No había vuelto a la verbena de La Paloma en Las Vistillas desde el día en el que comencé a escribir este blog, en el año 2002. No hay mucho que linkar, ya que el segundo post de The Last Dance se titulaba «Las Vistillas» y recogía fotos -ahora desaparecidas- de las amistades que fuimos a ver el concierto de Fangoria. Cómo son las cosas, que once años después el grupo estrella de estas fiestas son Nancys Rubias. Si me lo hubieran dicho en 2002 me habría quedado muerta, pero encantada. Encantadoramente muerta.\r\n\r\nLa diferencia principal entre mi recuerdo y la noche de hoy -dejando fuera mi historia personal- es que de aquella debía haber el doble de gente. O quizás era más tarde, y era Fangoria. De entrada, el programa de actos se ha saltado la emocionante cita con las «pinturas de cara y juegos para niños, con regalo de caramelos y globos». En lugar de eso, «música castiza» y un pequeño número de niñitos y niñitas sacándole provecho a sus trajes de chulapitos y chulapitas que ya lucieron en la pradera de San Isidro. (Otro lugar al que he vuelto este año, infestado de fiesta populares. Pero lo del 15 de mayo prefiero no recordarlo). Hoy nos hemos tomado un mini, unas fritangas, unas moscas, una avispa, unos chotis y para casa dos horas antes de que empiece el concierto de La Unión, pese a que el morbo nos llamaba a verles las caras.\r\n\r\nMe impresiona no sólo cuánto escribía hace once años sino también el recuerdo de que, además, tenía mucho por escribir. Ahora ya no lo siento así. La verdad es que me da vergüenza escribir. Es más, me avergüenza escribir. Por eso ya no lo hago.\r\n (más…)