Ya lo sab?is todos: gracias a Arirang y a Duson TV, he descubierto (hemos) una cultura y un pa?s estrangulado en dos en el que nunca hab?a reparado. Al principio mi inter?s no pasaba del humor; los doblajes de pel?culas e informativos de Hoon Cho (*) son delirantes y muchos los conoc?is. De las risas pas? a la curiosidad y de ah? a la pasi?n, porque es un pa?s raro con una situaci?n excepcional. Por que me gusta el Kim Chi, Jang Na-Ra, el pansori y su cinematograf?a. Porque s? y siento lo que es el han como si lo hubiera vivido en mis carnes. Las tres noticias m?s recientes encontradas en la prensa resultan curiosas si se leen aisladamente, pero puestas cerca, como piezas de un puzzle, tal y como est?n los recortes en mi mesa, son desconcertantes. Por un lado el nombre de Woo Suk Hwang est? en los labios del mundo occidental, poco acostumbrado a la pronunciaci?n entrecortada, al convertirse en el primer cient?fico que ha clonado un embri?n humano. Aunque ?l pertence a la Universidad Nacional de Se?l (Corea del Sur), ha presentado la noticia en Seattle. La siguiente noticia se public? tres d?as antes (EL PA?S, martes 10 de febrero): «Millones de personas se quedan sin comida en Corea del Norte. La ONU advierte que no hay reservas de alimentos para paliar el hambre». Avanzado el art?culo podemos leer: «El r?gimen comunista de Corea del Norte depende del auxilio extranjero para dar de comer a su poblaci?n desde mediados de los noventa debido al desmoronamiento de su industria agr?cola y a las dificultades econ?micas que vive como consecuencia de la ca?da del comunismo en la Europa del Este y la desintegraci?n de la Uni?n Sovi?tica». Por ?timo, el mismo d?a del asunto de la clonaci?n, la secci?n de espect?culos advierte que «Un filme sobre la guerra conmociona a los surcoreanos». Se trata de «Silmido», la ?ltima pel?cula de Kang Woo Suk. Est? basada en un hecho real algo enterrado por la memoria colectiva. En la isla Silmido, 31 presos y ex convictos (la «Unidad 684») fueron adiestrados para asesinar a Kim Il Sung en 1968. La semana pasada ve?amos cientos de agricultores coreanos cargando contra la polic?a (es su manera de protestar) por el anuncio de un Tratado de Libre Comercio con Chile. Finalmente el acuerdo se ha hecho firme pero, m?s all? del espect?culo, no nos han explicado las consecuencias, ni porqu? los surcoreanos se lo han tomado tan a pecho.





A lo que 
