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  • José Antonio Fortes: «La literatura es un arma ideológica para intervenir en la lucha de clases»

    El profesor que ganó un juicio contra Luis García Montero por injurias explica su punto de vista marxista de la enseñanza de la literatura como lucha de clases | Lee aquí la entrevista íntegra

    «No oculto mis principios marxistas, pero como tú comprenderás ¡es inviable e imposible el proselitismo con el marxismo, con mis palabras y enseñanzas antidogmáticas, tan contrarias a cualquier teología, a cualquier sacralización y sus artículos de fe!», exclama el profesor José Antonio Fortes.

    No es necesario que Fortes oculte lo que piensa para que no nos enteremos. Hay discursos que quedan desoídos, arrinconados o incluso tergiversados. Luis García Montero, poeta y también profesor en su universidad, colega de su mismo departamento, se ocupó de llevar su nombre a la prensa diaria llamándole «perturbado». Fortes denunció a Montero por injurias, y ganó. Ganó ante el juez, porque ante los medios quien ganó fue Montero, en un ejemplo más de quien tiene la voz más alta, más razón tiene.

    Fortes imparte en la Universidad de Granada las asignaturas Sociología de la literatura española y La literatura española desde 1939 hasta hoy: dictadura, exilio, democracia. No hace exámenes pero el alumno ha de intervenir y debatir los escritos, «discutiendo lo primero mis propias palabras, mis propios argumentos, mi propio discurso de profesor», explica el profesor en una entrevista con ADN.es cuya versión íntegra puede ser leída aquí.

    Hay incluso más debate en su curso de doctorado, que se centra en las relaciones y las prácticas de los escritores e intelectuales en la guerra de clases del 36 al 39 -«que no guerra civil, que no hubo nunca en España, sino guerra de clases»- y está titulado Intelectuales y escritores en la guerra de España.

    José Antonio Fortes aborda, por tanto, el trabajo de escritores sacralizados en la litertura española, como la Generación del 27. La simplificación ha originado que García Montero piense que Fortes dice que Lorca era «fascista y maricón». «Quien diga que yo en mis clases llamo a Lorca ‘maricón y fascista’, primero y principal, ese que lo dice no ha pisado nunca un aula donde yo imparta conocimiento de las relaciones de clase de los escritores e intelectuales. Además, no sabe lo que dice, ni qué ni a quiénes reproduce».

    Sobre la dificultad que el grueso de sus alumnos comprenda la clases, explica: «Me limito a hacerles pensar: a pensar la literatura, a pensar la ideología; a que piensen por qué y para qué la literatura, los tecnicismos a que se limita su historia y su práctica, la concreta circulación y sacralización de poemas y obras, de creadores e iglesias adoratrices de tales creadores los autores y sus creaciones, eterna y universalmente, ¡ahí es nada!, reproducidos por los siglos de los siglos de la humanidad hasta el infinito y más allá».

    ¿Qué paso con Lorca?

    Se dice que Lorca es el poeta del pueblo, de la resistencia, de la izquierda. El ensayista explica que para la burguesía española del siglo XIX, «pueblo no era más que el conjunto de contribuyentes y por tanto sujetos políticos», es decir, pueblo era la burguesía dedicada a producir conciencia de clase y, la literatura en España se hace dentro de ese conjunto social.

    Tras la Primera Internacional (1864), la clase obrera se organiza en movimiento obrero, «que de inmediato es dividido internamente desde las posiciones burguesas que, para completar su victoria de clase y entre otras trampas, comenzará a producir políticas y discursos populistas: la participación política o sufragio universal, la literatura obrerista o la literatura verbenera y sus ideologías». En el trabajo de investigación sobre la historia de la literatura de José Antonio Fortes (La guerra literaria, literatura y falsa izquierda, Los intelectuales del nacionalpopulismo) se explica cómo la burguesía produce un discurso neopopulista que, cuyos mensajes (el pueblo español, esa cosa que nos une, la familia, la raza, etc) acaban finalmente favoreciendo y siendo asimilados por los propios mensajes del franquismo.

    «Ahora bien -ahonda Fortes- que desde el idealismo se desprovea a la literatura  de ¡’ideologías subyacentes’!, o en el juego complementario se le pretenda proveer de ¡’ideologías aclasistas’!, o en el colmo de los cinismos o amarillismos al trabajo clasista de un intelectual orgánico de la burguesía en bloque en funciones de poeta neopopulista, nuestro Federico García Lorca, se le quiera ver ‘de izquierdas’, eso, eso forma parte de los montajes reaccionarios e historicistas para seguir reproduciendo ideología burguesa incluso entre y por sus enemigos de clase. Desmontar este último servicio a su propia clase de origen y pertenencia por parte de Federico García Lorca constituye el objetivo primero de mis investigaciones literarias».

    Y es sobre este polémico tema que el reduccionismo lleva a los que le atacan a decir que él llama fascistas a los escritores, a las personas. Y es este el tema de su próximo libro, «para desmontar el mito lorquiano».

    Si los clásicos temas lorquianos están tan desprovistos de conciencia de clase, ¿cómo ha sucedido que Lorca se venga vendiendo desde hace tanto tiempo como el gran poeta de la izquierda? Para Fortes hay razones coyunturales que nos han llevado a ello: «En primer lugar, la victoria del fascismo en 1939 y la constitución de su dominio ideológico, donde algunos FICs -Funcionarios Ideológicos de Clase tales como intelectuales, escritores, poetas, artistas, etc- orteguianos encuentran reconocimiento», como por ejemplo «hechos y situaciones falseados con categorías como exilio interior, resistencia silenciosa, la dignidad de la disidencia, etcétera y su exaltación generacional e individual durante la postguerra en España».

    En segundo lugar pesaría «la derrota del proletariado y su pensamiento revolucionario, es decir, no estalinista ni socialista». Y, a partir de una una cadena de hechos que comienzan en septiembre del 36 y «en medio de una política de producción de ideología frentepopulista de guerra, Rafael Alberti y su radical ignorancia del pensamiento marxista, la Alianza de Intelectuales Antifascistas con el espectáculo de sus congresos y escritos y los derroteros perdidos de las ideologías del exilio republicano», todo esto lleva al «proceso de mitificación, de culto a la personalidad e idiosincrasia lorquiana, Lorca, el ungido poeta, el único que era único, dotado como ninguno de gracia y duende, ¡donde él estaba hacía Federico!», recuerda Fortes con ironía.

    La sacralización de Lorca tiene como coyuntura de inflexión los años de la falsa transición política, del 75 al 82, «cuando se monta su proyección definitiva a los altares», hasta hoy en día, «cuando el ascenso irresistible de todo ello, en perfecta armonía con la producción de intereses y beneficios en dinero y en plusvalías ideológicas, al servicio siempre de los intereses y objetivos históricos del capitalismo y sus poderes de clase, alcanza su formalización política y de mercado, desnudamente como marca registrada: ¡Federico García Lorca, marca registrada!».

    El populismo no es literatura obrera

    «¿Cómo y cuándo encontrar no populismo y sus variantes, sino literatura obrera con conciencia de clase proletaria? Esa es la investigación, para no seguir reproduciendo la noción de popular», aduce Fortes.

    «Aunque el izquierdismo tiene muchos disfraces, sin duda el populismo es uno de sus más experimentados en la historia», por cómo se adecúa a los cambios sociales o laborales. «Hoy sin embargo no es tampoco el neopopulismo la máscara más rentable, por la que los poderes capitalistas de acumulación globalizada obtengan más beneficio en dinero y en ideología servil». En su opinión, «el izquierdismo se rentabiliza más si pone a la venta como primera mercancía al propio intelectual, que ocupa lugares mediáticos en programas de televisión o como contertulio, que gestiona y dogmatiza los ‘valores’ que proclama como principios y valores ‘de izquierdas’, aunque necesariamente haya de encontrarlos en la vida misma, en la vida diaria, en el capitalismo salvaje, en donde su ‘izquierdismo’ le permite actuar a la vez de chamán y de chamarilero, porque no sólo cataliza como normales y naturales de la vida misma los valores de capital, no sólo así los exalta en sus discursos (poemas, canciones, novelas), sino que además vigila la socialización de su funcionamiento ideológico social».

    En el mercado de los bienes culturales, «el más cotizado y completo catálogo de ofertas izquierdistas de disfraces se publicita sin alias ni tapujos, sino con nombre y apellidos, vamos, a cara descubierta», insiste.

    El trabajo del intelectual «consiste en producir ideología de clase que organice y dé coherencia a la propia clase, y le dé razones para dominar al resto de las clases sociales, a luchar contra ellas. La literatura es un arma, ideológica claro, para intervenir en la lucha de clases, desde posiciones clasistas, frente a las clases enemigas. ¡Y yo no he hecho el lenguaje, como para vernos obligados a repetir y repetir de continuo el concepto ‘de clase’!».

    Comenzamos dando voz a un José Antonio Fortes que explicaba que no oculta sus principios marxistas. ¿Hay un asedio al marxismo? «No, asedio no, sino aniquilamiento. Puro y duro aniquilamiento».

    «Y en los destrozos, entre los escombros surgen por doquier marxistas de todo pelaje, incluso neomarxistas que no encuentran ni nombran la clase ni las clases», dice. «Y no te digo nada, si pretendes ver la materialización de la lucha de clases en cualquiera de las prácticas, de los discursos, de los lugares intelectuales, de las posiciones políticas o concretamente literarias».

    En España hay un arrinconamiento de la novela realista social y, por consiguiente, también de los estudios literarios desde una perspectiva social. «¡Qué lejos hoy de aquella Historia social de la literatura publicada por los profesores Blanco Aguinaga, Julio Rodríguez Puértolas e Iris Zavala! ¡Ojalá que podamos actualizarla, ponerla al día, más acá de 1975! Y dado como está el mercado, ya te digo, yo propondría que se titulara nuestra publicación, porque no podría ser más que un trabajo colectivo, Literatura y lucha de clases en España«.

  • Más solidaridad con (chin-chin) ADN.es

    La APDA (Asociación de Profesionales de la Información Digital en Andalucía) critica el cierre de ADN.es y se solidariza con sus periodistas

    La editorial Planeta ha comunicado hoy oficialmente al Comité de Empresa de ADN.es que ha decidido cerrar este medio de comunicación.

    El proyecto de ADN.es nació en julio de 2007 bajo la dirección de Juan Varela y ahora está liderado por Núria Padrós. La web tiene 1.300.000 usuarios únicos según el último informe de OJD.

    La plantilla está integrada por unos cuarenta profesionales y «no entiende la decisión de la compañía» ya que según fuentes del equipo «el proyecto se encontraba en crecimiento constante y era el segundo diario en la lista con los lectores más fieles, a tenor del tiempo de permanencia de cada lector (7’13»)».

    La APDA exige que la empresa, en una pertinente y necesaria actitud de transparencia, aclare los justos términos por los que ha tomado esta dramática decisión y defiende una negociación a la alta de las indemnizaciones de los periodistas de ADN.es

    Los profesionales que integramos la APDA hacemos público nuestro cariño, solidaridad y reconocimiento hacia el trabajo de este medio y de sus periodistas.

  • Chin-chin, ADN.es

    Algunos links de utilidad sobre el cierre de ADN.es, comunicado hoy:

    Nuestro ex compañero de Deportes, Miguel, en su blog La libreta de Van Gaal.

    En cualquier caso, al proyecto siempre le ha faltado una línea clara, un horizonte, empresarial y editorial. Y, sobre todo, le ha faltado saber aprovechar a un estupendo equipo de profesionales infrautilizados. Esto es sólo el inicio de una nueva oportunidad, compañeros. Dejará de llover. Seguro.

    Nacho Escolar en Escolar.net y en su Twitter:

    Una mala noticia: cierra ADN.es, uno de los proyectos digitales más interesantes del último año. (…) Terminó el verano; el invierno será duro.

    Estoy jodido con lo del cierre de adn.es. No es justo.

    Chiqui Esteban en Twitter:

    No entiendo que cierre el décimo medio online en visitantes únicos y con más duración media que los anteriores (excep to el mundo y marca)

    Para los medios que escriban noticias sobre el cierre de ADN.es, querría recordarles que ADN.es NO es la versión online del periódico gratuito ADN. Gracias.

    De aquí a qu enos cierren, ADN.es seguimos dando el callo. Sintonicen su navegador.

  • La ronca voz de Eartha Kitt se apaga a los 81 años

    Con su peculiar garganta ronroneó clásicos del jazz y de la música disco, creó un estilo personal del vestir y el actuar y encarnó a Catwoman en el ‘Batman’ televisivo de los sesenta

    Pequeñita pero sensual, garganta ronca y felina, cantante, cabaretera, actriz y bailarina, Eartha Kitt conquistó los corazones y las pistas de baile en los setenta y los ochenta.

    La artista ha muerto el día de Navidad a la edad de 81 años a causa de un cáncer de colon que le fue detectado hace dos años y que tuvo una remisión que le permitió volver a los escenarios, sobre los que estuvo actuando hasta hace dos meses. Su agente Andrew Freedman confirmó que tenía fechas contratadas para 2009.

    La mismísima diva gótica Siouxsie confesaba en una entrevista a ADN.es que consideraba a Earth Kitt la verdadera reina gótica.

    Eartha decía de sí misma que era sexy como una gatita, de hecho, fue la segunda encarnación de Catwoman en televisión, en la serie Batman de los sesenta, su papel más conocido.

    «Mi mayor desafío fue ser capaz de sobrevivir al negocio y ser capaz de sobrevivir a él en relación a lo que yo estaba haciendo. No a lo que otra gente estaba haciendo», dijo Kitt a la agencia Reuters en 2005, mientras participaba en el festival de jazz de Rhode Island.

    «Me quedé anclada en mis propias armas y creo que ese es uno de los motivos por los que he sobrevivido. No seguí a la manada sino que continué por mi propio camino», dijo la artista que se confesó como «la persona más tímida del mundo, la más asustada, algo que supuestamente el público no sabe».

    El ronroneo gutural de Eartha Kitt llegó a su máxima expresión con el hit de la música disco Where is my man? También también será recordada por popularizar C’est si bon en 1954 (Yves Montand la cantaría posteriormente), Let’s do it en los setenta, o la navideña Santa baby.

    Eartha ganó dos Emmys, estuvo nominada para un tercero, para un Grammy y para dos Tonys.

    La gatuna nació en una plantación de Carolina del Sur en 1927, pasó una dura infancia sureña hasta que, por fortuna para su carrera, fue enviada a vivir con su tía a Nueva York.

    Fue boicoteada en Estados Unidos por pronunciarse contra la Guerra del Vietnam en los años sesenta, por lo que comenzó a actuar en Europa, cosechando la fama antes de regresar a su país.

    «Ella creía que si de verdad confías en ti mismo, tu talento es auténtico», dijo su agente a Reuters tras conocerse la noticia de su fallecimiento.

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es

  • Mundo anónimo

    He estado en un lugar en el que todo es muy parecido a como hacemos las cosas por aquí, pero había algo raro en el aire, como una ambigüedad que nadie entiende por extraña. Sólo yo, pero porque venía de otro mundo y aún no me había acostumbrado.

    Allí se escriben libros, sí, muchos, como aquí, demasiados, como aquí, o demasiado pocos, depende de la literatura que esperes, como aquí. Pero cuando te acercas a las estanterías reparas en qué era eso que te sonaba diferente. Los libros tienen título, pero no autor. Sus cubiertas están diseñadas con dedicación o bien maquetadas funcionalmente. También hay un texto en la contracubierta, pero su autor no aparece por ningún lado.

    Por más que doy vueltas a la portada de un disco que me ha llamado la atención no encuentro el nombre del grupo. Tiene año y tiene título pero no dice quién ha compuesto cada canción, quién toca cada instrumento. No sé de quién es el disco. En la tienda, el orden alfabético atiende al título del disco y sólo encuentro distinciones por género. Cojo unos auriculares y paso el código de barras por el lector. El disco que he escogido por la portada bonita empieza a sonar y resulta que me encanta. Voy a un dependiente y le pido que me saque todo lo que tenga del mismo autor. «¿Del mismo qué?», y se ríe. «¿Sólo tienen este, no han hecho más?», le pregunto, abriéndome paso entre su risa. «Pues chica y yo qué sé, ¿cómo voy a saberlo?, ¿y qué importa eso?».

    Me compro un DVD cuyo título me llama la atención. Por supuesto, es casi la única información que aparece en la caja. Ya empiezo a acostumbrarme a esto. No sé quién es el director, ni los actores, sólo el año y la sinopsis. Lo mejor de tanto anonimato es que los títulos de crédito son cortísimos, tan sólo nombran qué tipo de trabajos han sido necesarios para realizar la película.

    Allí, la crítica no valora la carrera de un autor para reseñar el libro, el disco o la película sino que juzga cada obra por sí misma. Unos hacen, otros dejan de hacer. Lo importante es crear una obra y darla a conocer. Se publican aquellas que seducen a editores y productores y nadie pregunta jamás quién ha hecho tal cosa. No tiene importancia para nadie.

    No hay famosos, no hay listas de cachés para vips, ni las caras de siempre, los nombres conocidos, la gente importante. Las modelos allí han vuelto a ser maniquíes.

  • Eso que se está agitando

    Quería ir más allá de donde dejé el último post, pero me he perdido.

    Normal.

    Hay unas palabras del comentario de ese chico que me retumban, y es la del medio horizontal. En algún post de mi blog, antes de que cayera en desgracia, hablaba de las reuniones en las que Agustín García Calvo propuso pensar un periódico, aunque luego no lo hiciéramos, pero sólo con pensarlo ya existía y, así, desafiaba todos los imperativos que te impiden crear un medio sino es un medio asimilado. «¿Pero quién nos lo va a impedir?», clamaba García Calvo.

    A mí me parecía que quedarse en los proyectos y no intentar hacerlo era tirar la energía. Y con los años he ido aprendiendo que estaba equivocada pues pensarlo, hablarlo, es ya de por sí un lujo, un inexistente. ¿Quieren saber de qué se habla en mi redacción cuando no se está trabajando? Bueno, no lo diré por si algún compañero husmea por aquí y se siente atacado. Pero sí diré que prefieren ustedes no saberlo. Y con eso ya digo demasiado.

    Si tan sólo pudiéramos pensar en cómo sería un medio horizontal que nosotros hiciéramos, creo que muchas cosas cambiarían.

    Ayer, en la mesa redonda, las mini intervenciones en torno a la visita de Jean-León Beauvois hubo un momento en el que los invitados se encendieron e incluso hubo un aplauso desde el público al poner sobre la mesa cómo los medios públicos de comunicación jamás han sido menos públicos. Y se añadió: para la política tampoco existe espacio de lo público.

    El interés por lo público está en crisis. Hablamos de la crisis financiera y económica todo el rato. Y la otra nos da igual.

    Hoy terminé un artículo sobre eso que se está agitando entre los guionistas en España. Hay que seguirlo. Hay que escucharles, a ver.

    Ha muerto repentinamente Francisco Casavella, a quien nunca he leído ni sé si debo leer. Y me voy a comer una burguercangreburguer de tofu mientras pienso en las preguntas que tengo que hacerle a un peruano, las preguntas a unos griegos y sobre todo las que tengo que hacerme a mí.

  • Los guionistas luchan por el valor de la palabra

    Tras muchos años de pelea en la sombra, ese profesional solitario que escribe en un papel lo que otros transformarán en imagen comienza a movilizarse por sus derechos laborales | Los guionistas españoles dicen que «hay motivo para la huelga»

    Desde que se puso el Proyecto de Ley del Cine sobre la mesa de la cámara del Congreso de los Diputados en junio de 2007, la cinematografía en España ha sido, unas veces, un tira y afloja de la cuerda y, otras, una guerra de almohadas a plumazo limpio.

    Año y medio después, el Gobierno ha querido dar carpetazo -con un Real Decreto que desarrolle la Ley del Cine- a un polémico tema que ha sido manejado por dos ministros de la misma casa. El Gobierno suponía que después de hacer retoques aquí y allá todos estarían contentos. Pero no es así. Los guionistas no lo están.

    Esa orden aprobada en el Consejo de Ministros del pasado 12 de diciembre está claramente orientada a impulsar la cinematografía, realizar coproducciones, luchar contra la piratería, fomentar las salas, crear empresas dedicadas al cine de una manera más sencilla… un «espaldarazo», como dijo María Teresa Fernández de la Vega. A la industria, pero no a los profesionales.

    «Los guionistas españoles se sienten menospreciados por la Ley del Cine», dice la Asamblea convocada por el sindicato ALMA (Autores Literarios de Medios Audiovisuales). «Somos el grupo peor tratado del sector», recalcan los guionistas. Es un problema que viene de antaño.

    Miedo a la represalia

    Es un trabajo no regularizado, con retribuciones que no sólo no asimilan las subidas del IPC sino que van para atrás, con una participación muy pequeña en los beneficios de la taquilla y absolutamente ninguna en la explotación de la película más allá de las salas oscuras.

    Jimina Sabadú, quien aunque sólo sea por su actitud algún día debería ser la Diablo Cody española, explica que además de los flagrantes agravios económicos el «trato humano» hacia los guionistas también es ofensivo, pues se trata de una profesión poco reconocida. «Es que el trabajo del guionista acaba cuando empieza el de todos los demás», dice Nacho Faerna, quien fue coordinador de guionistas de El comisario. Estos profesionales trabajan de manera solitaria y se dejan los ojos en unos sprints de jornadas inacabables. Viven en la cuerda floja, sin saber si mañana continuará o no la buena racha, por ello, en cuanto protestan, «te tachan de sindicalista» dice la Sabadú, «es un mundo muy pequeño y si das problemas te tachan y no te llaman más».

    Agustín Díaz Yañez presidió la mencionada Asamblea y es, asímismo, presidente de ALMA. Durante esta reunión de escritores celebrada el 13 de diciembre, un día después del «espaldarazo», se destacó la incapacidad legal para negociar un convenio colectivo para quienes trabajan por cuenta ajena, los bajos salarios, las condiciones laborales irregulares y los contratos abusivos, entre otros problemas que asolan a la profesión.

    Ese día se acordó realizar una carta de protesta al ministro de Cultura, César Antonio Molina, que será entregada este jueves 18 de diciembre.

    Los representantes de ALMA gustan de poner como ejemplo del problema la «paradoja del guionista español». Éstos no reciben una cuota por la explotación en DVD de obras realizadas con sus guiones. Pero sí obtienen dinero de la compensación por copia privada de los DVDs vírgenes (a través de SGAE o DAMA), así que si una película se compra en un top manta ganan algo, si se compra en un centro comercial, ni se inmutan. «Los productores se niegan sistemáticamente a dar una parte de la venta», explica Faerna, quien desde ALMA intentó negociar durante muchos años con la FAPAE (Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles), sin conseguir más que un rechazo implacable.

    Hay motivos para la huelga

    Las reivindicaciones laborales se centran en tres frentes: que la Ley contemple las necesidades de los guionistas, que la FAPAE se siente a negociar con ellos y que se establezca un convenio para la profesión.

    ¿Y si no se sientan? Siguiendo el ejemplo de lo ocurrido en Estados Unidos, Nacho Faerna confirma que «hay motivos para apoyar una huelga», una acción que paralice, al menos, la televisión. «Hay que apoyarla cuando es eficaz, el problema en España es que la industria asentada es la de la televisión y en el cine es má complicado, no es como en Hollywood. Tener un seguimiento de una huelga masiva es complicado, la gente tiene miedo a las represalias, a estar en la lista negra».

    Entre las reivindicaciones que se plantean para ese convenio colectivo se encuentran las 45 horas laborables a la semana, no trabajar los sábados, salarios dignos, plus de disponibilidad, plus de desgaste de herramientas -el guionista trabaja en su casa con su propio ordenador- paga del cien por cien en despidos improcedentes, regulación de las vacaciones o actualización salarial con nuevas categorías.

    Muchas cadenas de televisión con convenio propio y categoría de guionista reconocida y bien remunerada contratan a los chicos y chicas que escriben bromas ingeniosas, monólogos inteligentes o presentaciones con gancho bajo la categoría de redactores, mucho peor pagados.

    El impago es otro gran lastre de la profesión, y está a la orden del día. Una de las exigencias del sector es la de impedir que una productora que no paga a un guionista no pueda recibir subvenciones. Algo que parece lógico y que, a pesar de ello, ocurre continuamente, «aunque sea por 600 euros», indica una profesional. Por ello, solicitan que se abra un listado de productoras morosas que les impida seguir recibiendo dinero público si no pagan los guiones.

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es

  • ¿Quién vive en la piña debajo del mar?

    Cuando participaba en los quehaceres diarios, o en los grandes acontecimientos, de la radio libre Radio Carcoma (hablo de lo que hacía en ella a principios de los 90, no las colaboraciones a principios de los 00) hacíamos contrainformación, dábamos muchísimas convocatorias, nos servíamos de agencias de noticias alternativas y criticábamos a los medios de comunicación cuando la cagaban.

    Nos llamaba alguien para contarnos las actividades que se hacían en un centro social ocupado, les entrevistábamos, hacíamos reportajes. Cubrimos a nuestra manera una huelga general. Participamos en los primeros pasos de Nodo50, antes de internet.

    Aquella yo, la de Radio Carcoma, es la misma yo, la de ADN.es. Mi conciencia crítica no ha desaparecido, es más, ahora es mas profunda, severa y racional. Pero el mismo activista que hace quince años me contaba los pormenores de un desalojo, de un encierro, una manifestación o una rebelión hoy ya no hablaría conmigo (*). Yo podría informar de la misma manera -pero mejor, soy quince años más lista- pero ahora trabajo para un medio de comunicación de masas. Y los anticapitalista, los antisistema, están contra los medios de comunicación. No quieren hablar con ellos, no quieren exponerse a ser asimilados.

    Ya no se me permite ser como ellos. A sus ojos no soy ya comunista, republicana o activista. (Es otro tema, pero hay periodistas que piensan que hacer contrainformación es cosa de jóvenes de izquierdas). Soy el sistema y no hablarán conmigo aunque yo quiera hablar con ellos, como ha demostrado la persona que hace el blog Grecia-libertaria cuando me escribe en sus comentarios «Escribo y utilizo ese blog como un medio mas (entre muchos otros) de contra-información y para que se oigan voces fuera de la prensa burguesa…Sea gratuita o sea de pago…No es mintención y no quiero escribir en ningún ADN, Metro o El pais mas adelante…  gradezco tu interes (con la condición que lo haces con las mejores intenciones), pero también te agradecería que no copiases textos de aquí para ponerlos en la prensa. Estos solamente pueden copiarlos medios de contrainformación y los que funcionan horizontalmente». [Yo no le estaba ofreciendo escribir, por cierto, tan sólo le pedía una manera de contactar con él].

    Yo quiero explicar(me) el mundo lo mejor que puedo. Es lo que siempre he hecho. Resulta igual de frustrante cuando te impiden el acceso a las fuentes los rebeldes o los asimilados. El resultado al final es el mismo, la desinformación. No sé si lo saben pero, de saberlo, imagino que prefieren mantenerse al margen. Ser, sólo, entre ellos.

    Es un tópico. Pero sigo pensando que se cambia desde dentro. Desde fuera, las puertas están cerradas. Desde dentro, puedes abrir una puerta de atrás.

    (*) Y si vieran mi perfil de Last.fm, vendrían a rompernos los cristales de casa. Pero eso es tema de otro post.

  • Llega al cine el documental que duda de la veracidad de ‘Muerte de un miliciano’

    La emblemática fotografía de Capa ha sido acusada de montaje durante muchos años, aunque un reciente hallazago de negativos pretende probar su verosimilitud

    Desde 1975 se ha cuestionado la verosimilitud de la más famosa imagen de Robert Capa, Muerte de un miliciano, desde que se publicó el testimonio de un colega de Capa que dijo que aquél le había confesado que fue una puesta en escena

    Hace más de un año se dio a conocer la existencia del documental La sombra del iceberg (más información sobre la película en este PDF), dirigido por el profesor de la Universitat Jaume I de Castelló Hugo Doménech -quien había realizado una tesis doctoral en el año 2005 basada en un estudio técnico al respecto– y Raúl M. Riebenbahuer.

    La duda que plantea el documental se basa en la supuesta identidad del miliciano, Federico Borrell, conocido como Taino. La identificación se produjo en 1995, cuando Mario Brotons -un alcoyano que luchó en el frente de Córdoba y escribió un libro de memorias- le mostró a la sobrina de Borrell la imagen y ésta le reconoció.

    Brotons murió poco después y la noticia del nombre y apellidos del miliciano dieron la vuelta al mundo. En el documental, el hijo de Brotons pone en duda la investigación realizada por su padre. La investigación incluye análisis forenses y fisonómicos y entrevistas con las personas más implicadas en la defensa del patrimonio de Capa.

    El film vuelve a estar de actualidad debido a su llegada a los cines el próximo 19 de diciembre, aunque entre su realización y la fecha de estreno han sucedido nuevos acontecimientos en el estudio de esta misteriosa y carismática fotografía.

    En enero de 2008 se hizo público el hallazgo de una maleta con 3.000 negativos de la Guerra Civil Española, realizados por Capa y su compañera sentimental Gerda Taro. Los investigadores del Centro Internacional de Fotografía de Nueva York (fundado por el hermano de Capa, Cornell Capa, fallecido este mismo año) comenzaron el estudio y clasificación de los rollos con esperanza de encontrar la secuencia fílmica que aclarara o desacreditara la veracidad de la imagen. Quienes la ponían en duda afirmaban que se trata de un montaje, una dramatización o recreación durante un momento de descanso.

    Capa como pionero del cine bélico

    «Nosotros somos de la opinión» comentan los realizadores en una entrevista (PDF), «que si fue producto de una puesta en escena, ésta fue magnífica y Robert Capa sería un pionero del cine bélico que continuamos consumiendo. En definitiva, si es una teatralización de la muerte, fue y sigue siendo, en nuestra opinión, una imagen magistral que cumplió con su objetivo de forma eficaz».

    Como avanzadilla, se realizó una exposición en Londres presentando las primeras imágenes recuperadas, así como los disparos tomados antes y después de la emblemática captura. Para el comisario de la exposición, el también fallecido recientemente Richard Whelan, la ráfaga de disparos fotográficos demuestran que no era una foto preparada.

    «Lo que hemos averiguado con estas nuevas fotos de ese día, y que ignorábamos antes, es que no se tomaron en el fragor de una batalla, sino en un momento de poca actividad en el que los milicianos recrean escenas de batalla para los fotógrafos», explicó a Efe la comisaria de la exposición, Cynthia Young, que colaboró con Whelan.

    Esta muestra que supuestamente prueba la veracidad de la imagen se podrá ver en el Museo Nacional de Arte de Cataluña en junio de 2009.

  • Chen Chieh-jen: «El verdadero horror es el poder de la indiferencia»

    El fotógrafo y videoartista taiwanés cuestiona con sus recreaciones las estrategias del poder que intentan evitar que, paso a paso, cambiemos el futuro

    Chen Chieh-jen detiene el tiempo, de una factoría de confección, por ejemplo, y ralentiza el trabajo de las costureras, recorre a cámara lenta la planta de producción. Parece que nada cambia. Chen trae del pasado una imagen idéntica, en blanco y negro. Nada cambia.

    El artista taiwanés realiza trabajos en vídeo y fotográficos donde expone la relación entre imagen y poder, realiza una reflexión crítica sobre las estrategias de la clase dominante y el trabajo de los obreros. «La sociedad puede ser transformada a través del proceso de comunicación y del diálogo, poco a poco, paso a paso, y esta es la fundación que cambia y afecta las fuerzas de poder», explica el artista, de visita en Madrid para presentar su exposición Retratos de sin techo, realquilados e hipotecados en La Fábrica Galería.

    La exposición se completa con el film Tribunal militar y prisión y algunas fotografías a gran formato de ese mismo trabajo. «Desde la era de la Ley Marcial en Taiwán (1987) hasta hoy vemos que el arte ha hecho su contribución a reclamar la libertad de expresión. Y creo que hoy el reflejo crítico, el cuestionamiento, o las posibilidades propuestas a través del arte, también llegarán a ser una fuerza que cambie el futuro».

    Para realizar el trabajo sobre el problema de la vivienda que se expone en Madrid, Chieh-jen invitó a amigos que tienen que pagar unas rentas muy altas de alquiler, y en ello se les va casi todo el sueldo. Construyó él mismo un escenario realizado con un molde de madera  usado para construir edificios de apartamentos y situó un modelo de arquitectura de cemento en el centro del escenario. La dificultad de las personas invitadas, entre las que se encontraba también un sin techo, consistía en avanzar sobre los montes de moldes del suelo. La película documentó esa experiencia.

    Para realizar este film Chen Chieh-jen invitó a algunos amigos para filmarlos en un escenario que él mismo había construido, hecho con un molde de madera , también hay un modelo de arquitectura de cemento en el centro del escenario. La dificultad para ellos es la de avanzar sobre montones de moldes en el suelo. Esta película sirve como documento de aquella jornada.

    Construcción de la igualdad

    La historia de Taiwán es controvertida, reducto de la República de China, sometida a una dictadura no resuelta hasta 1991. El país ha vivido en tres lustros un proceso rápido de democratización y un cursillo acelerado de globalización. «Lo que me interesa no es el asunto de identidad racial o nacional. Ese tema crea, algunas veces, una barrera entre el uno mismo y el otro, y esa barrera es la que siempre he intentado eliminar en mis trabajos», aclara. «Lo que me interesa es la situación universal y la experiencia común que existe en la vida de las gentes, por ejemplo, como la gente, los humanos, exigen igualdad en el empleo, en la viviendo, o piden la igualdad de sexos… pero no intentan construir una identidad racial o nacional».

    El creador, nacido en 1960, ha vivido durante la dictadura toda su juventud y ahora se siente involucrado en la rehabilitación de la historia oficial taiwanesa y por ello fija su mirada en los trabajadores temporales, en una cuidadora de hospital llegada de China continental, indigentes y activistas sociales.

    El horror está en lo invisible

    A la pregunta  sobre su definición de horror, un tema que ha tratado en algún trabajo anterior, Chen explica que «el verdadero horror en la sociedad contemporánea es el poder oculto, invisible, de la discriminacion, el prejuicio y la indiferencia hacia los otros. La tarea importante del arte en estos días es distinguirlos y eliminarlos».

    El trabajo de Chen ha sido incluido en las Bienales de Venecia y Sao Paulo, y una de sus obras expuestas –Tribunal militar y prisión– ha sido elaborada a petición del programa Producciones del Museo Reina Sofía. La exposición podrá visitarse hasta el 24 de enero. «No creo que el arte pueda cambiar o afectar la realidad social directa e inmediatamente -puntualiza- pero continuar comunicando, creando diálogos y cuestionando el poder constantemente es lo que, pienso, la parte crucial del arte contemporáneo practica».

    CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es