que vuelvan a importar los blogs

  • Mañana dominguera

    Me he despertado tarde, demasiado tarde, pr?cticamente a la hora que hab?a quedado para tomar una ca?a con Checht. Pero son las dos y media y a?n ando empijamada, lega?osa delante del ordenador y picando de un libro a otro, de un email a otro, de un doc medio apuntado a otro doc en blanco. Me desespero porque la canci?n ?Shiny Star? de Colder me parece id?ntica a ?Heart and Soul? pero a Aldo no, as? que aqu? estamos, poniendo un trozo de una y otro de otra. Aldo se r?e de m? y dice que tengo los hemisferios del cerebro divididos en plena lucha, se va de la habitaci?n ri?ndose y me deja a solas con las canciones, intentando encontrar una explicaci?n musical que me abale. Pero no la encuentro. Lo ?nico que puede decir es: ?que venga aqu? Marc N y confiese que se ha inspirado en Joy Division!; ?es una berlangada?, le digo a Aldo. De todas formas, ?c?mo me gusta Colder! Ayer casi me compro el disco. En cambio, me llev? a casa ?La letra e?, de Augusto Monterroso, un libro del que ya os ha hablado Vidal y que le viene muy bien a pie de p?gina de sus d?as ?ltimamente. Ayer estuvimos en el cumplea?os de El Postrockero, en El Local (de Croma). Nos marchamos pronto. Me hubiera quedado m?s si mis ojos hubiesen resistido la falta de ox?geno. Todav?a estoy impactada por la banda sonora, qu? decepci?n, ?cu?nto pop! ?D?nde queda la m?tica leyenda de El Postrockero? ?D?nde su imagen? ?Para qui?n reserv? los desarrollos de 40 minutos? ?Para qui?n Godspeed, Maweigh, Tristeza, Sigur R?s? Ah?!, las escenas ya no son lo que eran? De todas formas, cuando me iba, El Postrockero me hizo prometer que le grabar?a un CD con Mahogany, Dianogah y todos los grupos con h intercalada o h final que se me ocurran. Tsk tsk. Precisamente ahora que me estoy volviendo punkrocker.

  • &Transfobia& (me gusta la palabra porque resuena a Serie B)

    Atenci?n a El Pa?s de hoy s?bado (e imagino que trambi?n otros peri?dicos, informativos, etc.): Heineken ha decidido suspender el anuncio transf?bico. Despu?s de tanto enfrentarme en la oficina, tanto «no es para tanto», «no incumbe a Heineken», «no debemos hacer comunicados ni meternos en el debate «… Me siento como si me hubieran dado la raz?n. Que estoy contenta, vamos.

  • Lejana y sola.

    Siempre he querido conducir. Adoraba y envidiaba a mi hermana cuando, universitaria, trabajaba en ?vila y cada d?a recorr?a, con su Seat 850, la distancia que la separaba de la Complutense, para estudiar cine en la que muchos a?os despu?s ser?a tambi?n mi Facultad. Recuerdo buscar el techo blanco de su coche desde el balc?n o la ventana de nuestra habitaci?n en la casa de mis padres en la Calle De La Raza. A ella la ve?a resuelta, independiente, sofisticada, tan de los ochenta, tan mayor…, pero no deb?a tener m?s de 21. Si alguna vez ella me involucraba en su mundo -y yo deb?a tener seis o siete a?os-, me sent?a la agraciada con el premio m?s gordo: «?bicho, te ha tocado… un ensayo general de lo que te gustar?a que fuera tu vida… de mayor!» A?os despu?s, volv?a a sentir algo parecido cuando mi hermano me montaba tras de ?l en su moto o a su lado en su antiguo Ford Escort xr3i. A Sigfredo le encanta correr y tomar las curvas sin pisar antes el freno, as? que era emocionante el tener que agarrarse a donde llegara mi brazo cada vez que gir?bamos una calle. Aunque vivieran en casa, siempre pens? que mis hermanos eran libres porque, con sus coches y sus motos pod?an correr lo que quisieran, cambiar de marchas con seguridad, repostar gasolina con vestigos de seda y tacones o mancharse de grasa las manos comprobando niveles de aceite y agua. Todo eso me parec?a fascinante. Cuando cumpl? los -creo- 16, mi hermano me regal? una moto, una moto de enduro, una Montesa. Me sent? muy especial, aunque nunca me atrev? a decirle que yo en realidad prefer?a una Vespino, como el resto de mis amigos. Pero all? estaba Elena, con tremendo bicho, dos veces m?s grande que yo y sin permiso para pasearlo por ning?n sitio. Me limitaba a dar vueltas por el camping, hasta que se me cay? demasiadas veces encima. Es posible que me gustara m?s saber y decir que ten?a una moto que el poder montarla por el campo. Saber que era m?a me otorgaba un arma secreta; cualquier d?a podr?a coger una mochila e irme muy lejos, cruzar?a la sierra, nadie me alcanzar?a… sab?a c?mo se preparaba la mezcla de gasolina que necesitaba el motor, eso era lo importante. Mi hermana sustituy? aquel 850 blanco por un Ibiza negro, y sus ambiciones cinematogr?ficas por un s?lido futuro en Telef?nica. Ellos crec?an y yo segu?a teniendo la impresi?n de ser una ni?a para siempre. De alguna manera, me perd? en un limbo extra?o: el de la enfermedad de mi padre, el de la lucha de mis hermanos por encontrarse a s? mismos, incapaces de verme como una igual durante a?os, el de las soledades, el tira y afloja con mi madre, las ansias de salir corriendo, el de los recuerdos vividos por una familia siempre «antes de nacer yo». Como si se tratara de una pel?cula demasiado larga y mi papel no arrancara hasta la segunda parte, cuando ya est? todo el mundo un poco cansado. Hoy, mi coche es ese Ibiza negro que, tras presiones familiares, consegu? heredar de mi hermana, al alcanzar ella el escalaf?n de «mujer soltera que entra en los cuarenta ganando medio kilo al mes que se compra un BMW rojo». Ese autom?vil me hace feliz. No por ?l mismo sino por lo que representa. Puedo levantarme un s?bado por la ma?ana, a la hora que yo quiera y enfilar la Nacional IV hasta C?rdoba si hay algo all? que me llama, conduciendo cinco horas bajo el sol, si es lo que quiero. No s?lo puedo pensar que podr?a hacerlo, puedo pensar en hacerlo, puedo hacerlo. Quiero coger con velocidad las curvas y sentir lo que me imaginaba que mi hermano sent?a, no quiero sentir lo que ?l sent?a, sino lo que yo cre?a que el sent?a. Quiero atrapar por fin, en mi futuro, lo que en el pasado sent?a que ser?a mi futuro. Eso es, y ahora est? claro, la tantas veces nombrada nostalgia del futuro. Inabordable, inalcanzable.

  • Penitencia

    No estaba muy segura de si debería o no hablar sobre ello. Pero han pasado cinco días y ninguno de esos cinco he dejado de pensar en cómo lo escribiría. Tiene un poco de striptease emocional y otro poco de exhibicionista autoflagelante pero, qué coño, si no lo hago reviento. El jueves pasado decidí, ya tarde, acercame, sola, por el Tupper a primera hora de la noche, para poder disfrutar un rato de la última sesión de Plan X sin agobios ni empujones. “Me tomo una cerveza, saludo a Adrián, le doy el Fiber y escucho unas cuantas canciones”, me dije. Pero las cervezas fueron dos y Adrián encadenaba clásico tras clásico impidiéndome largarme cuando debí haberlo hecho. No Adrián, no, no te echo la culpa. Me lo pasé muy bien, aunque me daba apuro que, por culpa de la conversación, tuvieras que correr todo el rato hacia la mesa cada vez que una canción llegaba a sus últimos segundos.? Volví para casa animada, con proyectos en mente y ganas de desarrollarlos. Me dirigía al metro de Alonso Martínez subiendo por la calle Fuencarral. Maldita sea, ¿no podría haber decidido caminar hacia otra estación? ¿No podría haber sido la casualidad la que me hiciera mirar hacia otro lado a la altura del VIPS? Y es que en el portal contiguo al VIPS hay unas escaleras que bajan hacia una sex shop y, pensé, son las once y media… Así que sin pensarlo mucho bajé las escaleras y me encontré, absoluta y sorprendente casualidad, a la grande Psicosis Gonzáles, a puntito de subir al escenario de Babilon, una pequeña sala de espectáculos dentro del sex shop. Me puse muy contenta, aún más. Regocijada por la casualidad, por las canciones que estaba a punto de escuchar, por la sensación de estar sola y de buen humor en aquel sitio, sola pero con la complicidad de la estrella, esa fulgurante estrellona techno-arrabalera, Psicosis, ¡divina! ?Antes de entrar Psico se encargó de que pudiera conseguir una copa y así cayó el primer vodka con limón; el primero de un número limitado que no recuerdo ¿tres?, ¿cuatro? Ella partió el número en dos y en su cesura entró una travesti, Nacha, que cantaba en playback y que no llegaba a nuestra colorada heroína ni a la altura de la plataforma.? De cómo acabé la noche y cómo llegué a casa no lo puedo contar porque no lo recuerdo. Sólo puedo decir que antes de salir de casa cené gazpacho y creo que éste decidió no permanecer el tiempo suficiente dentro de mi cuerpo. El resto de guarrerías me las guardo, mejor, en la intimidad de mi carpeta de jornadas bochornosas. El día siguiente fue espantoso, ni lo cuento. Creo que ha sido la peor borrachera de mi vida. Hasta el punto de que, desde el viernes hasta hoy, aún soy incapaz de oler o pensar en el alcohol sin sentir náuseas. El sábado por la mañana, parcialmente recuperada, me fui a Córdoba. Pero esa es ya otra historia, que contaré más adelante. ¿Habrá sido esta suficiente penitencia?

  • Blank Generation

    La lectura de ?M?tame por favor, la historia oral del punk? me ha hecho recordar algo que se hab?a arrinconado en mi memoria: hab?a olvidado que estuve a escasos cinco cent?metros de Richard Hell. Aunque tengo que comprobarlo, creo que fue en 1996. Le recuerdo mo muy alto, ojos grandes y arrugado, envejecido, aunque en aquel momento quiz?s nunca habr?a visto un retrato suyo de joven, como el que sale en la portada del libro que estoy leyendo. Richar hell llevaba una sombra pegada a su culo, era Kike Babas o Turr?n, (aunque s? a qui?n me refiero, nunca me acuerdo qui?n es quien, hablo del menos delgado) que vest?a una cazadora de cuero negra en cuya espalda, pintada seguramente con tipex o algo peor, ?l se hab?a escrito BLANK GENERATION. Por entonces yo ten?a m?s idea de la No Wave que del punk peo sab?a qui?n era Richard Hell y hab?a escuchado ?Blank Generation?. Hoy pienso que ojal? en aquel momento yo ya hubiera le?do este libro (se edit?, precisamente, en el 96) y quiz?s hubiera tenido m?s claro a qui?n me enfrentaba. Pero, en cambio, en esa misma ocasi?n, me impact? mucho m?s Leopoldo Mar?a Panero, tanto sus poemas como su actitud. Yo estaba sentada en primera fila viendo estos recitales (una cosa muy neoyorkina, me doy cuenta ahora, s?lo faltaba Patti Smith) que se llamaron Po?tica y Panero se sent? a mi izquierda, con su lata de refresco y fumando sin parar. No s? a qui?n le tocaba el turno, quiz? a John Giorno, y de vez en cuando descubr?a que panero hab?a girado el cuello y me miraba f?jamente, a pocos cent?metros de mi perfil. Creo que s?lo ahora me doy cuenta del sentido que ten?a todo aquello, del acontecimiento fuera de tiempo, homenaje de una gente que vivi? los ochenta (los de El Canto de la Tripulaci?n y Festimad, tambi?n creo que Ana Curra estaba en la organizaci?n, creo que esa ha sido la primera y la ?nica vez que la he visto) y que rend?a tributo a sus ?dolos de la generaci?n inmediatamente anterior.

  • Mi primer post nocturno (o al menos el primero desde casa)

    Aunque v?a modem y a una velocidad nunca superior a 45.333 bps, al fin puedo escribir desde mi casa. Eso no nos asegura que encontrar? cosas m?s interesantes que contaros pero, al menos, si augura mayor frecuencia de pegado. Vengo de ver «Vivo cantando» en can Chect. Expresionante. No hab?a visto a Karina con su «musha grasia» ni a ese Tony Roland contemporaneo mezcla del due?o del mini-bar y un dentista uruguayo. La verdad es que, aunque lo intento, me cuesta burlarme porque sin hurgar muy en el fondo, siento algo de l?stima, ?seremos algunos de nosotros viejos nost?lgicos como ellos? Una azafata le ha preguntado al Tony Roland, mientras le ajustaba el micr?fono: ?verdad que en tus tiempos la gente no era tan alta?

  • El t?pico post de &he visto a un famoso&

    Me siento un poco incapaz de trabajar, este viernes por la tarde. El caso es que el otro d?a qued? a comer con Juanjo y fuimos a un restaurante gallego de la calle Silva afamado por la generosidad de sus raciones y el famoso postre «surtido de postres caseros». Cuando decides irte a casa tienes que agarrarte el est?mago con las dos manos porque tu columna vertebral apenas puede con ?l. El caso es que estamos comiendo y nos daba la impresi?n de que ten?an la radio demasiado alta, alg?n comentarista no paraba de hablar sobre si mismo. Juanjo se para a escuchar la voz y dice «?es Luis Aguil?!». Efectivamente, me detengo para escuchar mejor y s?, le digo «?eh! ?Es Luis Aguil?!» Est?bamos en el piso de abajo y algo nos hizo reparar en que quiz? esa voz no ven?a de la radio sino del piso de arriba. Guardamos silencio. Alguien hablaba de «sus canciones» y los viejos tiempo. TEN?A que ser Luis Aguil?. Record? haberle visto hac?a unos d?as en Vivo Cantando. Cuando Juanjo ya se hab?a ido, sub? al piso de arriba con la excusa de visitar el excusado; realmente quer?a comprobar nuestras sospechas. Cierto, all? estaba Luis Aguil?, centro de atenci?n de una comida entre amigos, sin parar de hablar sobre si mismo. Cuando trep? al piso donde los men?s cuestan 15 ? en lugar de 8 ? (aunque la comida sea la misma), ese gallinero de se?eros canosos y/o te?idos reclamaban buenas reposiciones en la programaci?n infantil de Televisi?n Espa?ola. Dec?an «?qu? repongan Barrio S?samo!», lo cual era bien absurdo pues Barrio S?samo ha sido repuesto varias veces, me dieron ganas de acercarme y decirles: «se?ores ignorantes, puesto a reclamar, ?que repongan El Planeta Imaginario, ustedes no tienen ni idea de nada!» Y ahora, cap?tulo de ?ltimas im?genes: El Croma nos sac? esta foto hace un par de d?as, cuando Silvia y yo coincidimos vistiendo la misma camisa en la oficina: (Ei, Silvia parece bastante m?s alta que yo pero en realidad no lo es… :/ ) Con Sebasti?n de vuelta en Argentina, a 34 d?as del FIB, el Fiber en imprenta y Primal Scream teloneando a los Rolling Stones en Benidorm, es que hay pocas cosas que hacer. Eso s?, hoy es 4 julio, d?a de la independencia y cumplea?os del buen Checht y de Tori Arimbau, insigne dise?ador de Autoreverse. Esta noche tocan los Focomelos en el Nasti y Psicosis Gonzales en Siroco. Y Aldo nos envi? este cartel de Santo, entre muchos otros, pero este me gusta porque son las Momias de Guanajuato, que en realidad son las t?as de la Chilindrina. Y buscando en internet, tambi?n fue Aldo quien encontr? esta foto de Javi, tambi?n llamado Kekko o Queco, algunos le conoceis poque pincha en el Gris los viernes (no es una de las momias de Guanajuato pero casi). Por cierto, estoy hablando con Carlos Revillo en el Soulseek (s?, tengo unas ganas de trabajar que me mato) y me he dado cuenta de que tengo muchas ganado de ver a Radiohead el 16 de julio en Madrid. Es que en Benic?ssim s?lo les vi de refil?n. Ay, este a?o voy a sufrir mucho en el FIB. Hay muchas cosas que uiero ver y s? que me las perder?. Por cierto, para los on?ricos, ya ha comenzado mi temporada de sue?os/pesadillas que suceden en el FIB. Todas las noches sue?o algo diferente, todo son ansiedades relacionadas con llegar a Benic?ssim sin haber preparado nada. Un d?a os cuento. Tenemos mucho trabajo en la ofician pero he de reconocer que esta tarde estamos de lo m?s perro. Mientras escribo en el weblog, Pablo (Padilla/Patilla) embala el escaparate de la FNAC para enviarlo a la FNAC Triangle de Barcelona mientras canta canciones de Siempre As? con la precintadora en la mano. El resto cantamos canciones adaptadas al castellano que suenen muy rid?culas, tipo: «Ca-a-a-a-ambios» o «Mi Jesucristo, personal» o «Negro es negro, quiero que mi beb? vuelva» o «Fama! Voy a vivir para siempre» o «?Qu? sentimiento! o «El amor est? en el aire. oh-oh-oh» o «No mires atr?s, como Dilan en las pelis» o «T? y Juan sois p?jaros». Seguimos medio borrachos. Aldo nos pregunta: ?qu? prefer?s ser «pelota» o «cantama?anas»? Y estamos un poco divididos. Parece que Silvia parece ser cantama?anas. Yo en cambio, prefiero ser pelota. La cosa evoluciona y ahora discutimos sobre qu? es peor, si ser un «huelepedos» o un «chupamedias». Flipo como un pepino, por no decir que flipo caca. Volviendo al tema de los sue?os. Anoche so?? que est?bamos en el FIB y que ya hab?amos terminado el Festival. Nos ?bamos a la cafeter?a de un hotel de lujo y Pablo (Padilla) dec?a que prefer?a irse al Caf? Gij?n. Se iba, se met?a en la noche y yo le persegu?a con el coche pero ya no le encontraba. Despu?s so?? que est?bamos en un piso, que estaba Silvia, Carolina Le?n y m?s gente, pero sobre tdo chicas. De repente, se presentaba Vidal Romero, que acababa de hacer varias horas conduciendo desde Sevilla s?lo para pasar un rato con nosotros viendo pelis en la tele. Pero se hab?a quitado las gafas y dejado crecer la perilla (de acuerdo, s? que me va a reprochar que lo cuente en el weblog antes de escrib?rselo a ?l personalmente…, lo siento). Hablamos sobre qu? nombre nos hubiera gustado tener. Ha llegado Fran y la Noe a este jolgorio, Fran dice que hubiese querido llamarse Palas Atenea. Yo digo que Angustias me hubiera gustado. Silvia dice que si nombre de chico, le hubiera gustado Dimas. Carlos, mediante el Soulseek, me dice que ?l est? muy contento con su nombre, pero que cab?a la posibilidad de haberse llamado Feliciano, para seguir la tradici?n de su padrino. Bueno, alcoholizada de Txacol? (como todos), me largo ya de esta oficina, que es hora.

  • Avisos

    1. No encuentro mi m?vil, as? que no estoy localizable en ?l por el momento (ya lo s?, resulta rid?culo… ?y estoy pr?cticamente segura de haberlo perdido dentro de mi casa! Mientras no disponga de un rato para buscarlo, s?lo cojo el auricular en la oficina). 2. ?Alguien grab? el reportaje que emiti? Telemadrid ayer martes por la noche sobre la movida? ?Lo necesito! No lo vi… 🙁 3. S?, esto en la oficina a estas horas pero vengo de un concierto de Goldfrapp impresionante, tan bueno como hace un par de a?os, en el Revolver. En Benic?ssim (?primicia!) tocar?n el domingo cerrando el festival en el Escenario Verde, a las tres de la noche. Ser? un espect?culo estremecedor, estoy convencida.

  • Ola de Calor

    No es una escuela de calor porque no se aprende nada, porque los sentidos, abotargados por la temperatura, te impiden pensar y calibrar. Hace unos fines de semana estuve en la petici?n de mano de la novia de mi hermano. S?, estas cosas a?n se hacen, o al menos ella quer?a hacerlo. No s? por qu?. Supongo que habr? sido una ilusi?n conservada desde peque?a. Habr? imaginado siempre que suceder?a y, llegado el asunto este dekl matrimonio, digo yo que en ning?n momento habr? dudado en que aquello deb?a hacerse. Bueno, es uan cuesti?n de ilusi?n. Ni lo entiendo ni lo comparto porque para mi la ilusi?n est? en otras cosas. Pero bueno, les acepto y punto. Procuro no cuestionarlo demasiado. Mi hermano se ha comprado un m?vil con c?mara de fotos, apareci? ese diminuto objetivo y ?click! Me la envi? por email en ese mismo instante. La ciencia. Tremendo. Jol?n, ahora que me veo, parezco el bater?a de Los Pistons. Bueno, han pasado muchas cosas ?ltimamente pero tengo tanto calor que me da pereza contarlas. Anda por aqu? un chico que se est? convirtiendo en un buen amigo de esta panda de freaks quejicosos que somos ese informe «nosotros». Es Sebasti?n, de Entre R?os y el sello ?ndice V?rgen (ahora ?ndice), quedamos mucho y lo estamos pasando bien. Hacemos muchas bromas. Le da mucha risa algunas expresiones. Ahora, cada vez que nos ve, dice «?De qu? vais, t?os?» intentando ponerle acento madrile?o, y ya me da la risa. Bueno, acabo de darme cuenta de que no he dicho que es de Buenos Aires. Ayer fue la Fiesta de Presentaci?n del FIB en Madrid. Nos encontramos con TODO EL MUNDO, a pesar del calor. Despu?s fuimos al Tupperware y a cenar algo. Estas fotos son de La Gula, un sitiecito en San Vicente Ferrer. De izquierda a derecha se ve a Tanis (de Jabalina), Sebasti?n, Aldo, ??igo de Amescuas (uno de los chicos que hicieron las jornadas de la SEK, en Segovia) pero tambi?n ten?a a mi derecha a Pablo y a mi izquierda a Mario (Silvania/Ci?lo), se ven trozos de sus manos en primer plano. El Tupper estaba insufrible, al ser jueves, era una fiesta Plan X de las que hace Adri?n pero como pinchaba la Vaquerizo (o porque s?, porque hac?a calor, porque era jueves y es verano) estaba a reventar. No hablar? de lo borracho que estaba Jaime de Houston Party, aunque, bueno, ya lo he hecho ?no? Tambi?n est?bamos con ese Fernando Vacas, ese alma cordobesa, otro que es grande. Pero nos agobiamos y nos tuvimos que largar, sin saber muy bien que hacer, la corriente nos arrastr? al Freeway y en fin, el resto del relato pertecene a la leyenda negra y las horas extremas del cansancio; no pod?a creer que hoy tuviera que venir a trabajar. En la calle nos encontramos a Nacho R. Piedra (el cromita) y a Rodrigo de Migala quienes, supuestamente, andaban repartiendo flyers del Festival Do Porto, est?bamos comentando nada en especial y, no s? qu? cable se me cruz? que les dije «menos mal que es viernes» y s?, serlo t?cnicamente deb?an serlo, porque eran m?s de las doce de la noche del jueves. Estoy harta y cansada. Tengo que terminar de leerme una novela y una obra de teatro in?ditos de un muy buen amigo del cual prefiero no desvelaros el nobre, ya que muchos le conoc?is y ?l todav?a no quiere que se sepa. pero el problema es que he sido absolutamente incapaz de encotnrar m?s de 20 minutos seguidos para leer cada d?a, que es el tiempo que tardo en el metro (contando el caminito a pie) por las ma?anas desde mi casa a la oficina. Es desastroso. Si no tengo tiempo para leer, imaginaos para escribir. El otro d?a me dijo Manuel Bartual, (dibujante, encontrar?is cosas suyas en el TOS) que hab?a le?do el weblog (lo cual me sorprendi?, horroriz? y halag? a partes iguales) y que apoyaba la tesis de Juanjo sobre mi obsesi?n por el trabajo en el Festival, porque escribo mucho sobre ello… pero no creo que sea cierto… ?Qu? mas? Ah, s?, el tema del yoga. La fiebre yoga invade la calle B?jar. H?ctor ya est? apuntado al centro de yoga Sivananda de la calle Eraso. La semana pasada, Germ?n y yo (ambos, igual que H?ctor, vivimos en B?jar, como ya sab?is) fuimos a recogerle a la salida de una clase. Y resulta que en ella tambi?n estaban Ruben y Michi, que son unos pintores que tambi?n viven en B?jar, en el mismo portal de Germ?n, que es el contiguo al m?o. Esta noche Fran canta unas cancioncitas en el Mambo, el restaurante que Gamal ha abierto en la calle Madera. Voy a intentar arrastrarme hasta all?. Pero primero hemos quedado todos en su casa (la del Calvo Malo)… …creo que primero voy a comprar redbulles en El Corte Ingl?s…

  • Los Reyes del Tru?o

    S? se?or, Manta Ray, los Reyes del Tru?o. El nuevo heavy rock espa?ol. Postrockera s?, hardrockera ni muerta. Qu? horror. Qu? mal. As? que cog?, me largu? e hice parada en el Radar (ese templo del avantjander, que diria Carmona) de camino a casa, para intetnar ver a qui?n expulsaban en el HG.