Desde las ruinas, en el árido ocaso del año 2008, comienzo no la reconstrucción sino la construcción, otra vez, del Último Baile.
He escrito este blog durante seis años y durante este tiempo he creído que mi archivo era mi tesoro. Todos los temores, las copias de seguridad, la inseguridad, el miedo a ser leída, a no ser leída, el deseo de ser reconocida, el horror a olvidar, la necesidad de releerme, la extrañeza de un pasado irreconocible, así como la fascinación por una persona que cambia cada día, cada verano, eran los principios de mi fe en MySql.
2008, mala coseña en barrica, veremos qué efecto tiene sobre la tierra, ha removido los principios y ha quebrado mi fe. No es que no quiera recuperar mi pasado, es que ya no creo en él.
Alan Ball, creador de ‘A dos metros bajo tierra’, se convierte en líder de una revolución cultural y social que obliga a las criaturas de la noche a salir del armario mediante su serie ‘True blood’
«Los vampiros son parte vibrante y activa de este país y de tu comunidad. Es hora de que se les devuelvan sus derechos humanos y salgan de la oscuridad». Así clama el manifiesto de la American Vampire League, una sociedad creada para salvaguardar el bienestar de los vampiros que salen del armario.
«Hay que erradicar el miedo y el odio hacia los vampiros» dice Nan Flanagan, directora general de la AVL (a los que también puedes contactar en Facebook). No solo su organización está dispuesta a ello. Alan Ball también. El que un día enterró a nuestros muertos en A dos metros bajo tierra, hoy los desentierra en True blood cada semana, intentando convencer a la sociedad americana de que algunos no son tan malos. Otros sí. En cualquier caso, hay que conocerlos porque están ahí.
Gracias al outing vampírico, también conocido como La Gran Revelación, muchos humanos se han visto tentados a relacionarse con estas criaturas de la noche de una manera que va más allá del miedo: el sexo. Es difícil tener relaciones seguras en estos tiempos, por lo que la agencia de relaciones Lovebitten empareja humanos sanos con vampiros no asesinos. «Fue fascinante intentar conocer a un vampiro, pero la escena me intimidaba. Ahora tengo a Sebastian y no podría estar más aterrada», agradece Mindy, de 26. Sebastian tiene 211 años y también está contento de la intimidad que comparte con Mindy.
«Sangre. Siempre es la sangre», decía el vampiro William the Bloody, más conocido como Spike. Esa insaciable necesidad ha obligado a los vampiros a vivir ocultos durante siglos, limitando sus relaciones humanas a la extración de esa poderosa ambrosía del torrente sanguíneo de sus víctimas. Desde que una empresa japonesa ha conseguido sintetizar sangre artificial comercializada bajo el nombre de Tru Blood, lóngevas criaturas como Bill Compton (173) han vuelto a su ciudad de origen para integrarse de nuevo en la comunidad. En su caso, hablamos del pequeño pueblo sureño Bon Temps donde no están muy acostumbrados a recibir a los hijos y hermanos de Drácula.
Tru Blood se consume incluso en los bares, en los 7Eleven, en los grandes supermercados. Y como no toda la sangre sabe igual, hay un tipo para cada persona (o mejor, cada vampiro). A Bill Compton, el protagonista no-muerto de True blood, lo que le gusta es el O, la más fuerte de todas. Tipo A eran Oscar Wilde y Jean Genet, nos recuerda la web del producto. Así que si eres un chupasangres con adicción a la literatura perversa, decadentista u homosexual, prueba un chupito del tipo A. Eso sí, HBO te recomienda el consumo responsable.
Sookie, una chica muy especial con ciertos poderes telepáticos, vive en Bon Temps y sabe juzgar a los vampiros no porque sean criaturas del mal, sino por su propia personalidad. Pero no todo el mundo es así, pues Estados Unidos es un país que tiende a obcecarse con aquello a lo que teme. Por eso no es extraño que algunos se hayan agrupado en los Fellowship of the Sun (el sol es algo para lo que los vampiros aún no tienen cura). Para ellos, las criaturas con colmillos son un enfermedad a erradicar.
Aunque Estados Unidos es el país más preocupado por ahora en la infección vampírica, eso no quiere decir que no estén entre nosotros también en España. True blood se emite semanalmente en la cadena por cable HBO. Tan sólo un día después de la emisión del segundo capítulo, el canal firmó la renovación por una segunda temporada. Hasta hoy, siete episodios de la serie basada en el libros de Charlaine Harris Muerto hasta el anochecer.
La Academia Sueca anuncia hoy el ganador literario del año, que el año pasado fue otorgado a Doris Lessing y que nunca está exento de controversia
El 23 de octubre de 1964 el diario Le Figaro publicó una carta escrita por Jean-Paul Sartre: «un escritor no debería permitirse a sí mismo convertirse en una institución». Y así, rechazó el Premio Nobel. Nadie más lo había hecho. Ni antes, ni después.
Para Horace Engdahl, secretario de la Academia Sueca, el centro de la literatura mundial es Europa y no Estados Unidos.
Pero la lista de laureados por el Premio Nobel no siempre responde a ese epicentro literario, pues esta organización que esculpe en pompa y secretismo su prestigio, se ha dejado fuera de su Monte Olimpo de las letras a los difuntos James Joyce, Jorge Luis Borges, Anton Chejov, Vladimir Nabokov, Graham Greene o Leon Tolstoi.
Durante la Primera Guerra Mundial la Academia decidió permanecer neutral al conflicto, por lo que todos aquellos autores significados fueron rechazados de las quinielas, como por ejemplo Zola, Ibsen o Mark Twain. Esta política ocasionó que las letras escandinavas gozaran de favoritismo, por lo que el sueco Verner von Heidenstam (1916), los daneses Karl Gjellerup y Henrik Pontoppidan (ambos ex aequo en 1917) y el noruego Knut Hamsun (1920) fueran galardonados, así como el suizo Carl Spitteler en 1919.
Los biógrafos de Borges señalan que la academia nunca le ha concedido el Nobel, pese a estar nominado en incontables ocasiones, por su apoyo a los gobiernos dictatoriales de Chile y Argentina, en cambio, otros escritores destacados por su respaldo a gobiernos de izquierdas, como el caso de Sartre o Pablo Neruda sí fueron elegidos.
Salman Rushdie podría haber sido Premio Nobel en 1989, o en cualquier otro año, pero la academia decidió no apoyarle en la persecución religiosa de la que es objeto. Por ello, ese año, dos de los miembros vitalicios de esta institución presentaron su dimisión.
En busca del ideal
No fueron los únicos. En 2005 Knut Ahnlund, de 83 años, renunció a su sillón de académico por el premio que el año anterior se había concedió a la escritora austriaca feminista Elfriede Jelinek (La pianista). Esta vez los motivos no fueron políticos sino literarios. «Ese premio ha hecho un daño irreparable a todos los empeños progresivos [de la academia] y ha confundido el punto de vista general de la literatura como arte», declaró a un periódico sueco. Además, aventuró que probablemente los académicos suecos no habían leído siquiera una parte del trabajo de Jelinek.
La culpa de que este controvertido premio del que Camilo José Cela se había vanagloriado en ganar antes del Cervantes, es posible que resida en el propio Alfred Nobel, que dejó escrito que el laurel que lleva su nombre debería concederse a «la persona que haya producido (…) el más destacado trabajo en una dirección ideal».
Esa dirección ideal puede ser, para los albaceas del señor Nobel, una ideología, una significación, una posición y no necesariamente la cima de la literatura universal.
Integrante de Silvania y Ciëlo, creador del sello discográfico Click New Wave, un músico y dj cuya actitud y rebeldía ha sido un ejemplo de clase e independencia
Cocó Ciëlo en una fiesta Vuélvete Underground. Foto de Markus Rico
Cocó Ciëlo, músico de extraordinario talento, un dj arriesgado, y un inteligente provocador -verbal y estético- ha sido encontrado muerto en su domicilio de Madrid a primera hora de la mañana del domingo herido, según la policía, por cortes de arma blanca.
Nacido en Arequipa (Perú), emigró a Europa para cumplir sus sueños, para ser una estrella, dejando atrás un país que no le comprendía. Lo hizo junto a su gran amigo e inseparable compañero artístico, de penurias y laureles, Mario Ciëlo.
Llegaron a Alemania en los albores de los años 90 y de allí se trasladaron a Valencia donde, con el nombre de Silvania, sacaron sus dos primeros discos, el EP Miel nube hiel y el álbum En cielo de océano. Se adelantaron, con mucho, a la explosión de la música independiente en España y fueron pioneros de un sonido basado en la belleza y las espirales de las guitarras distorsionadas.
Gracias a esa primera etapa de Silvania, la música independiente de nuestros país pudo mirar a la cara a grupos como My Bloody Valentine, Cocteau Twins o Insides.
Darle la vuelta a la noche
Cocó, cuyo verdadero nombre era Jorge Revilla, pero qué poco importa eso, jamás tuvo pelos en la lengua y esa fue una actitud que le ocasionó admiradores y detractores con igual pasión.
Silvania se mudó a Madrid e hicieron de la música, de la noche y de la cultura de la ciudad un lugar mucho más emocionante. Impulsaron el club Galax, dedicado a la electrónica que emergía en los 90, llevaron la dirección artística del subsello dedicado a la electrónica de Elefant (donde grabaron la mayor parte de su carrera como Silvania) y, posteriormente, Cocó fue el programador del escenario más arriesgado del Festival de Benicàssim, el Chill Out.
Durante años él estuvo ligado a la organización del festival e influyó siempre en su actitud más avanzada. Cocó odiaba lo previsible, la prensa musical formalista y aburrida, la juventud adocenada, la complacencia.
Dio por finiquitada una etapa y decidió tomar las riendas de su carrera. Él y Mario cambiaron Silvania por Ciëlo, rompieron los contratos y crearon su propio sello, Click New Wave. Para autoeditarse, para no depender, para cambiar el mundo. Y así fue.
La singularidad, que no extravagancia
Cocó Ciëlo cambiaba la vida de cualquier persona que le conociera. Su estética, deudora del futurismo y la new wave, no se parecía a nada ni a nadie, sólo a él. Su radicalidad en una España cada día más gris empujaba al que le seguía a un tipo de barricada artística, necesaria, extravagante y única.
Periodistas y amigos decían de él que desde Fabio McNamara este país no había tenido la suerte de encontrarte alguien tan transgresormente pop como él. Desde hace añs y ya para siempre Cocó Ciëlo es una estrella.
CC. Elena Cabrera. Publicado en ADN.es
Algunos comentarios bajo ese artículo de entre los 62 que se publicaron en ADN.es:
Aitor: Cocó Cielo ha muerto el domingo pasado en circunstancias trágicas. Desaparece así una persona esencial y única. Tuve oportunidad de trabajar con él en algunas ocasiones y de divertirme en muchas otras. Aprendí de su forma de ser, de su enorme sensibilidad, de su vitalidad y su dulzura. Mis primeros pasos con Cocó fueron oscuros y a la vez brillantes. Recuerdo aquellas noches ya con el sol en lo alto y unas gafas para esconderse que a él nunca le hicieron falta. Mis primeros pasos fuera de, no diré que una cárcel, pero quizá sí del corralito del niño, del grafista corporativo, en gran medida anodino y algo cuadriculado (nunca en exceso, no me clasifiquen mal), fueron de su mano magistral, siempre diez kilómetros por delante. Mis colaboraciones con él fueron torpes e inexpertas, aunque dignamente asimiladas por su lado. Su sentido del gusto venía de vuelta. Experimental siempre, sin concesiones al mainstream ni prejuicios, emotivo pero sofisticado, conseguía destilar elegancia de la sensiblería y seriedad de la exageración. En el enlace que sigue podéis ver una portada que hice para un disco de Silvania con Mario y Cocó en 1997. http://twitpic.com /ep4c En el este otro un flyer para un local en el que pinchaban los dos, también de la misma fecha y, aunque en extremo torpe, bastante representativo del momento, culturalmente hablando. http://twitpic .com/eplr «A mí me gusta más que el flyer sea algo aparte del logotipo, que el logotipo esté en pequeño, que no moleste» recuerdo que decía, con el mejor criterio.
Rictus82: Gran pérdida para el underground nacional en condiciones innombrables. No entiendo el porqué ni el como hay gente que haya podido hacer esto… Atrás queda una de las piezas mas importantes de la minimal wave española de los ultimos tiempos. En mi memoria (y supongo, la de todos) quedarán sus discos junto a Mario, como Ciëlo, Silvania… y sus sesiones en Coppelia, Killdisco, Abuse, Soma… Siempre recordaré tu carisma, tu elegancia, tu finura musical e impecable estética… Nunca habrá nadie como tú. Gracias por todo Cocó. Descansa en paz… Un gran admirador de tu música y del «icono» que como Cocó Cielo representabas… Larga vida a Cocó, allá donde estés…
Ultra7: Holas sentido pesame a todos los fans de Silvania y Cielo, bueno tube la fortuna de conocerlos en nuestra lima la horrible, ¿recuerdas MARIO cuando saliamos con COCO de El hueco hacia el Parque Castilla de Lince ??, bueno luego a comer por ahi, los 3 en esa lima de antaño, lima de terrorismo, lima de Eutanasia, de punk sucio y Coco de sus Locuras sonicas ya en esos 80’S convulsionados, espero que recuerdes a tu amigo JG, hasta pronto» el amor ya esta en su cielo que se quede alli cantando un tema de SEXO SIDERAL.
Cocteaulab: Tuve la alucinante oportunidad de disfrutar la GENIALIDAD de Cocó cuando pinchó en El Dragón de Barranco (Lima, Perú), en febrero 2007… Los invito a presenciar -en mi canal YouTube- los NUEVE videos que registré aquella INOLVIDABLE (y ahora eterna) noche: http://www.youtube.com/cocteaulab Respetos eternos Cocó, Cocteaulab
Cesarvill: lamentablemente se fue, no lo conoci personalmente y me hubiera gustado mucho, pero el legado de su música es lo más importante para mi, jamas encontre en otro grupo las sensaciones que sentí al escuchar música tan exquisita como la de silvania, no los podre ver tocando juntos por Lima, jamas, sólo me queda escuchar sus canciones que tanto amo, gracias Cocó descanza en paz. cesarvill http://jardindeparpados.blogspot.com
IOANXS: IONAXS de Lima Peru ,He seguido a Silvania desde sus Eps cautivandome hasta hoy el disco Paisaje III, lo conoci en el Centro Cultural de España de Lima y le hice algunas preguntas sobre sus compociones en Silvania … No importo su caracter y su manera de responder las preguntas irrelevantes como el solia decir…si no sus trabajos musicales que desarrollo junto Mario que revoluciono gran parte de la musica electronica shoegaze ambient ethereal Bueno ahora estamos seguros de que jamas silvania se unira… solo en el cielo, en el espacio infinito donde los elefantes vagan por las espirales o en el nudo del cielo y del fin…
Gomi: hola que pena un compatriota mio me encantaba el cielo de oceano hera esa inquietud que observaba ya aqui en lima donde toco con una banda mitica llamada salon dada es donde ya se perfilaba sus aventuras sonicas, la mentablemente este musico el peru esas veces estab en una crisis social y eso fue para que muhcos jovenes huyeran de aqui , esperaba verlos algun dia y tocar los temas de los 90as adios amigo sin que me conocieras en la noche publicare en mi blog algunas entrevistas publicadas por los 80as a coco , elsemaforoliquido.blogspot.com.
dw_dw: A mí me da pena también que para hablar en la prensa de Cocó, de su música y de unos planes para nada individualistas, haya sido necesaria la muerte. Que hablar de la noche, de esta escena o de cualquier otra, venga a través de la tragedia y no de los méritos más que merecidos en muchos casos, como por ejemplo éste. Nadie se atrevería a escribir mensajes retrógados sobre la sexualidad de X o de Y si la filosofía cultural ocupara en la prensa el espacio que merece, si la información estuviese al acceso de todos. Cocó se merece un respeto porque estaba en eso precisamente: en dar a conocer su arte contra el vacío mediático-cultural de nuestro país.
edumon: naves sin puertos el mejor disco de musica electronica que oi en mi vida, nunca un disco me habia hecho llorar
fadfix: Sin palabras. Conmigo siempre tenía buenas palabras. Siempre una sonrisa. Lo poco que le pude conocer. Me da mucha pena todo esto. Es muy triste… mucho… Y sobre si era moderno, mucho, y sobre si era buen dj tambien. A mi por lo menos me hacía bailar, y eso lo consiguen muy pocos. R.I.P.: por Cocó ciëlo… http://www.fot olog.com/f_a_d_f_i_x
Robertinho: Me importa poco el contenido del artículo, es la opinión de un periodista. No sería el primero con el que no estoy de acuerdo. Lo único que me importa es que no volveré a escuchar a Coco Ciëlo en O’Portiño-Coruña, donde tan buenas noches, tardes y mañanas de baile me dio, hasta convertirme en un fan acérrimo de él… Coco ha muerto, viva Coco! Te echaré de menos, carallo!
mariasg: Se ha ido un Gran Artista, un buen músico y una de las personas mas interesantes que he conocido. Pero sobretodo se ha ido un amigo, alguien que siempre tenía buenas palabras para los que le queríamos, que siempre sonreía y que cambiaba las vidas de aquellos que le conocían. Su alegría contagiosa, su bondad y su sonrisa siempre estarán en nuestros corazones. Querido Cocó, te echaremos mucho de menos.
peng: Cocó fue un artista con una cultura musical inmensa. Uno de los pocos creadores de pop etéreo de guitarras, en Silvania, de los primeros impulsores de la electrónica en la España de los 90 en un subsello de la compañía Elefant, y dj que buscaba nuevas vías. Por su imagen, personal y transgresora, era objeto de muchas críticas, pero gente muy cercana a él estos últimos meses me han comentado que era una persona que había que conocer, que merecía mucho la pena. El alguien que dio color a la escena independiente de la música española, eso es innegable, y yo personalmente siento mucho su pérdida. Un abrazo a todos los que le sentían cercano.
Josefina: Se ha ido un Gran Artista dejando vacío para siempre su trono. Se ha marchado una persona inigualable dejando vacío el corazón de todos los que tuvimos la suerte de amarle. La estela de luz cegadora que ha dejado a su paso por este planeta brillará siempre en nuestros corazones, nuestras cabezas y nuestras manos. Adiós a tu poesía y a tu baile, a tu amor desinteresado, a tu astucia y tu magia, a tu diversión infinita. Adiós Cocó. Adiós.
El género de maquillaje, transgresión, piano y alcohol regresa envueltro en otros aires y otros escenarios, como los que pisa la nu-cabaretera Erika Stucky
Como muchos otros antros de perversión y disfrute social, los cabarés -bares con escenario- han desaparecido. Pero el género surgido de ese tipo de local ha sobrevivido, mutando.
Del ejemplo extraído del cabaré anterior a la Segunda Guerra Mundial se venden, en nuestros días, los revisionistas géneros dark cabaret y nu-cabaret. Quizá no tengan nada de nuevo, ni son tan oscuros como los café-teatro de fiera crítica política, travestismo y destape; pero la confluencia con la música ha ayudado a salvar su estética y su nombre del olvido o, lo que es peor, del producto de musical para la Gran Vía.
«Yo no hago cabaré político, no sé qué significado tiene en España la palabra cabaré y por eso me preocupa que la gente se confunda. Yo soy un músico, no un político. Soy una comediante, una mujer que hace espectáculo, soy una actriz», dice acotando el terreno la nu-cabaretista Erika Stucky, de visita a España para actuar el viernes 19 de septiembre en Madrid y el 18 de octubre en Barcelona.
El cabaré es un espacio de permisividad, de creación de transgresión que muchos artistas utilizan no para realizar una lucha política sino contar una historia personal, hacer su propia revolución íntima. Por eso, personajes controvertidos como la transexual Baby Dee (arpista y acordeonista de Current 93) o sus amigos neoyorquinos Little Annie y Antony Hegarty utilizan la complicidad del piano y el pequeño escenario de maderas crujientes para desnudar una vida complicada.
Stucky lo ve de una manera muy parecida: «La emoción que más predomina en mi show es el juego. Sacar la niña que fui y, a pesar de ello, seguir siendo una mujer. Interactuar con mis dos almas, mis dos vidas. E intentar ser yo misma».
Un artista abraza el cabaré con intención de contar una historia, difícilmente creíble en otro contexto. El grupo Tiger Lillies es un experto en combinar fantasía con sentimientos extremos y con ellos se identifica, muy cercanamente, Erika Stucky, «por la manera que tienen de combinar música y cabaré».
¿Qué es nuevo que no sea viejo?
Hablan de «nu» (es decir, new, nuevo) pero ¿qué encontramos en mujeres como la Stucky, la expresivista Nora Keyes, Jill Tracy o Emilie Autumn (ex violinista de Courtney Love)?
«Es una pregunta altamente filosófica -explica Erika. -En mi caso personal, creo que nuevo es la combinación de lo que he hecho con mi propia biografía. Yo nací en San Francisco, con los año 60 y el flower power pero luego me trasladé a Suiza y por tanto mi vida es una mezcla de ambos estilos. Entiendo que es un caso como el de Jimmy Hendrix, una contribución de dos cosas viejas que forman algo único. Lo nuevo es mi biografia, mi propia historia».
El grupo americano The Dresden Dolls afirman hacer «cabaré punk brechtiano»; amantes del teatro, el disfraz y la provocación estética, su popularidad ha llamado la atención sobre la recuperación de las costumbres cabareteras. Así como DeVotchKa, que llamaron la atención al formar parte de la banda sonora de Pequeña Miss Sunshine. Esperando un golpe de suerte como los anteriores se encuentran los exquisitos californianos Cinema Strange y un proyecto paralelo, The Deadfly Ensemble.
Si en algo están de acuerdo todos es en no renegar de Bertold Brecht y Kurt Weill como padre y madre del cabaré clásico. Brecht es creador del teatro político de alienación. Devolvió la música y las canciones al teatro para poder usarlo como elementos irónicos, chocantes y crear emociones inesperadas. Las operas de Weill durante los años 20 marcaron la armonía de este tipo de canción.
El uso de elementos de apoyo también le viene a Erika Stucky como anillo al dedo: «utilizo super 8 en mi show, igual que Tom Waits, con quien me identifico mucho y también entiendo que hace este tipo de cabaré». La artista no tema a la desconexión con un público que hable otro idioma, existe, para ella, un lenguaje universal que denomina el ou oue ou. «Lo mejor de los ou oue ou es que no corresponden a ningún pueblo, son internacionales». Un «oue» bien gritado sobre un escenario conmociona a cualquiera. «no sé si el humor es internacional, pero creo que las emociones sí lo son. Tienes que ser honesto y, entonces, te entenderán. La honestidad sí es internacional, no entiende de lenguajes ni de pasaportes».
Elena Cabrea. CC. Publicado en ADN.es el 19 de septiembre de 2008.
¿Le gusta a los lectores de ADN.es las películas de George A. Romero? ¿Verdad que sí? En ese caso, adorarán venir a Benicàssim. El cansancio hace mella en los fibers y muchos caminan con los hombros caídos y la mandíbula desencajada. Sólo hay que eludir los mordiscos, y todo lo demás irá bien. Sigue leyendo.
Por cierto, agradecimientos: a las hermanas García; a Cris por darnos el mejor alojamiento de la comarca y a Marta por dejarme su ordenador para escribir las crónicas, este portátil tiene un teclado suave suave que casi se escriben solas.
Viernes santo en Benicàssim, una noche que dividió al público entre viejas glorias y nuevos dioses a los que adorar
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, existió un grupo de una belleza singular, atronadora. Sólo sus fans podían entenderlos, al igual que sólo la niña que se acercó a Frankenstein con una flor en la mano pudo ver que era un ser bueno.
El tipo de público que corrió hacia la explanada del Escenario Verde de Benicàssim es aquel que para bailar no necesita bombo y platillo, sino que puede hacerlo frente a una central eléctrica, sintiendo las oscilaciones de la electricidad.
A lo largo de tu vida te pasan cosas que algún que otro aplomo de realismo ya te habían hecho descartar. El paso del tiempo te obliga a hacerte a la idea que algunos músicos también se mueren y otros también envejecen, a pesar de que en las portadas de los discos que tienes en casa permanezcan guapos durante toda la vida. Anoche, en el mismo momento en el que unos miles de agraciados en Benicàssim estaban viendo a un grupo que se había disuelto hace 17 años, otros miles asistían en Madrid a otro acontecimiento histórico simultáneo, el de ver a un grupo que desapareció hace 29 años, Sex Pistols. Se veían saltar los sms por el cielo, de una ciudad a otra, como bombas antimisiles.
Sin ánimo de comparar con New York Dolls, el grupo del cupidito sangriento sí se había tomado aquella noche el elixir de la eterna juventud. Disculpen, quizá sí que traigo ese ánimo: ver a las muñequitas tuvo su gracia por decir que un día las vistes, pero yo no encontré ningún atisbo de furia ni conexión. David Johansen y Sylvain Sylvain tenían su química, pero sólo entre ellos.
En cambio, My Bloody Valentine parecían haberse congelado en el tiempo. Y es que aquel peinado de Bilinda Butcher no ha variado nada desde 1988.
Las críticas más formales dicen que a Kevin Shields le falló la pedalera -y, de nuevo, diré que no es una metáfora- y el rasgueo de su guitarra podía oírse, cuando en realidad deberíamos de estar escuchando una gran ola de sonido. Yo veía la ola, qué quieren que les diga. Yo estaba metida dentro de la ola y era arrastrada por su resaca. A mí me dolían los oídos, y es que es a eso a lo que había ido. Caso contrario, hubiera puesto una reclamación. Feliz hubiera ido hasta el puesto de socorro si me hubieran sangrado un poco.
Los críticos formalistas son aquellos que fueron a ver al grupo, también, a su reciente concierto en Londres. Dicen que, al lado de aquel, este ha sido poca cosa.
Afortunados son los ignorantes que no pueden comparar, pues ellos ganarán el cielo, un lugar donde siempre hace ruido.
Al término de la última canción, un You made me realise con un angustioso intermedio dominado por una espiral de distorsión donde el cuerpo se separaba del alma, cualquier otro sonido caía en saco roto. Un apasionado fan que bailó con los hombros desencajados dijo: «Después de esto yo ya sólo quiero irme a casa a follar».
A eso, y a coger el coche para regresar a Madrid y ver al grupo de nuevo en Saturday Night Fiber.
El arranque del Festival Internacional de Benicàssim, internacional ya no sólo por su cartel sino por su público, hipnotizó a unos ‘fibers’ que sólo pudieron sacudirse el hechizo a fuerza de golpe de cadera
El jueves de Benicàssim ya no es nunca más un jueves. La jornada llamada FibStart ha dejado de ser un warm up, como en las carreras de motos y coches y uno arranca directamente, desde la pole o desde donde le dejen, y se lanza como loco a lo que haya.
En la Pista Pop, antaño refugio de ese indie renegado del techno que jamás pagaría una entrada por ver pinchar bien a alguien era ayer ya, desde que la oscuridad cayó, Fiebre del sábado noche en un remake de Robert Rodríguez. Un inglés descamisado bailaba una remezcla de un tema de Flashdance agitando las fauces y la melena de su cabeza de lobo, y no es una metáfora. La locura de la fiesta desatada convertía la pradera -ayer aún verde del césped recién plantado, pero a última hora ya blanco de los plásticos arrugados, arrojados malamente al suelo- en un vídeoclip de Metronomy, una locura electrónica que tocará esta noche en el escenario FIBClub.
Hablaba de los británicos. Una nueva frase tópica festivaleras añadida al glosario benicense es la «aquí todos son ingleses». Pero todos no son, sólo el 50%. Porcentaje suficiente para que el acento cockney se imponga al castellón-zaragozano, catalán, andaluz o meseteño. Para los que no conozcan estos lances, aquí van otras frases típicas del fiberjueves: «¿Con qué canción inauguró Aldo Linares?» (Peggy Sue, de Buddy Holly, por cierto, aunque usó a Depeche Mode para probar línea antes de que se abrieran las puertas del festival), «¿Tú dónde duermes?», «Do you speak Spanish?» (le preguntó alguien al crítico musical Guillermo Z. del Águila, a lo que éste contestó, «pues sí, un poco»), «¿cuántos tickets cuesta el cous-cous?», «¿y tu novia del año pasado?», «¿a qué hora toca Morrissey?, ¿vendrá, verdad?».
Vendrá, pero el domingo. Aunque hay quien dice que el sábado, durante el concierto de Tricky, se pondrá los auriculares para escuchar la retransmisión, en Radio 3, del concierto de Morrissey en el Saturday Night Fiber de Madrid.
Las promesas del jueves se quedaron, pues, en un impresionante concierto de Sigur Rós, que no hubiera desmerecido en absoluto como broche final un domingo por la noche, por su alta vocación evocadora. A pesar del calor de la jornada, los islandeses trajeron el frío y algunas suspiramos por una rebequita. A falta de tal, lo mejor fue seguir bailando. Las mejores coreografías se vieron, sin duda, con el rock’n’roll de Frankie & Annette, con las petardadas de Two Pias Dj’s (Pepe, secuaz de Gerardo, fue sustituido por David) y el DJ Supermarkt, medio jefezón del sello Bungalow que nos mandó a nuestros respectivos bungalows más tarde de lo que hubiera sido necesario para seguir el intenso maratón.