{"id":2002002254,"date":"2018-08-14T23:59:01","date_gmt":"2018-08-14T21:59:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002002254"},"modified":"2018-08-16T16:10:43","modified_gmt":"2018-08-16T14:10:43","slug":"la-ruta-empieza-en-el-kea","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2018\/08\/14\/la-ruta-empieza-en-el-kea\/","title":{"rendered":"La Ruta empieza en el Kea"},"content":{"rendered":"<p>1991. El d\u00eda de mi cumplea\u00f1os mis amigos me llevan a Paladium con una tarta. En la puerta, ense\u00f1o con orgullo y verg\u00fcenza mi dni. \u00ab\u00a1Cumple 16, ya puede pasar!\u00bb. Mi novio, su hermano y su prima son un avispero de alegr\u00eda a mi alrededor. El portero est\u00e1 m\u00e1s que acostumbrado. Felicidades, me dice, adelante. Mi entrada es m\u00e1s barata (soy una chica) y adem\u00e1s tengo una tarjeta descuento que llevo guardando semanas. Es una tarde de primavera, as\u00ed que subimos a la terraza y comemos la tarta junto a la piscina, sentados en asientos que se columpian, alrededor de una mesa baja. Los graves de la m\u00fasica me acarician la espalda como una garra que me llama por mi nombre. Cuando se abre la puerta la caricia se vuelve bofetada. Siento ansiedad y nervios; no estoy segura de saber bailar. Mi novio, en cambio, tiene un estilo personal, es \u00e1gil y nervioso, conoce coreograf\u00edas y es capaz de bailarlo todo. Cuando entra a la pista, la gente se hace a un lado poco a poco hasta que se crea un corro a su alrededor.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan no hemos bajado. Me explican que para beber tengo que sacar un ticket de una m\u00e1quina. Me acerco a ella y me emborracho al leer los nombres de los combinados escritos en los botones; como tampoco estoy segura de saber beber, elijo un peppermint con vainilla.<\/p>\n<p>Cuando m\u00e1s me gusta bailar es cuando nadie me mira: cuando pierdo a mis amigos al otro lado de la pista, o cuando se quedan en la terraza, en el ba\u00f1o, en el cine o en otra planta. Me gusta que haya un bombo muy fuerte, que se apague la luz, echen el humo y enciendan el estrobo. Solo reconozco los hits, que intercalan con m\u00fasica de baile suave: eurobeat y lo que por ah\u00ed llamaban <em>cantaditas; <\/em>esto es la sesi\u00f3n de tarde (el <em>tardeo<\/em>, que se dir\u00eda ahora) y si pinchaban EBM (que en realidad era lo que a m\u00ed me gustaba, pero ni sab\u00eda nombrarlo ni identificarlo) lo hac\u00edan de manera moderada.<\/p>\n<p>Aunque Paladium estaba en Coslada y yo viv\u00eda en Canillejas, hab\u00eda que coger el coche. Nos met\u00edamos dentro de las tartanas viejas y peque\u00f1as de los mayores de mi grupo (b\u00e1sicamente, el novio de la prima de mi novio, y su colega) y diez minutos despu\u00e9s ya hab\u00edamos llegado y aparcado. Para m\u00ed, esa era una de las tres cosas que yo consideraba que era \u00abhacer la Ruta del Bakalao\u00bb. Y es que encima lo llamaba as\u00ed, para mis adentros.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/SG7qXWB-oTE\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Aunque Paladium era la discoteca monumental (literalmente: ten\u00eda forma de templo griego), en realidad ten\u00edamos m\u00e1s cerca un lugar mucho mejor: Kea. Por no s\u00e9 qu\u00e9 motivo, Kea nos parec\u00eda peligrosa, y prefer\u00edamos ir a Paladium o Titanic, las cuales nos parec\u00edan salas m\u00e1s elegantes y modernas que la de nuestro barrio. O quiz\u00e1 es que, sencillamente, estaba demasiado cerca. Consider\u00e1bamos que Kea era la primera discoteca de la Ruta a Valencia, Attica la segunda, y luego segu\u00edas meti\u00e9ndote en clubes por toda la carretera hasta llegar a Valencia&#8230;, si es que no ten\u00edas un accidente de coche entremedias. Pues s\u00ed, queridas amigas, en mi supina ignorancia centralista, yo pensaba que lo de la Ruta del Bakalao consist\u00eda en ir de Madrid a Valencia. Y lo que me da a\u00fan m\u00e1s verg\u00fcenza de reconocer, pensaba que la Nacional II acababa en Valencia.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda entrado en la adolescencia mirando de lejos el ne\u00f3n azul y rosa con las letras KEA, al otro lado del puente de la Avenida de Am\u00e9rica (o Carretera de Arag\u00f3n, como la llamaban mis padres) y me preguntaba qu\u00e9 cosas fascinantes y tenebrosas pasar\u00edan all\u00ed. Me cost\u00f3 tanto que me llevaran como que me dejaran ir, pero cuando lo consegu\u00ed, aquello me pareci\u00f3 lo m\u00e1s.<\/p>\n<p>La primera vez que entr\u00e9 me tuvo que acompa\u00f1ar mi hermano y su novia para ver un concierto, que nunca tuvo lugar, de Tam Tam Go! En cambio, mientras esper\u00e1bamos. escuche all\u00ed a Depeche Mode por primera vez. O al menos fui consciente de lo que estaba escuchando. No puedo recordar bien si era Personal Jesus o Enjoy the silence (creo que la primera) pero s\u00ed que me acuerdo del estremecimiento total y absoluto, agarrada a mi peppermint con vainilla, apoyados junto a una columna, al lado de esa cosa tan bestial que se me met\u00eda en la sangre traspasando las capas de mi piel. En ese momento m\u00edstico no solo descubr\u00ed al que ser\u00eda <a href=\"https:\/\/pobreschavalespodcast.tumblr.com\/\">el grupo m\u00e1s importante de mi vida<\/a>, sino que tambi\u00e9n supe que no habr\u00eda nada en el mundo que me emocionara tanto como escuchar la m\u00fasica a un volumen alto, en un lugar oscuro. \u00abTe grabar\u00e9 una cinta\u00bb, me dijo mi cu\u00f1ada.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/wuGHTtgsrQI\" width=\"560\" height=\"315\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>Cuando al fin pude ir con mis amigos, me impact\u00f3 la oscuridad alrededor de la piscina, decorada al estilo ibicenco, y unas telas blancas que ondeaban con el viento de la noche. Tambi\u00e9n las chicas de pelo cardado y ropa m\u00ednima y estrecha (me viene un flash de una mujer rubia de pelo rizado, sonriendo, bailando o sirviendo en una barra, con una cazadora corta de l\u00e1tex o cuero; parec\u00eda tan feliz, y yo lo fui tambi\u00e9n mientras la observaba).<\/p>\n<p>Que la Ruta empezaba en Kea (cosa que o bien me invent\u00e9 yo o lo dec\u00edamos en el barrio, no s\u00e9), era pues la segunda cosa que yo cre\u00eda saber en relaci\u00f3n a esa marcha nocturna, demonizada y seductora, que todos quer\u00edamos emprender. Yo viv\u00eda de fantas\u00eda: a las once ten\u00eda que estar en casa, me daban poco dinero y no sab\u00eda mentir. Alguien nos dijo (o escuchamos en la tele, qui\u00e9n sabe) que hab\u00eda discotecas a las que pod\u00edas ir cuando te levantabas por la ma\u00f1ana. Yo no sab\u00eda qu\u00e9 pensar de Valencia: si era el cielo o el infierno.<\/p>\n<p>El caso es que antes de conocer el pop y los grupos m\u00e1s b\u00e1sicos del abecedario musical, me hab\u00eda bailado todo lo que me hab\u00edan echado. Y eso me avergonzaba. Me arrepent\u00eda de haber malgastado la adolescencia bailando, en lugar de haberla pasado encerrada en casa escuchando a los Smiths. Me abochornaba tanto que la primera vez que me preguntaron por mi disco favorito del grupo de Morrissey tuve que mentir porque no los hab\u00eda escuchado jam\u00e1s. Cuando empec\u00e9 a hacer amigos a los que les gustaba la m\u00fasica (pijos de Villaviciosa de Od\u00f3n que estudiaban en el Icade y hac\u00edan fanzines, basicamente) me atrev\u00ed a confesarles, en una ocasi\u00f3n, que lo mejor que me hab\u00eda pasado en mi adolescencia fue pasar horas bailando en la pista de Titanic, en Atocha. \u00ab\u00a1Ah, <em>Gitanic<\/em>, dices!\u00bb, me contestaron con sorna, queriendo dar a entender que Titanic era una discoteca a la que iban personas gitanas. Me call\u00e9.<\/p>\n<p>Ya, ya lo s\u00e9. A m\u00ed tambi\u00e9n me dan ganas de cogerme y abofetearme. Pero en fin, <em>es imposible, no puede ser<\/em>.<\/p>\n<p>Y el tercer acontecimiento que relaciono con la m\u00fasica de baile de la escueta cultura de clubs de mi adolescencia tuvo lugar (o no) en Attica. Uno de nuestros temas de conversaci\u00f3n recurrentes los viernes por la tarde, sentados en un banco del parque de Canillejas, era que un d\u00eda ir\u00edamos a Attica, una discoteca que s\u00ed que de verdad, dec\u00edamos, era de la Ruta del Bakalao (y no como Kea, que solo pretend\u00edamos que lo era para sentirnos mayores). Todo el mundo hablaba de Attica sobre todo los lunes por la ma\u00f1ana. Y luego estaba el tema de la televisi\u00f3n (que <a href=\"https:\/\/www.podiumpodcast.com\/valencia-destroy\/temporada-1\/colapso\/\">tan bien se cuenta en este cap\u00edtulo del podcast Valencia Destroy<\/a>) y es que parec\u00eda que la m\u00fasica ten\u00eda la culpa de todos los accidentes mortales de tr\u00e1fico que suced\u00edan en la carretera el fin de semana. Me preocupaba ver el Telediario junto a mi madre y que, en una de esas, me prohibiera salir por la noche. Attica estaba solo un poco m\u00e1s all\u00e1 que Kea en la Nacional II, de hecho, a la altura de Coslada, donde Paladium, pero parec\u00eda inalcanzable.<\/p>\n<p>De tanto acariciar el sue\u00f1o con la yema de los dedos, al fin un d\u00eda fuimos, vestidos con nuestras mejores galas (mallot de licra negra hiperajustada, pantal\u00f3n vaquero blanco, zapatones&#8230; un horror, la verdad). Y lo cierto es que no puedo recordar qu\u00e9 pas\u00f3: si no entramos, si entramos, si nunca fuimos, no lo s\u00e9. Tengo un recuerdo del parking, de la puerta, de las paredes del exterior, y de nada m\u00e1s. \u00bfMe cre\u00ed que fue verdad de tanto imaginarlo? No lo s\u00e9. Durante muchos a\u00f1os, cuando alguien me preguntaba si alguna vez fui a Attica, yo dec\u00eda que s\u00ed, que una vez. Y en cambio, ahora, no puedo recordarlo.<\/p>\n<p>He estado pensando en todas estas cosas a ra\u00edz de este art\u00edculo sobre la reciente demolici\u00f3n de Attica, donde se entrevista a David El Ni\u00f1o. Y tambi\u00e9n por este tuit, por el podcast de Eugenio Vi\u00f1as mencionada m\u00e1s arriba, por <a href=\"https:\/\/www.barlinlibros.org\/en-xtasis\/\">la traducci\u00f3n al castellano del libro de Joan Oleaque<\/a> y por <a href=\"http:\/\/editorialcontra.com\/producto\/bacalao-historia-oral-de-la-musica-de-baile-en-valencia\/\">el magn\u00edfico libro de Luis Costa, \u00a1Bacalao!<\/a> Leyendo esta historia oral pensaba: nac\u00ed demasiado tarde y en la carretera equivocada.<\/p>\n<p>\u00abDurante un tiempo, es innegable, salimos de fiesta\u00bb, escribe Kiko Amat en el pr\u00f3logo\u00a0[<a href=\"https:\/\/static1.squarespace.com\/static\/585a5be78419c213fafc003d\/t\/59c28b251f318d22f6138d1a\/1505921832425\/Muestra+de+texto+web.pdf\">PDF<\/a>] del libro de Oleaque (el de la movida de Valencia, no <a href=\"https:\/\/www.grup62.cat\/llibre-desde-la-tenebra\/107566\">el del crimen de Alc\u00e0sser<\/a>). \u00abPero nunca salimos &#8216;por salir&#8217;\u201d, dice. \u00abNo: nuestro desfase era ilustrado, y era militante, y era absoluto. salimos de fiesta para escapar de la normalidad, para apostatar de nuestras obligaciones civiles, para \u2014sin duda\u2014 perder la raz\u00f3n mediante ins\u00f3litas combinaciones narc\u00f3ticas; pero exist\u00eda un fin. Celebr\u00e1bamos algo que ten\u00eda que ver con lo ef\u00edmero, lo audaz y no-normal\u00bb, sigue Amat. \u00abSalimos de fiesta para, entre otras cosas, cancelar la posibilidad de ser como nuestros padres. Para protestar: contra el televisor encendido, y los padres que nunca se besaban, y los gritos en la mesa, y el miserable dique seco\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1991. El d\u00eda de mi cumplea\u00f1os mis amigos me llevan a Paladium con una tarta. En la puerta, ense\u00f1o con orgullo y verg\u00fcenza mi dni. \u00ab\u00a1Cumple 16, ya puede pasar!\u00bb. Mi novio, su hermano y su prima son un avispero de alegr\u00eda a mi alrededor. El portero est\u00e1 m\u00e1s que acostumbrado. Felicidades, me dice, adelante. 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