
Hoy he recibido esta nota de Acuarela y me ha parecido muy importante, me ha emocionado incluso. La pego aquí: El próximo 2 de Abril una delegación asturiana viajará a las ciudades rusas de Moscú y San Petersburgo para desarrollar el proyecto denominado «L-escaezu» . La delegación estará formada por los integrantes del grupo musical Mus y los realizadores Juan Luis Ruiz y Lucía Herrera [los realizadores de Medrana]. «L-escaezu» («El olvido») comprende la realización de varias actuaciones en las ciudades mencionadas así como el rodaje de un documental sobre los niños de la guerra asturianos. Este proyecto tuvo su origen hace unos meses, a raíz de la invitación que Mus recibió a finales del año pasado por parte de la promotora moscovita «Vega Dreams» para llevar su música a dos de las salas de conciertos más importantes que actualmente funcionan en Rusia. De ahí surgió la idea de completar estas actuaciones con dos conciertos más íntimos para los Niños de la Guerra Asturianos que aún permanecen en Moscú y que suelen reunirse en el Centro Español, una actuación acústica a base de versiones, piezas populares y temas de creación propia. Más tarde se consideró la posiblidad de registrar documentalmente este encuentro entre la música de una Asturies actuál y los recuerdos que guardan de su tierra quienes partieron de ella en 1937 y en muchos casos no tuvieron ocasión de regresar. Más allá de las actuaciones musicales , «L-escaezu» servirá para dar voz a los niños de la guerra asturianos a través de una serie de testimonios, no sólo de quienes han permanecido en Rusia hasta la actualidad, sino también de los repatriados que han regresado, en muchos casos teniendo que reajustar sus recuerdos a una realidad actual bien distinta. Para llevar adelante este proyecto ha sido esencial la colaboración con la Asociación de Repatriados de la URSS «Pablo Miaja», así como la ayuda de la Fundación Municipal de Cultura, Educación y Universidad Popular del Ayuntamiento de Gijón y el respaldo económico de la Agencia Asturiana de emigración, dependiente de la Consejería de Justicia, Seguridad Pública y Relaciones Exteriores. El documental se estrenará a finales de año y saldrá a la venta en dvd durante el próximo 2006.

La primera entrevista que hice en mi vida fue a Joaquín Luqui. Yo estaba en el instituto y preparaba mi primer fanzine, Bertedero. Mucha gente sabía que había un día de la semana en que Luqui recibía los fans (sus fans, y fans, por extensión) en un saloncito en la entrada de los estudios de 40 Principales de la SER, en la Gran Vía. Gemma, que igual lee esto, lo puede corraborar pues fuimos juntas. Creo que más de una vez. Durante todos los años anteriores y desde que descubrí la música yo estaba enganchada a los 40. Desde que mi padrino me regaló mi primer radiocassette la escuchaba constantemente, mientras estudiaba, y en lugar de aprenderme las capitales como es debido, memorizaba qué canciones formaban la lista esa semana. Al menos las cinco primeras. También grababa canciones, conciertos y programas. Aún tengo en una cinta El Gran Musical de despedida de José Antonio Abellán. También compraba la revista, que la descubrí tarde (pero unos cuantos años antes de su reconversión a EGM). Tenía un libro con la historia de la cadena y me sabía los nombres de casi todos los locutores. Todo esto sucedió en un tiempo anterior a descubrir Radio 3 y darme cuenta de la censura económico-informativa a la que me habían sometido durante años. Creo haberlo escrito aquí alguna vez: yo pensaba que no existía más música de la que radiaba Los 40, porque así te lo hacen creer. Iba de vez en cuando a ver a Luqui. Él se interesaba mucho por las opiniones de toda esta jauría de fans que acudían a las puertas de la emisora para ver a New Kids On The Block entrando en el edificio. Recuerdo que nos preguntaba mucho cuáles eran nuestros grupos favoritos y porqué. Imagino que le servía como baremo para saber si serían 3, 2 ó 1. A partir de la entrevista se acordaba de mí y hablamos alguna vez, también me saluda con un hola por la calle si nos cruzábamos, lo cual me parecía impresionante en alguien como él. Una vez, en una Gran Vía soleada y veraniega hablamos de REM y quise hacerme la guays diciéndole que no me gustaban mucho porque estaban demasiado politizados. En realidad yo no tenía ningún disco de REM ni sabía si me gustaban o no (aún no lo sé, o me gustan a medias) pero sí sabía que había un mensaje político detrás, y lo solté de esa manera brusca para llamar la atención. Una tontería más en mi larga lista de idioteces de adolescencia. El día de la entrevista le hice unas cuantas fotos. Llevaba una camisa azul vaquera bastante desabrochada, dejando ver las cruces y amuletos que llevaba al cuello. Habló de si mismo como una persona espiritual e intuitiva y cómo aplicaba aquello a la música. Olía mucho a sudor y aquello me mareaba un poco, a la par que me fascinaba. Cuando acabé la entrevista me cogió del hombro, se acercó y me hizo un presagio, mirándome a los ojos. El presagio se cumplió, unos años después. Últimamente, cuando le veía, ya sin saludo, quería pararle y decírselo: tenías razón, ha pasado esto. Pero nunca lo hice. Siempre le he estado muy agradecida por aquello, fue un regalo enorme al que me aferré durante mucho tiempo. Una expectativa brillante del futuro. Todos mis mitos de iniciación a la música fueron cayendo, Luqui incluido, cuando me di cuenta del inmenso mundo que había más allá, cuando supe lo que era una payola, un disco rojo, una frase vacía, un locutor sin cultura musical. Es fácil apostar por los Beatles, lo difícil era hacerlo por Sonic Youth. Por otro lado, hasta los 80 la música comercial no está mal, pero a partir de los 90 es ya basura y cualquier defensor de ella no es más que un comerciante, un eslabón en la cadena.
Que es la semana siguiente a la que te tomas de vacaciones, como pasa con la semana santa. Ayer fue lunes de remordimiento (tarde de sufrimiento en el sofá, noche de pasión viendo a Anthony en el Círculo), hoy es martes de remordimiento (mañana que comienza con un despertador al que no le había cambiado la hora y de golpe, zas, es la una y media de la tarde) y así seguirá a lo largo de toda la semana, hasta que espabile. Una de las cosas de las que me arrepentí este fin de semana fue el no haber empezado todavía a usar Del.icio.us, ya que estuve utilizando el ordenador de mi hermano en lugar del iBook (cuya pantalla, cada día más ennegrecida, se me hace insoportable) y eché de menos mis marcadores. De hecho, sigo sin tener una carpeta de favoritos decente en el Mozilla por esa tontería de no haber previsto la importación del Safari al Firefox, aunque he leído que eso se solventa en la nueva versión. Si me hubiese preparado mis enlaces en ese social bookmarks manager no lo habría echado en falta. Durante el lunes de remordimiento estuve picoteando de aquí y de allá por Internet. Caí en el weblog de Magda Bandera, y me gustó mucho leerla. Llegué allí vía Willy Sifones comentando un proyecto de esta periodista llamado Rescatalogados. Es muy bueno, se trata de rescatar libros que las editoriales van a destruir porque no se venden. El proyecto quiere poner en circulación libros descatalogados. Vía Octavio Rojas descubro una chulada de esas que no sirven para nada pero te ponen contenta, uno de esos divertimentos propios de la Semana dle Remordimiento (esta vez con mayúsculas para darle más solemnidad):
Se tata de un script creado por Meta ateM para deletrear lo que quieras con letras tomadas de fotos de Flickr (como el caso de arriba). Cada vez que recargas toma las letritas de fotos diferentes, para comprobarlo, sólo tienes que poner la palabra que te interese crear al final de la URL: http://metaatem.net/words/the%20last%20dance http://metaatem.net/words/plop Muy útil cuando tienes que mandar notas de secuestro y no quieres que te reconozcan la caligrafía. Esta es la página de Flickr de Kastner, su creador. ¿Y qué me decís de esta otra geekada? Amaztype. El capricho del fontista e-cliente: un tipo generado con portadas de Amazon, también te escribe lo que tú quieras. Aquí The Last Dance, también vía Octavio. Sus creadores son japoneses, Keita Kitamura y Yugo Nakamura, no os perdáis otras de sus creacion en su web.

Estaba mañana escuchaba en la SER un largo obituario con piezas rescatadas de archivos, entrevistas y canciones a Joaquín Luqui. Es lo único, además de cuñas publicitarias, de lo que han hablado, durante más de media hora, antes de meterme en la ducha esta mañana. Por eso no es de extrañar, teniendo en cuenta que no viera telediarios este fin de semana de encierro en el CAMPO, que me pillara tan por sopresa la llamada de Aldo contándome que Fernando Jiménez del Oso se había ido. Ya tenía el post de esta mañana pensado pero me lo voy a reservar para más tarde. Jiménez del Oso estaba en el hospital que hay enfrente de mi casa.. Yo no lo sabía, pero sí sé que se fue sonriendo y seguramente con brillo en los ojos para averiguar por fin, por si mismo y sin especulaciones, qué hay más allá. Su última editorial publicada el 2 de marzo en su web se titula Y digo yo. Me encanta esa expresión, que a pesar de estar regida por una primera persona tiene algo de humilde, de duda final, de ¿y si entendemos esto de otra manera? Esto es lo que me gusta de las personas que se apasionan por la paraciencia, que crean la duda y te hacen más libre, tanto para soñar como para equivocarte. En último término, y digo yo, me da igual si no se demuestra la existencia de la vida extraterrestre o de la vida más allá de la muerte. No me importa porque fue la duda y la investigación lo que lo hizo emocionante.

La costumbre ayuda a que el tiempo pase más rápido. Una vez que te habituas al escenario, la función pasa volando. Por eso hoy ya no podría decir lo mismo que ayer y oscurece con la sensación de haber aprovechado menos el tiempo. Me he acercado al Camping y he recorrido los rincones que hacía diez años que no visitaba, he buscado los rastros de un escenario que era mío hace quince y veinte años y hoy ya no es de nadie, ni siquiera pertenece a otros, porque ha sido mejorado, remodelado con el paso del tiempo. Me ha costado encontrar vestigios pero los que hallaba en seguida se convertían en tesoros incalculables: el murete en el que vendíamos collares y pulseras de macarrones, los columpios que son los mismos salvo por las manos de pintura, el estrello pasillo -mi lugar secreto- tras los servicios (1), pegando a la valla, la uralita del techo de los baños (2), los rosales plantados por mi familia (3), la terrazita, ya sin las piedras, donde jugábamos a las redacciones de periódicos, la hormigonera (4); poco más.
(1)
(2)
(3)
(4)Ha sido sólo un rato el tiempo que ha estado lloviendo. El día lleva oscuridad desde hace horas y todo este tiempo tengo la sensación de que está a punto de acabarse, de que convendría ir pensando en la cena y acostarse. Y así, desde las dos de la tarde.

He estado viendo el DVD de Divina Lluz de Mus y Ramón Lluis Bande, pendiente desde hacía meses, esperando por un buen momento. No podría haber escogido uno más adecuado.He venido a pasar unos días de canguro de perras a un lugar donde parece que soy el último habitante del mundo, para disponer de todo el tiempo y el espacio a mi antojo, con el silencio como único testigo de mis tonterías.


Prosigue la Limpieza de Primavera.

Segundo podcast Dancing. Lali Puna en Disco Grande y una canción en directo del concierto de Madrid en la primera parte y Joann Sfar en el Espacio Sins Entido en la segunda. A Sfar se le escucha bajito, advierto. Me gustaría que alguien que esté suscrito con iPodder o similar me confirmara que le baja porque, aunque yo lo veo todo correcto, a mí no me lo ha descargado.