{"id":2002003186,"date":"2020-03-17T09:43:16","date_gmt":"2020-03-17T07:43:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog\/?p=2002003186"},"modified":"2020-03-21T21:13:46","modified_gmt":"2020-03-21T19:13:46","slug":"diario-del-coronavirus-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2020\/03\/17\/diario-del-coronavirus-5\/","title":{"rendered":"Diario del coronavirus (5): Bailes palaciegos en el supermercado"},"content":{"rendered":"\n<p>\u201c\u00bfHace cu\u00e1nto tiempo que no sales de casa?\u201d, me pregunta Alberto, mientras bajamos las escaleras hacia el mundo exterior. Sin contar el encuentro con el <em>wallapopero<\/em> y la r\u00e1pida visita al centro de salud, \u201ccuatro d\u00edas \u2014le digo\u2014, \u00a1qu\u00e9 emoci\u00f3n!\u201d. Salimos con el carro y las bolsas para hacer una incursi\u00f3n en el supermercado y la farmacia. Somos como Rick Grimes y Glenn Rhee dejando el campamento para buscar v\u00edveres en el pueblo m\u00e1s cercano. Al pisar la calle comprobamos que no hay nadie a un lado ni a otro, nos miramos en silencio y asentimos, con nuestras armas en alto: podemos proceder.<\/p>\n\n\n\n<p>Camino de la farmacia, el sol nos acaricia con fuerza, el cielo est\u00e1 terriblemente azul y el tr\u00e1fico es tan leve que me recuerda los maravillosos agostos madrile\u00f1os, en los que siempre pensamos \u201c\u00a1ojal\u00e1 fuera as\u00ed todo el a\u00f1o!\u201d. Pues toma: agosto en marzo. Coronavirus, gracias. Est\u00e1 todo tan tranquilo que no puedo evitar pensar en todas esas amenazas invisibles: la radiaci\u00f3n, la contaminaci\u00f3n, el polen, el capitalismo salvaje. Por un segundo me monto una pel\u00edcula en la que nos lo estamos inventando todo, pero al llegar a la farmacia s\u00ed que hay algo muy raro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cOjito con el pomo de la puerta\u201d, le digo a Alberto, innecesariamente porque le han puesto un tope para que se quede siempre abierta. Pegado al cristal, un cartel advierte que solo se puede entrar de dos en dos. Metemos la cabeza y, como no hay nadie, entramos. Pero tampoco podemos hacerlo mucho. Los farmac\u00e9uticos han levantado una barricada de un metro de alto entre ellos y nosotros con todos los displays publicitarios que han podido encontrar. \u201c\u00a1Bonita exposici\u00f3n de carteles que nos hab\u00e9is puesto aqu\u00ed!\u201d, les dice Alberto, un poco a voz en grito por si no nos o\u00edmos bien. El farmac\u00e9utico se r\u00ede y contesta: \u201cno sabemos ni lo que ponen, pero oye\u201d. \u201cPero oye\u201d quiere decir que cumplen bien su funci\u00f3n, que est\u00e1 claro que esa es su l\u00ednea de defensa y que m\u00e1s all\u00e1 no te puedes acercar. Mientras Alberto pide sus pastillas, miro los carteles, o m\u00e1s bien los carteles me miran a m\u00ed, pues son siete u ocho caras m\u00e1s grandes del tama\u00f1o real, sonriendo ampliamente porque se les revierte la alopecia, no se les despega la dentadura postiza y la piel se les va a poner suavecita.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"text-align:right\"><em><a rel=\"noreferrer noopener\" aria-label=\"...Sigue leyendo en eldiario.es (abre en una nueva pesta\u00f1a)\" href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/nidos\/Bailes-palaciegos-supermercado_0_1006149977.html\" target=\"_blank\">&#8230;Sigue leyendo en eldiario.es<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-background has-very-light-gray-background-color\">Esta serie forma parte de un diario personal que escribo cada d\u00eda durante el confinamiento en casa por el coronavirus. \u00abDiario personal\u00bb significa que no es un art\u00edculo period\u00edstico ni un reportaje ni una columna de opini\u00f3n ni un relato de ficci\u00f3n, aunque tenga una pizca de todo eso. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al pisar la calle comprobamos que no hay nadie a un lado ni a otro, nos miramos en silencio y asentimos, con nuestras armas en alto: podemos proceder.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2002003187,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-2002003186","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003186","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2002003186"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003186\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2002003199,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2002003186\/revisions\/2002003199"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2002003187"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2002003186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2002003186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2002003186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}