“PRIMER” DE SHANE CARRUTH Publicado en Go Mag. Un joven ingeniero y matemático de Dallas abandona los proyectos en los que venía trabajando para dedicar tres años de su vida a aprender cinematografía. Lee guiones para saber cómo han de escribirse. Visita las pocas empresas de producción de su ciudad para preguntar todo lo que le dejan. Realiza el storyboard con una máquina de fotos que no sabe utilizar. Acaba harto tras un casting de cien personas del que sólo consigue sacar un protagonista, por lo que decide interpretar él mismo el otro papel. Tras dirigir el rodaje edita la película en su ordenador y compone el score. En sí misma esta introducción a Shane Carruth ya serviría como argumento para una película que no es Primer ya que ésta, un thriller de ficción científica de la que hablamos aquí, arranca a partir de una hipótesis que estaría mejor localizada en la anterior profesión de Shane. Se viene abordando esta película compleja, premiada en Sundance y Cannes, con el miedo a la imprecisión y a la incomprensión de quien ha de comentar un reportaje visto en Redes. Para su director es, en cambio, una sencilla historia sobre la amistad y cómo la falta de confianza la resquebraja. Es también una severa lección sobre las consecuencias y por ello Primer es una película tan agradecidamente contemporánea. Como hilo conductor de estos temas Carruth utiliza el entorno de la investigación científica, las paradojas y ese gran subgénero del cine y la literatura que son los viajes en el tiempo. Elena Cabrera
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Rivulets
Secretos Merodear, divagar, buscar queriendo encontrar ninguna cosa precisa, es algo excelente. Las satisfacciones son más personales, menos del talante tipo vencedor pero más cercanas a la prospección. Luego, en medio de este picar constante, uno encuentra algún tesoro ignoto. Es una de esas ocasiones en las que descubres si algo te gusta o no sintiendo y palpando, sin influencias ni recomendaciones. Es tu secreto. Si quieres lo guardas o si no lo compartes. Apadrinados por el grupo más famoso de Duluth, tras Rivulets se arropa Nathan Amundson, recientemente secundado por el bajista Jay Kroehler. Han sido definidos con crossovers tales como “Bruce Springsteen en su era Nebraska versioneando a Joy Division” o “Jeff Buckley on Codeine”. Folkslowcore para amantes del género, en definitiva. El disco, Going for adds (que se editará el 22 de enero del 2002), por el sello propiedad de Low, Chairkickers Union, fue grabado por Alan Sparhawk, y Mimi Parker colabora también en él. ¿Cómo es tu relación con Low? ¿Cuándo comenzó? Low ha sido una de mis cosas favoritas desde que me hice con una copia de I Could Live in Hope, al sur de Minnesota aproximadamente en 1994. Alan y yo nos hemos estado escribiendo durante algunos años pero la primera vez que le conocí fue cuando le entrevisté en 1998. Seguimos manteniendo correspondencia y, cuando estuve preparado para hacer un disco, el estuvo de acuerdo en grabarlo. Después de hacerlo, me pasé varios meses hablando con diferentes sellos para editarlo, pero ninguno de ellos llegó a buen puerto. Alan se puso en contacto justo cuando estaba apunto de abandonar y cortésmente se ofreció a sacarlo en Chairkickers. ¿De dónde crees que nace tu concepción de la música? La calma, el silencio, el ritmo lento… Es difícil. Quizás deriva de ser una persona tranquila. Meditación. El silencio y la meditación son importantes. El espacio es muy importante, yo no poseo muchas cosas. La música ha sido siempre lo cosa más importante para mí. El rock gárrulo puede ser una buena diversión pero no tiene mucho que ofrecer para la posteridad. ¿Hay algo ajeno a la música que te inspire? Claro que sí. Las películas, especialmente las de Werner Herzog y Lars von Trier.También grandes autores como Langston Hughes, Kerouac, Plath, Raymond Carver, Dorothy Parker. Addiciones y otras pugnas. ¿Cómo es Minnesota para un músico? Es una cuestión de perspectiva. Si eres Prince o Soul Asylum probablemente es muy bonito. Minneapolis podía pegar en el pasado, en los tiempos de los Replacements y tal. El trabajo más creativo que se ha hecho aquí casi siempre se ha pasado por alto a favor de pajas mentales de buen rollito, pero esto ocurre en la mayor parte de los Estados Unidos. ¿Cómo y dónde sueles componer? La mayoría de las canciones de Rivulets comienzan sólo con mi voz y la guitarra. La letra la trabajo a su aire hasta que le alcanza algún tipo de melodía. ¿Has tenido algún otro grupo antes de Rivulets? Algunos, pero ninguno editó nada. ¿De dónde sacaste ese nombre? Un día caminaba hacia la tienda de licores. Llovía y la palabra rivulets simplemente pareció resumir el sentimiento que musicalmente buscaba de una manera vaga que se abrió paso imponiéndose. ¿Cómo surgió vuestro split-single con Arco? Matt Dornan, de la excelente revista Comes With a Smile quería editar un 7″ y me preguntó si quería participar. Arco son sorprendentes y la oprotunidad de compartir un disco con ellos me pareció un honor, fue un sí muy fácil de dar. En vuestra hoja informativa mencionas a Chan Marshall y a Will Oldham, ¿Qué es lo que te hace sentir cercano a ellos? Bueno, su música, pero esa cita en particular sirve más para ilustrar la dinámica del grupo. Cat Power es Chan Marshall con quien quiera que esté tocando en ese momento, y así pasa conmigo mismo y Rivulets. Jay Kroehler lleva conmigo casi un año ya y él ha añadido una nueva dimensión a la música, espero que se quede por aquí un buen tiempo. ¿Qué opinas de Bill Callahan, Nick Drake, Tara Jane O-Neill o el disco de Vincent Gallo? No estoy familiarizado con Callahan o O-Neill, pero soy fan de Nick Drake, de Pink Moon y Time of No Reply especialmente. Vincent Gallo estaba en una película llamada Angela que es una de mis favoritas. Dime qué lugares perfectos imaginas para escuchar tu música. Suena mejor en casa o en cualquier lugar en el que estés a solas. No creo que funcione bien APRA multitudes. Es como poner Wagner durante una reunión para cenar, es un bajón. Es música personal. Así que uno puede esperar capturar a otro con ella. Los conciertos son diferentes, puedes tocar muy alto y las canciones se exageran más que en las versiones grabadas. Si a alguien le convencen estas palabras, debería venir a vernos alguna vez. Elena Cabrera
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Álex Fito
Día de muertos en México, de Álex Fito y sus guates. ¡Qué viene la flaca! Versión un poco más larga de la publicada en la revista mallorquina de literatura Casa Tomada. Cuando me morí de un disgusto hace unos meses me esperaba lo peor: que mi solicitud como miembro del Raspa Kids Club no hubiese llegado a tiempo. Cuando era una niña viva me compré los dos boletines que el club editó para darse a conocer entre la gente con carne. Con el primero, en el año 1999, conocí a Nina y me sentí muy identificada con ella ya que mis padres también eran unos vanidosos y egoístas tarados que me obligaban a dar clases particulares de piano cuando yo prefería jugar en la calle con mis amigos. Un año después apareció el segundo número y entonces sí que aprendí cosas. Supe que en el club de los niños raspas puedes jugar todo cuanto quieras porque morirse es divertido, puedes hacer bromas pesadas y jugar entre las tumbitas del cementerio a lanzar aros de colores y engancharlos en las cruces. Y entonces me di cuenta de que yo lo que quería era estar muerta y me deprimí mucho hasta que al fin vino la flaca y se me llevó. Gracias al tránsito pude conocer a Álex Fito, presidente del Club y vivir de cerca la realización de un librito titulado Día de muertos en México, editado por la mallorquina Inrevés edicions. El día de muertos transcurre durante la noche que va del 31 de octubre a la mañana del 1 de noviembre y es el único momento en el que podemos reunirnos con nuestras familias vivas y pasarlo bien con ellos. Yo pensaba que al no ser mexicana nunca podría disfrutar de esta gran fiesta pero gracias a las instrucciones del Club ahora sé bastan unas sencillas instrucciones y unas ofrendas para hacerme regresar por unas horas. Pero este hermoso librito del Raspa Kids Clubs no contiene sólo las lecciones de Fito sino que nos da a conocer otros muchos autores relacionados con el mundo de las raspas. El que me ha dejado la calavera aún más hueca ha sido José Guadalupe Posada, a quien pude conocer gracias al catálogo de la exposición que se realizó en Lisboa entre octubre y noviembre del año pasado. Como no tenía ningún interés en ver a mis padres, aproveché el día de muertos para visitar la Cordoaría Nacional lisboeta y ver sus grabados. Los otros guates que participan en el libro son Ricard Chiang, gran amigo de los raspas y excelente pintor de nuestro mundo, Lorenzo Gómez, Jessica Abel, Max Andersson, Javier Olivares o Miguel B. Núñez entre muchos otros chavos. Elena Cabrera
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Vicent Gallo
Hazme un sitio
A Vincent Gallo, un aries de 40 años tan odiado como deseado, le imagino despeinado y ojeroso como el Vincent del primer corto de Tim Burton, sosteniendo con ambas manos el auricular del teléfono. Nueve de la noche en España, once de la mañana en California. Vincent, ojos grandes, dientes afilados, busca víctimas junto a su perro zombi entre la densa niebla de Londres. Le pregunto a Gallo por el tiempo en Los Angeles, «tengo un pequeño problema -contesta-, necesito trabajar durante dos horas. Necesito que me llames de nuevo en dos horas. Tengo una emergencia con mi trabajo.» Aunque intuyo que será fil a la próxima cita, su fama le precede y temo que hoy tampoco podremos hablar, como lleva ocurriendo desde hace más de una semana. Me anticipan que el actor -y en este caso cantautor, además de pintor y director de cine- está de un humor de perros. Durante la espera estoy mirando la tele pero estoy pensando otras cosas. Si, por ejemplo, la decoración abigarrada de la casa de sus padres en Buffalo, el hogar del que su padre le echó a los 16, se parecía a la casa de ficción de sus padres en su película «Buffalo 66». Me pregunto si realmente es tan de derechas, tan conservador como afirma ser, y si eso me va a importar. Me inquieto ante una futura conversación salpicada de cientos de fucking, fuck y fucker, o por una posible retahila de nombres calificados de assholes que no consigo desentrañar y que tampoco me interesan. 23 h. Dos timbres. Contesta. ¿Hola? Hola, ¿Vincent? Hola, ¿cómo estás? Bien. ¿Podemos hablar? Sí, tan sólo dame un par de minutos para que me despida de alguien. Es una voz de mujer. Él se despide cortés pero con familiaridad. Me pide que espere a que se cierre la puerta. He pasado el día escuchando «When» (Warp/Satélite K, 2001) en mi discman, caminando por Madrid y también en la oficina. Y creo que es un buen disco para escucharlo con auriculares. (Vincent ríe. Sólo tres veces le escucho reír esta noche. Es una risa, la suya, más bien corta, arrepentida.) Probablemente esto es cierto porque el disco tiene una atmósfera precisa. Suena bien, como una fotografía tomada muy de cerca. ¿Cómo decidiste hacer un disco tan íntimo y no algo más ruidoso? Probablemente por instinto, la manera en la que he trabajado la música durante toda mi vida. El disco es sutil, delicado, minimal. Ocurre que con la música que me gusta de otros artistas, incluso con música progresiva, clásica o punk-rock, la que más me gusta es siempre la más sutil, la más íntima, la más melódica, la más hermosa. No soy como muchos de mis amigos, que tienden a ser más agresivos. Así que no lo sé. Mis instintos. ¿Así que el hecho de que seas fan de grupos como Yes no quiere decir que vayas a hacer rock progresivo? No. El trabajo que escucho, el que veo o el que me gusta.no tiene nada que ver con lo que pienso cuando hago algo. Así es también con las chicas,… el tipo de chica que me gusta visualmente no depende para nada de la chica que pudiera ser mi novia. No estoy interesado en hacer películas o música que se parezca a lo que escucho o veo. Pero, como dije antes, incluso cuando aYes, las canciones, o los trozos de música que me gustan, son aquellos que son más sutiles e íntimos. ¿Te ha sido difícil en algún momento confiar en tu instinto, sentirte seguro acerca de tus sentimientos? (Duda, se mantiene en silencio durante un buen rato). En mi mente intento evitar pensar mucho de esa manera, intento evitar pensar… uf, … lo que otra gente podría pensar. Intento mantenerme cerca de mis instintos, y matar en soledad lo bueno o lo malo sobre mi trabajo, sin buscar la securodad en lo que otra gente pudiera pensar. Es muy difcíl para mí darme forma. Muy dificil excitarme en extremo con algo mío que quizá no sea muy interesante. Pero si me siento cómodo con lo que he hecho, si reacciono a esto de una manera excitada, entonces tiendo a no sentirme muy inseguro. My sugar girl friend Ha dirigido Gallo el video de su canción «Honey Bunny». En él, la cámara fija observa a las chicas girar sobre sí mismas. Preciosas, sexys, conejitos dulces, tan cerca, que parece que se fueran a quedar allí siempre, girando, para siempre. Pero en el rostro de Gallo lees que no nunca hane stado ni remotamente cerca. ¿Cómo se siente uno la mañana en la que se despierta de un sueño donde todo era sencillo y hermoso al recordar que la noche anterior querías haber muerto? Vicenzo Vido Gallo se desahogaba golpeando a su hijo cuando éste tenía trece años y ya había sido arrestado siete veces por delitos menores (golpear a un profesor, masturbarse en la calle o robar un coche). Primero lo hizo físicamente y después conla repudia: eres repugnante, un demonio, un enfermo, no deberías ser feliz nunca. En un a ocasión, poco antes de que abandonara la casa, ambos estaban mirando la televisión cuando apareció un anuncio de sujetadores. El padre se levantó y le derribó con un puñetazo en la cara, llamándole degenerado. ¿Te sientes totalmente cómodo en «When»? Cuando lo hice, me sentía cómodo con cada canción, pero no he vuelto a escucharlo desde entonces. Lo borré de mí. ¿Es un tipo de terapia que sueles hacer con tus trabajos? No, porque la mejor terapia que he hecho ha sido con un psiquiatra profesional, no trabajando. No creo en colgaduras emocionales en mi trabajo. Lo que ocurre es que soy capaz de controlar conceptos, estéticas y el lenguaje conceptual del trabajo que estoy haciendo. Esto me hace sentir mas confortable… crea una atmósfera confortable donde vivir yo. ¿Tiene esto algún sentido para tí? Sí. Cuando creas una casa para ti mismo puedes elegir los colores, el mobiliario y las cosas que pones allí. Y cuando llegas a casa te sientes confortable. Cuando hago mi trabajo es mi manera de controlar el entorno fuera de mi casa. Intenta comprender un punto muy importante: no quiere decir que no haga otra cosa en el mundo que escuchar mi música o mirar mis películas porque yo no tengo ningún interés en hacer estas cosas. Es el lenguaje, la estética y el concepto que las canciones representan lo que trato de exhibir. Sí. Pues es justamente eso. Esa es la única terapia. La única terapia en la que creo es mi seguridad, no mi trabajo. «When» es un disco absolutamente propio. Como lo son «Actos Inexplicables» de Nacho Vegas o «Doctor Came At Dawn» de Smog. Un desmentido, una exposición sobre película de sensibilidad alta, un desierto particular dentro del desierto general, una revancha. Y es también una vanidad. Quizás estaba en un error cuando pensé que te mostrabas totalmente desnudo en el disco. Me ha parecido tan sincero que, si no hacías autobiográfía, al menos te desvestías de alguna manera. Quizás eso es cierto, quizás es vedad que cuando hice el disco estaba muy desprotegido, muy desnudo. Bebe más de las carencias que de la desnudez, y esto lo hace interesante. Confío que mi disco sea mejor que mi propia falta de protección personal. ¿Me puedes explicar por qué? Por la gente no es tan interesante como el trabajo que pueden llegar a hacer. Mi disco «When» es más interesante que echar una mirada dentro mío. Sencillamente, es más grande que yo. Por cierto, ¿qué edad tienes? ¿Que qué edad? ¿Que qué edad tengo? 26. 26, ¿estás casada? No, no lo estoy. ¿Tienes algún hijo? No. ¿Tienes novio? Sí. ¿Estás enamorada? Sí. ¿Muy enamorada? Creo que sí. ¿Cuánto mides? No mucho, poco más de metro y medio. Metro y medio… ¿Y eres flaca o gorda? No, no estoy gorda. ¿Qué color de pelo? Castaño. ¿Liso o rizado? Rizado, pero no mucho. Un poco rizado. ¿Largo o corto? Largo. ¿Largo? ¿Y tu cuerpo es escuálido? No, no creo. ¿Es tu cuerpo más como el de un chico o como el de una chica? Una chica. Curvas, no sé. ¿Y qué edad tiene tu novio? 31. 31. ¿Vivís juntos? Sí. ¿Desde hace cuánto tiempo? Año y medio. [Silencio] ¿Por qué me preguntas…? Me interesa. When you come near to me, I go away. Afirma tener un número desproporcionado de discos -unos 10.000- y películas, pero en cambio, escuchar y mirar obsesivamente casi siempre los mismos. Cuando llegó a Nueva York, lo primero de lo que se percató, es que las chicas de allí le trataban de manera muy diferente a las de Buffalo. Ahora le encuentran atractivo. Hacía sólo unos meses que estuvo cerca del suicidio. Marchó con 22 dólares y el teléfono y la dirección de una chica que había conocido en un club durante un viaje previo a la ciudad. Durante dos días y medio, enla Calle 53, entre la Segunda y Tercera Avenidas, Vincent, cargando una maleta grande y pesada, llama incesantemente al telefonillo. Harto, coge el metro hacia Brighton Beach. Allí, en la calle, conoce a un chico que le deja quedarse en su casa, que resulta ser un enorme edificio en el número 200 de Central Park West. El chico le presenta algunos amigos: Vincent Gallo, Jean-Michel Basquiat. Mientras cambia la década de los 70 a los 80, Gallo toca el bajo en Gray, el grupo de Basquiat. Uno de los muchos grupos por los que ha pasado. ¿Consideraste publicar «When» con otro nombre que no fuera el tuyo propio y tu apellido? Sí, lo hice, iba a llamarlo Bunny. ¿Cómo el grupo que tenías con Lukas Haas? (imposible no recordar a Haas interpretando el gesto del marciano como «el símbolo internacional del donut» en «Mars Attacks!») Sí. Porque originalmente Bunny era sólo yo. Lukas estuvo tocando música conmigo pero cuando dejé de tocar con él decidí no usar más el nombre de Bunny. ¿Pero volverás a tocar o a hacer música con Lukas? Quizás no. No. ¿Pero sois amigos? Él es como mi hermano. Le quiero. Quizás pueda venir conmigo de gira, si hago conciertos, pero no creo que podamos estar juntos en un grupo de nuevo. ¿Por qué? [Silencio] Tu instinto. Sí, mi instinto…. ¿Me puedes decir, por qué Warp? Uno de los dueños de la compañía, Rob Mitchell, es el que mejor ha entendido mi trabajo de todos los que he conocido. Esa es la razón. Muy personal. Nada de negocios. ¿Has grabado ya tu versión de «Home On Home To Me» con PJ Harvey? Lo haremos la semana que viene. ¿Estás excitado? Nervioso. Nervioso. ¿Qué piensas de ella? Ah… Ella me gusta mucho. En todos los sentidos, en todos los que una persona le puede gustar a otra. Ya. Tendrías que haberla visto en su último concierto por aquí. ¿Estuvo bien? Estuvo fantástica. Estaba muy guapa. Subió al escenario prácticamente en ropa interior negra… Sí, lo sé. Ella es… es muy fuerte. Es una chica peculiar. Ella no es… no es fácil. Ella es muy sexy sobre el escenario pero no creo que sea una mujer indiscreta. Creo que es una persona muy íntima. Es curioso que haya tantos artistas que en escena son muy agresivos pero personalmente son gente muy cerrada y muy tierna. Sí. PJ es muy tierna. Una persona muy tierna. Tindersticks hizo la banda sonora de «Nenette et Boni», película de Claire Denis en la que tú actuabas. ¿Te gustan? Me gusta la música que han hecho para la nueva película de Claire, la última que he hecho con ella, «Trouble Every Day». Y me encanta esa canción.. Creo que es una canción preciosa. Son un buen grupo. You-re my darling, I can take you away En Cannes, durante el estreno de «Trouble Every Day», dos personas se desmayaron y tuvieron que ser atendidas. En la película, los protagonistas pierdenel control de su líbido y se arrojan al canibalismo mientras follan. El personaje de Vincent Gallo conoce las consecuencias y se siente absolutamente frustrado. La cámara registra en un plano detalle la mano de Gallo masturbándose. ¿Cómo es tu casa? Es muy triste… la casa. ¿Por qué? Porque puedes decir que no tengo relación con la gente. Es sobria y funcional. No es confortable, ni cálida ni ambientada. Es una casa triste. Pero te gusta. Me siento confortable. ¿Tienes mucho espacio? No es demasiado grande pero está vacía. ¿También las paredes? Sí. Nunca nada sobre las paredes. Nunca en mi vida. Odio las cosas en las paredes. ¿Y en el suelo? ¿moqueta o…? Odio la moqueta. Me encanta el suelo de cemento [Vincent ríe]. ¿Luminosa u oscura? Es muy luminosa porque es toda de cristal. Muchas paredes de cristal. Una casa de cristal y acero de 1962. ¿Cortinas…? No. No, no, no. ¿Cocinas? Sí, cocino. ¿Bien? Cocino muy bien. Creo que soy uno de los mejores. No suelo cocinar mucho para mí, sólo cuando tengo algún invitado, creo que es de lo más hermoso que puedes hacer para alguien. Estoy de acuerdo. ¿Y cuál es tu plato favorito para cocinar? Soy muy espontáneo e inventivo. El mejor alimento que haya cocinado, nunca podría repetirse. Quizás uso una planta especial o algún alimento y hago una combinación extraña. Y nunca se repite. Así que no puedo pensar en algún plato favorito porque cambiaría. Así que abres la nevera, miras qué hay dentro y empiezas a imaginarte cómo podrían combinar algunas de esas cosas. Exacto. Pero sí podría decirte que mi comida favorita es española. ¡Las angulas! Y las haces con ajo… Ajo y aceite, sí. Esa es mi comida favorita del mundo entero. Si cada día pudiera comer eso… sería feliz. Creo que empiezo a tener hambre ahora. Sí, yo también. ¿Cuál es la primera cosa que haces cuando acabas algo? Normalmente me voy a dormir porque suele suceder de noche muy muy tarde. Pienso en chicas. Mucho. Justo cuando acabo de trabajar. We can lay in bed, you and me, and I won-t go away The University For The Development And Theory Of Magnetic Tape Recorded Music Studios fue el nombre que surgió durante una larga conversación telefónica entre Gallo y su amigo el productor Rick Rubin. Primero buscaron nombres muy equívocos. Después nombres sexys. Luego nombres políticos -estuvo a punto de llamarlo «Right-Wing American Studios»- pero después decidió que sería un nombre muy técnico, como el de un laboratorio del MIT en los años 50, con «gente vistiendo trajes de laboratorio y siendo muy cuidadosos con el equipo técnico experimental. Debería pensar en mi estudio como algo muy moderno incluso aunque estuviera lleno de equipos muy antiguos». Tu estudio de grabación está en tu casa de California pero en cambio tú vives también en Nueva York. Así que a veces estás muy lejos del estudio. Es triste. Me gusta tenerlo cerca. ¿Te desespera? ¿Qué pasa si una mañana estás caminando por Nueva York y piensas en una canción o en un sonido que te gustaría registrar y entonces estás muy lejos? Sí, ¿quieres saber lo que hago? Me voy al teléfono y grabo en mi contestador automático, así cuando vuelvo a Los Angeles puedo recordar. Con la canción «When», yo estaba en Japón, llamé a mi casa en California y dejé la canción en el contestador. Mi novia en aquel tiempo estaba en el baño. (…) Pero hace tiempo que ya no tengo novia. ¿Era Bethany, tu última novia? Sí. ¿Conoces a Bethany? Te leí hablando de ella. Cuando escuché la letra de «Apple Girl» pensé que era una canción acerca de cómo las cosas podría haberte ido con ella. ¿Es verdad? Ajá. (…) Es un buen título ¿no? Apple Girl. La referencia bíblica. ¿Cómo es tu vida ahora? ¿Es diferente? ¿Sin mi novia? Muy triste. Muy triste. No tengo a nadie más. Muy solo. No nay nadie más de quien quiera sentirme cerca. ¿Necesitas a alguien cerca? Desearía tenerla. Aunque sólo sea para besarla. Pero obtendría rechazo si lo intentara, aversión. Es muy triste. Tú… leí de ti que te gustaba estar solo pero también que te sientes triste si lo estás, así que es como una pelea entre ambos sentimientos. Sí, y ahora la pelea es más grande que nunca porque realmente echo de menos a Bethany. Pero no quiero volver. ¿Y ella tampoco quiere? Creo que quizás sí. Pero no lo sé. Nunca sabes. No lo sé. ¿Crees que encontrarás a alguien? No. No lo creo. Es como un milagro cuando algo se abre así. Y siento que no, que la respuesta es no. Pero no sé porqué. ¿Cuál es la cosa más triste que podría ocurrirte? ¿La cosa más triste? Que se terminara mi relación con Bethany. ¿Es la peor cosa que le podría pasar a tu vida? Sí, porque no hay ninguna otra cosa que me aterre. Nada más me da miedo. ¿Nunca has tenido miedo de que el cine o la fama pueda convertir en un personaje a Vincent Gallo? No, no. No soy tan mainstream como para que algo así me pueda ocurrir. No me preocupa. I-m always sad when I-m lonely Gallo está siempre envuelto en mil proyectos. Pronto se estrenará una película maldita que fue preparada como la presentación cinematográfica dela ex Smashing Pumpinks D-Arcy Wretzky con el título «Peaces Of Ronnie». El proyecto fracasó y más tarde el productor pudo retomar de nuevo el guión. Con Debbie Harry (ex Blondie) sustituyendo a D-Arcy, Mickey Rourke, Vincent Gallo y Kylie Minogue, la renombrada «A Cold Day In August» promete. Hac e poco, Peter Greenaway desvelaba que rodaría en el Guggenheim de Bilbao su próxima película. En sus ocho horas de duración, actuarán en otros Madonna, Isabella Rossellini y Vincent Gallo y comenzará a rodarse el año que viene en once países de América, Europa y Asia, aunque no séra estrenada hasta el 2004. Mientras, Gallo rueda video-clips (paraL-Arc-en-ciel o John Frusciante) o la primera película española de ficción seria con alto presupuesto. Sigue en suspenso si algún día rodará un musical sobre Charles Manson o «The Brown Bunny», la historia de dos hermanos que conducen através del país para ver a una chica. ¿Volverías, de nuevo, a invertir todo tu dinero en una película como hiciste en «Buffalo 66»? No, no lo haría. No lo haría en mi vida. ¿Qué piensas de «Náugrafos», la película de María Lidón? ¿Te refieres a Luna? No lo sé, no la he visto. ¿Pero qué piensas de tu trabajo? ¿Disfrutaste? Tengo la sensación que no le gusto a la directora. ¿No conectásteis? Bueno, quizás malinterpreté algo, no lo sé. ¿Quizás ella tenía una idea de ti y luego resultaste ser diferente? Quizás. Cuando hice la película, hice el trabajo porque me parecía interesante, pero no me sentí bien desde el primer día. Supongo que la directora tendrá un montón de cosas malas que decir sobre mí. Intenté ser muy profesional. No le he oido decir nada malo sobre ti. Ah, ¿no? ¿Ha dicho algo bueno sobre mí? No. Pues entonces es lo mismo, ¿no crees? No creo que ella sea una verdadera cineasta. Parece más bien una estudiante de cine, es un poco ridículo. ¿Cómo debe ser un cineasta? Un cineasta son dos personas. Alguien que mira y alguien que le concede la vida a una película. No soy quien para juzgar. No tengo derecho a criticar a nadie. A mí, personalmente, me pareció muy embarazoso estar en esta película. Pero había un tío llamado José López, uno de los productores , un tipo encantador. Y ella era una chica muy dulce, muy simpática. Eran gente muy maja, muy dulces. Yo no los odiaba, ¿sabes lo que quiero decir? Pero me sentía muy incómodo por la película. Cuando te preguntaba antes si te ocurre normalmente que la gente se confunda con frecuencia contigo, te lo decía porque no parece haber mucha gente con ganas de entrevistarte. Suelen decir que eres una persona muy dificil para hablar, que te enfadas facilmente. Qué extraño suena eso. Bien… tengo dos comentarios acerca de eso. El primero es que si yo escribiera en una revista, soñaría con hablar con alguien enfadado y difícil, sería más interesante. Me pone muy triste la gente de España, porque no tienen coraje. Es una forma muy débil, muy endeble, de enfocar tu trabajo como periodista el entrevistar sólo a la gente con la que es fácil conversar. Si yo fuera periodista querría entrevistar a la persona más dificil del mundo entero. Asi que esta es quizá una de las cosas que no me gustan de España. España es muy embarazosa.Y la segunda cosa es que yo soy mucha gente, soy muchos tipos de personas. Si alguien me está haciendo perder el tiempo, quizás me pongo un poco agresivo. Pero mi reputación es más reputación que realidad. Y esto último, ¿te gusta? No, lo odio.. Lo odio. Creo que Estados Undios y el chismorreo son el infierno de las mentes de los hombres. Es el tipo de cosa que provocó la agresión al World Trade Center. Ellos tienen sus opiniones acerca de cosas sobre las que no saben nada, sólo por reputación. Desaría no tener ninguna reputación, y que cada relación que tuviera fuera individual. ¿Estabas en Nueva York la semana pasada, verdad? (la semana del 11 de septiembre.) Sí. ¿Quieres decirme algo sobre aquello? No porque estoy cansado de eso, por ahora. No quiero pensar sobre eso hoy. ¿Por qué no me dices algo que sea muy común, pero que te guste mucho hacer, a parte de cocinar? Besar. Y tomar un baño con una chica. Y tumbarme sobre la cama, con una chica. Dices algo sobre permancer tendido sobre la cama, en una canción. Me gusta. Siento si te puse triste antes, cuando hablamos de Bethany. No quiero que lo estés porque para ti es por la mañana, y tienes un largo día por delante. Yo me voy a dormir ahora pero espero que tengas un buen día. Siento si he sido difícil de hablar conmigo. No lo ha sido. ¿Por qué nunca me ha entrevistado nadie de España? ¿Por qué piensan que soy dificil? Quizás deberías venir a tocar. La gente que distribuyó «Buffalo 66» en España no hizo buenos negocios comigo, me engañaron. Así que voy a estar muy enfadado con España por mucho tiempo. Pero es gente diferente la de la industria del cine que la de la música. Lo sé, pero yo estoy enfadado con España. [Se ríe.] [Me río] De todas formas. Deberías venir. Quizás algún día. Elena Cabrera -
Sr. Chinarro
¿Te acuerdas de mí? Nota para el booklet de la reedición del primer disco de Sr. Chinarro en Acuarela. Durante todos estos años he pensado qué querría decir «no acudieron buitres, pues también habían muerto», según estaba escrito en la hoja interior de la edición original de este disco. He mirado tantas veces esos cactus de espinas ardiendo por el sol, en mi antigua habitación, la de la casa de mis padres, con la persiana bajada, tirada sobre la cama sin deshacer, rogando que nadie entrara a descubrir que nada estaba haciendo, que sólo estaba escuchando. ¿Cómo explico yo esto?, y lo más difícil: ¿a quién puede importarle? Todo empezaba con una batería lenta, una guitarra muy rasgada, un teclado llegado de muy lejos, la voz que te iniciaba relatando: «quieto hasta la golosina, niño adinerado, en el bendito cuento, un burdel de calabazas, la mueca en el vaivén, espíritus pequeños». Y así, sobre la cama, vestida con ropa arrugada que ni me sentaba bien ni me apetecía quitarme, escuchaba una canción tras otra, durante varias horas pues el cd funcionaba en repeat, a ratos despierta, a ratos durmiendo, pero siempre soñando cómo debería ser mi vida, cómo debería ordenar mis recuerdos, cómo querría ser otra; bye bye. El año era 1994 y yo conocía -no mucho- a Víctor, Jose y Jesús. Cómo los envidiaba. Leía los artículos de Malsonando varias veces, los ojos se me habrían como platos al descubrir su nombre en las revistas. Conozco la historia: la maqueta de Sr. Chinarro llegó al fanzine y era evidente la idea de montar un sello para editar aquellas canciones. También sé lo que pasó después, seguramente mis labios temblaban cuando Víctor me contaba que Jose viajaba con el grupo para grabar en Nueva York, en el estudio Noise N. Y. de Kramer, «sale incluso más barato que grabar en Madrid», creo haberle oído decir a Jesús. Era mi disco favorito, de hecho, siempre ha sido mi disco favorito de Chinarro. No debía haber pasado mucho tiempo de su salida, cuando Jesús Ordovás me invitó a su programa de radio, para hablar de cosas varias, y yo me llevé este disco. Él aún no lo tenía y en seguida decidió ponerlo. «¿Qué canción quieres?», y yo dije, «la tres». Cuatro minutos ocho que debieron de hacérseles interminables: no era el single, «Niño Helado», no era un tema pinchable como «Mi Caracola Loca», ni siquiera era esa gran versión de New Order de «Leave Me Alone» (aquella época en que a mí ni siquiera me gustaban New Order porque adoraba demasiado a Joy División); era una canción tan árida y hermosa. El patio abandonado, el faro del estanque, el cielo en el desagüe, el reino marchito… eran lugares comunes de mi imaginería donde sólo entraban el niño calamar, el niño iluminado o el niño helado. Mientras yo preservo ese mundo, a lo lejos escucho a Begoña interpretando al piano «Buenos Días» y «Buenas Noches». Así, he seguido conciliando el sueño cada noche de mi vida, junto a esos niños. Elena Cabrera
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Harvey Pekar
HARVEY PEKAR HÁBLAME CLARITO [Freek!] Pekar malvive de su pensión como funcionario y el éxito –es un decir- no le ha cambiado tanto. Reside en la misma casa de siempre y su número de teléfono aparece en la guía telefónica, llamadle si pasáis por Cleveland, le gustará conversar un rato. Escribe más que nunca y no solo guiones “también sobre jazz y ensayos personales, intento conseguir todo el trabajo que puedo como guionista porque necesito el dinero extra ahora que estoy jubilado para mantener a mi familia, así que trabajo todo lo rápido que puedo. Tengo un contrato con Random House para hacer cuatro libros, de los cuales ya he hecho dos. Además he hecho otro comic book para DC, que también es autobiográfico como los que escribí hace tiempo”. Su voz suena clara y rona al otro lado de la línea. Explica que uno de los proyectos que aún no han visto la luz se llama The Quitter, “que es sobre el periodo de mi vida que habéis visto en la película. Es sobre cuando era joven, sobre cómo crecí. Mis padres eran inmigrantes de Polonia y era difícil llevarse con ellos, teníamos valores diferentes y ellos querían tratarme como si todavía estuvieran en Polonia y mi historia trata sobre cómo he tratado de hacer diferentes trabajos, cómo me casé… las cosas que preceden a la película American Splendor… ¡y ya me gustaría que hicieran otra película de esto!”. Este álbum sobre el Pekar desastroso que aún no había conocido a la influyente Joyce está siendo dibujado ahora, “por aquel entonces no tenía paciencia y lo dejaba todo incluso antes de darme la oportunidad de comprobar si era bueno o no, era un histérico y lo echaba todo a perder. Era un dejado y me llevó mucho tiempo aprender a conservar un empleo o empezar mi carrera como guionista. Pero conseguí un trabajo y lo mantuve durante 47 años, así que eso fue una seguridad para mí. Pero tenía dos vidas: una como funcionario y otra como guionista, aunque me mantuve a mí y a mi familia con el dinero que ganaba como empleado del gobierno”. En los cuadernos de Harvey hay palotes y bocadillos con la biografía de un emigrante ruso criado en Brooklyn y también doscientas páginas de apuntes escritas por una amiga para intentar “averiguar por qué en Macedonia no tuvieron una guerra como la que sucedió en el resto de Yugoslavia” y poder escribir sobre ello. Y, por supuesto, muchas notas de su vida cotidiana, ¡el asunto más complicado de todos! Elena Cabrera AMERICAN SPLENDOR NUESTRO AÑO DE CÓMIC [Vanidad] Harvey Pekar piensa que la vida diaria es una cosa complicada y por eso no ha parado de contar la suya desde 1976, momento en el que comenzó a autopublicarse sus cómics American Splendor. Su talento para el dibujo termina en los círculos y palotes que usa para escribir sus guiones y por ello muchísimos dibujantes, entre ellos Robert Crumb y Joe Sacco, han ilustrado sus importantes miserias cotidianas. “Los comic books son geniales porque quieren ser innovadores, puedes hacer lo que quieras con ellos, mucho más que con el cine, pero la gente piensa que son para niños así que no intentan hacer nada nuevo” afirmada la voz cascada de Pekar, al teléfono, desde su hogar en Cleveland. “Estoy muy decepcionado porque no se han convertido en algo más popular de lo que son, para gente de diferentes edades. Me pregunto porqué no hay más personas que lean cómics”. Quizás porque leer cómics como American Splendor te enfrenta al espejo de una forma tan cínica y cruel que no es fácil de asumir. Pero es posible que la película que adapta sus cómics y su vida cambie algunas de estas cosas. Dirigida por la parejita Shari Springer Berman y Robert Pulcini, que preparan ahora una película sobre el mexicano Esquivel -inventor de esa bizarrería lounge que es la space age bachelor pad music- en la película conocemos al Harvey real, al actor Paul Giamatti encarnando a Pekar, a su familia fingida y su familia real, al Pekar animado de los cómics… en una mezcla de biopic y documental que le quita el taparrabo a la poca intimidad que el autor podría conservar: “la película no ha cambiado mucho mi estilo de vida. Vivo en la misma casa y conozco a la misma gente. El hecho de que ahora esté jubilado y viva de una pensión hace muy importante para mí que tenga que ganarme un salario extra escribiendo, así que paso mucho tiempo trabajando. Tengo cierto miedo porque ahora soy algo popular pero durante mucho tiempo no lo he sido y no le importaba a nadie, así que ahora me preocupa que se olviden de mi otra vez. ¡Y no sé qué hacer! Sólo puedo seguir adelante, las cosas cambian a mi alrededor y ahora me va mejor”. EL HOMBRE CONTRA SU MÁSCARA HARVEY PEKAR vs PAUL GIAMATTI En la vida real, Harv y Paul se han hecho amigos y hablan mucho por teléfono. Giamatti interpreta al Pekar que trabajó como funcionario durante 37 años viviendo una doble vida como empleado en un hospital y como guionista del mejor underground americano durante tres décadas. Ahora Paul es también un personaje de Pekar ya que aparece en Our Movie Year, su último trabajo, rematando el complicado juego de espejos. ROBERT CRUMB vs JAMES URBANIAK El Crumb real no aparece en la película, pero con ese desgarbado y lacónico dibujante experto en jazz –al igual que Pekar- interpretado por Urbaniak ya es suficiente. Harvey explica porqué: “No sé lo que pensará sobre la película, pero es que a él no le interesa el cine moderno, ¡no le gusta la música posterior a 1933! Yo he intentado mostrarle como una buena persona y un buen amigo. Yo creo que en la película Crumb (Terry Zwigoff, 1994) no se veía lo buena persona que era pero él siempre fue muy agradable conmigo y me dio mucha credibilidad cuando empecé”. JOYCE BRABNER vs HOPE DAVIS Esa maravillosa y holgazana freak gafapastas que es la segunda esposa de Pekar se autodiagnostica como anémica, tiene una tienda de cómics -antes de conocer al hombre que la sustentaría para siempre- y espera ser una mujer enferma algún día. Hope Davis, mutada protagonista de Próxima parada Wonderland, la clava. TOBY RADLOFF vs JUDAH FRIEDLANDER En un combate de frikerío, imposible saber cuál de los dos ganará. El tierno y autodenominado nerd auténtico, compañero de trabajo y amigo de Pekar es interpretado por un descerebrado que aparecía en Zoolander y tiene una página web que no hay que perderse. Toby, por su parte, fue captado como humorista para la MTV y ha protagonizado series B de culto como Killer Nerd, Bride of Killer Nerd y el documental Genuine Nerd. ¡Si hasta tiene un podcast semanal! ¡¡Judah, tiembla!! NADA PERSONAL 1939 Harvey Pekar nace en Cleveland, Ohio, EE.UU. 1966 Al fin consigue el trabajo de su vida: funcionario archivador en un hospital. Comienza a levantarse cada día a las seis de la mañana. 1971 Pekar escribe un ensayo sobre Crumb definiéndole como democrático porque “se ríe de chinos y judíos, ridiculiza a todo el mundo”. Pocos años después Pekar escribió la brillantísima historia Haciendo cola en el supermercado detrás de las ancianas judías. 1972 El mal está hecho: los dibujantes Bob Crumb, Gary Dumm, Greg Budgett, y Brian Bram dibujan la cara de Pekar por primera vez. 1976 Deja de gastarse su dinero en coleccionar compulsivamente discos de jazz que no va a escuchar jamás y lo invierte en autoeditarse American Splendor. 1986 David Letterman le paga a a Pekar 100 dólares por aparecer en su programa… y Harvey la monta. 1990 Gana un American Book Award. 2001 Le jubilan en el hospital. 2003 Hacen una película sobre él y muñecos de merchandising. 2004 Interpreta a un empleado en un hotel en una película local. 2005 La revista Vanidad habla con Harvey Pekar por un teléfono manos libres. GUÍA DE LECTURA RÁPIDA DE AMERICAN SPLENDOR Oportunamente, La Cúpula edita dentro de su colección dedicada a Crumb, la recopilación Los cómics de Bob y Harv de American Splendor, lectura obligatoria antes o después de la película, que más da. Pero al igual que la pantalla muestra diversos Harvey, hay uno más que pertenece al lector de su comic book. Está en su cabeza y en su América imaginada. Sin ese último Pekar el puzzle está incompleto. No viene mal aderezar el plato con los discos de jazz más viejos que encuentres en tu tienda de vinilos de segunda mano mientras lees el tebeo. Elena Cabrera
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Entre Ríos
Si no dejas que te arrastre la maleza. Publicado en Vanidad.
Hubiera preferido conocer a Isol y Sebastián en Buenos Aires y no sacados de su contexto y arrojados temporalmente en un Madrid de invierno, en una España desprevenida que se asoma indecisa, y con reparos, para mirar la Argentina desde los ojos de Ricardo Darín. Rompemos el hielo buscando nombres comunes, de esos que provocan sonrojos simultáneos, pasiones bruscamente reveladas a golpe de nombre y apellido: Federico Moura, Daniel Melero, Gustavo Cerati. Son aquellos que han cincelado el perfil del pop argentino más íntimo de los últimos veinte años. Palabras que se pronuncian con el mismo respeto que aquí otorgamos a Carlos Berlanga. No, diciendo «mismo respeto» me quedo corta: allí saben mejor dar su lugar a quien lo merece. Alrededor de una mesa y unos refrescos nos reunimos dos argentinos, un peruano y esta gallega que os escribe. Los rioplatenses son dos terceras partes del grupo que lleva por nombre otra provincia argentina, Entre Ríos. Isol, la voz, es también dibujante e ilustradora de libros para niños, obsesionada por los insectos y las niñas raras (no os perdáis el libro «Aroma de Galletas» que Vicente Ferrer le editó en la valenciana Media Vaca); ella es pequeñita, de constitución frágil, sonrisa cálida y voz segura. Sebastián Carreras, músico y compositor, es emocionante, emprendedor y sincero, de amplia sonrisa y estar tranquilo, es también el dueño del sello Índice Virgen (edición argentina de Ana D y Le Mans, Leo García, Francisco Bochatón, Suárez, los propios Entre Ríos…) Y nos faltó conocer a Gabriel, armador de canciones, conjuntor, productor. «El pop argentino influido por Virus…» no puedo evitar preguntar a Sebastián de entrada, de golpe, por el grupo de Federico Moura, quizás el más influyente de todo el pop hispanoamericano, «…tuvo un reflote hace dos años, grupos como Adicta o Los Látigos, que sacaron un disco el año pasado que produjo Melero que ¡sonaba como Virus pero sin Federico! Pero ya pasó un poquito eso. También se piensa que -yo, si soy fanático de Virus, por respeto no voy a emularlo, en todo caso me voy a sentir influenciado-. Justamente, el tipo fue tan bueno que hizo lo suyo y yo como respeto a él tengo que hacer lo mío. Lo otro es como usufructuar influencias, hacer algo parecido a quien me gusta. Porque ese artista se superarriesgó para hacer algo nuevo y ¿yo qué voy a hacer? ¿Ponerme cómodo y hacer algo que ya hizo el otro?» Esto es a lo que me refería cuando hablaba de Sebastián. Isol, con capacidad para pasar del caso concreto al general, argumenta: «Si no hay una idea, se agarra y se busca más atrás, pero no creo que haya nuevas ideas. En el arte no hay nuevas ideas». Ambos presentan y explican «Idioma Suave» (Elefant, 2002) y nos hablan de lo que será su próximo largo en España, «Sal». Conociéndoles, toda la cultura argentina y su forma de entenderla se acerca. Sus letras brillantes, muy del alma, tan desnudas. La evocación de sus melodías: el hogar, la calma, el paraje natural quieto y cálido, el silencio y el ronroneo del estar con uno mismo. Cuando suena un disco de Entre Ríos alguien te está contando al oído tu vida como tú querrías vivirla, como tú querrías que fuera narrada. Elena Cabrera -
Mira Calix
¿ A DÓNDE CORREN LAS NIÑAS? Publicado en aB. Algunas de nosotras Las mujeres ofrecen confesiones y dan, muy pocas veces, explicaciones. Algunas mujeres, y muchos hombres, actúan en un mediocre intermedio que es el campo de las justificaciones. En el espectro de la intuición se entienden canciones como «Nostalgia» o «Upiyano»; «Schmyk» para las confesiones y «Battery Beach» si hablamos de justificaciones. Se trata de Chantal Passamonte, una de las pocas mujeres inmiscuidas y desarrolladas dentro del andrógino mundo de la música electrónica y, es más, una de las más admiradas. ¿Cómo es tu experiencia, como mujer, en la escena electrónica? Es una pregunta divertida, me lo han preguntado en otras ocasiones y, la verdad, es que no tengo ninguna experiencia específica. Lo cual no quiere decir que no las haya tenido, todos las han tenido por sí mismos, pero no hay ninguna que me distinga como mujer. Pero, si me formulas la pregunta de otra manera, te diría que en mi carrera he tenido algunas experiencias muy positivas, por mí misma, por cómo yo soy. Aunque veo que te interesa el tema de hombres, mujeres etcétera. Yo creo que hay muchas mujeres dj-s, cada vez más, así que no me puedo sentir parte de una minoría; todo está empezando a cambiar, lo cual es muy interesante porque así no habrá que tratar más el tema de qué sienten las mujeres en determinadas situaciones, nos daremos cuenta de que en realidad no es tan importante, lo realmente esencial son las personas. De dónde viene la nieve De Chantal sabíamos poco pues más bien estaba rodeada de misterio y encanto. Su fama la adquirió como dj y -lo siento- como esposa de una de las mentes lúcidas de la generación del techno frío, ruidista e inteligente: Sean Booth, de Autechre. Pero ahora aparece firmando un disco -«One On One» (Warp-Satelite K, 2000)- bajo un nombre tan evocador como es el suyo propio, Mira Calix. ¿Cuándo decidiste grabar un disco? Llevaba haciendo música desde hacía mucho tiempo pero trabajaba en ellos como un hobby. Pero Steve y Rob, de Warp, escucharon lo que hacía y les gustó así que me ofrecieron un contrato. Pero, sobre todo, lo más importante que me dieron fue su apoyo y entusiasmo para que me dedicara a la música. Antes de aquello no había pensado en editar nada. Este ha sido el cambio más importante de mi vida. Antes, hacía dos cosas y no tenía tiempo suficiente para dedicarme a la música, sólo cuando volvía a casa. Así que dejé el trabajo y me dediqué por completo a componer. Y sí, ahora me siento más feliz. Impertinencia atroz, situaciones especiales, marco incomparable No es este año su primera visita al Sonar, Chantal conoce el festival y le gusta especialmente. Ella es luminosa, inteligente y de sonrisa y risa frecuente, al menos durante nuestra conversación. La curiosidad me lleva a preguntarle todo tipo de detalles, con los que espero disfrutéis… ¿Sales a clubs? O peor, ¿haces vida de clubs? Bueno, soy dj, así que mi situación es algo especial. Tengo que estar en ellos. Aunque donde vivo no hay clubs así que no salgo mucho. Cuando lo hago viajo lejos o voy a Londres, pero tampoco demasiado, realmente. ¿Qué te gusta escuchar? Creo que me es difícil escuchar lo que me gusta, por eso pongo discos yo. ¿Está relacionado lo que pinchas con la música que compones? Intento hacerme feliz cuando hago música. Como dj, lo que más me gusta es el chill out y las sesiones más experimentales. El entorno del baile me interesa menos, en realidad. Si te das cuenta, mi música no siempre es tan fácil de bailar. ¿Cuáles son tus cosas favoritas para hacer en tu tiempo libre? Hacer música es mi cosa favorita. También adoro ir a la playa, llegar hasta el mar. ¿Crees que esto influye en tus canciones? No estaba cerca del mar cuando hice «One On One» pero yo crecí cerca de la playa y pasé mucho tiempo frente al mar. Me encanta observar, sobre todo las puestas de sol. Lo que realmente me gusta son los grandes espacios abiertos, que si que son una gran influencia para mí, los espacios libres, no ver anda que me interrumpa la vista, ver el cielo. Donde vivo no puedo ver el mar pero sí campos y árboles, lo cual no está mal, soy feliz aquí. Elena Cabrera
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El FIB es el FIB
Publicado en el periódico Mediterráneo. A veces el cazador se siente cazado cuando, tras años de esfuerzo, todo se vuelve más sencillo y asombrosamente, más fluido. Quién diría que, tras varios años persiguiendo a Radiohead para escribir las letras de su nombre sobre nuestros carteles, serían ellos los que, prácticamente, llegaran a nosotros. Las timbas, pronósticos y predicciones sobre el cartel del 2002 han sido ‘topic’ recurrente de chats, foros, conciertos y cañitas de mediodía: con un poco de perspicacia, documentación y control sobre la intenciones veraniegas de los grupos más afines, la solución al crucigrama no resultaba tan complicada. Entre tientos y tentaciones, de repente, no hay tanta distancia entre realidad y deseo. En grupos como The Chemical Brothers, Saint Etienne o Primal Scream hemos hecho, más que amigos, emisarios… condición más importante incluso que los hace volver a nuestro recinto con frecuencia. Quizá sin lo que ellos hicieron ayer, The Cure o Paul Weller no hubieran llegado hoy hasta aquí. Uno cree -todos creemos, desde el director al periodista, el técnico de sonido, el scaffolder o el que compra su abono en abril- que de alguna manera el FIB te pertenece. Pero pocas veces nos damos cuenta de que eso ya no es cierto: el FIB es el FIB, y ya no hay quien lo pare. Elena Cabrera
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Piano Magic
En el Nasti.
Es extraño el proceso de la familiaridad, no sé si se ha estudiado mucho sobre esto. Yo aún lo encuentro extraño. Incluso lo inalcanzable, mientras permanezca el suficiente tiempo en este estado, se torna familiar y se vuelve costumbre. El tiempo de vida de lo nuevo, la corta duración de lo sorprendente, es tan ínfimo, tan limitado. Joy Division y Disco Inferno han hablado sobre la novedad que se agota. Se han preguntado qué hay después. Por cierto, al término de aquel (este) concierto, alguien del público le dijo a Miguel Marín, batería, -ha sido el momento de mi vida en que más cerca he estado de un concierto de Disco Inferno-. Y sí, es evidente la línea que une a Ian Curtis con Ian Crause y Glen Johnson. Junto con el temor a la pérdida, es el hartazgo, o peor el hastío, el terror que se esconde tras la emoción. Que se vuelva banal al contacto con lo cotidiano. Qué miedo. Aquel día el grupo estaba cansado, viajaban, y llegaron a la noche agotados. A Glen le fallaba la voz pero, lejos de restar calidad o precisión, sumó a la interpretación de las canciones de Piano Magic el riesgo del borde. Si conoces las canciones de Piano Magic ya sabes de qué borde te hablo. Esa escalera mal calzada sobre la que Glen Johnson parece pasar sus días. Glen Johnson, uno de los compositores más importantes de principios de siglo. Lo que más recuerdo es la fiereza con la que se imponían las canciones, la tiranía con que exigían la entrega de los músicos. Después recuerdo mi propia entrega, y la memoria abandonada. Quizás también la imagen de Glen, en parpadeos, sujeto a la guitarra, arrimado al micro, pensando lo poco que le gusta cantar sus propias canciones, es probable que extrañando a Caroline Potter. Ya no les volveremos a ver de esta manera, Piano Magic muta, constantemente. No serán las mismas personas, y las que sí serán, ya no serán las mismas. Elena Cabrera