{"id":2002002225,"date":"2018-05-20T19:51:55","date_gmt":"2018-05-20T17:51:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002002225"},"modified":"2018-05-20T23:49:48","modified_gmt":"2018-05-20T21:49:48","slug":"lo-que-me-enseno-porcausa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2018\/05\/20\/lo-que-me-enseno-porcausa\/","title":{"rendered":"Lo que me ense\u00f1\u00f3 porCausa"},"content":{"rendered":"<p>Nunca me hab\u00eda interesado, como materia period\u00edstica, la migraci\u00f3n. Si, en cambio, me ven\u00eda fijando en las historias de las personas que viajan. Los viajeros me parecen maletas que, cuando aterrizan en un pa\u00eds nuevo, salen por la puerta de algo que declarar. Exportan e importan relatos, unas mercanc\u00edas extremadamente valiosas, en especial en el pa\u00eds de destino.<\/p>\n<p>Colaboraba como freelance para eldiario.es en la reci\u00e9n creada secci\u00f3n de Sociedad. Un d\u00eda Juanlu S\u00e1nchez me ofrece un viaje pagado por el Parlamento Europeo para asistir, en Bruselas, a un seminario para periodistas sobre las negociaciones para la reforma del Reglamento de Dubl\u00edn. Dicho as\u00ed, y sin tener ni idea, esto podr\u00eda ser cualquier cosa.<\/p>\n<p>Tampoco era ese mi caso. No sab\u00eda mucho pero s\u00ed lo suficiente para entender que la cosa iba del derecho al asilo. Me daba un poco igual, me habr\u00eda apuntado a cualquier cosa que implicara un garbeo por las instituciones europeas, era mi primera vez.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue la primera vez que me enfrent\u00e9 a las entra\u00f1as pol\u00edticas del sistema migratorio europeo. No todo era legaleo: tambi\u00e9n hab\u00eda historias personales. Una portavoz de ECRE ley\u00f3 una carta desgarradora que les hab\u00eda enviado una mujer desesperada envuelta en mil problemas burocr\u00e1ticos para poder recibir asilo en Europa. Volv\u00ed a Madrid sabiendo que detr\u00e1s de los sentimientos de esas maletas no hay azar ni casualidad sino unas ganas muy grandes de hacer las cosas muy dif\u00edciles.<\/p>\n<p>Un tiempo despu\u00e9s Gumersindo Lafuente me hizo otra invitaci\u00f3n: ser la editora de historias (m\u00e1s maletas) de pobreza y desigualdad en Am\u00e9rica. Aqu\u00ed no me iban a pillar tan f\u00e1cilmente, he visto mucho los Electroduendes y yo ya sab\u00eda que cuando alguien las pasa muy putas es porque alguien se da la vida padre.<\/p>\n<p>Esas historias las publicaba Univision Noticias con la coordinaci\u00f3n y la edici\u00f3n de la Fundaci\u00f3n porCausa, en la que empec\u00e9 pues a trabajar en octubre de 2015. Tres meses despu\u00e9s segu\u00ed combinando ese trabajo con m\u00e1s tareas en el \u00e1rea de periodismo de la fundaci\u00f3n, bajo la direcci\u00f3n de Sindo.<\/p>\n<p>Hace poco tuve la oportunidad de pensar un rato sobre qui\u00e9n y d\u00f3nde hab\u00eda aprendido yo periodismo. No fue sin duda en la facultad, donde, al sexto a\u00f1o, abandon\u00e9 enfadada con la universidad y sin t\u00edtulo. Fui v\u00edctima de los cambios de planes (de estudios, no personales) y de mi incapacidad para aprobar Introducci\u00f3n a la Econom\u00eda. De aquellos a\u00f1os recuerdo mis poco motivadores (cuando no pat\u00e9ticos) profesores de redacci\u00f3n period\u00edstica (Jos\u00e9 Luis Mart\u00ednez Albertos, Jos\u00e9 Julio Perlado&#8230;), un fascinante maestro de lengua (Joaqu\u00edn Garrido Medina), el mejor profesor de Estructura de la Informaci\u00f3n que se puede tener (Fernando Quir\u00f3s) y unas apasionantes clases de historia a cargo de profesoras cuyos nombres no recuerdo.<\/p>\n<p>Me viene a la cabeza alguna an\u00e9cdota, quiz\u00e1s la m\u00e1s potente del rollo epatante, que fue cuando Manuel Campo Vidal nos dijo cu\u00e1l era el mejor libro para hacer periodismo. Y ah\u00ed todos sacando el papel para apuntar. Y Manuel Campo Vidal soltando encima de la mesa el tochazo de la gu\u00eda tel\u00e9fonica.<\/p>\n<p>A m\u00ed me suspend\u00edan dentro de la facultad en las cosas que yo ya hac\u00eda fuera de ella, como escribir art\u00edculos y hacer radio. (No es que me suspendieran en radio, que a fin de cuentas era solo la mitad de una asignatura durante toda la carrera, sino que no me dieron unas pr\u00e1cticas que ped\u00ed despu\u00e9s de pasar una noche de prueba en una emisora cuyo nombre tampoco recuerdo, pero que estaba (tambi\u00e9n) en la Gran V\u00eda). De aquella me aprec\u00eda muy injusto y no entend\u00eda porqu\u00e9. Ahora ya lo comprendo: en la carrera no se ense\u00f1a a hacer periodismo sino que se ense\u00f1a periodismo. Y el periodismo que al profesor le daba la gana. Y el problema es que yo ya estaba haciendo el periodismo que a m\u00ed me daba la gana y pretend\u00eda que eso me sirviera para aprobar.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 equivocada estaba.<\/p>\n<p>En lugar de haberle dado un portazo a la universidad con frustraci\u00f3n y rabia deber\u00eda haberlo hecho contenta y liberada.<\/p>\n<p>Aprend\u00ed a editar textos en aB aunque no recuerdo que fuera una editora muy feroz. M\u00e1s que nada a encajar en p\u00e1gina y, sobre todo, cazar faltas de ortograf\u00eda. Lo que s\u00ed que me sirvi\u00f3 fue leer mucho texto malo y mucho bueno, porque en la revista se combinaban ambas cosas con naturalidad (estaban Eugenia de la Torriente, Xavi Sancho, Lucas Arraut, Silvia Terr\u00f3n, Aldo Linares -por nombrar solo los cinco primeros nombres que se me han venido a la cabeza- compartiendo p\u00e1gina con algunos otros y otras con talento, pero no en la escritura). De la directora aprend\u00ed mucho (o al menos todo lo que pude absorber): no tener miedo a experimentar, el ojo para la edici\u00f3n gr\u00e1fica, acomodar a la gente en su sitio, detectar los talentos de cada uno, mirar a la calle.<\/p>\n<p>Siempre me sent\u00ed muy sola con mis textos. Casi nunca me han editado. A veces me han editado mal. Yo he aprendido a editar a otros de manera autodidacta, pensando en lo que hubiera querido para m\u00ed. He compartido redacci\u00f3n (oficina) con muy buenos escritores y escritoras pero tambi\u00e9n he visto que escribir bien no es garant\u00eda de editar bien. Es m\u00e1s, he visto alg\u00fan buen editor con poco talento para la escritura original. O peor: editores incapaces de autoeditarse, aunque esto es bastante com\u00fan.<\/p>\n<p>Algo que no aprend\u00ed nunca es a escribir o editar r\u00e1pido. Cuando veo a la gente de los peri\u00f3dicos, lo flipo. A pesar de eso, mi mejor auto-escuela fue el peri\u00f3dico diario que hac\u00edamos en el Festival de Benic\u00e0ssim. Trabajaba con jornadas que se acercaban a las 20 horas y cada a\u00f1o hab\u00eda una noche en la que no dorm\u00eda: me hab\u00eda comido las horas de sue\u00f1o editando las \u00faltimas p\u00e1ginas y preparando las primeras del d\u00eda siguiente. (O mont\u00e1ndome en la furgoneta del repartido para asegurarme de que se hac\u00eda bien el reparto).<\/p>\n<p>Cuando empezaron a llegarme los reportajes para Desigualdad de Univision Noticias yo ya me hab\u00eda hecho mi automaster de autoedici\u00f3n y ten\u00eda claro qu\u00e9 quer\u00eda de un texto y c\u00f3mo conseguirlo. A pesar de eso, no era sencillo tener que explicarlo a gente que te manda los textos desde Latinoam\u00e9rica, con espa\u00f1oles diferentes, realidades diferentes y husos horarios diferentes. Cada d\u00eda yo ense\u00f1aba a la par que aprend\u00eda, lo cual es la situaci\u00f3n perfecta en cualquier trabajo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n he tenido la oportunidad de editar algunos textos en porCausa, en este caso segu\u00ed dando vueltas en esa rueda del aprendizaje: yo recib\u00eda conocimientos nuevos y devolv\u00eda mi destreza en las viejas herramientas period\u00edsticas. Al respecto de esos conocimientos, de quien m\u00e1s he intentado aprender es de mi compa\u00f1era Virginia Rodr\u00edguez, cuya exactitud, memoria e inteligencia he admirado mucho en este tiempo. Tengo un cerebro muy poco dotado para la retentiva, as\u00ed que cuando tengo la oportunidad de trabajar junto a una licenciada en derecho y pol\u00edticas que recuerda todo lo que ha estudiado, as\u00ed como todos los informes que lee, no puedo m\u00e1s que arrimar mi ascua a ver si se me pega algo, o al menos algo se me queda.<\/p>\n<p>Se lo dec\u00eda esta semana a un amigo y se re\u00eda (\u00bfquiz\u00e1 pens\u00f3 que no lo dec\u00eda en serio?), siento que cerebro se ha gastado y ya no retiene m\u00e1s. Como una bater\u00eda de m\u00f3vil que ya no pilla carga, como un rollo limpiador de pelos sobre la ropa que ha perdido el pegamento.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se lo dec\u00eda, el mismo d\u00eda, a una chica 20 a\u00f1os menor que yo: tambi\u00e9n tengo la sensaci\u00f3n de que todo se ha vuelto m\u00e1s r\u00edgido y seco, como si la vida fuera menos real y se pareciera m\u00e1s a una pel\u00edcula que es proyectada delante de m\u00ed. Esto es hacerse vieja.<\/p>\n<p>\u00abEscritura es identidad. Identidad es sociedad\u00bb, escrib\u00eda mi profesor Garrido(1). \u00abCon la escritura nos constituimos como miembros con identidad en la sociedad a la que pertenecemos. La complejidad de la sociedad es posible porque podemos resumir esas se\u00f1as de identidad en un documento, porque podemos recordar a los dem\u00e1s qu\u00e9 somos, qu\u00e9 hacemos, qu\u00e9 hemos hecho, en varios g\u00e9neros textuales, dese el diploma hasta el curr\u00edculo\u00bb.<\/p>\n<p><em>(1) Garrido, J: \u00abIdioma e informaci\u00f3n. La lengua espa\u00f1ola de la comunicaci\u00f3n\u00bb. Editorial S\u00edntesis, 1994.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nunca me hab\u00eda interesado, como materia period\u00edstica, la migraci\u00f3n. Si, en cambio, me ven\u00eda fijando en las historias de las personas que viajan. Los viajeros me parecen maletas que, cuando aterrizan en un pa\u00eds nuevo, salen por la puerta de algo que declarar. 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