{"id":2002003401,"date":"2020-06-02T15:10:46","date_gmt":"2020-06-02T13:10:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002003401"},"modified":"2020-06-23T15:12:32","modified_gmt":"2020-06-23T13:12:32","slug":"diario-del-coronavirus-68-el-miedo-a-caer-sin-red","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2020\/06\/02\/diario-del-coronavirus-68-el-miedo-a-caer-sin-red\/","title":{"rendered":"Diario del coronavirus (68): El miedo a caer sin red"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando la pandemia de la COVID-19 lleg\u00f3 a Espa\u00f1a, d\u00ed por hecho que en alg\u00fan momento me enfermar\u00eda. Ve\u00eda acercarse las piezas de domin\u00f3, utilizadas para crear un mosaico de esparcimiento a gran velocidad del virus y tom\u00e9 todas las precauciones posibles, a\u00fan sabiendo que ser\u00edan en vano: alguna pieza cercana a m\u00ed acabar\u00eda golpe\u00e1ndome en la cabeza, yo caer\u00eda y har\u00eda tambalearse a la siguiente. No ha sido as\u00ed (todav\u00eda no lo descarto) pero s\u00ed he estado aquejada de otra enfermedad durante el confinamiento. Con el sistema de salud p\u00fablica volcado en la lucha contra la COVID, nunca me hab\u00eda sentido tan desamparada. Primero, la duda: los mensajes advert\u00edan no acudir a los centros de salud si no era por algo grave pero, \u00bfc\u00f3mo saber si lo es? \u00bfEs el dolor un indicador suficiente? \u00bfCu\u00e1ndo es mucho dolor? Despu\u00e9s, la dificultad para conseguir cita: la app que utilizamos para ello fue deshabilitada y no respond\u00edan el tel\u00e9fono en el centro de salud. Con mi primera cita, la culpabilidad. \u00bfHab\u00eda hecho bien? \u00bfMe estaba poniendo en peligro? \u00bfEra mi problema lo suficientemente importante como para acudir a un sistema congestionado? Me voy de la consulta con una receta en la mano. Me tomo las medicinas pero no mejoro. De nuevo la duda y la dificultad para conseguir cita me acompa\u00f1an durante varias semanas. Navego por p\u00e1ginas de internet buscando un autodiagn\u00f3stico. Consulto con el farmac\u00e9utico. Me comunico con un voluntarioso especialista por email. Nada me resuelve. Hablo con el centro de salud y me dicen que mi m\u00e9dico de cabecera me llamar\u00e1 por tel\u00e9fono. Lo hace. Le explico lo que me pasa y me indica que vaya a verle ese misma tarde. El centro de salud est\u00e1 parapetado: en el mostrador les parece extra\u00f1o que mi doctor me haya hecho ir y son reacios a dejarme entrar. Una vez en el interior, me extra\u00f1a verlo desierto de pacientes, tan solo m\u00e9dicos hablando por tel\u00e9fono desde sus respectivas consultas, con las puertas abiertas. Una vez dentro de la que me corresponde, el m\u00e9dico me explora, comprueba que efectivamente no he mejorado de mi problema digestivo, el cual arrastro desde el 29 de febrero (recuerdo exactamente el d\u00eda que me puse mal) y me solicita por v\u00eda preferente una prueba. De eso hace un mes y cuatro d\u00edas. A pesar de la urgencia, no solo no me la han hecho todav\u00eda sino que ni tan siquiera he conseguido que me llamen para darme cita. Dos veces he llamado yo al n\u00famero indicado y siempre acabo grabando un mensaje en una m\u00e1quina, solicitando que se pongan en contacto conmigo en un n\u00famero de tel\u00e9fono. En la Comunidad de Madrid llevamos padeciendo hiperb\u00f3licos retrasos en las citas con las especialidades desde hace a\u00f1os (cuatro meses para un ginec\u00f3logo, cinco para un psic\u00f3logo, seis para un fisio) y unas listas de espera bochornosas para las operaciones. Aunque la historia principal es la de c\u00f3mo nuestro sistema ha podido responder al coronavirus, hay otra trama secundaria que es finalmente la que me ha tocado vivir: la soledad y la orfandad ante la dolencia que ni siquiera ha podido ser diagnosticada. Y, acompa\u00f1\u00e1ndolas a ambas, el miedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dan ganas de pasar de los aplausos en mi casa a la manifestaci\u00f3n frente a la casa de quien tenga que meter m\u00e1s dinero y contrataci\u00f3n en los servicios sanitarios.<\/p>\n\n\n\n<p>Eleonor tampoco se encontraba bien de salud este s\u00e1bado a la hora de la comida. Dec\u00eda que le dol\u00eda la tripa pero no le cre\u00ed, poco antes pegaba volteretas y no hab\u00eda comido nada: pens\u00e9 que se estaba rebelando contra mi empe\u00f1o de echar guisantes en la paella (pido perd\u00f3n a aquellos a los que esto le parece una aberraci\u00f3n y admito quejas en los comentarios, pero mi madre la hac\u00eda as\u00ed). No quiso comer. Por la tarde dijo encontrarse recuperada, se comi\u00f3 la paella (le apart\u00e9 los guisantes, salvo dos que le col\u00e9) y salimos al parque, donde coincidimos con sus amigos. Mi dolor digestivo hac\u00eda que me costara estar de pie y busqu\u00e9 un banco en el que sentarme. Me di cuenta de que no sab\u00eda si pod\u00eda o no sentarme en \u00e9l. El padre de una amiga de Eleonor me advirti\u00f3 de que hac\u00eda solo un par de d\u00edas que la polic\u00eda ped\u00eda a las personas que se levantaran de los bancos del parque. Me dio igual, ese d\u00eda tocaba desacato a la autoridad. Necesitaba sentarme. En ese momento lleg\u00f3 Eleonor con la cara mustia a decirme muy bajito que le dol\u00eda la tripa de nuevo. Y otra vez sent\u00ed el miedo. Se me pas\u00f3 de todo por la cabeza: y si es grave, \u00bfqu\u00e9? Eleonor no es una ni\u00f1a que enferme con frecuencia ni yo una madre que abuse del pediatra: quitando las revisiones, en nueve a\u00f1os habremos ido cuatro o cinco veces. Pero sent\u00ed una anticipaci\u00f3n del desvalimiento. Nos levantamos para volver a casa y, mientras lo hac\u00edamos, Eleonor vomit\u00f3 la paella en un \u00e1rbol. Enseguida me advirtieron de que le tomara la temperatura, por si acaso. \u201cA los ni\u00f1os el coronavirus les afecta con v\u00f3mitos\u201d, me dijeron.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><em><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/miedo-caer-red_0_1033097187.html\">Sigue leyendo en eldiario.es<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con la sanidad p\u00fablica volcada en la lucha contra el coronavirus, la espera de la llamada para conseguir una cita para hacer una prueba o unos v\u00f3mitos extra\u00f1os y repentinos, producen un escalofr\u00edo de desamparo<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-2002003401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2002003401"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003401\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2002003402,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003401\/revisions\/2002003402"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2002003401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2002003401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2002003401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}