{"id":2002004106,"date":"2026-04-17T14:06:44","date_gmt":"2026-04-17T12:06:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/?p=2002004106"},"modified":"2026-04-17T14:07:22","modified_gmt":"2026-04-17T12:07:22","slug":"muere-la-periodista-elena-cabrera-a-los-101-anos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2026\/04\/17\/muere-la-periodista-elena-cabrera-a-los-101-anos\/","title":{"rendered":"Muere la periodista Elena Cabrera a los 101 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"\n<p>Esta noche ha fallecido, mientras cerraba los ojos para escuchar con mayor atenci\u00f3n un disco de Depeche Mode, la periodista madrile\u00f1a Elena Cabrera a los 101 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre quiso ser periodista. Como ella mismo cont\u00f3 cuando ve\u00eda la oportunidad: de peque\u00f1a jugaba a las redacciones. En el camping de Valdemorillo, donde pasaba los fines de semana entre caravanas, avances y mobilhomes, organizaba a un grupo de ni\u00f1os y ni\u00f1as de nueve o diez a\u00f1os para que se dispersaran en busca de noticias y le trajeran sus cr\u00f3nicas para el cierre. La mesa de redacci\u00f3n era una roca inmensa a la sombra de unas encinas. \u00ab\u00a1He encontrado un hormiguero gigante!\u00bb. \u00ab\u00a1Esto ir\u00e1 en primera plana!\u00bb, contestaba la joven directora.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00fanica cosa que le gustaba m\u00e1s que el periodismo era la m\u00fasica. Por eso, de manera natural, sin haberlo planificado, antes incluso de acabar la carrera de Periodismo (que, en realidad, no acab\u00f3), se convirti\u00f3 en periodista musical.<\/p>\n\n\n\n<p>Entrevist\u00f3 a muchos grupos, cubri\u00f3 muchos conciertos y festivales, escribi\u00f3 sobre muchos discos. Sus juegos de infancia se volvieron m\u00e1s reales cuando le dieron la oportunidad de dirigir un peri\u00f3dico diario en el Festival de Benic\u00e0ssim, un proyecto loco que ella vio nacer en la Sala Maravillas, donde trabajaba algunos fines de semana en el ropero.<\/p>\n\n\n\n<p>En una fiesta de Nochevieja, alguien se llev\u00f3 el abrigo de otra persona. Al final de la noche, cuando solo quedaba un abrigo por recoger y no era de la \u00faltima persona que quedaba en la sala, se llev\u00f3 una bronca gigantesca. Esa madrugada le grab\u00f3 a fuego una mentira: puedes esforzarte mucho en cuidar los abrigos de 300 personas durante una noche, pero si te equivocas solo en uno, todo tu trabajo valdr\u00e1 una mierda y habr\u00e1s pasado la peor noche de tu vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella era as\u00ed. Un solo error pesaba m\u00e1s que cien aciertos. Se hund\u00eda en sus equivocaciones con demasiada facilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya de mayor, empez\u00f3 a entender el papel que su padre hab\u00eda jugado en esa autoexigencia desmesurada. Elena perdi\u00f3 a su padre a los 14 a\u00f1os, a causa de una hepatitis C cuando no exist\u00edan los f\u00e1rmacos que la curaban. <\/p>\n\n\n\n<p>Elena nunca fue una ni\u00f1a de notas extraordinarias. Si tra\u00eda un 6, un 7 o un 8, su padre le dec\u00eda que se hab\u00eda esforzado poco y pod\u00eda hacerlo mejor. No recordaba que \u00e9l se pusiera contento por sus aprobados. En una ocasi\u00f3n, su padre vino a buscarla al colegio y Elena sali\u00f3 con el bolet\u00edn de notas en la mano. Se lo entreg\u00f3 y \u00e9l miraba hacia el frente, de manera seria y distante. La profesora hab\u00eda a\u00f1adido un comentario al pie: \u00abElena demuestra apat\u00eda en las clases\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 es apat\u00eda, pap\u00e1?\u00bb, pregunt\u00f3 la ni\u00f1a. El padre le explic\u00f3 que es cuando las personas no demuestran ilusi\u00f3n o entusiasmo por las cosas,  no tienen ganas de vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Su padre ten\u00eda una enfermedad cr\u00f3nica que le deterioraba. Le dijo a su hija que morir\u00eda con esa enfermedad. Lo que no le dijo es que morir\u00eda por esa enfermedad. Por ello, el d\u00eda que muri\u00f3, Elena no entendi\u00f3 nada. Nadie le dijo que iba a morirse.<\/p>\n\n\n\n<p>Es posible que nada cincelara m\u00e1s el futuro de Elena Cabrera que la ocultaci\u00f3n de la gravedad de la enfermedad de su padre. De adulta, le resultaba inmanejable la irritaci\u00f3n que le provocaba no enterarse de las cosas. \u00abNo sab\u00eda eso\u00bb, \u00abeso no me lo has contado\u00bb, \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 no me has dicho eso?\u00bb fueron algunas de sus frases m\u00e1s repetitivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabrera hablaba bajito y poco claro. Su dicci\u00f3n era confusa, y esto es algo que ella odiaba. La frustraba y la desesperaba. Hubiera querido hablar como una actriz de teatro. Si algo le apenaba era ser tan mala cantante. Desafinaba malamente. Y a\u00fan as\u00ed, fue cantante en un entra\u00f1able conjunto de tecnopop de nombre Sukiyaki.<\/p>\n\n\n\n<p>Con Sukiyaki grab\u00f3 canciones y realiz\u00f3 conciertos cuando ella ten\u00eda unos 25 a\u00f1os. Pasados los 45, volvi\u00f3 a la m\u00fasica. Se compr\u00f3 una guitarra el\u00e9ctrica y fue feliz sacando ruido de ella. Despu\u00e9s, el teclista de un grupo de cierta fama con el que hab\u00eda compartido escenarios tiempo atr\u00e1s le regal\u00f3 un teclado Venom, con el que pudo seguir haciendo canciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Elena se sinti\u00f3 una ni\u00f1a hu\u00e9rfana toda vida. Esta ausencia le inyectaba una gran melancol\u00eda y desvalimiento. Viv\u00eda bajo la amenaza de la p\u00e9rdida. Sent\u00eda miedo. Sent\u00eda pena. Sent\u00eda culpa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sobre todos sus defectos, el que m\u00e1s detestaba era el miedo al rid\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue as\u00ed hasta el d\u00eda que cumpli\u00f3 51 a\u00f1os. Aquel 17 de abril de 2026, decidi\u00f3 que su vida ser\u00eda diferente. Decidi\u00f3 cantar aunque desafinara. Decidi\u00f3 hacer canciones aunque fueran malas. Decidi\u00f3 escribir sin pensar en el qu\u00e9 dir\u00e1n. Decidi\u00f3 dejar de ponerse minas en su camino para pisarlas despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Los otros 50 a\u00f1os de vida, Elena fue feliz. Disfrut\u00f3 de la vida junto a su compa\u00f1ero Alberto Monreal, que vivi\u00f3 tambi\u00e9n hasta los 101 a\u00f1os. Y junto a su hija, la mejor persona del mundo, Eleonor Monreal, la cual sobrevivi\u00f3 a sus padres en todos los sentidos: en edad, en jovialidad, en humor y en sabidur\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20250726_230358-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2002004108\" srcset=\"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20250726_230358-768x1024.jpg 768w, http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20250726_230358-225x300.jpg 225w, http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20250726_230358-1152x1536.jpg 1152w, http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20250726_230358-1536x2048.jpg 1536w, http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/20250726_230358-scaled.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta noche ha fallecido, mientras cerraba los ojos para escuchar con mayor atenci\u00f3n un disco de Depeche Mode, la periodista madrile\u00f1a Elena Cabrera a los 101 a\u00f1os. 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