{"id":2003054,"date":"2014-03-24T21:11:03","date_gmt":"2014-03-24T20:11:03","guid":{"rendered":""},"modified":"2014-03-24T21:11:03","modified_gmt":"2014-03-24T20:11:03","slug":"camping-circo-romano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2014\/03\/24\/camping-circo-romano\/","title":{"rendered":"Camping Circo Romano"},"content":{"rendered":"<p>Al salir de Madrid por la carretera de Toledo el paisaje se vuelve \u00e1rido, visto desde el asiento de atr\u00e1s del coche. \u00c1rido es todo hasta los nombres de los sitios que leo en las indicaciones. Como Illescas, Yuncos, Yunclillos. Pueblos que suenan a amarillo y seco, como juncos sin regar que se quiebran y se rompen. A eso me suena a m\u00ed ese territorio que separa Toledo de Madrid, que no es de ellos ni nuestro, es del sol y los labriegos. Los r\u00f3tulos de las naves industriales tambi\u00e9n amarillean y salpican el viaje con hormig\u00f3n y cansancio, tres aqu\u00ed, dos all\u00ed, luego cinco, luego nada, nada, nada, nada, luego tres, cuatro, ocho, un pol\u00edgono. Espero aburrida mirando por la ventanilla del lado derecho a que aparezca el Camping Circo Romano, que me evocaba ya entonces los recuerdos de un lejano verano feliz en el que mi padre se burla de la parte de arriba de mi bikini, y me hace llorar y rabiar, mientras me cobijo en el colo de mi madre. Mi abuela a\u00fan viva sentada en una silla plegable, inm\u00f3vil y quejosa, pero a\u00fan viva. Botellines de Mahou para los hombres y mujeres friendo la tortilla sobre el Camping Gas. Los paseos en bici con ruedines por los caminos de tierra y piedras que dividen las parcelas, la humillaci\u00f3n de caerme durante la filmaci\u00f3n en Super 8. Esos ni\u00f1os, mis amigos, chavales altos, bajitos, rechonchos, palillos, sucios todos, extra\u00f1os, lejanos, cada uno con su acento raro y sus l\u00edderes y sus asambleas. De todo eso me acordaba a\u00fan con mucha m\u00e1s vivacidad que hoy al pasar de largo por delante de la puerta del Camping Circo Romano y sus banderas de bienvenida. Ese punto del camino indicaba que la ciudad estaba pr\u00f3xima.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al salir de Madrid por la carretera de Toledo el paisaje se vuelve \u00e1rido, visto desde el asiento de atr\u00e1s del coche. \u00c1rido es todo hasta los nombres de los sitios que leo en las indicaciones. Como Illescas, Yuncos, Yunclillos. Pueblos que suenan a amarillo y seco, como juncos sin regar que se quiebran y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-2003054","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2003054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2003054"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2003054\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2003054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2003054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2003054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}