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  • Nos tratan como niños

    Quería escribir un post incenciado sobre esto:

    -EP3-
    Pero me ha ganado el tiempo y tengo que irme a ver a una amiga que apenas levanta un metro del suelo. No obstamte no me voy de aquí sin quitarme un poco de acritud. ¡¡¡Pero qué tontería es esta!!!

  • Salón III

    Grandes perlas de la mesa redonda anteriormente comentada en este estupendo video-resumen de Manuel Bartual. Disponible por tiempo limitadísimo. Echadle una lectura a la crónica de Julián en La mesa camilla. En ella habla de la mesa en la que paticipamos, algunos aspectos del Salón y algo muy importante que había olvidado comentar: ¡¡¡las camisetas de Zara de superhéroes!!! Con las portadas cosidas, se distinguen muy fácilmente y en el salón había unas cuantas, sobre todo las de color naranja butano (ugh!). No sé si fue Zara o H»M quien hizo camisetas de Kiss o Los Ramones (vale, aupa mi buena memoria) y veías a las pijas con esas camietas, haciéndose las duras por la Gran Vía, y digo yo que no sabían ningún título de canción del grupo que fuera. Que no hace falta para llevar una camiseta. Pues lo mismo con los tebeos. Pero claro, el Salón no es la Gran Vía. Y no sé si he explicado bien lo que quería decir. Y si no da igual.

  • Salón II

    Un anexo referente a algo que me había olvidado de contar. Me acordé esta mañana, tras unas escasas cuatro horas y media de sueño. Se trata de la segunda mesa redonda a la que asistí en el Saló. Y ahora me doy cuenta porqué la olvidé mientras vomitaba ayer ese post tan largo que no creo que muchos llegaran a terminar: no hay fotos (y si alguien tiene que mande o cuelgue en Flickr). Se titulaba Críticos que hacen cómics y autores de cómic que critican: el límite de la presunción de inocencia. Para mí fue la más entretenida. Contaba con la presencia de Ángel de la Calle y Lorenzo Díaz a la derecha, Pere Joan en el centro, junto a Migoya, y Pepo Pérez y Quim Perez (que no son hermanos) a la izquierda. De hecho, Pepo en la extrema izquierda. Doce y media de la mañana y poca gente.

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    Ángel de la Calle y Lorenzo Díaz defendían una posición que para mí no tiene defensa ni excusa ni interés: la del crítico como publicista, como recomendador. La crítica es un género periódistico y eso es algo que no se tenía nada claro pues usaban «periodístico» como un adjetivo que les daba cierto repelús. Ángel de la Calle se sentía orgulloso de sus papel evangelizador, léete esto que te va a gustar y Lorenzo Díaz se quejaba de que, al tenerse que pagar él los tebeos para ser reseñador, había terminado por criticar casi únicamente los que él mismo traducía. Lo que llevó la mesa redonda a un punto delirante donde lo único que podías hacer era recostarte en el asiento y soltar unas risitas. Quim Pérez, que estuvo hábil en algunas ocasiones, replicó ese punto indignado. Supongo que la traducción saldrá bien parada en la crítica o algo así dijo (si me lee que me corrija).
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    A Hernán le cae bien Pepo (y ya sabemos que a Hernán le caen bien cuatro) porque es un poco como él: no se calla (me refiero a decir lo que haya que decir, no a rajar durante horas). El moderador plantó sobre la mesa el tema de si se puede hacer arte con la crítica, si ésta tiene su valor más allá del hecho informativo. Y ahí se desataron algunas falsas modestias, aplacadas por un Pepo que suelta sí, que escribes bien, Lorenzo, sí. De la Calle y Díaz se toman la crítica como algo de andar por casa, como si no se pudieran sacar de encima el si al fin y al cabo, no son más que tebeos y por tanto la crítica de tebeos queda relegada ni ya al academicismo ni al periodismo sino al fanzinismo. Pepo les quiso explicar que la crítica de cómic es crítica, y se rige por las mismas reglas que el resto de crítica, ya sea literaria, cinematográfica, artística… pero el otro sector reaccionó mal y sólo recuerdo a un Lorenzo Díaz diciendo ah, no sé, tú eres el culto, yo no entiendo de eso.
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    Si recordáis más cosas de la mesa, refrescadme la memoria. Yo creo que el único ponente que se acercaba más al crítico-autor era Pepo (y aún así, no al 100%, ya que su trabajo real es otro) y los demás hacían una cosa y otra esporádicamente. Como es el caso de los guiones para Quim Pérez o Lorenzo, las reseñas para Pera Joan o el trabajo de autor de Ángel de la Calle, que sí es más importante pero bueno… a fin de cuentas él es un publicista, según su propia definición. Las imágenes, estupendas, son de Manuel Bartual. Gracias, Manuel, estupendo.

  • Warren Ellis

    Me encanta que Warren Ellis sea también un obseso del Flickr, del moblog y del volcado personal en Internet. Así podemos ver estas cosas antes de tiempo:

  • Salón I

    Cómo me dolían los dedos. En Barcelona yo quería un teclado, una pantalla, aunque fuera un PC al que echarle monedas. Pero me aguanté como una madre abnegada, arrastrando mi cuerpo negro del Hotel Onix a la Fira y de allí al restaurante Andarana y de allí a la Fira y de allí a las cenas y un día, incluso de la cena al Barcelona Rouge y de allí al Apolo.

    Andarana
    Es cierto que en un salón, como en un festival o un concierto clave te encuentras a demasiada gente, pero hay algunos a los que le da la saluditis y se agobian de tanta gente a la que tienen que ver, siempre en encuentros incompletos y pospuestos a un momento más tranquilo, que es mentira, nunca existe, pero se usa el recurso para cortar ahí e ir a saludar a otro. A Álvaro le pasaba algo así, que el jueves nos saludó con un qué infierno a lo que V. respondió con la mejor frase que escuché en el Saló: es un infierno si eres Álvaro Pons. Yo estaba nerviosa pero no alterada. Acudir al salón invitada gracias a la nominación de Trama como mejor revista era como hacerle un funeral a la niña; sabía que el tema iría, vendría y volvería una y otra vez. Eso sí, de cada dos encuentros comprometidos, al menos que uno fuera un reencuentro amistoso. Y luego resulto que no tenía tantos enemigos y cada vez, pues sí, más amigos. Los he ido recolectando, cuidando poco, alimentando nunca y ahí están. Se diferencian del resto porque no posan en la foto. Sergio ó Tirafrutas era otro de los agobiados, según él mismo dice. Y Koldo, a quien sólo le vi dejar de correr cuando se sentó a moderar la mesa del jueves. Fernando y Raquel se pasaron el fin de semana afónicos. A Jaime le ví un momento y se quejó de tanta reunión. Breixo quería ver a tanta gente inaccesible que al final se le escaparon los accesibles. A Christian, más que saluditis, le cogió una luxación maxilar de tanto sonreir. Hernán tenía fiebre. Y Niimura no estaba ni a la vista.
    Cañas cartunistas Autogenerando
    Este ha sido el Saló en el que mejor me lo he pasado de las tres (¿o cuatro?) a veces que he ido. Como escribió Rubén: «no todas se recuerdan porque la última tiende a desdibujar la anterior en una repetición absurda» que a él le encanta, añade. A Rubén le ví más en mis intervalos de silencio que en sus sílabas. Me he dado cuenta que tiendo a espiar de lejos, a lo remote viewer mucho más de lo que pensaba. Y a veces con descaro, como un voyeur en vacaciones que canta Federico Moura.
    El día que más me estruja la boca del estómago era el viernes, día de everlating gimkana que se iniciaba con la mesa redonda en la que yo participaba y se prolongaba a la entrega de premios y a una cena muy especial. El hecho de haber sido yo quien le sugiriera a Hernán que me invitara a participar en alguna de las mesas, sumado a que es un trabajo remunerado y el marco es el más destacado, me obligaron a prepararme un guión que no pretendía leer pero al menos me daría la seguridad de aferrarme a algo si todo se convertía en un desastre, si de golpe no tenía nada que decir o la sala se pobabla de personas bostezantes, refugiadas al aire acondicionado del tumulto, el calor y el cansancio. Para ser sincera, he de decir que nuestra mesa redonda no fue gran cosa. Yo no me aburría por los nervios y porque de vez en cuando hablaba Borja, mi aliado, pero veía ahogados bostezos en primera fila que me indicaban que la estábamos cagando. Es muy probable que si todo hubiera quedado entre Julian de Lamesacamilla.com (un encanto), Hernán, Borja y yo, hubiésemos conversado más entre nosotros. pero no, allí teníamos a Ralph König traducido por uno de los peores mediadores que he visto nunca, una pésima traductora del alemán en este caso y del francés en otros que no hizo más que entorpecer. Traducía sin apuntar nada, de manera que según se iba acordando de otroas cosas que König las hubiera dicho, las soltaba sin venir a cuento en cualquier momento del debate. No le traducía lo que nosotros decíamos (o lo hacía muy por encima) al dibujante de los huevos de oro, no trasladaba bien lo que él decía (que Rosario se percató) y, para colmo, se levantaba de las ruedas de prensa a la mitad y salía de la sala. Si en el Salón diéramos unos Celsos de Oro (como hacíamos en el FIB con los Pepos de Oro), el galardón sería sin duda para ella. Esta mujer, argentina por cierto, quiso llegado un momento del debate que se le hicieran preguntas sólo para Kónig, ya que tenía que irse. ¿Se tiene que ir él?, preguntó Hernán. No, no, me tengo que ir yo (!). Migoya no cabía tras sus gafas. Así que no me quedó otro que tender una emboscada a Rosario, que había venido con Ainhoa por sorpresa (¡qué ilusión me hizo!) y habla perfectamente alemán. La hicimos subir a la tarima para acabar excelentemente lo que la pelos tan mal había empezado. ¡Y todavía ésta se resistía a ser sustituida! Cómo echamos de menos a Diego. Como pensé que no había aportado gran cosa al topic, leí algo de lo que había llevado escrito, que os pongo aquí íntegro para quien le interese. Más tarde llegó el momento de la entrega de premios. Yo fui a Barcelona con la certeza de que Trama no se llevaría el premio a la mejor revista. Estaba segura de que sería para Mister K. Aunque en los primeros tiempos me convencí de la loca idea de que ganaría NSLM. Así que guardaba esperanzas secretas, como siempre en los casos imposibles, pero lejanas. Yo estaba nerviosa por las nominaciones de El Vecino, pues de alguna manera ganando El Vecino también ganaba Trama, ya que fuimos los primeros en colocar ese álbum en el top de una lista. De las tres nominaciones, yo quería para El Vecino dos: el premio revelación para Pepo y el de guionista para Santiago. Tan concentrada estaba en cruzar los dedos que cuando dieron el premio a la mejor revista por votación popular yo no estaba ni escuchando. Ni me dí cuenta de que lo estaban dando. De hecho, es que me había olvidado de que ese premio existía. Y de pronto alguien dijo el nombre desde un micro y yo no reaccioné. Y oí jaleo a mi lado, miré hacia atrás buscando a Fernando y creo que fueron Laureano y Javitxu quienes me dijeron tú, tú, sal, sal. Ni siquiera me di cuenta de que en la pantalla apareció una presentación de Trama con un número antiguo, ni siquiera de mi etapa, cosa que a Manuel y a mí nos chafó. Que los bonitos fueron los nuestros. me acordé de mi minidiscurso que me había preparado (secretamente) por si alguien decidía invalidar la participación de Mister K, o algo así. Dije que había salido ganadora una revista que ya no existe y si la gente había votado Trama es porque quieren o necesitan revistas de información. Así que: hay que hacer revistas. En esto, escuché a Magui gritar ¡tía buena! y yo intenté volver a mi sitio toda colorada y tratando de no parecer muy torpe. Pero ni Santiago ni Pepo volvieron a casa con los premios que se merecían. En cambio, se los llevó injustamente Miguelanxo Prado, a la obra y al guión. No tengo nada contra Miguelanxo, que siempre me ha gustado, pero es que estos premios no debían ser para él, que lo tiene todo, que su última obra lo pagó la Xunta, que es internacional, que dirige un salón, que le publica Norma. Que no. Que no conozco a nadie que haya leído la obra premiada. Que premiar a Prado es una actitud conservadora e innecesaria. Que la gente vota irresponsablemente. Votan de oidas. O no votan. Astiberri se regresó a Bilbao con el premio revelación para Raquel Alzate (que justifica todo este año de dedicación en exclusiva a Cruz del Sur) y el de Blankets a obra extranjera. Y Trama, claro, pero ese lo tengo yo, aquí al lado de la taza de Herbensurina que me estoy bebiendo para calmar un hígado retozón. Lo tengo yo pero ese premio es también de Fernando, de los colaboradores, de Manuel y sobre todo de Koldo Azpitarte, que sin él Trama no habría llegado nunca a fin de mes. Y el premio no es sólo de los autores materiales. Este premio también es de Santiago; sin él, hubiese sido yo la que no hubiera llegado a fin de mes.
    Horacio Altuna Trama mllor revista Antoni Guiral
    Aunque el premio por votación popular consiste únicamente en una estatuita más pequeña que las otras, ésta tiene algo que la hace grande: un mistyping que convierte a Trama en la mllor revista de còmic. La cena fue fabulosa y divertida. Una cena cartunista variada con José Luis, Antoni, Yexus, Manuel, Santiago, Manel, Pepo…
    Esther Gili Las mujeres parece que leen
    Lo he contado ya demasiadas veces (alguno dirá ¡oh, no! ¡Lo va a decir otra vez!). Esta es la definitiva, de verdad. Salvo una, todas las mujeres que participaban en las mesas redondas estaban congregadas en una sola: «Las mujeres ya leen cómics (¿o sólo manga?)». Con Esther Gili, Diana Fernández y Aurora García (Estudio Kösen), Olga Carmona, Carla Berrocal y Raquel Alzate. Esa una ya sabéis quién es. La misma que, al final de la mesa del cómic en los medios, y aún con el micro abirto, acusó a Migoya de machista (yo no usé la palabra, fue él al día siguiente) al reunirlas a todas para hablar sobre ellas mismas… Para mí esta mesa era un sinpropósito pero aún así no quise perdérmela. Aunque a Hernán le divirtió, yo me aburrí mucho y creo que únicamente Raquel lanzó alguna idea interesante, algo que no fuera un tópico. Y creo que en realidad es por la edad. Porque, la mayoría, cuando tenemos 20 años necesitamos pasar por los tópicos. Hasta que no los quemas no llegas a los 30 en mejores condiciones mentales. Parece ser que esta fue la mesa que congregó más de las 28 personas de media. También es cierto que se hizo el sábado a las 18:30, todo un prime time para el Saló. Le dije a Hernán que no me gustó la mesa y él me dijo es que tú eres muy mínimal y me he quedado pensando en ello estos días. Porque en realidad no tengo demasiado claro lo que ha querido decir con eso y qué aplicación tiene a que no le vea sentido a una discriminación positiva tan poco amena. Se habló de que las mujeres no leen cómics porque les da miedo entrar en las librerías especializadas, por que les asustan los frikis, que leen manga porque los Caballeros del Zodiaco son más guapos que Lobezno… si no fuera porque mi madre no sabe quién es Lobezno, diría que son conclusiones a las que ella podría llegar. O mi hermana. O mi cuñada. Quiero decir: alguien no interesado en el cómic. Una mesa enfocada y moderada no ya desde el punto de vista masculino, sino desde el punto de vista dominante de quien trata a una minoría con condescendencia. Y no me preguntéis que de qué hubiera hablado yo, por que sencillamente no hubiera hablado del tema. El día que se deje de considerar a una lectora de cómic como un objeto raro, pinchado en un corcho de una clase de ciencias naturales, os daréis cuenta de que están por todas partes. Fotos de Elena, Manuel, Molinilla, Xavi Calvo y Magui, publicadas en Flickr.

  • Entre tanto

    Entre que no cuento nada del fin de semana, posteo brevemente para comentar que Sergio ó Tirafrutas y yo vamos a comandar un skypecast para petardear sobre el Salón. Si alguien quiere apuntarse que avise. Será en esta semana.

  • David Spero

    Me cuenta Jorge de Becalmed, otro gran fan de Disco Inferno que dentro de las exposiciones de PhotoEspaña hay una del londinense David Spero en el Círculo de Bellas Artes, titulada Viaje alrededor de mi casa.

    David Spero: Viaje alrededor de mi casa
    Spero es el fotógrafo y diseñador de las portadas de Disco Inferno.
    -DI

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  • Se acerca más

    Me comentaba Manuel, extrañado, el otro día, lo poco que se había hablado del reportaje dedicado al cómic, con motivo del Saló, que publicó el 4 de junio el suplemento ABCD las artes y la cultura del periódico ABC. Y estaba muy bien, además de ir en portada. Escrito por Pablo Martínez Pita, lleva un apoyo de Félix Romeo con un abecedario de recomendaciones donde es posible que prácticamente todo fura independiente y, claro, desconocido para el lector medio. Que por una vez no se recomiende un Tintín o un Mortadelo es algo de lo que hay que hablar. ¿Habéis visto el sumario del EP3 del próximo viernes? Con el paleto desnudo en la portada, no tiene mucha pinta de hablar de tebeos. Ah, las mesas redondas, que no me olvide. Que tenéis que ir.

  • Una comunidad alterada

    Pincha para agrandar:

    De aquí. Gracias, Santiago.