que vuelvan a importar los blogs

  • El niño raro

    Ayer estuvo Tim Burton en Madrid y algunos afortunados estuvieron en la rueda de prensa. Los que nos quedamos en la mesa, nos tenemos que conformar con hacer este tipo de cosas: Johnny ? Burton.

  • Pregunta con trampa

    Posteo mucho pero escribo poco. Ahora la casa está en calma tras la gran algarabía de escondites, princesas, dráculas que comen cuello, guisante bajo el colchón y petit suisse siempre sin rebañar. Duermen, pero a mí no me entró el sueño (impactada aún por la ensalada de ambrosía que Joyce le ofrece a Edward Manostijeras y la lección de That-s Fucking English de La Hora Chanante), que arrasó por este palacio y se los llevó a todos menos a mí, de mí pasó de largo. ¿Quién narra a los narradores? Cuando se acaba el cuento, ¿quién cuenta el cuento del cuento que se acaba? Enciendo mis velas y acabo en un backend, en este o en otro, escribiendo mi propia historia. En el intento por clasificar los CDs he llegado tan sólo hasta la M, sin llegar a concluir la letra porque siempre aparece un disco de Macromassa donde menos te lo esperas. Se vuelven a plantear dilemas graves, importantes. Al igual que siempre quise tener los discos de Fangoria en la A (al ladito de los de Alaska y Pegamoides, Alaska y Dinarama y de seguido los de Carlos Berlanga), debería de poner a Morrissey en la M, pero sólo por no sacar de la J el horroroso disco de los Healers, me ando negando a reagrupar a los Smiths, a riesgo de comerme los testículos de alguien, como ya dijo Morrissey.

  • Arqueología periodística: Arab Strap Cherubs

    En el año 1999 tenía una manera muy extraña de escribir críticas de discos. (Y de escribir cualquier otra cosa). No era la única (en la prensa musical) con extrañas maneras. Pero la mía era demasiado… amanerada. Y demasiado. Demasiado demasiado. No tengo ni idea de porqué ni para qué escribí este texto. Ni de si se publicó o no. No me acuerdo. Es una crítica del disco de Arab Strap Cherubs, que se parece a cualquier otra cosa (expiación, demonios personales, venganzas, confesiones) menos a una crítica de disco.

    Se levanta y pulsa el botón de eject del aparato de música, el mecanismo expulsa un disco gastado y él lo sustituye por Arab Strap. -Dos mil caracteres para ayer-, dijo Xavi Sancho, -haz la crítica para mi nueva revista-. Pero todo lo que hay que decir y todo lo que habría que sentir, se mezcla y se confunde. Sus mejillas arden y algo en la base del cuello palpita, quiere vivir tres o cuatro cosas que necesita experimentar para llenar de coherencia esos dos mil caracteres. Haber pegado a una mujer, perdido el conocimiento en los lavabos de una discoteca… Descarga el artículo en PDF

  • Ha vuelto la tienda Autoreverse

    Y para celebrarlo, precios muy baratos para los discos: 5 euros los CDs (incluso CD+DVD) y 2 euros los EPs. La gran noticia es que con la mudanza he encontrado una caja de 25 CDs de Grado 33. Son los últimos, están descatalogados y se trata de uno de los mejores discos de la historia del techno-pop en español. Por estar casi tan agotado, el precio de este es de 10 euros, que sigue siendo una ganga.

    La tienda Autoreverse

    Los discos se pueden escuchar y descargar en Last.fm.

  • Arqueología periodística: Suede, la revolución romántica

    Septiembre de 1999

    Crítica del disco de Suede, Head Music No sé dónde fue publicada

    Hay un sabor que nuestro tiempo no suele admitir sin algún recelo: el esencial sabor de lo épico. Nuestro tiempo es la era de la ironía, y, en un contexto tan consciente de la falta de sinceridad, una revolución romántica como la de «Suede» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (93), «Dog Man Star» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (94) e incluso «Coming Up» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) podría parecer poco menos que ingenua. Fueron discos que nos hicieron algo más vehementes, un punto menos perros; éramos entes pasivos, pero nos quedaba un pico de esperanza, y nuestras vidas podían ser mediocres, pero no lo serían para siempre. Ellos fueron la respuesta auténticamente dramática al deportivo lifestyle del brit-pop, y enseñaron a caminar a toda una nueva generación; a caminar arrastrando las suelas, con la espalda tiesa como un palo y los brazos en perezoso vaivén, pegados a los costados, los hombros ligeramente caídos hacia atrás. Eres basura feliz de serlo, lección número tres. Esta noche, la unidad está dedicada a la enseñanza del baile: flexionar una pose de distancia, mostrar la sexualidad en emergencia y mover las caderas como se deja caer el velo de los párpados. Sonido de labios hablándose de lejos, tocándose muy cerca. ¿Sólo gesto e imagen, sintética frialdad? Es así y no es así. Desde luego, naderías tan minúsculas como -Savoir Faire-, -Crack In The Union Jack-, -Elephant Man- o la titular -Head Music- serán la maldición para quien busque el dramatismo de antaño. Por suerte, hay veces en que todavía se deslizan por la desesperación y la angustia (-Everything Will Flow-, -Down-, -He-s Gone-), aunque en la mayor parte del metraje sólo parezcan halagar el joie de vivre y la vanidad. Antes querían decirnos algo, ahora sólo quieren que les miremos. Nos dicen que «Head Music» es Suede reducido a la esencia, nos dicen que su residuo último es la superficie, no el fondo, sino el mero facsímil y la reproducción del estereotipo. Para soportar el mal trago y aprovecharlo es preciso despojarse de pretensiones, vestir las mejores galas y encontrar placer en las terracitas de verano. O bien se puede esperar a una nueva estación. Suede, para su actuación en el programa de mano de Benicàssim -99 En la edad de la ironía, una revolución romántica como la de «Suede» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (93), «Dog Man Star» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (94) e incluso «Coming Up» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) podría parecer poco menos que ingenua. En el siempre idílico agosto de Benicássim, hace dos años, Bret Anderson erotizaba a miles de personas absolutamente rendidas; asegurando que tú y yo somos basura feliz de serlo. Ellos fueron la respuesta auténticamente dramática al estilo deportivo del brit-pop, ellos supieron volver a hacer del glam un estilo de vida antes de que las películas lo pusieran estúpidamente de moda; han marcado la estética y los anhelos nocturnos de toda una generación. Compañeros de colegio, Bret y el bajista Mat Osman colocaron, en1989, un anuncio en el semanario británico Melody Maker, que atrajo la atención del guitarrista Bernard Butler. Ellos tres, más una caja de ritmos, formaron Suede. Consiguieron un batería y entró Justin Frischmann (Elastica) como segunda guitarra. Pero los comienzos fueron torpes y hasta el abandono de esta última, en 1992, el grupo no despegó. Sexys y perversos, la aparición de «Suede» fue traúmatica para el pop y para esa nueva generación a la que enseñaron a caminar arrastrando las suelas, con la espalda tiesa como un palo y los brazos en perezoso vaivén, pegados a los costados, con los hombros ligeramente caídos hacia atrás. «Coming Up» les hizo perder en oscuridad pero ganaron momentos estelares en las noches de nuestros clubes. Hoy, un esperado «Head Music» ha levantado la polémica: los fans de Suede querían guiar la carrera del grupo pero los británicos son unas estrellas y eso no contenta a nadie. Las discusiones se tiñen de fervor: ¿perdió Suede su -savoir faire- en1994 cuando abandonó el grupo Bernard Butler, principal responsable de la música del grupo, para hacer carrera en solitario? ¿o no demostraron con «Coming Up» que sabían valerse solos, que Richard Oakes ha sido un adecuado sustituto?. ¿Deberían seguir cultivando la grandilocuencia emotiva? o ¿encontrarán su propio camino por las canciones más simplificadas del nuevo disco?. Las respuestas, personales, vuelven a encontrarse en una noche de agosto, en Benicàssim. Elena Cabrera Suede, para el libreto del CD Benicàssim 99 En la edad de la ironía, una revolución romántica como la de «Suede» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (93), «Dog Man Star» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (94) e incluso «Coming Up» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) podría parecer poco menos que ingenua. Fueron la respuesta auténticamente dramática al estilo deportivo del brit-pop, supieron volver a hacer del glam un estilo de vida antes de que las películas lo pusieran de moda; en definitiva, han marcado la estética y los anhelos nocturnos de toda una generación. Compañeros de colegio, Bret Anderson y el bajista Mat Osman colocaron, en1989, un anuncio en el Melody Maker que atrajo la atención de Bernard Butler, guitarrista del grupo hasta que lo dejó en el 94 y fue substituido por Richard Oakes. Con unos comienzos torpes, el grupo no despegó hasta1992, completando la formación con el batería Simon Gilbert y, posteriormente, el teclista Neil Codling. Sexys y perversos, la aparición de «Suede» fue traúmatica para el pop y para toda una nueva generación a la que enseñaron a caminar arrastrando las suelas, con la espalda tiesa como un palo y los brazos en perezoso vaivén, pegados a los costados, con los hombros ligeramente caídos hacia atrás. Las estrellas.

  • Martingorey

    Esa que es un poco mi web, mtv.es, permite a los usuarios que creen sus propios blogs personales o, si lo prefieren, organicen un club de fans de un artista que les guste mucho. Yo hice esto último y en mtv.es presido el club de fans de Depeche Mode, llamado Martingorey porque en realidad es un club para los que son más fans de Martin Gore que de Dave Gahan, sin desmerecer a este último. Es decir, un club para los que adoran a Gahan, pero un poquito menos de lo que adoran a Martin. Aunque el link lleva tiempo puesto en la columna de la derecha, imagino que muchos no habrán reparado en él. Así que lo cuento aquí, al hilo del último post. En Martingorey publico todas las noticias relacionadas con Martin Gore, así como vídeos y fotos que quiero destacar por algún que otro capricho.

  • Arqueología periodística: Depeche Mode y Exciter

    Mayo de 2001 aB Yo al volante y tú mi pasajero

    Decir que Depeche Mode son los últimos amantes no fue algo casual, aunque hay algo aún más certero: hacer que parezca una premonición. Quererte ahora o que sea cuestión de lujuria son las exigencias que descubren el instinto de Martin Gore. «Exciter» entronca desde allí, desde dentro…

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  • Arqueología periodística: Ruth Baza

    Junio de 1999 aB Ruth Baza, dentro del laberinto del minotauro

    «La vida intermitente» es el último aporte de la colección Reservoir Books pero, para su autora, es un cúmulo de actitudes, referentes, fetichismos y evocaciones calzados a lo largo de su propia vida intermitente, como sandalias sin tacón para el verano. Descarga el artículo en PDF

  • Arqueología periodística: El almanaque After hours de Mondadori

    Julio de 1999 aB «Las cosas que nunca nos han contado»

    La casualidad no existe. Conocer a personas que te ofrecen palabras -y son, las personas, como chinas en el camino con las que, precisamente, tropiezas- no es casual. Compartimos referentes culturales -coincidencias generacionales- que nos ilusionan a cada paso y oscilamos felices entre las series de televisión y las novelas de Paul Auster…

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  • Arqueología periodística: 5 años del sello Acuarela

    Comienzo a rescatar de CD-Rs archivados artículos antiguos. Febrero de 1999 aB 5 años del sello Acuarela

    Por el 5º aniversario de Acuarela, otro artículo sobre el sello, pero no es este otro artículo cualquiera. Se ha cuestionado una excesiva personificación en la figura de Jesús Llorente Sanjuán. Y es cierto. Pero no nos importa. J. LL. S., tras leer el siguiente texto, declaró «como me gustaría morirme ahora mismo y que este fuera mi epitafio». Ay, no imagino un mundo sin poetas… Descarga el artículo en PDF