que vuelvan a importar los blogs

  • La vida privada de un gato

    ¿Qué es lo que opera desde dentro de nosotros y nos obliga tan rotundamente, en ciertas ocasiones, a escuchar sólo aquellas canciones que conocemos bien, que nos regocijan y amansan, en repeat all night long (uno de los antiguos claims de Autoreverse)? ¿Y por qué hay otras noches, como ayer u otros días, como este, en los que el cuerpo se nos pone dispuesto y la piel es permeable a recibir canciones nuevas, grupos nuevos, uno tras otro, como ojos ávidos en la mesa de novedades de una librería? Escucho el nuevo grupo de los hermanos de Japan (gracias JMM) que aunque es bonito y me gusta, no me emociona (lo mismo de siempre con David Sylvian, que me agrada su elegancia pero se me queda en la epidermis). Por otro lado me ha dado por Finlandia, donde hay mucho synthpop y electropop por descubrir. Un poco al estilo de Suecia pero menos happy-happy, lo cual me seduce con mayor voracidad que los productos de Mälmo (aunque soy la primera que se echa a la pista de baile si me ponen Lo-fi-fnk). Boys of Scandinavia Sin ir más lejos, este chico tan guapo es el cantante de Boys of Scandinavia, mi último guilty pleasure. Ya es la hora de comer y yo aún en pijama. Me he levantado tarde, he desayunado tostadas y café de mi cafetera (gloria bendita) y no me he despegado del ordenador. ¡Bendito sábado! No me avergüenza demasiado, aunque haya tanto por hacer. Llevo tiempo diciendo: tengo que arreglar mejor el piso, ordenar, clasificar y tirar pero ya me da igual. Sólo puedo pensar en la nueva casa en obras, en cómo será mi estudio allí, en las promesas que me hago para no acumular nada que no necesite realmente, en el color de la luz que entrará por la ventana. Llevo cinco años viendo gris a través de los cristales, me cuesta creer que la cal y el cemento vayan a ser sustituidos por el verde del jardín y el azul del decorado de fondo. Asomados al balcón veremos pájaros y no a las pájaras de mis vecinas. a spy in the house of love / agujero negro Bueno, en fin, que este es el tema de siempre. Un topic que me cuesta circunvalar porque me amarga y obsesiona: estoy harta de estar aquí, no soporto a mi vecino, el refugio se quedó pequeño y hay una nueva vida esperando a ser escrita, como un cuaderno en blanco. A estas alturas del sábado ya todo el mundo ha visto el Babelia, con el impresionante despliegue sobre novela gráfica escrito en diferentes piezas por Toni Guiral y Álvaro Pons. No me voy a detener en los tópicos que todo el mundo presiente y piensa. No lo he leído aún pero tener a Charles Burns en la portada de un suplemento que circula tan masivamente como este es un gran empuje. No estoy muy fina hoy, de hecho, he escrito un post con un título al que le correspondía un asunto muy diferente. Un asunto que queda pendiente. Kylie y Olivier Martinez se han separado. Ese tipo de noticias le dan mal fario al día. Hasta luego.

  • ¿Es real o es paranoia?

    Y entonces, al formular en alto la pregunta, me doy cuenta que la paranoia comenzó al formular esa pregunta.

  • Madrid salado (2)

    Bueeeeno. No recuerdo tanto frío en los últimos cinco inviernos como en este. Y lo que es peor: ni una gota de nieve en la capital. Los granos de sal gruesa han quedado en las aceras como una lluvia de arroz a destiempo en la puerta de una iglesia: la novia canceló y como que nadie pareció advertirlo. Escribo con una calefacción pegadita a las pantorrillas y una manta a modo de toquilla, capucha incluída. No tengo duda sobre lo ridícula que debo estar pero os puedo asegurar que era mucho peor hace unos días, cuando esta imagen se repetía con las gafas de sol puestas. El frío me paraliza, me come la iniciativa. Contracturada, aterida, replegada, no saco ímpetu para limpiar/ordenar la casa, fregar, cocinar, abrir un libro de recetas o poner un disco que no sea el que esté en el lector ahora mismo. Es viernes por la noche y hoy tampoco salgo (¿comienzo a repetirme?), pero ni ganas. Tradicionalmente salgo poco en invierno, sólo cuando los conciertos me obligan a ello. Nunca me ha gustado salir de noche con el frío, cargar con el abrigo, congelarme los pies… No obstante estos días, aunque quisieram tampoco podría hacerlo ya que hay demasiadas cosas por hacer, cosas de mayores, de esas en las que nunca me imaginé participando: vigilar la albañilería, hacer planos y planos, comprar cajas de enchufe, asistir a una reunión de vecinos, citarme con un instalador de calderas, ir a ver pavimentos y azulejos. Lo que se dice living la vida loca. ¡Me encanta!

    Handle with care if only you dare

  • James Kochalka canta a Justin Timberlake

    Pensé que ya hacíamos aquí suficientes bizarradas de este tipo: [audio:http://assets.artistdirect.com/Downloads/artd/listen/james-kochalka-superstar-silver-can.mp3]

  • La parrafada de Alan Wilder

    En febrero sale el nuevo disco de Recoil, así que está a punto de caer. Aunque este vídeo ya tiene tiempo, aún hay quien no lo ha visto. Es el musical director de Depeche Mode hablando sobre la grabación del disco (¡cómo le gusta hacer eso! ME ENCANTA cuando en el 101 explica cómo lleva los sonidos grabados en los teclados). Le entiendo fatal así que si alguien se anima a transcribir un poco lo que dice sería maravilloso.

    Además esas gafas y esas greñas juegan al despiste; no me dejan concentrarme en lo que dice. Por otro lado está por salir una colaboración de Martin Gore con Onetwo (Claudia Brucken de Propaganda y Paul Humphreys de OMD), una canción coescrita con Claudia Brucken titulada «Cloud 9». Ya se puede escuchar en la web del grupo (sección «hear music»).

  • Madrid salado (1)

    Hace frío. Mucho mucho frío pero no bajamos de los 3 grados sobre cero. Algo crea un colchón de resistencia que impide traspasar la barrera de la congelación. La contaminación, supongo. Cada vez que entra en la oficina alguien que viene de la calle Mónica, la recepcionista/secretaria/telefonista, pregunta: ¿nieva ya? Se espera la visita de la nieve como la de una tía lejana que anunció su llegada con un telegrama sin concretar los detalles. El frío traspasa el ventanal que tengo a mi lado pero me caliento repentinamente con una noticia: «The Jesus and Mary Chain are to reunite for the Coachella Festival».

  • Mi 2006

    Mi 2006

    No me gusta eso de recapitular en diciembre, ahora que la fiebre de escurrir y machacar el Año Viejo se diluye en el periodo de Rebajas me siento más cómoda escribiendo mi lista de lo mejor de 2006:

    – La noche del 18 de marzo. – El Transmission. – El viaje a Oporto (Abril). – El concierto de Bauhaus en Madrid (16 de febrero). – Saludar a Martin Gore. – El Luke Soy Tu Padre. – Æon Flux. – La exposición de Otto Dix. – El concierto de Current 93 y Baby Dee en Barcelona (23 y 24 de mayo). – Goo. – La lintera roja en mi puerta. – Carla y Daniela. – La bola de Eduardo. – Morrissey. – La gira Playing the Angel de Depeche Mode. Verles 4 veces en un año. – Vanguardias rusas. – El zoo. – Buscar un piso y encontrar un palacio. – El concierto de Nitzer Ebb en Madrid (9 de junio). – Las fiestas Vuélvete Underground. – V. – La representación de Rocky Horror Picture Show (octubre). – «The Little Match Girl» de Tiger Lillies en Madrid (17 de octubre). – Scoop. – El concierto de And One en Madrid (22 de octubre). – Pinchar en el Experimentaclub (8 de octubre). – Valentina. – El concierto de Fangoria (+ Miranda! + La Terremoto) en Arena. – Nora Keyes. – Los conciertos de Babasónicos. – Mi primer FIB en MTV. Y Antonio y Olivier. – She Wants Revenge. – Editors. – El concierto de Fraz Ferdinand en MetroRock (23 de junio). – Hacer el spot pata mtv.es. – Los desayunos al cierre del Dark Hole. La tortilla de patata. – Colaborar en el Caderno de Tormentas de David Rubín. – Angel puppet. – Veronica Mars. – Music Non-Stop. – El concierto de Son & Daughters en MetroRock (23 de junio). – Last.fm. Segundo autorretrato en mi nueva casa