que vuelvan a importar los blogs

  • Top 5 del peor humor televisivo espa?ol

    1. Cruz y Raya. 2. El club de la comedia. 3. Las noticias de El Gui?ol. 4. Jaimito Borromeo y el resto de humoristas de Noche de Fiesta. 5. Los chistes de Fuentes.

  • Top 15 de series de dibujos animados de esas que te enorgulleces de reconocer

    1. Shinchan. 2. Doraemon, el gato c?smico. 3. Futurama. 4. Chicho Terremoto. 5. Duckman. 6. Sailor Moon. 7. Pingu. 8. Batman. 9. Soy Comadreja. 10. El laboratorio de Dexter. 11. Vaca y Pollo. 12. Los Supers?nicos. 13. La carrera de los autos locos. 14. Olimpiadas de la risa. 15. El correcaminos.

  • Top 15 de series de dibujos animados de esas que te enorgulleces de reconocer

    1. Shinchan. 2. Doraemon, el gato c?smico. 3. Futurama. 4. Chicho Terremoto. 5. Duckman. 6. Sailor Moon. 7. Pingu. 8. Batman. 9. Soy Comadreja. 10. El laboratorio de Dexter. 11. Vaca y Pollo. 12. Los Supers?nicos. 13. La carrera de los autos locos. 14. Olimpiadas de la risa. 15. El correcaminos.

  • Fin de semana raro (2)

    Silvia y yo estamos pasando un encantador fin de semana en… …la oficina. Entre escaneo y escaneo estoy haciendo tops que podeis consultar y contribuir en la secci?n de Listas. Ah, esta tarde tocan Ci?lo en la FNAC de Madrid. A las siete y media.

  • Top 5 de series de dibujos animados de esas que resulta vergonzoso reconocer que te gustan

    1. Candy Candy. 2. Inspector Gadget. 3. Willy Fog, La vuelta al Mundo en 80 d?as. 4. Transformers. 5. Rui el peque?o Cid.

  • Pasan tantas cosas

    Aprovecho que me he quedado en la oficina un rato para utilizar el ordenador para descansar del ordenador. Me gusta mirar el teclado mientras escribo y no la pantalla, es como observar un ej?rcito de hormigas en movimiento, observo el teclear de mis dedos como si no me pertenecieran. Os voy a hacer un resumen en im?genes de lo que ha ocurrido ?ltimamente:

  • ?Actualizaci?n ya!

    Jup, qu? mala soy para imponerme una rutina. Por el contrario, qu? bien trabajo cuando me imponen deberes. Me gustar?a ser un personaje de Mart?n Gaite a quien la autora le impone sus tareas y ha de reportar, en su mejor estilo, comprensible, l?cido y r?tmico, todo cuanto vive y ve. Con ese otro trabajo, el menos real, el que me da de comer, me pasa lo mismo: ahora avanzo mejor que antes porque La M?scara me estructura el trabajo, me sugiere cosas, me impone plazos, me espolea, me gusta que le guste cuando hago cosas que le satisfacen. Hace unos d?as he comprendido porqu? abandono de esta manera irresponsable los proyectos, mi diario, los relatos, el weblog… siempre se repite el mismo abandono: tras la primera euforia me desinflo y ya no encuentro ni un ?pice del sentido que ten?a al comienzo, algo avergonzada me doy cuenta que no hay inter?s en lo que quiero contar y que si me pareci? que la hab?a en un principio era producto de la neblina de la euforia. En otro orden de cosas… …y siguiendo con el tema principal de vuestros ?ltimos comments, ayer recib? un email de mi R?pido el Juanjo, cito: «El jueves hay partido de basketcesto, poco trascendente y en Vista Alegre ?ser?a una buena ocasi?n para ver en directo aquello de lo que hablas casi de o?das?» Pues eso, que harta de decirle que no he aceptado e inexplicablemente, por segunda vez en mi vida, y tambi?n por segunda vez viendo al Estudiantes, esta tarde me planto en la grada, esperando no asustarme con todos esos gritos dementes. ?ltimo apunte por ahora, tema TOS: Sins entido ha decidido no distribuirlo hasta la semana del 24 de marzo, no lo busqu?is todav?a. Sevillanos: lo podr?is encontrar en dos tiendas dos: Elektra y Nostromo (mejor esta ?ltima).

  • ¿De dónde viene la nieve?

    Directamente de las llamas del infierno.

  • Lo de antesdeayer bien puede recuperarse hoy

    Intento volver a esa ma?ana de fr?o y sol en Coslada, desplaz?ndome despacio durante una eternidad en la cola de autom?viles que avanzaban hacia las cabinas del pago y entrega de documentos, para embotellarse despu?s dentro del recinto y reorganizarse luego en varias colas m?s que, como gusanos, reptan hacia el est?mago de un angar enorme. Estoy leyendo con el motor parado pero de vez en cuando cierro el libro -«Nubosidad Variable»- para adelantar un metro de espacio. En una de estas, justo antes de sumergirme de nuevo entre la correspondencia de Sof?a y Mariana, descanso la vista en unos operarios que, martillo percutor en mano, convierten en casquetes de cemento la que fuera base para una tercera cabina de cobro. Precisamente, esa tarcera cabina agilizar?a la entrada de veh?culos, no entiendo porqu? la est?n haciendo desaparecer. Sobre esto divago mientras me fijo como el hombre mayor golpetea con ese instrumento del infierno y el otro, m?s joven, maneja uno de esos veh?culos amarillos de maquinaria pesada, una pala en la que cargar los escombros y llevarlos a otro sitio. Visten monos azules y el m?s joven, adem?s, un chaleco con bandas verdes que fosforecen en la oscuridad. Este ?ltimo maneja con destreza las palancas del bicho, hasta acercarlo todo lo posible a su objetivo, no es hasta que pienso en cu?nto le gustan a Aldo estas m?quinas cuando me fijo mucho m?s en la apariencia de este chico ya que hay algo en su forma de caminar que me resulta familiar. Lleva el pelo largo y muy liso, agarrado en una coleta. Me doy cuenta de repente, el parecido es enorme con ?scar, Pablo ?scar, mi primer novio (Fran siempre lo recuerda por «el que bailaba muy bien»), pero extremadamente m?s delgado. Se me acelera el pulso, s? que vive en Coslada (y que est? casado -lo hizo con la siguiente novia que tuvo- y que tienen al menos un hijo) as? que pudiera ser ?l. Pero no le reconozco de verdad hasta que no se gira un poco m?s y veo, desde el perfil, sus p?rpados, cerrados perezosamente a la mitad de los ojos, como siempre. Bajo la ventanilla pero no me atrevo a decir nada, sencillamente le observo fijamente, hasta que debe reparar en que hay alguien mir?ndole y se fija con naturalidad en esa chica dentro de un coche negro. No parece extra?arle encontrarme ah?, despu?s de unos cuantos a?os sin vernos, en la cola de la ITV. Me hizo un gesto de reconocimiento pero no se acerc? al coche, simplemente ri? y salud?, mont?ndose en el veh?culo para acarrear un nuevo viaje de rocas de cemento. Me pregunto si se habr? preguntado en alg?n momento si me desilusion? tropezarle as?, visiblemente escu?lido, diferente, obrero de la construcci?n, siendo mis ?ltimas noticias suyas que encauzaba una nueva vida profesional hacia el engarce de joyas, algo en lo que parec?a entusiasmado, tras abandonar los estudios de FP y trabajar de frutero, como su hermano Antonio, durante algunos a?os.