{"id":749,"date":"2006-07-14T00:45:52","date_gmt":"2006-07-13T22:45:52","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"post_name","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2006\/07\/14\/post_name\/","title":{"rendered":"Las palabras como violencia"},"content":{"rendered":"<p>\tUna noche m\u00e1s, d\u00e1ndole al Peaches. (O m\u00e1s bien escurriendo el bulto para sobarme por aqu\u00ed). Hoy ha sido un d\u00eda raro, fracturado. A pesar de haber dormido s\u00f3lo tres horas me he lanzado a la calle -s\u00ed, lanzada, suavemente apoyada sobre un fino hilo tensado que me expulsa de casa a las diez menos cuarto- de buen humor, manirrota de sonrisas y tan extremadamente tolerante con mis compa\u00f1eros de trabajo que me permit\u00eda ser extremadamente \u00e1cida en mis bromas y comentarios. Que han sido muchos. Les he ba\u00f1ado en bromas y comentarios sin darles un respiro, como en los tiempos viejos m\u00e1s brillantes. (Ya) est\u00e1n acostumbrados (llevo (s\u00f3lo) diez meses) a mi clausura, al silencio lacerante y el ensimismamiento que les hace sentir inc\u00f3modos -me parece- cuando se ven obligados a romperlo para comentarme algo. Hoy esa Elena hab\u00eda desaparecido y otra brillaba parloteando a borbotones -sobria y limpia, lo juro- a lo largo de la ma\u00f1ana. Acontecimientos laborales que no podr\u00eda contar aqu\u00ed me calmaron durante la tarde y me impidieron salir a las seis y media en punto, como era mi intenci\u00f3n, para llegar corriendo a casa donde me esperaban asuntos reales. Esta borrachera de buen humor quiz\u00e1s tenga que ver con ese dopaje de cansancio que vivimos -\u00a1ah! cuantas veces hemos hablado de esto- el lunes a las nueve de la ma\u00f1ana en Benic\u00e0ssim, cuando a\u00fan no nos hemos acostado y quedan los \u00faltimos detalles para cerrar la \u00faltima p\u00e1gina del \u00faltimo peri\u00f3dico. Hoy le he contado a mi compa\u00f1ero Antonio algo que los lectores de The Last Dance ya conocen: mis pesadillas recurrentes, a\u00f1o tas a\u00f1o, antes de Benic\u00e0ssim. No s\u00f3lo los lectores, a mis amigos les entraban ya las risas cuando empezaba: \u00ab\u00bfSabes qu\u00e9 he so\u00f1ado esta noche? Pues que estaba en Benic\u00e0ssim, era jueves por la noche y me acordaba que ten\u00eda que hacer el Fiber y no hab\u00eda preparado nada\u00bb. A m\u00ed todos estos sue\u00f1os me parec\u00edan diferentes (cambiaban los decorados, las circunstancias, los motivos del fracaso, la apariencia del festival) pero al imponer un orden consciente en la narraci\u00f3n, la l\u00ednea de la trama era siempre la misma. Mis miedos me convert\u00edan en un disco rallado. He llegado a despertarme de esas pesadillas crey\u00e9ndome a duras penas que a\u00fan est\u00e1bamos en junio y de verdad me pod\u00eda dar tiempo a preparar el Fiber y sacarlo d\u00eda a d\u00eda. Este a\u00f1o no he tenido este sue\u00f1o (ya ser\u00eda bizarro el meterme donde no me llaman) pero ha sido sustituido por otro, le dec\u00eda a Antonio, no tan ag\u00f3nico pero tambi\u00e9n recurrente: mi encuentro con Martin Gore en Benic\u00e0ssim. Esta ma\u00f1ana est\u00e1bamos reparti\u00e9ndonos los escenarios del Summercase cuando pusieron en VH1 el v\u00eddeo de Enjoy The Silence. No sabr\u00eda decir cu\u00e1ntas veces lo he visto en mi vida (pero seguro que menos de las que pens\u00e1is) y a\u00fan as\u00ed me paraliza. Fue Antonio quien se dio cuenta, subi\u00f3 el volumen del televisor y todo lo que ten\u00eda entre manos pas\u00f3 a un segundo plano. No es que a \u00e9l le guste DM tanto como a m\u00ed pero creo que disfruta ech\u00e1ndose unas risas con mis trances. <center><object width=\"425\" height=\"350\"><param name=\"movie\" value=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/oSfxyG8LY2I\"><\/param><embed src=\"http:\/\/www.youtube.com\/v\/oSfxyG8LY2I\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"425\" height=\"350\"><\/embed><\/object><\/center> Miraba ensimismada -sin escuchar las conversaciones de Financial ni los tel\u00e9fonos de nuestra mesa o los canales sintonizados en otros televisores- las secuencias de Gahan caminando por monta\u00f1as desiertas, vergeles y nevadas, vistiendo un manto de armi\u00f1o, admiraba la contraposici\u00f3n de estas escenas abiertas y naturales con el marco cerrado de los cuatro miembros del grupo, tan atractivos vestidos de cuero, posando ante la c\u00e1mara y altern\u00e1ndose con flashes de la rosa de Violator. El encabalgamiento de estas im\u00e1genes que pasan de la enso\u00f1aci\u00f3n al artista como mito, apoy\u00e1ndose en s\u00edmbolos est\u00e9ticos me hace temblar. \u00abUn video sobrevalorado de Anton Corbijn que no entiendo\u00bb, dice Antonio. Y yo no puedo explic\u00e1rselo (aunque quiz\u00e1s he intentado hacerlo aqu\u00ed) pero, en las \u00faltimas escenas, hablo y me tiembla la voz: \u00abMe parece incre\u00edble que algo tan simple me produzca emociones tan fuertes\u00bb. \u00bfSimple? \u00abS\u00ed, tan sencillo, un videoclip, cuatro t\u00edos haciendo m\u00fasica, una persona componiendo en su casa esta canci\u00f3n, unas palabras juntas&#8230;\u00bb No quiero decir con esto que Enjoy The Silence sea la mejor canci\u00f3n de DM, estoy hablando de la experiencia, de vivir y sentir absolutamente lo que estoy escuchando y viendo. Casi me echo a llorar. Vaya tonter\u00eda \u00bfverdad? Con mi subid\u00f3n de adrenalina, mis momentos brillantes y la facilidad de verbo escrito que tengo hoy (invertida en la cr\u00f3nica de El Canto del Loco y unos 30 emails de trabajo) por poco me tumba un videoclip de un t\u00edo disfrazado de rey mago que lleva bajo el brazo una silla plegable.\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una noche m\u00e1s, d\u00e1ndole al Peaches. (O m\u00e1s bien escurriendo el bulto para sobarme por aqu\u00ed). Hoy ha sido un d\u00eda raro, fracturado. A pesar de haber dormido s\u00f3lo tres horas me he lanzado a la calle -s\u00ed, lanzada, suavemente apoyada sobre un fino hilo tensado que me expulsa de casa a las diez menos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-749","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/749","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=749"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/749\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=749"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=749"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=749"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}