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Tal y como comentaba en otro post, esta noche se emiteen fragmentos del programa de La Edad de Oro que volvió (una vez más, porque es un referente y siempre es cíclico) a estar de actualidad por el Experimentaclub y el concierto de Psychic TV. Es imprescindible que le echeis un vistazo a este post en Ladrilio (gracias).
Aquí y ahora. Si queréis ver entresijos y lo que no se podrá ver de ninguna otra manera, pinchad en las cámaras «Alternative view». También genial la cámara en el backstage video cast. Otra cosa es ya cómo lo haga Skin.


Abre la puerta del camerino como si fuera una niña loca de contenta al descubrir una fiesta sorpresa de cumpleaños que no tiene nada de sorpresa, y cierra los ojos. Y los abre. Y los cierra. Parpadea varias veces entre risas mientras suena la música. Por dos veces he ido a ver a Edda Díaz en sus asaltos -o más bien brincos- a los escenarios madrileños, que en total han sido cuatro más un curso de teatro que está dando a un pequeño grupo de privilegiados. Pero no os creais que las demás nos quedamos sin lecciones. Que charlar un rato delante de una pizza en la noche fresca del 2 de mayo, en Malasaña, tiene mucho de aprender a parpadear y a reirse también. Tendría que haber escrito esto antes y así, los que se murieran de la envidia por no haber estado en Clamores habrían venido al Lolita el pasado miércoles. Pero estos días de perros que gruñen y ladran no me dejan tiempo ni ganas para pararme por aquí.
Dentro de la programación de Ladyfest, mañana hay una charla en la que participo. El tema es mujeres en la prensa alternativa y estarán también Patria Godes, Manuela Villa y Laura Sales. De 17:30 a 19:00 en Ladinamo (Mira el Sol, 2). Consultad la programación en la la web para no perderos nada, que son muchos conciertos, talleres y debates, en diferentes salas y espacios.

Nunca se van cuando estás alerta. Se van cuando andas mriando a otro lado, cuando, desprevenida, confías en que todo permanecerá en su sitio mientras tu preocupación es comprar una funda para el nórdico. Es ahí, cuando estás ensimismada pensando qué color, que tamaño, qué tal. Sucede de golpe. Y casi siempre te lo dice alguien. Te lo dicen y se te queda cara de tonta porque tú tenías cara de qué funda edredón me compro.
Foto de Mariví Ibarrola
