{"id":2002003096,"date":"2020-01-01T14:11:00","date_gmt":"2020-01-01T12:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002003096"},"modified":"2020-01-02T14:11:25","modified_gmt":"2020-01-02T12:11:25","slug":"un-nino-de-cinco-anos-puede-estar-jugando-en-lugar-de-aprendiendo-a-leer","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2020\/01\/01\/un-nino-de-cinco-anos-puede-estar-jugando-en-lugar-de-aprendiendo-a-leer\/","title":{"rendered":"\u00abUn ni\u00f1o de cinco a\u00f1os puede estar jugando en lugar de aprendiendo a leer\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el c\u00e9ntrico barrio de Chamber\u00ed, en Madrid, hay dos escuelas infantiles llamadas <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"El sitio de tu recreo (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/elsitiodeturecreo.com\/\" target=\"_blank\">El sitio de tu recreo<\/a>. Adem\u00e1s de la <a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"alusi\u00f3n a Antonio Vega (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=j9V3mEvLqIs\" target=\"_blank\">alusi\u00f3n a Antonio Vega<\/a>, hay algo en el trastoque del posesivo (del m\u00ed al t\u00fa) que llama la atenci\u00f3n. \u00bfA qui\u00e9n le est\u00e1 hablando el r\u00f3tulo? En conversaci\u00f3n con <strong>Joaqu\u00edn Ortega<\/strong>, el creador de estas escuelas inspiradas en la pedagog\u00eda Waldorf, salta una respuesta inesperada: a todos. No es habitual que un educador le diga a unos padres que deber\u00edan tomarse un d\u00eda para hacer un plan juntos, solos. Pero si le preguntan su opini\u00f3n, \u00e9l la da, al igual que ha hecho en su libro <em>La edad invisible. Crianza consciente en la primera infancia<\/em>, en el que dedica un cap\u00edtulo al recreo de los padres y las madres. Los ni\u00f1os absorben lo que ven y no interpretan que sus padres le desatienden cuando dedican un rato de su vida a s\u00ed mismos. Por el contrario, <strong>s\u00ed se sienten excluidos si en el tiempo de dedicaci\u00f3n que se les da no se est\u00e1 a lo que toca<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCuando alguien est\u00e1 volcado todo el d\u00eda en el mundo del ni\u00f1o y en el mundo del trabajo, hay algo que no est\u00e1 ordenado\u201d, explica Joaqu\u00edn. \u201cCuando el ni\u00f1o ve que sus padres son personas equilibradas, crece mejor\u201d. El educador habla, sentado en una mesa de una sala de paso en su segunda escuela, la m\u00e1s nueva. Est\u00e1 dedicado a la conversaci\u00f3n durante la hora en la que tiene lugar, no la interrumpe para dar instrucciones a sus empleados, ir a mirar porqu\u00e9 llora un beb\u00e9 o echar un vistazo al m\u00f3vil. Est\u00e1 a lo que toca. Nos sentamos junto a la cocina, donde se est\u00e1 preparando la comida de hoy mientras nos envuelve un dulce aroma a puerro cocido. Hay algo en el lugar que lo acerca m\u00e1s a una casa que a un colegio. <strong>Es tranquilo, limpio, confortable, huele bien y dan ganas de quedarse all\u00ed muchas horas; dormir una siesta, quiz\u00e1s<\/strong>. En otras escuelas infantiles de 0 a 3 a\u00f1os hay un barullo constante, abundancia de est\u00edmulos, actividad permanente. En 3 a\u00f1os, los educadores lidian con unas ratios de entre 16 y 20 ni\u00f1os y ni\u00f1as y es evidente que el personal que los atiende es insuficiente. Qui\u00e9n no ha visto el estr\u00e9s en el rostro de la maestra o el maestro al final de la jornada. El momento de la salida, de la entrega, jam\u00e1s es tranquilo: embudos de carritos, personas reclamando beb\u00e9s a voz en grito, informes r\u00e1pidos sobre si ha dormido o no, comido o no, llantos por no querer irse, llantos por no querer volver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Joaqu\u00edn quiso abrir un lugar donde lo m\u00e1s importante fuera la tranquilidad. Preocuparse menos, ocuparse m\u00e1s. Atenci\u00f3n y no dispersi\u00f3n. Sin altavoces, sin decenas de juguetes, sin pantallas. Se hab\u00eda ido a trabajar un tiempo a un proyecto de coooperaci\u00f3n en Guatemala y, cuando volvi\u00f3, le choc\u00f3 much\u00edsimo ver a una familia entera junta y sin hablarse, absorto cada uno en su tablet. Eran los a\u00f1os del principio de la crisis y sinti\u00f3 que la gente estaba enfadada con lo que estaba sucediendo y que miraban para adentro, que no quer\u00edan perder su estatus econ\u00f3mico, que estaban sufriendo. Decidi\u00f3 abrir una escuela infantil con juguetes de toda la vida, algo sencillo. Lo hab\u00eda visto en Guatemala: con las necesidades b\u00e1sicas cubiertas (comer y dormir), cuando llega la hora del juego, todos lo hacen juntos si hay un bal\u00f3n. \u201cLes doy un palo y juegan todos, <strong>les dejo las cajas que me trae el frutero y es con lo que m\u00e1s juegan. A partir de ah\u00ed sent\u00ed que el espacio, si no es disperso, es muy bueno<\/strong>. Si solo jugaban con las cajas, estaba todo bien. Si guard\u00e1bamos las cajas y sac\u00e1bamos pelotas, estaba todo bien. Todo val\u00eda siempre que tuviera atenci\u00f3n y no dispersi\u00f3n. Lo llamamos crianza consciente porque es una crianza en la que nos ocupamos de la cosas que les pasan a los ni\u00f1os y no entramos en preocupaci\u00f3n de las cosas que no les pasan a los ni\u00f1os. Nos preocupamos un momento y nos ocupamos el resto del tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\" style=\"text-align:right\"><em><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/nino-puede-jugando-lugar-aprendiendo_0_979902071.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"\u2026sigue leyendo en eldiario.es (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">\u2026sigue leyendo en eldiario.es<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El educador Joaqu\u00edn Ortega defiende en su libro \u2018La edad invisible\u2019 una crianza m\u00e1s tranquila y con menos juguetes y dispersi\u00f3n en la etapa 0-3.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2002003097,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-2002003096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2002003096"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2002003098,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003096\/revisions\/2002003098"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2002003097"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2002003096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2002003096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2002003096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}