Uno rápido. Hoy tengo uno de esos días en los que me apetece hablar con personas de cualquier tema imprevisto. De salsas para acompañar el tofu con Mayte, de vacunas con Marta. Es mediodía y cojo el periódico. Me leo el artículo sobre el juicio a Phil Spector. Le puede caer una cadena perpetua por el asesinato de la actriz de serie B Lana Clarkson. Sus primeros abogados sostuvieron que el arma se disparó dentro de la boca de ella por accidente. Spector los ha despedido. Los que tiene ahora sostienen que fue un suicidio. Pero vamos, un suicidio de Phil Spector.
Es curioso porque ayer mismo en casa fue mencionado el genial productor, cuando veíamos un documental muy chulo que viene con una edición del London Calling de The Clash. Se trata de un making de London Calling, con unas imágenes estupendas grabadas en el estudio, donde se ve al productor, Guy Stevens, todo loco estrellando una silla y una escalera contra el suelo. Murió dos años después de producir este disco, una lástima porque se echan mucho en falta sus declaraciones en el documental. Creo que es Paul Simonon quien menciona cómo realizaron su particular muro de sonido, -muy spectorish, dice- en una de las canciones del disco: la tocaron entera, completa, con todas sus pistas, dos veces. Y en la mezcla colocaron una sobre otra.
