{"id":965,"date":"2007-04-25T00:31:03","date_gmt":"2007-04-24T22:31:03","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"post_name","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/2007\/04\/25\/post_name\/","title":{"rendered":"Manchar por manchar (papel)"},"content":{"rendered":"<p>\t<em>Picada por el Puik he escrito un relato para <a target=\"_blank\" href=\"http:\/\/www.circulobellasartes.com\/ag_humanidades.php?ele=33\"mod=futuro\">este<\/a> concurso pero no lo he presentado. Por ello, me premio a m\u00ed misma con la publicaci\u00f3n en The Last Dance (es requisito del concurso abrir el texto con las primeras l\u00edneas de El Quijote). Hay algunos homenajes al Javi y su pueblo m\u00edtico, El Romeral, que la semana pasada fue epicentro de un terremoto en la provincia de Toledo:<\/em> En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que viv\u00eda un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, roc\u00edn flaco y galgo corredor. Aventurero de aquellos, que hoy sin arma ni armadura a\u00fan encuentran el coraje para abandonar la meseta toledana en busca de una lucha con m\u00e1s sentido, o al menos de mayor notoriedad. Sus pasos le llevaron a la capital, donde podr\u00eda diluirse entre unos madrile\u00f1os, para su sorpresa, no menos \u00e1ridos que aquellos compadres abandonados en el pueblo, seg\u00fan dedujo de la escasa amabilidad de sus compa\u00f1eros de viaje. Caz\u00f3 al vuelo las miradas reprobatorias y los gestos de desconfianza. Se abraz\u00f3 a si mismo en busca de calor y, arrebujado en el asiento, peg\u00f3 las mejillas ra\u00eddas al cristal fr\u00edo de la ventanilla del autob\u00fas de l\u00ednea. En la Estaci\u00f3n sac\u00f3 sus bultos del maletero sorbiendo la flema y mascullando \u201c<em>\u00a1pachasco!<\/em>\u201d. Se ri\u00f3 para si. En el pueblo, si uno quiere ponerse al d\u00eda en actualidad y vida social \u2013qui\u00e9n se ha muerto y qui\u00e9n se ha liado con qui\u00e9n, es decir- uno tiene que ir al Bar. El Bar est\u00e1 en la carretera, lo cual facilita en gran medida el fluir de la informaci\u00f3n. Pues aqu\u00ed lo mismo, se dijo, y agarr\u00f3 los cinco trastos enfilando hacia la cantina de la Estaci\u00f3n, pensando que all\u00ed pronto le informar\u00edan de qui\u00e9n es qui\u00e9n en Madrid, qui\u00e9n va de farol y a qui\u00e9n no hay que mentar la madre. Cinco horas despu\u00e9s y un poco mareado a pacharanes se propuso encontrar alg\u00fan pariente que le acogiera en sus primeras noches. Sab\u00eda de al menos tres: un primo cartero al que hab\u00eda escrito una carta sin direcci\u00f3n pensando que si no le llegaba directamente cualquier compa\u00f1ero se ocupar\u00eda de entreg\u00e1rsela; una prima enemistada con la rama materna y con quien su madre le hab\u00eda prohibido establecer contacto, y por \u00faltimo un hijo secreto de su t\u00edo el mayor, secreto por decir algo, que m\u00e1s orgulloso estaba la familia de \u00e9ste, que dec\u00edan era abogado, que de los cinco vagos chupasangres que hab\u00eda engendrado en el pueblo. Abri\u00f3 la cartera y sac\u00f3 el trozo de peri\u00f3dico en el que su t\u00edo hab\u00eda escrito un n\u00famero de tel\u00e9fono. Busc\u00f3 una cabina y al tercer intento pudo usar una que no tragara las monedas sin dar l\u00ednea a cambio. Empez\u00f3 a marcar el n\u00famero pero no fue hasta ese momento que se dio cuenta de que dif\u00edcilmente pod\u00eda distinguir un 3 de un 6; su t\u00edo presum\u00eda de una caligraf\u00eda historiada que encubr\u00eda un analfabetismo bochornoso. Prob\u00f3 con lo que Dios a bien le quiso dar a entender pero en ese n\u00famero de tel\u00e9fono no conoc\u00edan a nadie con ese nombre. Tres intentos m\u00e1s con los mismos resultados. A la cuarta llamada escuch\u00f3 una voz que le result\u00f3 conocida, se apoder\u00f3 de \u00e9l una oleada de euforia que estall\u00f3 en pedazos cuando la voz le contest\u00f3 con paciencia: \u201c<em>Ya le he dicho antes que aqu\u00ed no vive nadie con ese nombre, \u00bfpero a qu\u00e9 numero llama?<\/em>\u201d. Avergonzado, colg\u00f3 el auricular dejando a la se\u00f1orita con la interrogaci\u00f3n en la boca. Anochec\u00eda. Vio a lo lejos una estafeta de Correos y se dirigi\u00f3 hacia ella. En cristal un cartel informaba que s\u00f3lo habr\u00edan por las ma\u00f1anas. Dio una patada a la puerta, quiz\u00e1 su primo estaba dentro. Busc\u00f3 un timbre, una puerta posterior, nada. \u201c<em>Pues en el pueblo el cartero cuando no est\u00e1 repartiendo est\u00e1 en la barra del Bar<\/em>\u201d, lo cual le dio una pista sobre d\u00f3nde seguir buscando. Palp\u00f3 el bolsillo y se dijo que alg\u00fan otro pachar\u00e1n s\u00ed se tomaba a pesar de que el regusto de la bebida le trajo al paladar el rid\u00edculo aislamiento al que fue sometido en la cantina de la Estaci\u00f3n; sin duda no deb\u00eda ser costumbre educada contestar las preguntas de un forastero. Por ello decidi\u00f3 volver de nuevo al bar de los autobuses. Recorri\u00f3 la acera lentamente, arrastrando su equipaje y observando su reflejo en los escaparates de las tiendas ya cerradas. El olor a pescado fresco sobre la acera mojada la result\u00f3 halagador y despert\u00f3 su a\u00f1oranza. Detenido frente a una pescader\u00eda observ\u00f3, acarici\u00e1ndose la barbilla velludilla que en la gran ciudad no sab\u00edan sacar partido a lo que ya se tiene. Sac\u00f3 un papel y escribi\u00f3 una nota r\u00e1pida para el due\u00f1o de la peluquer\u00eda contigua: \u201c<em>Estimado peluquero, usted no me conoce ya que soy reci\u00e9n llegado a la ciudad, aunque un d\u00eda espero que me atienda como cliente y podamos conversar sobre la mejora para su negocio que le propongo a continuaci\u00f3n. Los habitantes de mi pueblo disfrutamos desde hace muchos a\u00f1os de un establecimiento gobernado por una mujer muy lista para su cosas. La Pescader\u00eda-Peluquer\u00eda, en un mismo local, as\u00ed las mujeres pueden cortarse el pelo mientras esperan su turno o viceversa. No deber\u00eda dejar pasar esta oportunidad<\/em>\u201d. Y desliz\u00f3 el consejo por debajo de la chapa. El camarero observ\u00f3 al hidalgo entrar aparatosamente en el local y acodarse en la barra, en el mismo taburete en el que hab\u00eda pasado la tarde. Antes de abrir la boca ya el jefe le estaba abriendo la misma botella de antes. El reci\u00e9n llegado pidi\u00f3 un tel\u00e9fono y sac\u00f3 el papelito del n\u00famero de su bastardo primo abogado. De nuevo una voz ya familiar le pidi\u00f3 cort\u00e9smente que dejara de llamar a ese n\u00famero equivocado. \u201c<em>Una y a casa \u00bfeh, amigo?<\/em>\u201d, le advirtieron desde el fondo de la barra. Pues Madrid no es tan grande y ya conozco a mucha gente aqu\u00ed, pens\u00f3. \u201c<em>\u00a1Pachasco!<\/em>\u201d, rezong\u00f3 en voz alta apurando el vaso.\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Picada por el Puik he escrito un relato para<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-965","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=965"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/965\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elenacabrera.com\/weblog3\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}