos después de haberlos sacado de sus cajas. Esta segunda (o tercera, en pugna con Granada) cita más importante del mundo del tebeo en este país tiene algo que la diferencia de cualquier otra: el carácter popular, familiar más bien, resultado de no encerrar a los frikis dentro de una feria de muestras, sino hacerlos convivir con el público en general, ese que pasea con sus niños, parejas o compañeros del trabajo por los Jardines de Méndez Núñez, en el mismo centro de la ciudad, en el Relleno. Tener un alcalde al que le gustan los tebeos es lo que tiene. La muestra, que a punto estuvo de no celebrarse (habiendo provocado incluso la dimisión de su director, Miguelanxo Prado), fue salvada gracias al empeño casi caciquil de Francisco Vázquez. De hecho, este salvamento in extremis parió con forceps un salón a ratos improvisado y a ratos pillado con imperdibles. Sin programas de mano, había que guiarse por lo que publicaba La Voz de Galicia y por los horarios de las mesas redondas que estaban escritos en una pared del Quiosco Alfonso, sede de una de las exposiciones. Desgraciadamente, el derrumbe del viejo edificio de la Marina ocasionó que las exposiciones tuvieran que desmembrarse y ocupar tres ubicaciones: las otros dos eran el Ayuntamiento y la sala Salvador de Madariaga. Esta dispersión es una de las causas que tenderos y editores arguyeron buscando una explicación al descenso de público y ventas. Otros dos posibles motivos podrían ser la semana de retraso respecto a otros años (normalmente coincide con la semana grande de las Fiestas de Maria Pita, con la ciudad repleta de turismo) y la proximidad a fin de mes (más allá del día quince te preocupan menos los cómics y más intentar llegar a fin de mes, se supone). La exposición del Quiosco Alfonso era una buena idea: Editoriales Independientes Españolas (1975-2002), aunque no estaba ordenada cronólogicamente, no había información que la apoyase y los originales expuestos casi siempre caracían de la suficiente información al pie para ser valorados y entendidos correctamente. Cuando sólo queda un día para que finalicen las exposiciones, no he podido ver aún la de El Jueves en el Ayuntamiento, ya que tiene un horario muy reducido el cual está limitado aún más por la contínua presencia de bodorrios. Las dos últimas, en la Salvador de Madariaga, son estupendas. En la planta baja Los Inventos del TBO: los dibujos enmarcados están apoyados por intentos de fabricación de aquellos imposibles aunque bien prácticos artilugios. Y también, la exposición itinerante basada en el último concurso de cómic del INJUVE, muy recomendable para ir quedándose con algunos nombres nuevos. Volvamos a los stands, que es donde estaba situada la acción. Allí y en la terraza del Copacabana claro, punto de referencia de dibujantes, editores y personajes. ¿Qué hubo de interesante? Veamos: Ricardo Mena, rector del fanzine Cabezabajo y sufrido trabajador de Madrid Cómics presenta su nueva revista, Buen Provecho. Portada de Miguel Ángel Martín y muy buena elección de colaboradores aunque yo, que soy una tiquismiquis, me tiro toda la semana quejándome del acabado: si en vez de grapa le hubiera puesto un lomito, hubiera triunfado. Una comida en el restaurante de la Domus con Jesús Moreno (Editorial Sins entido), Paco Camarasa (Ediciones De Ponent), los directores de la revista Tos y santiago Valenzuela (“Horizontes lejanos”) queda reflejado en La Voz de Galicia (25-8-02) del séptimo comensal, el periodista Rubén Ventureira. En la mesa de al lado tenemos Miguelanxo Prado comiendo con Jan, el creador de Superlópez; su presencia despierta menos anécdotas aquí que en el Saló de Barcelona. Se presenta una nueva revista gallega muy sugerente aunque algo cara, se llama BD Banda y está dirigida por Kiko da Silva, dibujante también en Golfiño. Además de Jan, el otro homenajeado del Viñetas es Jordi Bernet, creador de Torpedo. Y por ahí anda. Aparece Mauro Entrialgo y todo el mundo quiere que le haga un dibujo. Él y Calpurnio son las estrellas del stand de Madrid Cómics, el único que acoge firmas. La editorial coruñesa Polaqia organiza una fiesta en La Fonda de Sopapo y una exposición en El Café de Macondo. Gracias a esto y a un stand en la feria consigue que hablen mucho de ellos. Además, está dirigida por los propios dibujantes, un grupo informe de “unos cuantos” (en palabras de Jano) y, según el periódico: Kike Benlloch, Alberto Vázquez, Bernal, Jano, David y Diego Blanco. Presentan dos novedades, ambas preciosas: “Alter ego” de Alberto Vázquez y “Patricia” de Jano. Otra novedad es la presentación (no llegará a las tiendas hasta más adelante) del número dos de Tos, revista editada por Sins entido. Dirigida por los dibujantes Juanjo el Rápido y Nacho Casanova recoge toda la pulcritud y seriedad que se puede esperar de la editorial de Jesús Moreno, a la par que la emoción, la sorpresa y el descubrimiento de nuevos nombres a los que ya nos tenían habituados los directores en sus antiguas publicaciones “Idiota y diminuto” y “Como vacas mirando el tren”, respectivamente. Y siguiendo con las presencias, allí tuvimos la de Alfonso Font, un clásico del cómic español de thrillers, negro y ciencia ficción así como también la de dos clásicos de cualquier encuentro fanzinero o similar de la geografía española, los Jay » Silent Bob patrios (de Granada, para ser exactos), los mejores vendedores de su propio producto: un fanzine fotocopiado y con imperdible que vendían “a precio de birra” y con la esperanza de quedarse las vueltas de su coste (1.5 /) para el bote. El artefacto cambia de nombre con cada número, en este caso la cabecera era “Por el camino recto”. Una buena representación en las tiendas de la BD lusa, un nuevo número con portada de Calpurnio de la Guía del Cómic editada por Christian Osuna (Under Cómic) y el anuncio de un nuevo salón en Getxo dirigido por Borja Crespo (Subterfuge) terminaron de cincelar una semana tranquila y placentera marcada por la queja de los dibujantes ausentes (“no nos han invitado”) a cambio de la satisfacción de los editores independientes, que han sido tratados y considerados como nunca. Elena Cabrera

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