{"id":2002003423,"date":"2020-06-19T16:30:34","date_gmt":"2020-06-19T14:30:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002003423"},"modified":"2020-06-23T16:42:50","modified_gmt":"2020-06-23T14:42:50","slug":"diario-del-coronavirus-79-la-arquitectura-del-buen-vivir","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2020\/06\/19\/diario-del-coronavirus-79-la-arquitectura-del-buen-vivir\/","title":{"rendered":"Diario del coronavirus (79): La arquitectura del buen vivir"},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando me mud\u00e9 a este pasaje en el que vivo, hace casi quince a\u00f1os, ya sab\u00eda d\u00f3nde me met\u00eda: una vieja colonia falangista que apodaban \u201cla de los militares\u201d porque el Gobierno franquista le daba un piso a un polic\u00eda o un guardia civil en el entresuelo de cada portal, para tener a la comunidad bien controlada. No es que hiciera mucha falta, a fin de cuentas, estos pisos de protecci\u00f3n oficial, dise\u00f1ados por la Obra Sindical del Hogar (OSH), los repart\u00eda el Instituto de la Vivienda, en un r\u00e9gimen de alquiler con derecho a compra, a profesionales afines o empleados de la administraci\u00f3n, mediante instancia en la Secci\u00f3n Femenina de La Falange. Con estos antecedentes y los s\u00edmbolos del \u201cV\u00edctor\u201d y de la OSH, discretamente pegados a la piedra de estos bloques, construidos a finales de los a\u00f1os 40, Alberto y yo compramos este piso a los hijos de sus primeros propietarios (Charo y Zen\u00f3n, \u00e9l era polic\u00eda) con la esperanza de que el clima ideol\u00f3gico de estas manzanas, inspiradas en los fascismos italiano y alem\u00e1n, se hubiera diluido con el paso de las d\u00e9cadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con el paso de los a\u00f1os descubrimos que esa disoluci\u00f3n se estaba produciendo a un ritmo lent\u00edsimo. A\u00fan viven muchos de los inquilinos originales, o bien sus hijos, quienes, educados en sus mismos principios, algunos sal\u00edan fachas y otros progres, para disgusto de los padres. Cuarenta a\u00f1os de letras mensuales despu\u00e9s de la entrega de los pisos, es decir, a principios de la d\u00e9cada de los 90, los inquilinos adquir\u00edan el piso en propiedad y a partir de ese momento algunos los vendieron, sacando unas pesetas a unas casas baratas, de materiales pobres pero muy bien ubicadas en la entrada a Madrid. Aprend\u00ed de una amiga que toda arquitectura es ideol\u00f3gica porque hay decisiones que toman los arquitectos seg\u00fan su manera de entender la vida y la ciudad. En este caso, mi casa es ideolog\u00eda pura: las estancias principales dan a un jard\u00edn interior para generar un espacio seguro y vigilado de comunidad; las habitaciones ofrecen sus puertas al sal\u00f3n porque este debe ser el centro de la familia; los bajos se destinan a m\u00e1s vivienda en lugar de a locales comerciales para generar un entorno de aislamiento: una colonia por la que no hay gente de paso que no sean sus propios habitantes, dando as\u00ed la espalda a los extra\u00f1os. Sobre si las paredes son tan finas para escuchar las conversaciones ajenas o porque los materiales durante la posguerra no daban para m\u00e1s, hay debate. El caso es que cuando mis vecinos de arriba hacen ejercicio por las tardes, nos tiembla la l\u00e1mpara del sal\u00f3n y cuando un coche se aventura inadecuadamente por el pasaje peatonal (a veces es la polic\u00eda o una ambulancia), los del bajo sienten que se les hunde la casa. Por supuesto, la jugada no era tan sencilla como colocar a polic\u00edas y militares en estos portales, se trataba de que las semillas que se plantaban, pervivieran.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta pausad\u00edsima transformaci\u00f3n, donde un a\u00f1o de vida humana equivale a una d\u00e9cada de vida arquitect\u00f3nica, todos esos elementos ideol\u00f3gicos se van jugando a las cartas contrarias, aunque no sin ciertos roces: pisos que por su distribuci\u00f3n son ideales para compartir con los amigos (aunque algunos son derruidos totalmente por dentro, reformulados y convertidos en apartamentos tur\u00edsticos), vecinos que se ven las caras al salir al balc\u00f3n, que se saludan, que se cuentan c\u00f3mo va la vida; ni\u00f1os y ni\u00f1as que adquieren autonom\u00eda movi\u00e9ndose solos entre los jardines y las calles peatonales. Sue\u00f1o que la arquitectura del control ser\u00e1 un d\u00eda la del buen vivir: imagino los balcones abarrotados de flora y fauna, fiestas vecinales, cine de verano en las azoteas, pandillas de ni\u00f1os y ni\u00f1as que se llaman a los telefonillos, un ensayo de tribu donde nos cuidamos los unos a los otros. Ahora tenemos un poquito de eso y otro poquito de guerra de banderas, de batalla de aplausos contra cacerolas, de desconfianza entre los antiguos moradores y los nuevos (\u201cyo llevo 50 a\u00f1os viviendo aqu\u00ed\u201d, me dijo una vecina unos d\u00edas antes del estado de alarma para intentar ganar una discusi\u00f3n sobre el uso de un peque\u00f1o jard\u00edn cerrado con un candado que tenemos en el pasaje).<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><em><a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/arquitectura-buen-vivir_0_1039047179.html\">Sigue leyendo en eldiario.es<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta crisis nos ha hecho dar pasos hacia una comunidad que se cuida m\u00e1s los unos a los otros y que se regala semillas de limonero para que un d\u00eda podamos celebrar una fiesta de cumplea\u00f1os con limonada para todos<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2002003436,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-2002003423","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2002003423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2002003424,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003423\/revisions\/2002003424"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2002003436"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2002003423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2002003423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2002003423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}