{"id":2002003317,"date":"2020-05-11T11:39:22","date_gmt":"2020-05-11T09:39:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002003317"},"modified":"2020-05-09T11:44:57","modified_gmt":"2020-05-09T09:44:57","slug":"diario-del-coronavirus-51-fabulas-de-iriarte","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2020\/05\/11\/diario-del-coronavirus-51-fabulas-de-iriarte\/","title":{"rendered":"Diario del coronavirus (51): F\u00e1bulas de Iriarte"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando sal\u00ed a <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/fase-huele-tinte-pelo_0_1023998646.html\">caminar sin rumbo el otro d\u00eda<\/a>, dej\u00e1ndome llevar por las bocacalles, huyendo de los ruidos, los coches y los malos olores, dej\u00e9 que la nostalgia me llevara hasta la calle en la que viv\u00ed, en el barrio madrile\u00f1o de Guindalera. Me introduje en ella por la frontera con el barrio de Salamanca: la calle Francisco Silvela, conocida por los mayores como parte de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Las_Rondas\">\u201clas rondas\u201d<\/a>, una consecuci\u00f3n de v\u00edas que disfrutaban de un ancho bulevar por el que pasear y comprar melones en puestos cuando llegaba la temporada. Hace poco, en una conversaci\u00f3n familiar, habl\u00e1bamos sobre ese Madrid de los paseos, que ya no existe. Con la intensa reducci\u00f3n del tr\u00e1fico, so\u00f1amos m\u00e1s que nunca que otro Madrid podr\u00eda ser posible. Lo digo pensando en mi ciudad, pero seguro que <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/internacional\/Ciudades-ceden-calles-ciclistas-caminantes_0_1024348344.html\">vale para todas<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La calle B\u00e9jar ha cambiado bastante desde que yo la habitaba. Se han rebajado los aceras, se han eliminado las plazas de aparcamiento y, con los deportistas conquistando la calzada, se parece bastante al corredor peatonal que demandan los vecinos desde hace a\u00f1os. No respond\u00eda a mis recuerdos oscuros y sucios de hace una d\u00e9cada. Me par\u00e9 en mi antiguo portal y me alegr\u00e9 de no estar pasando el confinamiento en el piso interior en el que viv\u00eda. Segu\u00ed adelante, caminando calle arriba, fij\u00e1ndome en qu\u00e9 comercios hab\u00edan cerrado y en cu\u00e1les nuevos hab\u00edan abierto. Al llegar casi al final de su desembocadura, me detuve en el cruce con la calle Iriarte. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n ver, a lo lejos, lo que parec\u00edan cordones de banderines de colores colgando de balc\u00f3n a balc\u00f3n. Faltaba poco para que dieran las diez de la ma\u00f1ana y adentrarme en ella supon\u00eda dar un rodeo por Guindalera Vieja que me alejaba de casa. Mir\u00e9 el reloj y pens\u00e9 que era mejor hacer caso al impulso, aunque luego tuviera que apretar el paso. Lo que v\u00ed, <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/fase-huele-tinte-pelo_0_1023998646.html\">lo cont\u00e9 el 5 de mayo en este diario<\/a>. Fue una escena fugaz que atraves\u00e9 como un personaje secundario, quiz\u00e1s invisible para sus protagonistas, dos mujeres j\u00f3venes que conversaban al coincidir delante de sus portales, despu\u00e9s de haber salido a correr, un kil\u00f3metro alrededor de la calle Iriarte. Rememoro las \u00fanicas palabras que les escuch\u00e9 decir, mientras pasaba a su lado, embriagada por los aromas y colores de la calle:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Luego nos vemos! \u2014dice una.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Bueno, m\u00e1s bien luego nos o\u00edmos!<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><em><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/Fabulas-Iriarte_0_1025048425.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"Sigue leyendo en eldiario.es (abre en una nueva pesta\u00f1a)\">Sigue leyendo en eldiario.es<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando sal\u00ed a caminar sin rumbo el otro d\u00eda, dej\u00e1ndome llevar por las bocacalles, huyendo de los ruidos, los coches y los malos olores, dej\u00e9 que la nostalgia me llevara hasta la calle en la que viv\u00ed, en el barrio madrile\u00f1o de Guindalera. 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