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  • Luz seca

    Lo primero que he notado ha sido el frío. Bajé a tirar el vidrio, por tener una excusa para ir a la calle. Y lo siguiente de lo que me di cuenta fue de la luz en la escalera, que estaba a oscuras a pesar de la luz que entra por las ventanas de los patios. Y la luz esa no era amarilla, era más bien azul, seca. Y en la calle, ese silencio raro de cuando va a pasar algo roto por una vecina que le habla a gritos a otra por el telefonillo para que baje a ver «el eclissse». Lo siguiente extraño ha sido que la plaza de Franscisco Silvela estuviera rajada en dos. Una parte a oscuras, vacía, y otra pintada con una tira de sol en la que se amontanaba un número creciente de peatones mirando hacia arriba, dirección Doctor Esquerdo, con gafas de lunas negras y montura de cartulina, con las bocas abiertas, como si por priemra vez vieran una película 3D. Entonces me fijé en la sombra que proyectaba mi figura sobre la acera, eso sí que era curioso: el contorno era doble, vibrante. Más adelante vi a dos emleadas de la droguería haciendo un experimento con dos folios. En el que habían puesto en el suelo se proyectaba la sombra de un círculo que habían recortado en el otro papel. Pero la sombra no era círcular, sino de un mínimo cuarto creciente. Encontré un amigo en la esquina y me pasó sus gafas, en silencio, casi sin decir ni hola antes. En realidad ya me daba igual pero me pudo la curiosidad. Un rato antes estuve a punto de comprar las gafas en la farmacia, incluso hice la cola durante un rato pero cuando estaba a punto de tocarme me arrepentí y me fui de allí. Hubo algo que no me gustó. No sé qué: la cola de gente, la sonrisa maliciosa del farmacéutico al decir el precio de las gafas, la sensación de que con unas gafas con estrellas pintadas sobre la cartulina no me iban a dejar ver lo que yo quería ver. Me llamaba más la atención el efecto del eclipse que el eclipse en sí mismo. Como cuando hace unos años, en Benicàssim, estábamos en la piscina y todo se nublo y pasaron cosas raras, ¿verdad Aldo?

    Foto Xavi Calvo. Foto Manuel Bartual. Foto de nilsvdburg. Foto de Andrew Kornienko. Foto de Bernardo Achirica.

  • Cantimplora para la sed

    Durante todo este tiempo de apagón he escrito, por inercia, innecesarios post mentales que no me llevaban a ningún lado. Y, cuando dejé de escribirlos, empecé a ver que mis pies sí iban hacia algún lado. ¡Se movían! ¡Se movían solos! Apagar la luz ha sido necesario. No sé si ha dado de sí todo lo que merecía pero bajo circunstancias de debilidad como las que he atravesado este verano, esta cantimplora negra que ha sido mi weblog muerto no daba de sí ni una gota más.

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  • Reivindicando Monte Alto

    Durante estos días he buscado los rastros que se defienden de la especulación vertical en Monte Alto, el barrio de La Coruña que siento como mío. Desarrollo rápido la querencia a los barrios, es verdad, pero es que en cuanto la biografía emocional se liga un poco a casas, calles, esquinas y lugares secretos no puedo evitar sentir que tengo una tierra que defender. Poco a poco observo cómo se están derribando muchas de las casas que dibujan el paisaje natural de Monte Alto para construir estrechos edificios de siete u ocho alturas, con cristaleras al estilo coruñés que no digo que sea feo, que es lindo, pero no es propio de esa zona de monte y costa de obreros y sí lo es de una marina más de paseo y pudiente. Me duele en los huesos cada vez que se echa abajo una casa en la que algún día imaginé cómo sería vivir en ella, cualquier casa bonita, recia y sólida en la que yo hubiera podido ser feliz.

    Este es el Monte Alto que no quiero que desaparezca. A casiña

  • Slideshow FIB 2005

    Son solo algunas de las fotos, 60. Seguro que iré subiendo alguna más.

    Pínchame.

  • Sin pena ni gloria

    A mis espaldas Juan Antonio, Salva y Bárbara rematan la maquetación de las últimas páginas del último Fiber del último Festival vivido. Cristina, codo con codo, les marca. Sostiene el rotulador fluorescente sin tapa, con ganas de tachar algo más en el planillo. Sonlas ocho y cuarto y dentro de cuarenta y cinco minutos llegarán los informáticos para desmontar los ocho pcs que hemos aporreado. Ha habido bajas: una máquina que no se conectaba a la red y un teclado que decidió hoy no decir ni una letra más.

    En las últimas
    Andaba pensando que la expresión «sin pena ni gloria» no significa mediocre. Tiene más que ver con los tiempos estoicos. Sirve para la sensación que tengo ahora respecto al fin del FIB. Aún no siento la pena y mucho menos la gloria.
    Que se van, que se van

  • Tocan para mí

    Nick Cave Nick Cave » The Bad Seeds. Mi único concierto entero.

  • Revista de prensa

    Leed sobre las abducciones en el FIB y «51 semanas en función de la semana 52». «Canal 33 emite en directo desde el festival, y les hemos conseguido a Oasis en directo, pero no a Nick Cave» en Bailar sobre arquitetura de Joan Vich. Y este descacharrante anecdotario: Algunos ejemplos de gente perdida en el FIB: Periodista me pregunta si van a conceder entrevistas Dinosaurio Junior (sic). Periódico regional que destaca las declaraciones de una inglesa que asegura haber conocido el festival a través de la revista «The Enemys» (re-sic). Acompañante recibe a Noel Gallagher al salir del avión y le pregunta: ¿tú de qué grupo eres? Trabajador cercano a la organización que, a la frase «Hot Chip es un grupo de la noche DFA», responde: ¿Qué es la noche DFA? Periodista de medio importante que, ante la oferta de hacer entrevista exclusiva con Underworld, me pregunta a ver si a estos los conoce alguien.

  • Tututututututututum! Disco Grande!

    Nada, que esta tarde a las 17:00 (aprox) me paso por la unidad móvil de Radio 3 para salir en Disco Grande. Por si alguien quiere oirme balcucear.