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  • Desde Santander, en diferido (y 3)

    thelatch_baja.jpg Atenci?n, comienza el goteo de im?genes y cr?nica del ?ltimo d?a.

    JUEVES VIERNES S?BADO Ayer dej? el relato en el Ciberlope; contin?o. Ya desconectada, decid? bajar al paseo mar?timo para pasearlo y buscar un lugar c?modo en el que terminar de leer el TOS 7. paseomaritimo_03_baja.jpgpaseomaritimo_01_baja.jpg All? y as? sentada me desped? de Ra?l por tel?fono, pues ya estaba como quien dice de vuelta (?l) y casi mejor no verle por eso de no ponerse melanc?licos (yo). Quedo para comer con Linaret»Vinuetto y, al poquito, aparece Abel (Migala) con Nacho R. Piedra (Croma refinado) y Rafa (El Postrockero), as? que con cierto azoramiento pedimos/conseguimos que nos junten unas mesas. Los trabajadores de la Organizaci?n se ven obligados a engullir r?pido para volver a las pruebas de sonido. Nosotros reposamos la comida y, ya al final, recibo llamada de Carlos quien, como sab?is, se qued? en Oviedo, fastidiado. Abel y yo subimos al centro cultural (exageradamente llamado por Aldo -es la costumbre- «el recinto») para ver alguna prueba (yo) y prepararse la lecci?n para la mesa redonda (?l). Aqu? le vemos con los apuntes. abelrepasaapuntes_02_baja.jpgvinuesayaldo_baja.jpg Nos encontramos con Nacho, por fin, que ha llegado con Mar?a y nos salimos del teatro para tomar un caf?. Me llevo a Abel porque quiero que se conozcan y calienten el tema del Copyleft, que es de lo que va la charla. Al poco llega Ferran y, sin saber bien d?nde y c?mo se produce el salto, la conversaci?n deriva en un interesante cruce de puntos de vista sobre el nacionalismo (catal?n y vasco), ante el cual callo y aprendo porque no tengo ni idea. Tambi?n fui una audiencia atenta durante el encuentro, ya que (como el d?a anterior) no fue en absoluto aburrido y s? ameno y clarificador (incluso, para Llaurad?, «aterrador»). mesacopyleft_01_baja.jpg La jornada rezumaba tintes de despedida y todos est?bamos m?s relajados. Asom?ndonos un poco al abismo de la sobredosis postrockera («necesito un concierto de Loud», dijo Ferran). Los encuentros de pasillo con Richard y Roger comenzaban a tornarse delirantes. Este es Quigley poni?ndose mis gafas. quigleyconmisgafas_baja.jpg Foto de familia. Aldo, Ferran, Roger Quigley y Richard O-Brien: aldoferranquigleyyrichard_02_baja.jpg Esta foto me gusta mucho. Vespertine y Autoreverse en hermandad discogr?fica: richardyelena_baja.jpg Y esta me da bastante risa, imagino que por las diferentes alturas: quigleyelenayferran_baja.jpg Esta es LA FOTO del Tanned Tin. Yo iba busc?ndola, claro, pero no pens? que ser?a tan buena. Espero que ninguna se ponga celosa. vinuesayferranPUNIOSFUERA_baja.jpg Tras la agon?a de Chucho dejamos el teatro (chau, chau, hasta el a?o que viene si dios quiere calle Tant?n) y, pasando por el hotel, nos fuismo a tomar algo. Josu (Acuarela) nos llev? al horrible lugar Montr?al (s?, ese sitio en el que acab? nacho Vegas el a?o pasado, ??por qu? todo el mundo conoce esa historia??) en el que aguantamos el asalto que dura una Heineken (en mi caso, ahora que ya no bebo destilaciones). Durante este round, vimos a Ferran bailando de espaldas aproxim?ndose a un travelo y a un h?roe local medio descamisado con el peor golpe de cadera que he visto en a?os. Los Fibers en exccedencia volvemos al hotel, despedidas en el hall y pensamientos, ya, en los viajes de vuelta. Y la foto final, en el tren, vag?n restaurante, Luisa, Claudia y Aldo. luisaclaudiayelaldo_baja.jpg
    PD: Miro las estad?sticas de mi sitio. Hac?a tiempo que no me sorprend?an tanto, creo que con lagunas de estas ya podr?a postear en ese weblog dedicado a contar con qu? b?squedas bizarras llega la gente a tu blog. Mirad las m?as de este mes. «Fotos de negros con grelos» es la m?s delirante.

  • Desde Santander (2)

    De nuevo me dejo caer por el Ciberlope, esta vez acompa?ada de Julie Doiron (que, pese a los pron?sticos, resulta no ser «d?iron» sino «duagh?n». Ayer fue un d?a intenso. Tras la comida compartida con la Doiron, los Bak?a, los Matt Elliot, Linares y Vinuetto, la canadiense y yo nos fuimos a vagar un poco por la ciudad. La llev? a la Catedral y qued? un poco impresionada ya que hab?a monjas rezando en alto y el ambiente era un poco opresivo. [Acaba de entrar Jes?s Llorente, parece que este ciber goza de una audiencia selecta.] Volviendo a la cosa religiosa, de la cual estuvimos charlando ayer durante el periplo, le cont? a Julie que -y esto me olvid? de escribirlo ayer- la misa que se oficiaba cuando visit? la catedral se hizo mitad en castellano mitad en lat?n. Despu?s fuimos a una librer?a y estuvimos un buen rato. Yo me compr? un cuaderno precioso y a ella le convencieron mis explicaciones sobre la nostalgia escolar (espa?ola) y le compr? a sus ni?os gomas de borrar MIL?N, cajas de lapiceros ALPINO y PLASTIDECOR (incluso mi momento «welcome to ourchildhood» fue tan duro que llegu? a cantarle, en voz bajita, la canci?n «plastidecor, no se rompen, no se ensucian, se pueden borraaaar, plas-ti-de-cor, plastidecor»). De vuelta en el teatro para el primer marat?n, muchas caras conocidas, m?s amigos, m?s saludos, clima de cordialidad, etc. Primero la mesa redonda, sobre «Rockumentales». Excelente. De veras. Muy amena. Aprend? mucho. En la mesa, Vinu? introdujo a Xavi Cervantes, Ra?l Fern?ndez (Refree) y Ram?n Lluis Bande, adoptando los arquetipos de (en el orden de menci?n) El Periodista, El M?sico y El Realizador. Aunque los tres son algo periodistas (unos m?s que otros y en orden descendente) lo mejor de adoptar papeles es que pudieron enfrentarse maneras de conquistar el territorio que en un testimonio audiovisual ha de merecer el sujeto sobre el que se habla (en el tema que tramamos, un m?sico o un grupo) y el autor. Asimismo, tambi?n se termin? por marcar una frontera entre un autor-periodista o un autor-creador, independientedepente de si hacemos una pel?cula de ficci?n o de no-ficci?n.

    mesarockumentales_02_baja.jpg
    Ya en el auditorio me encuentro a El Postrockero con Nacho R. Piedra (cromita o croma refinado, hermano peque?o de Croma) para ver el concierto de Miztura. Gratamente sorprendida, me gust? mucho lo que hicieron, aunque dentro de una f?rmula cl?sica del postrock, si es que eso existe. Ellos, que brieron me gustaron mucho m?s, desde luego, que los Early Day Miners, que cerraron, los cuales fueron definidos por mi compa?ero de butaca como «muy patilla» y por m? misma como «muy tru?o». Nos fuimos antes de la ?ltima, con perd?n. Despu?s Emak Bak?a, que estuvo bien, interesante (me doy cuenta de que soy defintivamente m?s migalera) y, justo despu?s, la cabalgata del estremecimiento: At Swim Two Birds-Julie Doiron-Matt Elliot. Quigley me mat?, la verdad es que casi prefiero no hablar de ello y que quede guardadito. Por suerte, tuve a Ferran al lado. Los tres conciertos fueron muy diferentes. Y tremendos. El de Julie pali? un poco la amargura, intent? deshacer el nudo, aunque no rebaj? la piel de gallina. Y el de Matt Elliot pues,… uf…. mucho miedo a veces. Pero grande, muy grandes. Los tres. Esto va a ser insuperable. Por eso, los Miners fueron tan flojos, tan poco cosa, tan podr?anhabersequedadodentrodeldisco. Al fin de la jornada llevamos los instrumentos del gigante Elliot al Central y Roger Quigley, Richard O-Brien (pap? Vespertine), Ferran y (ejem) un inane Jaime Casas fuimos a tomar una cerveza a la misma plaza de ayer. Pero esta vez probamos suerte en el bar contiguo, el Bogart. Infame. Nos torturaron con una alternancia de rocklatino + ?xito espa?ol de los 80. Pero. Oh, s?. Pero. Esos grandes que son a?n m?s grandes together, Ferran y Roger Martin Patrick. [Julie ha terminado. Yo decido quedarme un poco m?s. Nos hemos despedido, aqu?, en medio del Ciberlope. Ha sido raro. Me ha dado pena. Pero ha estado genial conocerla. Volver? el a?o que viene de gira. No deb?is perd?rosla]. Volviendo a esa pareja humor?stica catalanomancuniana, hicieron algunos pases de baile sin desperdicio. Alguno dir?is, «habr?s echo fotos claro». Eeerrrrggghhhh….. Hoy hemos ido a una tienda de m?sica cl?sica y Julie se ha comprado un disco doble de m?sica gitana de diferentes pa?ses europeos. Nos lo ponen para escuchar y me doy cuenta de que no me gusta nada, ni suqiera haciendo el esfuerzo. Son? una canci?n de Goran Bregovic de «El Tiempo de los Gitanos» y ella comenz? a cantarla. Se le puso la piel de gallina. Y a m?, no es que me pareciera desagradable, pero s? un poco molesto. No me gusta. Y el flamenco tampoco. No s? por qu?. Quiz?s por ser del norte. Pero no me cuaja. Ni me traspasa. Ah! Olvid? contar que los quigleys me presentaron ayer a un miembro de Hood pero no me enter? que era de Hood hasta que ya hab?a dejado de hablar con ?l. ??!! Aldo le compar? con un bailar?n de Raffaela Carr?. Es lo que m?s ganas tengo de ver hoy. Tambi?n Do Make Say Think. Pero Hood sobre todo. Porres quiso ense?ar a Ferran c?mo debe de hacerse una cr?tica de un concierto:
    porresraulyferran_baja.jpg ferranconotasporres_baja.jpg ferranconotasporres_bajadetalle.jpg
    Decidme que os doy envidia. O decidme algo, al menos. A ver si aparece de una vez Nacho ya, por cierto…

  • Desde Santander (1)

    Me siento en un tranquilo cibercaf? decorado con madera, ladrillo y pintura azul; muy acogedor. La amable recepcionista del Hotel Central me ha recomendado dos sitios que me ha costado encontrar (puso mal las cruces en el t?pico mapa de la ciudad que hace siempre El Corte Ingl?s para los turistas) y he escogido este por el nombre, «Ciberlope«, imaginando que para hacer Festival del Humor completo habr?a que haberle puesto una z al final. Pero bueno, es que estamos en la calle Lope de Vega. Se me hace raro escribir con gente alrededor. No estoy acostumbrada. No puedo pasar por alto que me siento un tanto friki por no haber dejado pasar ni 24 horas desde que baj? del tren y ya estar actualizando. Creo que con esta nueva entrada el weblog ya no se ve descolocado (?se ha fijado alguien en el error -no intencionado- de mi comentario en el post de ayer al escribir esa ?ltima palabra?). Imagino que algo hice mal al subir las fotograf?as. Al final vine en tren. En ?l me encontr? a Claudia y a una amiga suya, tambi?n mejicana, Luisa. Charlamos un buen rato en el vag?n restaurante, desayunando. Me sorprendi? saber que la fruct?fera escena de rock underground que hab?a en M?xico D.F. no se ha renovado, creando dinosaurios que malenvejecen. Despu?s, ellas se fueron a dormitar y yo me le? m?s de un tercio de mi libro, disfrutando de un raro silencio en un vag?n poco concurrido. Al llegar al hotel (acogedor, lindo, entra?able, azul)

    habitaciondobledelcentral
    las primeras personas que encontr? fueron Aldo, Caballero (en modo Pablo -barra- Vinuesa, ya que aqu? desempe?a un trabajo serio y hetero) y Julie Doiron, a los postres de su comida. Ella es una chica muy especial. No llevaba ni cinco minutos all? sentada cuando, a su lado, cuando ya hab?a puesto en mis manos un precioso cuadernito negro en el que hab?a pegado fotograf?as chiquitas (muy buenas, tomadas por ella) de sus tres hijos, as? como pinturas de su marido, Jon Claytor que me impresionaron mucho.
    un cuadro de Jon Claytor que dice AYUDA
    Imagino que ?l es autor de la portada del disco «Julie Doiron and the Wooden Stars» (Sappy 1999). Entre muchas cosas, Julie nos cont? que no s?lamente era vegetariana sino que desde hac?a tres meses era estrictamente crudivorista, excepto en las giras, claro. Yo le coment? que yo, como vegetariana en este pa?s poco acostumbrado, suelo tener muchos problemas con los men?s, desespr?ndome al tener que comer siempre con el m?todo «Exclusi?n» (quito todo lo que lleve carne o pescado y lo que quede es lo ?nico que puedo pedir, en lugar de lo que me apetecer?a comer). En Santander es particularmente dif?cil. Ya me pas? el a?o anterior. Por la tarde fui a ver la catedral, que no la conoc?a. Me gust? mucho el patio interior y la iglesia que hay en la planta baja de la catedral. Es la primera vez que veo una catedral con una hijita. Bajo el suelo de esta parroquia se han encontrado ruinas ?rabes y romanas. El suelo de la parte lateral de la nave es de cristal, para permitir (intentar) ver las excavaciones. Las ruinas del asentamiento romano que se han encontrado han sido termas. Los cat?licos siempre matando el placer. Despu?s me encontr? con Ferran Llaurad? en la plaza Pombo (en realidad, plaza Juan Antonio) y fuimos a tomar algo.
    ferranposa_01_baja.jpg
    Llegamos tarde al concierto de Refree porque, inexplicablemente, decidieron adelantarlo. El concierto fue, a mi entender, hermoso, sensible, emocionante. Es posible que con Ra?l haya perdido la objetividad. No s?lo le admiro sino que adem?s le aprecio. Es m?s, su segundo disco como Refree me parece algo tremendo. Me gust? mucho verlo desde un butac?n, en tercera fila. Nueve personas sobre el escenario y, ocupando el espacio de cinco, un piano de cola. Desgraciadamente, y seg?n me explic? Gonzalo, su t?cnico de sonido, estaba demasiado cerca para poder escucharlo todo y bien. De hecho, desde mi posici?n, el piano apenas lo o?a.
    refreesantander_01_baja.jpg
    Tras el concierto, dimos plant?n a Mastretta y nos fuimos a cenar al hotel. Los postres alcoh?licos nos los fuimos a tomar con Abel Hern?ndez (hoy tocan Emak Bakia), Matt Elliot (Third Eye Foundation) y acompa?ante, Pablo, Ferran y Aldo. Despu?s se nos uni? Ra?l y alg?n Refree m?s. Dentro del pub «La Calle» (un lugar que me recordaba al l?mite entre Canillejas y las Musas en el a?o 92) encontramos a un -reynold- enorme, una especie de Michael Moore c?ntabro exagerado y demente que quiso entablar conversaci?n futbol?stica con el Vinu? y, al no encontrar un buen interlocutor, atrap?, no s? bien como, a Matt Elliot y no s? qu? cosas en ingl?s comenz? a decirle. El Elliot nos miraba desde la esquina del pub con cara de -salvadme- (no como el hombre del cuadro de Jon Coytor, otra cosa m?s friki). El Third Eye man, que tanto miedo me daba por su altura y mirada, se mostr? como alguien sensible y educado, un buenazo. Yo y mis terrores. Una va por ah? juzgando a la gente por la m?sica que hacen y luego pasa lo que pasa. Tras un sue?o espl?ndido, he bajado a desayunar y he compartido mesa y tranquila charla con Julio Ru?z. Me ha gustado mucho, la verdad. Ha sido un buen comienzo de d?a. He quedado para comer, as? me marcho del Ciberlope pitando. ?????Carlos ven!!!!! (por gui?n favor, que dir?a Caballero). Besos a todos.

  • Tebeos O Semillas (TOS 7)

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    Oficiada, como manda la tradici?n de este y otros productos de facturaci?n El R?pido, por el odiado/admirado Jes?s Cuadradose ha celebrado esta noche la presentaci?n del nuevo n?mero de la TOS. Y ya van 7.
    tos7_estermaguiymanuel.jpg Aqu? tenemos a Esther (la Sister), Magui (ya la conoc?is de las fotos del Plan XXX) y Manuel Bartual (?verdad que sale guapo? Todo es ponerse). tos7_javierolivaresyjuanjo.jpg Siempre por orden de lectura, comienza la olimpiada del cartunismo. Aqu?, Javier Olivares y Juanjo lenguaincontenible el R?pido, en su salsa. tos7_lorenzogomezymanuel.jpg Lorenzo G?mez (el que no le gusta trabajar en publicidad) y Manuel Bartual, pareja art?stica creadora de «Reflexiones de un oficinista» (TOS 6, 7 y siguientes). tos7_luisduranyfernando.jpg Luis Dur?n (no necesita presentaci?n) y Fernando Taranc?n, director de Astiberri y actual editor de TOS. tos7_luisduranysantiago.jpg Luis Dur?n (cuanto mejor me cae alguien, por cierto, m?s tonta me comporto con ?l; la ?ltima vez que vi a Luis no se acordaba de mi nombre y le ech? una rega?ina (como si tuviera que sab?rselo de memoria, o algo), hoy, al verme, lo primero que me dice es «?Elena!» y a partir de ah? me siento tonta y ya no s? qu? decir) y Santiago Valenzuela, dos grandes. tos7_valenzuelayluisduran.jpg Y al rev?s, Santiago Valenzuela y Lu?s Dur?n. tos7_luisyjuan.jpg Lu?s J. Men?ndez y Juan Berrio (o los dos ?nicos ejemplos que conozco de gente del c?mic con mi mismo gusto musical). Deb?is escuchar el nuevo programa de Luis, «La Noche Inventada», los viernes de 1 a 2 de la noche en Rad?o C?rculo (100.4 FM, s?lo en Madrid capital).

  • Un nuevo modo de hacer

    «Los weblogs exigen y muestran un nuevo modo de hacer periodismo», ha dicho Nacho en el Congreso Iberoamericano de Periodismo Digital al que ha asistido. Estos ?ltimos d?as vengo pregunt?ndome cu?les han sido los desencadenantes inmediatos de mi ruptura. Una decisi?n de la que no he hablado aqu? pero que revolotea, fantasmalmente, entre estas l?neas y las bit?coras de mi amigos. Puesto que abandonar mi trabajo en la oficina del Festival de Benic?ssim es en cierta manera una huida, una de mis huidas, pienso que puede estar provocado por cualquiera de las huidas anteriores (una especie de -great scape-, una ascensi?n en la peripecia). Fue una huida, en cuanto que viaje repentino y emocional, la semana que pas? en Atenas. Y fue durante el viaje de vuelta que tom? la decisi?n de despedirme sin m?s demora, dependiendo un poco de lo que sintiera al pisar Madrid. Mi weblog, The Last Dance, en su calidad de huida de la realidad g?nerica y reafirmaci?n de lo que hay (y de lo que no hay), de lo que tengo entre mis manos (?entendemos que b?squeda y huida tienen una relaci?n, digamos, ?ntima?) lo es. Dentro de unos diez d?as volver? a la vida free lance, abandonada hace cuatro a?os por la del periodista oficinista, asalariada en empresa, a sus ?rdenes s? yo me hago un texto sobre la excelente labor de este sponsor y por supuesto que s?, que no me importa no firmar (y es que en el caso contrario no dormir?a tranquila) ni me importa no pensar en todo ese dinero que se malgasta o que se gasta como a m? no me gusta, pero qu? m?s da el gusto si yo cobro a fin de mes y s?, disfruto de independencia pero todo lo que hago va para el lucimiento de tu nombre. No es que no me guste mi trabajo. Hacer un trabajo period?stico en un festival de m?sica en el que no se pasan agobios econ?micos es, en principio, un buen plan. Pero despu?s de 43 meses necesito algo m?s. No quiero ponerme a las ?rdenes de otra empresa, ni deseo volver a hacer lo mismo, repetirme cada a?o, clonarme en cada empleo. Lo dejo, me planto, porque quiero invertir el sentido de la carrera. Pensad en un encierro, una calle estrecha por la que corro todo lo r?pido que mis piernas me permiten, girando la cabeza apenas un segundo para controlar la distancia que me separa de la bestia. Ahora imaginad que sin motivo aparente me detengo y el toro, desconcertado, tambi?n lo hace. Me doy la vuelta y le miro. Le digo: «no hay motivo para seguir por ah?» y comienzo a correr hacia ?l. El animal, asustado, gira con torpeza sobre s? mismo y emprende la huida. Yo le persigo. Llegados a una bocacalle cualquiera decido cambiar bruscamente mi direcci?n, porque s?, porque puedo elegir. El toro, impedido por su tremendo peso, no es capaz de mirar sobre su hombro para comprobar si a?n es perseguido. Y sigue avanzando, con su inercia, veloz, en esa direcci?n. Aunque abandone mi trabajo en la web y en la oficina, seguir? haciendo el Fiber (la revista en papel), tanto el n?mero 0 como el diario en Benic?ssim. Aclaro este punto por si alg?n colaborador llega hasta aqu? y yo a?n no he hablado con ?l. No tengo miedo. Pero s? estoy algo nerviosa. No quiero pensar en el pasado y ayer por la tarde, en cambio, me dej? llevar por la melancol?a la cual, encontrada con la rabia, me deriv? a un espeso mal humor que pagu? con todos los que me hablaron. Escrib?: «?No deber?a alegrarme m?s por la nueva vida que estoy a punto de emprender, que preocuparme por lo que dejo atr?s y, sobre todo, por los espectadores, quienes pasar?n a ser actores, cuando yo ya no est? delante, de lo que dejo atr?s?» Estoy viviendo uno de esos momentos en los que disfruto de la decisi?n tomada. Cuando ya no hay vuelta atr?s y s? que ponerme a hacer las maletas es algo ya inaplazable, cuesti?n de mayor o menor pereza. Cuando ya no hay nada que pueda retenerme porque, en realidad, ya me he ido.

    *** Ma?ana mi?rcoles 5 de noviembre por la tarde (19:30) se presenta el nuevo n?mero de la revista de c?mics de autor (que nadie venga a replicarme con algo tipo «y los otros qu? son, ?an?nimos?» porque le estampo un pico de la revista en el ojo) TOS, dirigida por Juanjo el R?pido y actualmente editada por Astiberri. El evento ser? en la liber?a Panta Rhei (c/ Pelayo, 68. Madrid). En La C?rcel de Papel dice ?lvaro Pons que el maestro de ceremonias ser? mi contravientoymareavenerado Jes?s Cuadrado (qu? quieren, a m? me cae bien) pero en la invitaci?n no pone nada y me olvid? de pregunt?rselo a Juanjo por tel?fono. De todas formas, seguid el enlace a La C?rcel de Papel porque bajo el post sobre TOS y un comentario de Nacho Casanova y otro de El Editor Breve, hablando sobre la revista y sobre estetipoderevistas. ***
    El jueves por la ma?ana marcho a Santander al Tanned Tin, dependiendo de c?mo ande la escena de los cibercaf?s por all?, actualizar? o no.
    *** ?Canta Loud! *** Mis vecinos Rubenimichi+Luisjo me han env?ado tres fotos del cumplea?os de Rub?n, las llamo desde aqu? y desde su post correspondiente, que si no os las perd?is: ***
    Una ?ltima cosa antes de acostarme. La semana pasada Silvia, Aldo y yo nos compramos el DVD de Cherry Red que distribuye Dock. Comenc? a ver los videos este fin de semana y esta noche he visto la entrevista (casera, pero y qu?) a Iain McNay y Mike Alway. Es muy buena, se aprende mucho. Como veis en la foto, el de la derecha (el que se parece a Anthony Hopkins) es McNay y a la izquierda tenemos al m?tico Mike Alway, una mezcla brit?nica entre Woody Allen y Juan de pablos, que se pasa la entrevista toquete?ndose la nariz con un h?medo pa?uelo de papel que guarda en la mano que no sostiene la taza.
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    Dice Mike Alway: «Otros sellos independientes de aquel momento como Factory, 4AD o Rough Trade eran neurast?nicos. Aunque honestos. Pero, en cambio, nosotros trajimos el humor a la industria (…) Hab?a cosas que ellos no pod?an tocar porque estaban art?sticamente constre?idos por la imagen que quer?an crear de s? mismos, pero nosotros s?». La traducci?n es p?sima pero conf?o en que se entienda. Aunque no entiendo bien por qu? «neurast?nicos»… De todas formas, es muy bueno este Alway. El DVD merece la pena.

  • Orden

    No he salido de casa en todo el d?a y es curioso, por que ahora deber?a estar en C?rdoba. Ten?a una reseva de tren para las diez de la ma?ana que caducaba a las ocho. Pero no he querido salir, no s?lo de Madrid sino tampoco de estas habitaciones, donde hay mucho que hacer. Todav?a me planteo ir al concierto de Sr. Chinarro, a?n estoy a tiempo, pero me pesa un poco todo. Creo que cont? que hace unos d?as Juanjo me llev? a Ikea para comprar una estanter?a para mis CD-s, que llevaban dos a?os en cajas de cart?n. Colocamos los discos en los estantes, s?lo por llenar el hueco, sin ning?n orden. Hoy me he decidido a comenzar a ordenar. Como me es habitual, he escogido el orden alfab?tico matizado con ciertos des?rdenes sentimentales y coherencias de continuaci?n. Me est? llevando m?s horas de las que esperada porque cada cierto tiempo me desespero y abandono. Me voy al sal?n a ver videos (*) o me siento delante del ordenador para chequear el email por en?sima vez (estoy esperando algo, no s? muy bien qu?). Salpimiento la labor con la escucha de discos que ten?a olvidados. Eso s?, condicionada a la dictadura que mi lector ha establecido. No es aleatoria, ni siquiera distingue entre mainstream y alternativo, como el aparato de Carmona. Mi cadena me conoce tan bien -tantos a?os juntas- que, enrabietada, me escupe un «no disc» cuando le hago tragarse un CD que me interesa mucho escuchar, uno que me haga morir de las ganas. He probado a enga?arla metiendo el disco con desd?n, como si no me importara demasiado. Pero no hay manera, me tiene calada.

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    Por otro lado, he decidido que tengo que hacer una buena purga. Es absurdo que tenga una cantidad tan grande de discos que no me gustan y que nunca voy a escuchar. Mejor que lleguen a manos de alguien que los aprecie. Pero es muy dif?cil vender discos. En Yunke no me los cogen porque dice la rubia ensiliconada que tienen por encargada que «no son conocidos». Y en eso tienen raz?n. Quiz?s existe alg?n tipo de web donde puedes mandar un listado de discos que quieras vender y la gente lo consulte y te los compre. ?Alguien lo sabe? En caso contrario, ?alguna sugerencia? Como he llegado m?s o menos a la -M-, he rescatado «Drainland», un disco en solitario de Michael Gira (Swans). Me he sorprendido mucho al redescubrir una canci?n que adoraba: «Where does your body begin?»
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    C?mo ordena cada uno sus discos siempre es un buente tema. Lo era ya antes de que Nick Hornby escribiera «Alta Fidelidad», no os cre?is. A m? me gusta mucho ir a conocer las casas de la gente. Lo primero que hago, despu?s de un vistazo general, es localizar d?nde est? la m?sica. Es interesante ver d?nde la tienen ubicada y si sigue alg?n orden o no. Pongamos ejemplos: Aldo guarda los discos en su dormitorio y todos los que no le caben en la estanter?a los tiene en cajas de cart?n de la f?brica. No le gusta ordenarlos con ning?n m?todo pero la acumulaci?n acaba imponiendo un orden cronol?gico de aparici?n del disco en su vida. Checht tiene los discos en el sal?n y los CDs est?n ordenados por a?os. Nicholas guarda cada g?nero en una habitaci?n distinta. En las estanter?as del sal?n tiene el pop. Los recopilatorios est?n en el repartidor, nada m?s entrar a la casa. En la habitaci?n tiene el jazz, cl?sico y otros g?neros perif?ricos. Dentro de cada g?nero mantiene el orden alfab?tico pero s?lo en la primera letra. Es decir, entre Hood y Hooverphonic puede estar Helen Love. Esto a m? me pon?a muy nerviosa y, en alg?n rato muerto, orden? la B y la mitad de la C. Intentando, incluso, imponer el orden cronol?gico dentro de la discograf?a de un mismo grupos. Con Belle » Sebastian me fue m?s f?cil que con Blur. ?l me di? permiso para hacerlo no sin antes aclararme a m? y a sus amigos que soy la ?nica persona en el mundo a quien le permite meter mano ah?. ?M?s? Rosario tiene los CDs en el pasillo (que es largo y estrecho) y est?n ordenados alfab?ticamente aunque alterados con una buena serie de excepciones muy curiosas que ahora no recuerdo. Juanjo los tiene guardados en dos (?o tres?) cajones. Tiene pocos. Pero es que claro, en su caso, de lo que deber?amos hablar es de tebeos ya que tiene una habitaci?n s?lo para ellos. ?Alguien m?s quiere contar sus man?as? Precisamente, acaba de telefonear Carlos Revillo y me acaba de decir que el Pr?ncipe se va a casar con una presentadora de telediario, que es asturiana. Pero vamos, que no me lo he cre?do. Y, volviendo a los discos, ?t? c?mo los tienes Carlinos? Por cierto, se acerca el Tanned Tin, as? que este jueves partir? para Santander. Carlos, Ferran y Caballero se encontrar?n all?. Es un hecho destacable, este tipo de aliniaciones (?o, en este caso, valdr?a tambi?n alineaciones?) s?lo se dan en el Fiber el primer fin de semana de agosto. Y yo, de nuevo, voy a ser testigo, pero sin ojeras y de relajo. Tengo ganas de tomarme mis caf?s en el saloncito del Hotel Central. De estar sentada en un butac?n del teatro del centro cultural de Caja Cantabria, viendo los conciertos. Por cierto, ir?a en coche-cucaracha desde Madrid si se apunta alguien. ?Alguien? Si no, creo que me compensa m?s el tren. (*) Al igual que Carolina, antesdeayer cobr? la n?mina con el extra de Benic?ssim, al fin y, tal y como ella predice, yo soy una de las que no pudo contener la llamada de ese agujero negro que es la FNAC (sita a un minuto treinta segundos de la oficina). Como yo tambi?n creo que hay que regalarse a una con lago, en este tipo de ocasiones, me compr? los DVDs de Depeche Mode «One Night in Paris» y «Videos 86-98», que me los deb?a. Tienen unos exras buen?simos pero, lo que no tiene nombre, es el concierto en Par?s de la gira de «Exciter». S?lo he visto tres canciones pues me estaba matando de pena el horror. Pero qu? espanto. No me gusta c?mo est? mezclado el sonido ni la actitud de Gahan. No es el mismo concierto que v?, meses antes, en Vistalegre.
    ***
    Ostras, el cuento del pr?ncipe y la periodista era cierto. Tiene tres a?os m?s que yo y estudi? en mi misma facultad, lo cual quiere decir que coincidimos durante dos a?os. Cielos, me ha recorrido un escalofr?o. A cualquiera le puede tocar ser reina de Espa?a, qu? miedo.

  • Gents del barri

    Vengo de B?jar 9 sexto piso, esto es, casa de Rubenimichi. Lo que hab?amos planeado como una reuni?n COVECABE, mut? y se adapt? al hecho significativo del cumplea?os de uno de sus miembros de segunda generaci?n, Rub?n. As? que cambi? el escenario y se sumaron muchos rostros nuevos. E incluso rostros reconocibles pero lejanos, hasta este momento. No me resisto a reproducir la convocatoria que envi? Checht unos d?as atr?s. Dec?a: «muy buenas, como hemos estado hablando en los ?ltimos d?as, se impone una reuni?n vecinal para tratar los problemas del barrio y, en particular, de nuestra calle: 1) nuevos desarrollos urban?sticos 2) necesidad de zonas verdes 3) escasez de emprendedores de la restauraci?n nocturna 4) creaci?n de una imagen y orgullo de barrio 5) incorporaci?n de nuevos miembros». Tras superar la reuni?n puedo decir que los puntos 1, 4 y 5 se han atacado con profusi?n. Pero especialmente el 4. Llev? dos d?as de excesos. Ayer Silvia y yo quedamos con Checht. Cenamos excelentemente en el Sobre Vino (calle Conde de Pe?alver), bebimos un Protos riqu?simo, charlamos animadamente y, en resumen, lo pasamos bien. H?ctor y yo prolongamos «un rato» m?s, en su casa, y bebimos un Ruso Blanco (uno cada uno) que me sent? estupendamente. Escuchamos ?tres veces? «Hex», que se ha convertido sin duda en la banda sonora, grabada a fuego, de esta semana. Este disco siempre asoma por mi vida en momentos significativos. El mediod?a y la tarde de hoy han transcurrido en casa de Nacho Santos, celebrando (tambi?n) su cumplea?os. Aunque all? estaban mis jefes, tambi?n vineiron parte de mis amigos. Abrimos muchas botellas (vinos, orujos, cavas) y quiz? el alcohol y la disposici?n cre? un clima de cordialidad muy agradable. Me gust? mucho. A las siete de la tarde volv? a la oficina, recog? mis cosas, pas? por la FNAC (hoy cobr?) y vine para casa. Me duch?, me cambi? y sal? de casa para llamar a los telefonillos. Recog? a Nico [seguid el enlace, algo ha comentado ?l sobre el evento], despu?s a H?ctor y, ya los tres, volvimos a bajar B?jar para ir a casa de Rubenimichi. Apareci? Orlando, que es un chico al que suelo ver mucho por ah? porque conoce Autoreverse y es amigo de Jose Cabezas. Tambi?n vino una amiga de los pintores, Marta, a quien (no) conozco de verla, estos a?os. Es curioso. Llevo diez a?os haciendo cosas. Diez a?os saliendo. Diez a?os escribiendo. Diez a?os follando. Diez a?os compr?ndome discos. No somos tantos. Los c?rculos se cierran tarde o temprano.

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    Orlando me pregunt? por Chity y Carlos de Moving Pictures. No s? porqu? sab?a que los conozco. Esto es especialmente curioso porque llevo toda la semana queriendo escribirles. De hecho, tanto Aldo como yo prometimos hacerlo y hemos incumplido. Peri?dicamente nos acordamos y nos sentimos fatal. Es curioso que este chico me preguntara por ellos. Cuando Chity y Carlos estaban en Madrid nos ve?amos mucho, aunque vivieran en Manzananes el Real. De hecho, Aldo lleg? a formar parte del grupo durante una corta temporada. As? que los ensayos eran una buena excusa para vernos, comer algo cocinado por Chity (hace una cocina vegatariana incre?ble), escuchar m?sica o lo que fuera. Despu?s, se fueron a vivir a Madison, en EE.UU. y s? que continuaron con el grupo, grabando para Shelflife, pero la web no se actualiza desde febrero del 2002. Me he dado cuenta de que los echo mucho de menos.
    Ayer estaba Joan Vich en Madrid y, despu?s de la fiesta de cumplea?os de Nahco, cuando pasamos por la oficina, me ense?? su weblog, a petici?n m?a, pues se lo hab?a tenido bien callado. Ley?ndolo ahora sigo el enlace a Chickfactor, quiz?s el mejor fanzine del mundo, del cual hac?a eones que no miraba su web. Y as? son las cosas de danzarinas que sigo d?ndole vueltas a los recuerdos de hace a?os, ya que fueron Chity y Carlos quienes me presentaron a Gail (responsable del fanzine) y a Pam Berry, algo as? como dos de las emperatrices del indiepop en Estados Unidos, en su chalet de Manzanares. Pam, con su grupo Castaway Stones, nos di? un concierto para unas quince personas (como mucho) en el sal?n de casa de Chity, una noche helada de invierno, fue precioso. Intentando agotar el tema: el grupo en el que est? ahora Pam Berry (junto a Joe B) es The Pines, cuyo single para Becalmed distribuye Autoreverse y pod?is comprar al irrisorio precio de 3,60 ? m?s gastos de env?o.

  • Lo cortés no quita lo valiente

    Estoy en la oficina y escucho el disco de Roman, «5 minutes to match». Coincido con Rosario en que este chico, pone. Es guapo y tiene esa manera de cantar (que exageradamente compararan con Scott Walker o Jacques Brel). Normalmente, yo devaneo entre Roman y el Rob Taylor de Coloma (a quien también comparan con Scott Walker), depende del día. Hoy soy más de Roman, escuchando insistentemente la canción «You’ve done it», aunque siempre estoy preparada para vibrar con «Transparent», de Coloma. Últimamente el deseo, cuando no el sexo, revolotea entre nuestras bocas. No hay más que leer lo que otros escriben, o estar atentos a las conversaciones. Debe ser el frío. Hoy, por ejemplo, en El Cacas, Fran ha desplegado una interesante conversación sobre pornografía checa (¿de origen checo o con motivos checos?), que parece un sector en auge, destacando la tarea de la productora Bel Ami, una factoría de efebos talentos. Ayer y hoy, Aldo y yo hablamos de mi weblog. Me preocupa que a la gente le preocupe. Por ejemplo, Fran prefiere no leerlo ya (teme que le aleje de las relaciones más personales) y Aldo piensa que es posible que esté creando un personaje que no soy yo. Mi argumentación es la siguiente: un weblog es una ficción. Compuesta, eso sí, de un interminable número de descripciones y acciones reales. Pero eso es lo menos importante. Ya el otro día dije que era un género. Añado y reitero que es un género de ficción. Así me lo tomo yo. Así espero que lo acepte quien lo lea. Por lo tanto, a mi no me preocupa el tema, digo. Pero como soy una ansiosa, me preocupa que a otros le preocupe. Ya en casa, veo Un Paso Adelante mientras ceno unos grelos. Ricos. Antes de la serie dan una especie de pasatiempos muy curiosos, como si fuera una revista sobre UPA. Le dedican un minireportaje a Junior, un hiphopero (nacido malagueño pero trianero de corazón) que sale en la serie y que lleva tatuado J U N I O R en la espalda. Arroja una perla tras otra. La que más me ha gustado es sobre sus influencias musicales, dice: «a mí me gusta mucho el aranbí y toda la tamla de la motown». La Tamla de la Motown. Qué grande.

    Como veis, hoy estoy miscelánea y liviana. El pasado 21 de agosto un caballero me recomendaba que grabase en letras de oro, en este weblog, el refrán «lo cortés no quita lo valiente». Es lo que he hecho hoy, titulando. No me digan que no es una grande premisa.

  • Con la manita derecha

    Hoy ha venido Héctor a casa y hemos miriendado, aprovechando la gripe. Me ha contado que en la India está socialmente prohibido hacer cosas «buenas» con la mano izquierda. Has de comer y saludar siempre con la derecha ya que con la izquierda te limpias las cacas (no usan papel higiénico sino chorro de agua). Y digo yo, que qué mierda que haya vuelto a ganar la derecha. Lo peor fue la ilusión de que no, de que igual no. Estuve viendo con mi madre y mi padrino el programa de Telemadrid «Madrid decide». Dos cosas fueron de vergüenza: 1. NUNCA se detalló cuales eran esos «partidos minoritarios» que se mencionaban de soslayo. 2. El presentador delató, por sus sonrisitas y caras de palo (asegún), que era del PP. Regresé de Canillejas a Béjar dejando el escrutinio en un 24%. Volviendo en el coche escuchaba Radio Nacional según corría por «la Pista» y tenían tal jolgorio (¿estarían pedos?, apostaría algo a que sí) que no había manera de comprender mucho. Descargué las bolsas con tápers alimenticios, calefactores y un plástico para que la ropa tendida no se moje y todavía PSOE+IU sumaban mayoría absoluta. Cuando volví de guardar el coche en el garaje, de pronto, ya todo estaba perdido: Gallardón Perón se asomaba al balcón proclamando victoria para su amiguita la condesa (como la llama Nico). Por votar, voté a Fausto, por lo cual estaba más o menos feliz por el décimo escaño, sillita que se perdió en los últimos minutos de escrutinio. Yo no sé ni porqué me intereso en esto, la verdad. Lo mejor del día (políticamente hablando) fue ir al Colegio Santo Ángel (que está anexo a MI colegio, Nuestra Señora de las Nieves) y pasearme por las aulas. Me despertó una ternura infinita. Recordé cuando los niños del Santo Ángel nos tiraban intencionadamente los balones a nuestro patio para entrar a mirarnos (un colegio de monjas con niñas bien educadas vistiendo uniforme Príncipe de Gales no dejaba de ser algo… morboso). Me encontré a mucha gente del barrio. También a Marta, que trabaja en el Nasti, novia de Edu -ahora viven en Canarias- morena por el sol de las islas. Las jornadas electorales me recuerdan a mi padre, a mañanas soleadas en Canillejas, a las familias que se saludan, las tapas de calamares en los bares de la calle Alcalá y a la cordialidad de barrio. «La buena vecindad» que dirían en El Chavo. En la mesa que me correspondía votar estaban desenvolviendo ya los bocadillos. El presidente, afable, me pidió el DNI llamándome «señorita», cosa que me encanta. El interventor de IU también apellidaba Cabrera. Cuando escuchó mi nombre dijo «buen apellido». Miré mi sobre cerrado. Le miré a él de nuevo. Pensé, «debería contestarle -buen partido- pero eso no me lo creo ni yo, aunque le vote». Regresé a casa, en la calle Boltaña, para comer con mi familia. Caminé portando una felicidad muy rara, que nada tenía que ver con «la fiesta democracia» (como repitieron los populares durante toda la noche). Era más bien una nimia satisfacción totalitarista: la imposición del sosiego emocional, del recuerdo, de todo lo que hace 20 años me hac?a sentir feliz y segura. No quiero pasar por alto la influencia de la jornada electoral en otros entornos: La foto saski (¡muy grande!) El post «La democracia no hace gracia» de Carolina. Nacho en «Al estilo de Florida» se pregunta cómo es posible que todo el mundo se volviera tan apresuradamente predictivo durante la jornada electoral. ¿Se trataba de una coproducción holliwoodiense? Nico también fue a votar y se tropezó con nuestra vecina Matilde Fernández. Su conclusión: «Más Opus, más ley seca, más trinque legal y más liberalismo para los próximos años».

  • (Pornofilia) Una de esas historias que os gustan

    Hace un par de días, volviendo a casa de la oficina, me paré en el quiosco grande que tenemos en Francisco Silvela. Tenía varias personas delante de mí. La inmediatamente anterior, un chico de unos 30 años, pidió en voz baja una revista llamada Parejas Libres o Gente Libre, no recuerdo bien. El quiosquero la tenía bastante escondida, así que tuvo que salir del cajoncito y buscársela. Mientras el cliente esperaba y el hombre se recolocaba en su taburete para cobrarle, me pregunta a mí qué quiero. Yo, con la obvia naturalidad que requieren estos actos, pido dos películas de la colección en DVD de clásicos del cine porno, y El Víbora. Me dan mis cositas y pago por ellas. Cuando me doy la vuelta, el chico que se había comprado la revista está parado delante de mí, mirándome. Giro y encamino mis pasos hacia Béjar.

    Él me sigue y me llama:

    -¡Oye, perdona! ¿A ti también te gustan estas cosas de la pornografía y tal?

    Dudo entre contestarle o pasar pero como estoy bien educada y me pica la curiosidad, respondo:

    -Claro, ¿a quién no le gusta?

    -Bueno, yo pensaba que sólo a los hombres, no sabía que a las mujeres también…

    -Pues sí, a las mujeres «también».

    ¡Lo que hay que aguantar! Los hombres no dejan de sorprenderme. No sólo tienen el morro de aventurar que la pornografía es cosa de hombres sino que además pueden ser tan idiotas de usar ese tema como argumento de aproximación a una chica que acaba de comprarse un par de peliculas. Me puse de un pequño mal humor. Me di la vuelta y volvió a llamarme.

    -Oye, tú no conocerás algún local, de estos… «liberales»… no sé… ya sabes…

    Y como daba la casualidad de que sabía la dirección de uno (no he estado pero sé dónde está) le di la dirección aproximada. En ese momento, me preguntó mi nombre y ahí ya le hice una señal muy cortante con la mano y le puse cara de «hasta ahí, no me interesas» y me volví a casa.

    Me voy para Canillejas, a ver a mi familia y a votar. Desde el fragor de mi gripe… (Atención a la actualización del post de ayer).