VIÑETAS DESDE O ATLÁNTICO 2002 (Del 19 al 25 de agosto) POR EL CAMINO RECTO Publicado en Desorden.net El último salón del cómic del verano o el primero del otoño -pues quién sabe dónde comienza la temporada- tiene lugar en A Coruña, tan cerca del mar que los tenderos no paran de quejarse de esa húmeda ondulación en los tomos de papel que aparece apenas diez minutos después de haberlos sacado de sus cajas. Esta segunda (o tercera, en pugna con Granada) cita más importante del mundo del tebeo en este país tiene algo que la diferencia de cualquier otra: el carácter popular, familiar más bien, resultado de no encerrar a los frikis dentro de una feria de muestras, sino hacerlos convivir con el público en general, ese que pasea con sus niños, parejas o compañeros del trabajo por los Jardines de Méndez Núñez, en el mismo centro de la ciudad, en el Relleno. Tener un alcalde al que le gustan los tebeos es lo que tiene. La muestra, que a punto estuvo de no celebrarse (habiendo provocado incluso la dimisión de su director, Miguelanxo Prado), fue salvada gracias al empeño casi caciquil de Francisco Vázquez. De hecho, este salvamento in extremis parió con forceps un salón a ratos improvisado y a ratos pillado con imperdibles. Sin programas de mano, había que guiarse por lo que publicaba La Voz de Galicia y por los horarios de las mesas redondas que estaban escritos en una pared del Quiosco Alfonso, sede de una de las exposiciones. Desgraciadamente, el derrumbe del viejo edificio de la Marina ocasionó que las exposiciones tuvieran que desmembrarse y ocupar tres ubicaciones: las otros dos eran el Ayuntamiento y la sala Salvador de Madariaga. Esta dispersión es una de las causas que tenderos y editores arguyeron buscando una explicación al descenso de público y ventas. Otros dos posibles motivos podrían ser la semana de retraso respecto a otros años (normalmente coincide con la semana grande de las Fiestas de Maria Pita, con la ciudad repleta de turismo) y la proximidad a fin de mes (más allá del día quince te preocupan menos los cómics y más intentar llegar a fin de mes, se supone). La exposición del Quiosco Alfonso era una buena idea: Editoriales Independientes Españolas (1975-2002), aunque no estaba ordenada cronólogicamente, no había información que la apoyase y los originales expuestos casi siempre caracían de la suficiente información al pie para ser valorados y entendidos correctamente. Cuando sólo queda un día para que finalicen las exposiciones, no he podido ver aún la de El Jueves en el Ayuntamiento, ya que tiene un horario muy reducido el cual está limitado aún más por la contínua presencia de bodorrios. Las dos últimas, en la Salvador de Madariaga, son estupendas. En la planta baja Los Inventos del TBO: los dibujos enmarcados están apoyados por intentos de fabricación de aquellos imposibles aunque bien prácticos artilugios. Y también, la exposición itinerante basada en el último concurso de cómic del INJUVE, muy recomendable para ir quedándose con algunos nombres nuevos. Volvamos a los stands, que es donde estaba situada la acción. Allí y en la terraza del Copacabana claro, punto de referencia de dibujantes, editores y personajes. ¿Qué hubo de interesante? Veamos: Ricardo Mena, rector del fanzine Cabezabajo y sufrido trabajador de Madrid Cómics presenta su nueva revista, Buen Provecho. Portada de Miguel Ángel Martín y muy buena elección de colaboradores aunque yo, que soy una tiquismiquis, me tiro toda la semana quejándome del acabado: si en vez de grapa le hubiera puesto un lomito, hubiera triunfado. Una comida en el restaurante de la Domus con Jesús Moreno (Editorial Sins entido), Paco Camarasa (Ediciones De Ponent), los directores de la revista Tos y santiago Valenzuela (“Horizontes lejanos”) queda reflejado en La Voz de Galicia (25-8-02) del séptimo comensal, el periodista Rubén Ventureira. En la mesa de al lado tenemos Miguelanxo Prado comiendo con Jan, el creador de Superlópez; su presencia despierta menos anécdotas aquí que en el Saló de Barcelona. Se presenta una nueva revista gallega muy sugerente aunque algo cara, se llama BD Banda y está dirigida por Kiko da Silva, dibujante también en Golfiño. Además de Jan, el otro homenajeado del Viñetas es Jordi Bernet, creador de Torpedo. Y por ahí anda. Aparece Mauro Entrialgo y todo el mundo quiere que le haga un dibujo. Él y Calpurnio son las estrellas del stand de Madrid Cómics, el único que acoge firmas. La editorial coruñesa Polaqia organiza una fiesta en La Fonda de Sopapo y una exposición en El Café de Macondo. Gracias a esto y a un stand en la feria consigue que hablen mucho de ellos. Además, está dirigida por los propios dibujantes, un grupo informe de “unos cuantos” (en palabras de Jano) y, según el periódico: Kike Benlloch, Alberto Vázquez, Bernal, Jano, David y Diego Blanco. Presentan dos novedades, ambas preciosas: “Alter ego” de Alberto Vázquez y “Patricia” de Jano. Otra novedad es la presentación (no llegará a las tiendas hasta más adelante) del número dos de Tos, revista editada por Sins entido. Dirigida por los dibujantes Juanjo el Rápido y Nacho Casanova recoge toda la pulcritud y seriedad que se puede esperar de la editorial de Jesús Moreno, a la par que la emoción, la sorpresa y el descubrimiento de nuevos nombres a los que ya nos tenían habituados los directores en sus antiguas publicaciones “Idiota y diminuto” y “Como vacas mirando el tren”, respectivamente. Y siguiendo con las presencias, allí tuvimos la de Alfonso Font, un clásico del cómic español de thrillers, negro y ciencia ficción así como también la de dos clásicos de cualquier encuentro fanzinero o similar de la geografía española, los Jay » Silent Bob patrios (de Granada, para ser exactos), los mejores vendedores de su propio producto: un fanzine fotocopiado y con imperdible que vendían “a precio de birra” y con la esperanza de quedarse las vueltas de su coste (1.5 /) para el bote. El artefacto cambia de nombre con cada número, en este caso la cabecera era “Por el camino recto”. Una buena representación en las tiendas de la BD lusa, un nuevo número con portada de Calpurnio de la Guía del Cómic editada por Christian Osuna (Under Cómic) y el anuncio de un nuevo salón en Getxo dirigido por Borja Crespo (Subterfuge) terminaron de cincelar una semana tranquila y placentera marcada por la queja de los dibujantes ausentes (“no nos han invitado”) a cambio de la satisfacción de los editores independientes, que han sido tratados y considerados como nunca. Elena Cabrera
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Hanif Kureishi: &Siempre es medianoche&
Hanif Kureishi Siempre es medianoche ANAGRAMA Publicado en aB No sé muy bien por qué te puede gustar el actual Kureishi teniendo veintitantos años. Quizás –no lo sé- son pocos los que le leen con esa edad y su público se adentra más en la peligrosa treintena; no lo sé. Probablemente dudar tanto y estar aún en la veintena –o estarlo todavía- te convierte en un buen lector de Kureishi. No lo juraría, pero es posible. Es cierto que, y de nuevo en estos relatos, el escritor, paquistaní de origen pero tan londinense él, vuelve a hablar de sí mismo y de la generación que sobrevive desde los años sesenta, cabalgando las sucesivas décadas. Con dos años de retraso publica Anagrama la traducción del libro de relatos “Midnight All Day”, donde Kureishi juguetea con posibles y diferentes presentes, consecuencias casi todos del amar y desamar. No es así en “Chupando Piedras”, un excelente relato sobre vacíos, o ese surreal broche llamado “El Pene”. Plagado de guiños, nudismo y lazos entre la literatura y su propia vida, o la literatura y sus anteriores personajes es un entremés indispensable para cualquiera corazón estrujado tras la lectura de “Intimidad” o “El Amor en Tiempos Tristes”. El fantasma del personaje-escritor que abandona a mujeres por otras más jóvenes sobrevuela de nuevo en estos diez relatos. Este libro no calma la ansiedad, pero alimenta la ironía a la espera de su próxima novela, “El Regalo de Gabriel”. Elena Cabrera
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Concierto Depeche Mode 14 de octubre de 2001
Depeche Mode 14 de octubre de 2001 Palacio Vista Alegre Publicado en aB No es un domingo como otro cualquiera. Los nerviops me dominan y se apodera de mí la risa floja. Sí, qué pasa. ¿Cuántas veces tengo que explicar… y cuántas veces en esta revista… que soy fan… y que mi credibilidad queda siempre en entredicho… cuando hablamos de Depeche Mode? Pues ahí estamos. Haciendo cola. En Carabanchel, a las cuatro de la tarde. Suerte que ya acabó el verano, no me imagino lo que sería esto a pleno sol de agosto. Ese puesto de merchandising. Esas tazas a tres mil, esas camisetas a ocho, esos cinturones (¿?), esas chapas de identificación (¡!). No sé porqué hacemos cola si al final habrá que buscar la entrada de prensa. Pero claro, llegar con las justas nos habría privado del desfile, maravilloso, exuberante, de algún clon de Dave Gahan, el siniestrismo restante en Madrid y provincias, muestrario inacabable de camisetas oficiales y no (pirateo, convenciones, clubs de fans…) y esa gran masa de fans de OBK que llenan a reventar la plaza de toros. En conciertos como estos, le digo a Sandra Fernández, compañera de empujones, las bajitas tenemos que desarrollar alguna argucia que supere el clásico pisotón-y-codazo para ver al menos un trozo de escenario: cuando lleguemos a esos típicos tíos que impiden la visibilidad de quinta fila hacia atrás, agáchate aún más y pon cara de pena. Pero ni con esas. Así que la cosa se resuelve, aprovechando algún que otro descuido, adelantándonos a las avalanchas y provocando mareas… ¡hasta llegar a segunda fila! No está nada mal. Aguantamos los apretujones y las mal habladurías (“¿habéis sido vosotras las que habéis empujado?”, nos amenaza una chica) sin saber por qué no tocan Fad Gadget (tampoco lo hicieron en Barcelona). Puntuales, Andy primero, después Martín, les sigue Gahan gritando. Pero no oigo su voz, sólo me la imagino por el gesto de su boca. ¿Para qué escucharle cantar? ¿Para qué discernir los coros de Martín Gore? ¿Es que alguien ha venido hasta aquí o ha pagado para oír este concierto? No, seguramente no. Una llega hasta segunda fila de la maldita plaza de toros de Vista Alegre después de esperar meses por este concierto para que un subnormal le berree en la oreja cada palabra de cada frase de cada canción de Depeche Mode. Y además, ¿de dónde se ha sacado Andy Fletcher esa barriga? Es el minuto quince de concierto y casi renuncio y me largo a la grada. Siguiendo ese gusto tan propio del grupo por las introducciones musicales, (¿quién no se estremece cuando suena “Pimpf” en el vídeo del 101?) es en esta ocasión una mezcla del “Easy Tiger” y “Dream On” en acústico (y aquí un lamento: Alan Wilder, por qué te fuiste). Siguen “The Dead Of Night” y “The Sweetest Condition”; la parte más trallera del concierto. “Halo”, seguramente preciosa y estremecedora (si hubiera podido escucharla), “Walking In My Shoes” (pelos de punta), “Dream On” (casi se cae la plaza), “When The Body Speaks” (momento balada, hermosa, aún no hay ningún Real Decreto que prohíba el uso de mecheros, tampoco la venta ambulante de palitos fosforitos), “Waiting For The Night To Fall” (uno de esos momentos en los que se te sale el alma y lo recuerdas siempre), “Judas” (el espacio comodín de cada concierto se lo lleva esta canción del “Songs Of Faith And Devotion”; en otros conciertos fue “It Doesn’t Matter Two”, “Surrender”, “Sister of Night”, “Dressed In Black” o “The Bottom Line”), “Bréate” (maravilloso Martin, dios qué voz, qué vibrato, codazo y para adelante, oigo mucho mejor), “Freelove” (tercer single y mejor canción del disco), “Enjoy The Silence” (qué voy a decir), “I Feel You” (ese Gahan en su pose de chulo se desgarra), “In Your Room” (sin palabras), “It-s No Good” (espectacular video en la pantalla del escenario, el momento más cinematográfico del concierto) y “Personal Jesús” (adiós vida). Se van y vuelven porque resta el bis, por supuesto, con “Home” (¿alguien no ha ido nunca al madrileño “Bar Tributo a Depeche Mode”, llamado como esta canción?), “Clean”, “Black Celebration” (excelente elección, muy propia para un disco como Exciter que conecta tanto con el quinto del grupo) y final grandioso y demoledor con “Never Let Me Down Again”. Elena Cabrera
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Daniel Clowes: El pescador feliz
Daniel Clowes El pescador feliz Publicado en aB ¿Pero os habéis fijado en ese animal con coño que habla con pancartas llamado Belloburger? ¿Ese caricaturista viajante de nombre Mal Rosen? ¿Y esa “Kitty”, madre de Tina, desesperada y ruin? Alguien que dibuja a semejantes personajes no puede ser muy normal. Como adolescente, Daniel Clowes era un tipo extremadamente tímido, prácticamente catatónico e incapaz de relacionarse con otras personas. Sus padres no eran tampoco muy extrovertidos, de manera que esta inhibición genética quedaba reforzaba con el aislacionismo reinante en casa de los Clowes y en especial en la habitación de Dan, que no era un chico apagado y débil, sino más bien lo contrario. Nervioso incluso, debido quizás a las seis latas diarias de Coca-Cola que bebía. Este otro aries de 40 años es un tipo alto con aspecto de haber salido de casa para disfrutar de un día de pesca, o de haberse escapado del papel de galán torpe en una película de Howard Hawks. Nació un día que la revista Life ilustraba su portada con la una fotografía de la esposa de Clark Gable y su recién nacido en brazos. El mismo día que Jayne Mansfield cumplía 29 años. Los tebeos y revistas de su hermano pronto le influyeron brutalmente y, aunque intentó convertirse en ilustrador serio en Nueva York, no consiguió ningún reconocimiento hasta que no envió su primera historieta a Fantagraphics, cuyos dueños decidieron incluirla en un número del legendario “Love » Rockets” de los hermanos Hernández. Era su primer personaje, el detective miope de anchas hombreras Lloyd Llewelyn. Línea clara y estilizada, mucha recta y ambientación cincuentera era el decorado para su primer cómic-book, en 1985. Y Llewelyn, un personaje guaperas, secundado por su socio Ernst, se destapó pronto como un personaje cagado, como suele ser el trasfondo de muchos de los hijos Clowes, a los que la freakería les asoma incluso en los entornos más apacibles. Luchando por no condenarse al aburrimiento, creó “Eightball”, un título bajo el que poder publicar cuánto quisiera: historias cortas o largas, seriadas o autoconclusivas. Obsesivo y perfeccionista, es un de los pocos autores que diseña cada detalle de su cómic, cambiando en cada número cabeceras, tipografías, estilo y colores. Dejando aparte pequeñas (y grandiosas) historias breves, sus grandes series son tres: “Como un guante de seda forjado en hierro”, “David Boring” y “Ghost World”. Las dos primeras son las más inquietantes, absolutamente lynchiana la primera e inquietante la segunda. Ghost World es más naturalista, pero igualmente brillante. En una historia calificada de “hipnosis extrema” por Jordi Costa, Clay entra en un cine porno donde, atónito, descubre en la actriz Madame Van Damme a una antigua novia suya, protagonista de la extraña película “Como un guante de seda forjado en hierro”. Obsesionado, se lanza a la carretera americana en su búsqueda. David Boring también está obsesionado con una mujer, Wanda. Hace cábalas intentando desentrañar el misterio de su desaparición y, siendo esto lo que más le importa, todo parece relegarse a un extraño segundo plano que se desenvuelve de una manera un tanto irracional, como suele ser la i-lógica de las narraciones de Clowes. Él terminó de dibujar “David Boring” durante la incertidumbre de la realización de “Ghost World”, la película y, según el autor “refleja la frustración de esa experiencia” (The Comics Journal, 233) e incluso llega a aventurar que el personaje de la madre de David está influido por la relación con el primer productor de la película, “alguien a quien nunca puedes complacer, y no importa lo que hagas, nunca se quedan lo suficientemente contentos”. Tienes una amiga, que es tu mejor amiga, ella no te comprende del todo pero lo bueno que tiene es que te lo dice a la cara y se ríe de ti. Para eso están los buenos amigos, ¿no? Has terminado el colegio y no está muy claro qué va a pasar después, pero eso tampoco suele importar mucho cuando tienes un verano por delante. Puedes hacerte punk si te apetece, perder tu tiempo investigando a escondidas a unos presuntos satanistas o intentar seducir a tu suficiente y hermético amigo Josh. A Enid y Rebecca les falta poco tiempo para que sus caminos se separen, y a menudo esa distancia comienza a crecer cuando más unido te sientes a alguien. En la película, dirigida por Terry Zwigoff (“Crumb”), a quien Clowes tizna de “perfeccionista, sabe de qué se supone que va la película, no queríamos darle un aire John Waters o David Lynch, Terry es un tío muy sensitivo que no es feliz con la manera en que son las cosas, y tiene un sentido real sobre por qué es así y cómo mostrarlo” (Addicted To Noise). Thora Birch (“American Beauty”) es Enid y Scarlett Johansson (“El Hombre que Susurraba a los Caballos”) es Rebecca. El gran Steve Buscemi (“Vivir Rodando”) es Seymour, un personaje nuevo que reúne retazos de otros y está construido a la medida del actor. Una anotación para los fans: en la película desaparece Bob Skeetes, el “astrólogo-psíquico” que mantiene una relación cercana a Enid. Un día te pasa que estás viviendo en un barrio horrible (Wicker Park, por ejemplo) de una ciudad cualquiera (Chicago, pongamos) y todos los días caminas por delante de la puerta de una garage. Está lleno de típicas pintadas de bandas de barrio y, en medio de todas ellas, hay un graffiti con las palabras “mundo fantasmal”. Un día tu vida deja de ser tan horrible porque viajas a una firma de cómics (bueno, digamos que es que eres dibujante), y viene una chica (una de cada tres lo es, ya sabes) que se llama Erika y que te gusta mucho y te enamoras y te casas con ella. Así que decides mudarte a Berkeley con ella y ahora que vives en una ciudad universitaria estás como loco porque ves cientos de Beckys y Enids. Luego publicas un cómic que tiene mucho éxito y después te hacen una película de verdad (producida por John Malkovich, por qué no). Elena Cabrera Daniel Clowes ¿Y qué hay de mi futuro? Hace siete meses pudimos hablar brevemente con Daniel Clowes acerca del inminente estreno de la película de Terry Zwigoff “Ghost World”, basada por supuesto en el tebeo del mismo nombre. Lamentablemente, lo que parecía inminente se convirtió en una tediosa sucesión de aplazamientos. Ahora, con la película ya estrenada en Estados Unidos e Inglaterra, y pre-estrenada en España en el Festival de Cine de Gijón, va siendo hora de rescatar del baúl las apreciaciones de Daniel Clowes al respecto. Desde su editorial Fantagraphics nos facilitaron el contacto pero, debido al atareado ritmo de vida del dibujante, nos condicionaron a hacerle un número limitado de preguntas. Asunto: 8questions 1. Se trata de algo sorprendente: ahora Enid y Rebecca son Thora Birch y Scarlett Johansson. ¿Puedes imaginar también a Pussey, David Boring o Clay (el protagonista de “Como un guante de seda forjado en hierro”) hechos carne? Estaría feliz de ver a cualquiera de mis personajes en una película, siempre y cuando los cineastas fueran artistas con talento y a mí se me permitiera implicarme en el proceso de realización de la película. 2. ¿Qué sentiste la primera vez que viste «Ghost World»? ¿En qué pensabas? La he visto muchas veces, y también de muchas formas diferentes durante el proceso de edición, así que me es difícil saberlo. Aunque sí es cierto que nunca me canso de verla. 3. La publicidad de “Ghost World” (el cómic) pregunta “¿Pueden las mujeres leer cómics?” ¿Por qué crees que leen menos las mujeres que los hombres? En Estados Unidos, son los chicos los únicos que leen cómics porque todos los tebeos mainstream están diseñados para chicos de doce años. Las chicas no crecen leyendo cómics, y después, sólo un diminuto porcentaje de arrojadas jovencitas se molestan en buscarlos. Puedo suponer, juzgando por la limitada respuesta que obtengo a través del correo o yendo a firmas de libros, etc., que uno de cada tres de mis lectores son mujeres, lo cual creo que es un porcentaje altísimo. 4. ¿Puedes recordar qué es lo que te hizo crear «Ghost World»? Originalmente, iba a ser una única historia (el primer episodio) pero de repente no podía parar de pensar en esas dos chicas, y la historia completa vino a mí de golpe. 5. ¿Te gustaría dirigir tu propia película de animación? En realidad, no me gusta mucho la animación… preferiría hacer películas con personajes reales. Con la animación, me fastidiaría que otros artistas dibujaran a mis personajes, creo. 6. ¿Qué te inspira para crear nuevos personajes? ¿Has estudiado alguna vez rituales satánicos o esoterismo? Eso depende de lo que entiendas por “esotérico”… Es un proceso muy misterioso la forma en que esos caracteres te saltan a la cabeza. Tengo cuadernos llenos con personajes que nunca llegan a formar parte de un cómic. 7. ¿Has deseado, alguna vez, ser un personaje de Daniel Clowes? Por desgracia, yo soy un personaje de Daniel Clowes. 8. ¿Qué es lo que piensas de tu propia vida? Que soy una persona confusa y miserable la mayor parte del tiempo. Como adolescente, Daniel Clowes era un tipo extremadamente tímido, prácticamente catatónico e incapaz de relacionarse con otras personas. Sus padres no eran tampoco muy extrovertidos, de manera que esta inhibición genética quedaba reforzaba con el aislacionismo reinante en casa de los Clowes y en especial en la habitación de Dan, que no era un chico apagado y débil, sino más bien lo contrario. Nervioso incluso, debido quizás a las seis latas diarias de Coca-Cola que bebía. Este otro aries de 40 años es un tipo alto con aspecto de haber salido de casa para disfrutar un día de pesca, o de haberse escapado del papel de galán torpe en una película de Howard Hawks. Nació un día que la revista Life ilustraba su portada con la una fotografía de la esposa de Clark Gable y su recién nacido en brazos. El mismo día que Jayne Mansfield cumplía 29 años. Los tebeos y revistas de su hermano pronto le influyeron brutalmente y, aunque intentó convertirse en ilustrador serio en Nueva York, no consiguió ningún reconocimiento hasta que no envió su primera historieta a Fantagraphics. Era su primer personaje, el detective miope de anchas hombreras Lloyd Llewelyn. Línea clara y estilizada, mucha recta y ambientación cincuentera era el decorado para su primer cómic-book, en 1985. Y Llewelyn, un personaje guaperas, secundado por su socio Ernst, se destapó pronto como un personaje cagado, como suele ser el transfondo de muchos de los hijos Clowes, a los que la freakería les asoma incluso en los entornos más apacibles. Después creó Eightball, para poder publicar bajo este título todo lo que se le ocurriera. Dejando aparte pequeñas (y grandiosas) historias autoconclusivas, sus grandes series son Como un guante de seda forjado en hierro, David Boring y Ghost World. Las dos primeras son las más inquietantes, absolutamente lynchiana la primera e inquietante la segunda. Ghost World es más relajante, más comprensible, pero igualmente brillante.
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Mister K: Olimpiada de la risa
MISTER K LA OLIMPIADA DE LA RISA Publicado en Trama 39, septiembre 2004. Del rumor al chismorreo y del boca-oreja a la noticia: El Jueves lanza el 6 de octubre una revista semanal para nanos, guajes y rapaces. Maikel, su director, nos avanza los detalles para que dejemos de mordernos las uñas. Pero lo mejor no es que en Mister K publique lo más selecto del joven panorama español, ni que tenga calidad, ¡ni que sea a color! Lo mejor es que es… ¡divertida! Hay ciertas cosas con las que nos acostumbramos a convivir y no nos preguntamos de dónde han salido, cómo han llegado a nuestras vidas. Asistir, en cambio, al nacimiento de algo que puede cambiar el paisaje natural, en este caso del quiosco, nos despierta una infinidad de curiosidades. Por ejemplo, ¿cuál fue el momento exácto en el que un deseo se materializa idea en la cabeza de alguien? Maikel no se acuerda de ese instante, quizá porque formaba parte, como argumento recurrente, de las charlas con sus compañeros y editores de El Jueves José Luis Martín y Óscar Nebrera desde hace mucho tiempo atrás: “El tema de que no hubiera revistas juveniles en el mercado de la historieta como cuando éramos pequeños la habíamos tenido unas cuantas veces pero hasta el empujón que recibió El Jueves en su 25 aniversario no vimos que fuera el momento de probarlo”. Comenzaron a trabajar en ese proyecto en enero pero “sin decidir nada, sólo para ver si había suficiente colaborador para hacer algo coherente, me encargué de localizar dibujantes no nuevos pero que no publicasen ya en El Jueves, normalmente van muy pillados de tiempo y una cosa así nos parecía que forzar demasiado la máquina y, además, serviría para ir abriendo posibilidades de trabajo a otra gente”. Los escenarios de la prospección son periódicos, suplementos infantiles, fanzines, catálogos de exposiciones. Se dirige al recientemente desaparecido Centro de Documentación de la Historieta, en busca de dibujantes de humor, sin encontrar mucho de los que busca. Aún así, se dan cuenta de que hay mucho dibujante por descubrir y suficiente calidad gráfica: “Nos fuimos animando y de una idea de revista mensual pasamos a una quincenal y de ahí a semanal y si estamos un mes más pensando igual nos ponemos en un diario. Empezamos con un proyecto de 32 páginas, pasamos a 48 y ahora la definitiva ya va a tener 52”. QUIEN BUSCA, ENCUENTRA El problema, parece ser, reside en el humor, que no es una cosa tan sencilla. Una vez seleccionado un colaborador, “le llamaba para ofrecerle una prueba de humor, le explicaba las características que buscábamos: historias autoconclusivas, de un tema en concreto que tuviéramos libre –unos jóvenes que hacen deportes extremos, por ejemplo- y ellos nos decían se les daba juego o les pillaba muy raro. Nosotros, tal y como hicieron en El Jueves hace veintitantos años, hemos encargado los temas a los dibujantes en el 90% de los casos, aunque luego el autor desarrollara los personajes y las situaciones”. Ese es el parecido pero, en cambio, hay una diferencia de trabajo muy grande: “en Mister K aprobamos los guiones, tenemos claro que, al ser una cosa nueva, hay que hacer ese control, para que sea lo mejor posible”. Son 27 o 28 los autores los que arrancan aunque “se incorporarán nuevos, seguro que sí, bien porque la revista será un triunfo y aumentaremos páginas o porque haya algunos que no sigan si su serie no funciona. Iremos haciendo encuestas, como en El Jueves, y si hay autores que nos escriben y nos mandan sus cosas, si está bien, lo tendremos guardado para cuando necesitemos gente, imagínate que sale un Ivá”. No obstante, el principal problema que encuentre el equipo de Mister K será el propio mercado. Estar solo en el quiosco con este tipo de producto puede ser un escollo o una ventaja, aquí no hay “lectores que quitarle a nadie sino que tendremos que captarlos de nuevo. Lo que hay que hacer es acostumbrarles a leer historieta, que se compren una revista semanal y que se enamoren lo antes posible de los personajes de la revista y la sigan comprando”. Su objetivo es aguantar seis meses como sea y volcar toda la campaña en los diez primeros números, regalando una baraja de cartas durante esos tres meses, “somos conscientes de que cuanto má aguantemos más fácil es que la revista acabe cuajando”. EL QUE SE LA JUEGA, SE LA JUEGA Mister K está pensada para los niños entre 10 y 14 años, aunque acabará enganchándonos a todos, lo cual es extraño porque ¿sabemos cómo son esos chicos y chicas que nacieron ya en la década de los noventa? “No hemos hecho un estudio, nos fiamos bastante de nuestro instinto. Además, la mayoría de nosotros ya no somos jovencitos de veinte años y tenemos hijos pequeños, yo no tengo hijos de 10 pero tengo uno de 8 y otro de 3 y te acabas dando cuenta de lo que les gusta y lo que no”, admite Maikel. Primero pensaron en hacer una revista con las cosas que se suponen les gustan pero se dieron cuenta de que era un error hacer una revista de cómic donde se hable de videojuegos, música, etc. “Al que le gusta la Playstation, juega a la Playstation, y si es un friki que le gusta mucho se comprará revistas de Playstation”. La estrategia de Mister K es otra, “hemos intentado que captar su interés en lugar de dándoles cosas que ya tienen o que ya conocen, intentado abrir un nuevo foco de interés para ellos, no pensamos que vayan a dejar la Playstation para leer la revista, pero sí que pueden tener tiempo para hacer las dos cosas. Cuando nosotros éramos pequeños no teníamos Playstation pero nos pasábamos la vida en la calle jugando al fútbol y leíamos tebeos”. “Hay una serie de tópicos sobre los niños que se dan siempre como seguros” dice el dibujante y con razón. Pensamos que sólo ven la tele y sólo juegan a los videojuegos y eso: “pues, sí o no”, que no leen tebeos: ”joder porque no hay ¿cómo van a leerlos?”, que el humor no les interesa: “pues hombre está El Jueves y sí interesa y cada año se incorporan nuevos lectores de 16 y 17 años”, que no leen literatura: “bueno, no leen lo que no les interesa pero sale un Harry Potter, un tocho de 700 páginas y se lo leen”. Entonces es que en algo estamos fallando, “creemos que se pueden romper todos esos tópicos, sobre todo haciendo un buen producto. En lugar de pensar en lo que les gusta hemos pensado en un producto que les pueda divertir tanto como lo demás”. Para eso les ha ayudado mucho la experiencia en la hermana mayor de Mister K, donde se dieron cuenta que los lectores de El Jueves sólo se parecen entre sí porque son lectores de El Jueves. “Lo único que tiene en común un okupa con un ministro de justicia es que ambos son lectores de El Jueves”. QUE SALGA EL AUTOR Mister K se compone de dos partes, como la revista que sale los miércoles. Una primera, el equivalente a las páginas de actualidad política de aquella y una segunda con las series. En esta revista no hay “actualidad pura y dura salvo dos páginas que hacemos con un recorte de noticias pero sí haremos esas páginas del principio, que suelen ser las más diferentes a una historieta gráficamente, que tocan temas que puedan interesar a los jóvenes tipo ‘tus padres: manual de uso’, Internet, móviles, ecología, la ropa, ‘ordenar tu habitación’…”. Y ya va siendo hora de hablar de las personas que van a hacer este mundo realidad. De entre los dibujantes de El Jueves, únicamente colaborarán aquí Monteys, JJ, Ágreda y el propio Maikel. ALBERT MONTEYS hace una serie de un fax, que es un robot, en un periódico del siglo XXX. JJ hace El profesor Trozotiza, que es un personaje que dice curiosidades del tipo ¿sabes que el pez gato tiene 9840 dientes?. Y luego hace un chiste. ÁGREDA firma Holga y Héctor, una parejita entusiasmada por los fenómenos paranormales, ovnis, fantasmas, luces extrañas que se ven en el cielo del campo de fútbol del colegio o psicofonías que graban en el lavabo del colegio porque se oyen voces de un alumno muerto hace años. BERNARDO VERGARA escribe guiones para dos dibujantes. Una series es Harry Porrez, una parodia de Harry Potter a lo Superlópez que hace con ENRIQUE CARLOS. También hace guiones para nuestro tramado dibujante de Studio Titanic, SANVI. Siguiendo con el director, MAIKEL realiza una serie de dos marcianos que aterrizan en la Tierra y se hacen pasar por un niño y su perro. Tienen que ir consiguiendo información para que su planeta pueda decidir si no invaden o no. En los últimos meses se ha habldo mucho del desembarco de autores gallegos en este nuevo proyecto, empezamos con ellos: KIKO DA SILVA (ver nuestra sección El Revistero) forma Clases con Guasa, donde el protagonista, Guasa, es un repetidor gamberrete al estilo Bart Simpson, que explica trucos para copiar y cosas parecidas. Además de la serie, hace una parodia de las guías de viaje que se llama Turisteo, donde cada semana se dan instrucciones para viajar a una ciudad del mundo. JAVI MONTES como dibujante y MIGUEL ROBLEDO como guionista hacen una serie titulada Rocket B sobre dos chicas adolescentes que son becarias en una agencia de seguridad que luchan contra malos por todo el mundo mundial. El también gallego SANTY GUTIÉRREZ hace un personaje que se llama Yeti que tiene un amigo pingüino y practican deportes que se salen de la norma como. skate, submarinismo, parapente, caída libre… Otro gallego afincado en Barcelona, ALBERTO GUITIÁN, escribe y dibuja Malas Pulgadas donde una televisión que tiene vida putea a dos chavales que viven juntos en un piso, les cambia de canal o les critica el programa que están viendo. LUIS BUSTOS hace Zorgo, un malvado de película que está siempre pensando maneras de hundir el mundo, la economía mundial, la ecología o Internet. Siempre está pensando maldades que lógicamente le salen fatal. Chinche y sus amigos del colegio son personajes de PEP BROCAL, algo muy cotidiano de chicas, la profesora, las gamberradas. JORDI LAFEBRE como dibujante y TONI FONT como guionista son responsables de El mundo de Judy, Judy es una judía y su padre una judía verde, su mejor amiga es una oliva y tiene un amigo que es una fresa que está muy deprimido porque tiene la cara marcada. ALEX RODRIGUEZ y MIGUEL ÁNGEL PARRA hacen parodias de cine o televisión. ENRIQUE BONET es el creador de Kiko kiosco, Kiko es un niño sin padre cuya madre tiene un quiosco pero como no ganan lo suficiente, ella se ve obligada a buscar un pluriempleo por la tarde y a Kiko le toca currar en el quiosco por la tarde. Aunque la premisa es que todos loa autores sean españoles, CHRISTOPHE HARRINGER es alemán pero lleva muchísimos años viviendo en España. Hace un león en la selva llamado Sam, totalmente enamorado de una zebra que no le hace anda de caso; su mejor amigo es jabalí y suele tener problemas para pagar el alquiler del árbol en el que vive, propiedad de un rinocerante que manda a un elefante matón que lo persigue. Crononautas es la serie de JAVI RODRÍGUEZ donde un científico ha inventado una máquina del tiempo pero, como ha de controlar los mandos desde su laboratorio, envía de viaje con la misión de tomar fotos y recuperar información a su hija adoptada Minoi y a su sobrino Blas, que es el desastre; su premisa principal es no interferir en la Historia y ¿qué hace Blas?, interferir siempre en la Historia, lógicamente; eso puede ser la explicación, por ejemplo, de porqué se hundió el Titanic: Blas se llevó un juego de cartas de rol para jugar y, mientras le enseñaba al timonel que se encargaba esa noche de la vigilancia, lo estaban pasando tan bien que no se dio cuenta de que ahí había un iceberg. Además, la revista la completan las clásicas otras portadas, un póster con caricaturas (Los Serrano meets Los Simpson, por ejemplo) realizadas por JORDI MARCH, una sección de pasatiempos y las cartas de los lectores. “Y esperemos que todo esto sea muy divertido”, remata Maikel. Elena Cabrera
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Pink Martini: Los viajeros del tiempo
PINK MARTINI LOS VIAJEROS DEL TIEMPO Publicado en Vanidad De una noche de humo y rag time a una cocktelería en San Francisco. De la Cuba pre-revolucionaria al music hall parando en el Japón de la postguerra. Así es un viaje evocador por las canciones de Pink Martini, una orquesta liderada por la voz de China Forbes y la nostalgia de Thomas M. Lauderdale. Luisa es la profesora gallega de español de Thomas. Ella le ha enseñado las tres frases que le pueden ser de mayor utilidad a la hora de comunicarse con hispanos y españoles; esta son: “¿qué tal?”, “homosexual” y “no me va mal”. Dadas las circunstancias, preferimos hacer la entrevista en inglés, vía telefónica Madrid-París: su orquesta Pink Martini está de nuevo en la carretera. Procedentes de Portland, los doce músicos que componen esta formación intencionadamente pasada de moda, vuelven a los salones de las casas chic -y seguramente se colarán en otros no tan chic gracias a los anuncios y series de televisión- tras siete años desde la aparición de su primer disco, “Sympathique”. Siete años son muchos años y, no siendo Thomas compositor sino pianista, escribir las canciones de “Hang On Little Tomato” (Naïve, 04) fue duro, “es muy díficil hacer canciones hermosas, especialmente para mí, con mi formación clásica en piano, así que el concepto de componer es una locura para mí”. Desgraciadamente Lauderdale no es una excepción, la férrea disciplina de los conservatorios educa a los músicos en la reproducción, matando el nervio de la intuición creativa. Es por ello que la composición más brillante la seguimos encontrando en el pop. “Había mucha presión para que hiciéramos canciones, así que lo hice pero colaboré con amigos de todo el mundo” y el resultado es una ensoñación en blanco y negro, un royal musical hall, un Fred Astair volando a Río. “Hemos escrito casi todas las canciones de este disco pero lo cierto es que parecen viejas siendo completamente nuevas… siempre me han gustado los sonidos antiguos” explica Thomas pensando en su infancia, “parecemos pasados de moda porque nos inspiramos en la belleza de las películas del Hollywood de los años cuarenta y cincuenta, nos encantan las melodías que son hermosas y pueden ser cantadas por la gente”. Cuando está sobre un escenario el maestro de Pink Martini suele sentirse privilegiado por viajar y tocar su música, “ser una especie de embajador musical y demostrar que a no todos los americanos les gusta George Bush”. Por ello, le ofrezo la posibilidad de escoger entre dos máquinas revolucionarias: la del tiempo y la del espacio, ¿con cuál se queda? “Quizás me quedaría con la del espacio para estar ahora mismo en Isla Mujeres en la costa de México, un lugar en el que nunca he estado, aunque la del tiempo me resulta más interesante. Pero no querría viajar al futuro porque yo creo que uno aprende equivocándose, si ya supiera como va a ser el futuro, evitaría los errores y no aprendería”. Después de pensarlo mucho, elige viajar al año 200. Antes de accionar la palanca que le lleve a la fecha elegida le pregunto: ¿Pero qué ocurrió en el año 200? “No estoy seguro, así que por eso debo ir allí”. Elena Cabrera
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Miss Kittin: Shave that pussy
MISS KITTIN SHAVE THAT PUSSY Publicado en Vanidad Ella es con el permiso de la diva española, la más grande. Caroline es la enfermera de turno de noche, cuando el vapor convierte el algodón almidonado de su traje en charol blanco, cuando la fiebre rasga los botones que impiden a un escote convertirse en la adecuada escotadura que ella merece y todos exigimos. Cuando hace dos años la ví pinchar y cantar en el Sónar pensé que la madrugada hacía efecto y mis fantasías me asediaban de nuevo, hechas carne. Detrás de la gasa fina que separaba el escenario del público ella se sostenía sobre tacones blancos, se acercaba al borde y arañaba con el esmalte de las uñas la tela, gimiendo un poco: “desde aquí no puedo veros bien”.Desde aquí no hay manera de esposarte primero, correrte el maquillaje y pegarte un tiro después, pensé yo. Aunque de eso ya se ha acupado el Hacker en la portada de vuestro primer disco. Mentira, del maquillaje no, pero eso debe ser porque él es más bajito que tú y a tu lado es poca cosa. Un año después, Kittin y Hacker vuelven a Madrid para actuar delante de un Nasti verdaderamente no muy lleno. Ella viste un top de lentejuelas doradas como del Zara que tiene que arremangarse a cada rato. ¿Dónde está mi enfermera? “Seguramente muchos de vosotros esperábais verme vestida de enfermera.” Cielos sí. “Bueno, ese traje tiene su precio, que es mucho más que el que me pagan hoy aquí.” Oigo gritos. “De todas maneras, tampoco estoy mal así ¿no?” Oigo aún más gritos y un golpe seco; quizás es Molina que se ha desmayado. Molina es fan. Lleva meses preguntando ¿cuándo viene la Miss Kittin? Con esa familiaridad que le concede a uno el deseo. Es Molina el que grita más alto “I just can’t get enought!” cuando tocan “1982”, el tributo del dúo a sus grupos favoritos del tecnopop de principios de los ochenta: Telex, Depeche Mode,Yazoo, Soft Cell o Kraftwerk. Su acento es imperfecto y ligeramente ceceante, y eso es algo que la rodea de inocencia perversa: escucha su mensaje en el contestador de Felix Da Housecat en el disco “Kittenz and the glitz”. Pero esa manera de pronunciar también nos hace evocar una pija gigoletta (recordemos que milita en el sello de Hell, International Dj Gigolos), cuando sale por la noche a follar y a ligar con sus amigos famosos (como en su primer clásico: “Frank Sinatra”). Afortunadamente, ya no tienes que rastrear las tiendas buscando sus primeros maxis, ni tampoco desesperarte con el Audiogalaxy, ya que por fin está en cd “First Album” (International Deejay Gigolo Records / Red Musical) firmado por Caroline y su “mitad musical, hombre en la sombra detrás de sus teclados”, Michel Amato, The Hacker. No respeta a los muertos ni a la MTV. La Kittin es tímida y encantadora en la intimidad. Mas es fría, sensual, cruel, descarada e incluso guarra si le pones un micrófono delante. Pregúntaselo a Hell, a Felix Da Housecat, al Hacker o a Goldenboy. Pero si lo haces, yo quiero estar delante para escuchar la historia. Elena Cabrera
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Paco Vázquez: Mis tebeos favoritos
MIS TEBEOS FAVORITOS PACO VÁZQUEZ Publicado en TOS Gracias a la afición del perseverante Alcalde de La Coruña, la ciudad tiene un salón del cómic -Viñetas desde o Atlántico, dirigido por Miguelanxo Prado- aupado con dinero público que, aunque modesto, se caracteriza por el evidente intento de aproximar el tebeo al público de a pie. Considera que las primeras viñetas se imprieron en las Cuevas de Altamira (la caza del bisonte), las pirámides (la vida del faraón) y los códices medievales (la vida de San Francisco o los hechos del rey Wenceslao). Se dice que su colección es mucho más que envidiable y que está compuesta incluso de un buen número de originales. Con el debido respeto, charlamos, en agosto, en su despacho. SOMOS LO QUE SOMOS ¿Cómo prefiere definirse, como aficionado a los cómics, como lector o como coleccionista? Soy coleccionista y soy apasionado de la historieta, soy un asiduo lector de álbumes, de todas las novedades y de los estudios sobre la historieta. Entiendo que el mundo del tebeo es una expresión de arte al mismo nivel que cualquier otra rama artística. Además, incide en otras como el cine, la novela o la propia televisión. Y hoy en día en el campo de la informática de una manera tremenda. Tengo una buena colección, desde niño, sobre todo de tebeo español, especialmente el antiguo pero también colecciono álbumes actuales y modernos. Menos mangas, que no me gustan, procuro tener de todo, siempre que sea en español. Me gusta estudiar y profundizar lo que significa el mundo de la historieta en las relaciones humanas, pues no es solamente entretenimiento, también hay investigación, hay historia, hay denuncia, hay crítica, hay un anáisis del presente, hay amor, odios, tragedias, comedias, te ríes, te emocionas. Dada la estructra que tiene el tebeo que se publica ahora, lo únicio que falta es aquel suspense que sentíamos cuando decía “continuará”. En la relación del lector con los tebeos suele haber un ‘crack’ cuando el niño considera que ya no tiene edad. Más adelante puedes volver o no a ellos. Yo no tuve ninguna ruptura. Creo que eso se produjo en algunas personas sobre todo porque en la España de los años 50 y 60 había una férrea censura que impedía que llegaran aquí muchas de las novedades que había en el mundo de la historieta en otros países. Faltaba ese tebeo de adulto y aquí te quedabas con lo que se vendía en los quioscos. Yo entiendo que hay un orden: empiezas leyendo tebeos, sigues con los libros de Guillermo, lees los de Tarzán, de Salgari, los de Julio Verne, los de Stevenson, los de Walter Scott, la novela histórica, y cuando te das cuenta ya estás metido en el mundo de la lectura. De hecho, quien no lea tebeos le va a costar mucho llegar a otro tipo de lectura. Yo creo es también un género dentro de la literatura. Para los adultos hay mucha literatura dibujada. A mi la saga de El Príncipe Valiente siempre me ha apasionado. Hay álbumes franceses de los años 60 con adaptaciones de cuentos de Maupassant o de Poe, y lo que representó Breccia, que fue un impacto tremendo. Pero también hay otros factores personales, íntimos, como la nostalgia o el recuerdo de tu niñez, que te hacen leer un tebeo más infantil. Al releer recuerdas vivencias o asocias personajes que ves en un Pulgarcito o en un DDT o en un Dumbo de Walt Disney a momentos de tu vida cuando eras chiquito. Otra impacto muy grande fue el descubrimiento de los personajes de los cómics americanos, los grandes héroes. Eso sí que fue para mi un chock. Los primeros que llegaron a mis manos fueron Flash Gordon y El Hombre Enmascarado. Después recuerdo toda la saga del boxeador Ben Bold, fantástica. O Julieta Jones que aparentemente era un cómic para niñas, era precioso. LEEMOS LO QUE QUEREMOS SER ¿Éstos sería son sus heróes personales? ¿Los que le han acompañado a lo largo de su vida? Yo soy un enamorado del El Corto Maltés de Hugo Pratt, creo que es una literatura de ficción preciosa. Me gustan mucho todos los temas de leyendas esotéricas, ese tipo de personajes inconformistas, anarquistas. Corto participa tanto en la postrevolución rusa, que es más interesante y más importante que la propia revolución, como puede participar en las incidencias de las sociedades secretas turcas y sus relaciones con Venecia, como en Constantinopla o en la magia negra de la Guayana. Aunque el Príncipe Valiente es el que más me ha gustado. Me gusta mucho la literatura medieval, todo lo relativo a los personajes artúricos. ¿Y en el tebeo español? Hay que buscar el culto personal. Cachorro siempre me gustó, de ahí me vino una afición a la literatura de piratas. Había uno en mi época de chaval, que además lo tengo entero, y me gustó mucho.Fue un tebeo que duró mucho (del 51 al 61) y del que se habla poco hoy en día y que era muy bueno, “Aventuras del FBI”, era muy bonito, muy de la época de la Guerra Fría. Yo hasta tengo el carnet de agente del FBI y la insignia del FBI que daba la editorial Rollán, que estaba en Madrid, en la calle San Bernardo. Yo tengo ahora 57 años, nací en el año 46, pues es indudable que El Guerrero del Antifaz me influyó también. Y siempre me gustó Walt Disney, sobre todo el Pato Donald. Si en la televisión veo que ponen algún corto suyo procuro verlo. Tengo la colección completa de Dumbo, por ejemplo, que es una colección muy difícil, en España no sé si habrá mucha gente que la tenga. ¿Por qué le gusta Donald especialmente? Es un inconformista tremendo, tiene un espíritu competitivo absoluto, tiene que controlar y dominar a sus sobrinos, tiene que epatar a Daisy, tiene que superar a su primo Narciso Bello, está en lucha con el mundo, se siente un abandonado por su millonario Tío Gilito y al final esa idea de competitividad, de genio cascarrabias, encierra un personaje muy tierno, muy dispuesto siempre a ayudar, a dar la cara, a pelear por los demás. ¿Tiene algo de gallego entonces, el Pato? Yo creo que el que más de gallego tiene en los disneys es Micky Mouse, que siempre quiere quedar bien con todos. ¿Nunca le molestó de Disney el imperialismo americano subyacente? No, no. Yo siempre lo he visto con ojos de lo que representa. Es evidente que Disney es un gran propagandista de las ideas americanas y del estilo de vida americano pero sus personajes también son muy variados y con un criterio de entretenimiento. Se han hecho muchos análisis, yo recuerdo uno en la desaparecida Cuadernos para el Diálogo, sobre el capitalismo americano y la figura del Tío Gilito, acerca de lo que representaba Disney, sobre todo en Latinoamerica, pero creo que eso es exagerar un poco. SOMOS LO QUE LEEMOS Normalmente nos sentimos influenciados por nuestros héroes literarios, si nos gustaría parecernos a ellos, solemos crecer con ese ideal. ¿Usted piensa que le han incluenciado estos héroes? Probablemente. Según tu estado de ánimo, tienes momentos de euforia o momentos de depresión, buscas el personaje o el estilo o el autor que entiendes que te va a permitir una mayor identificación. Muchos me han influenciado y de manera muy distinta a lo largo de mi vida. Carlos Giménez con sus “Paracuellos” por ejemplo, fue un impato chocante, en la época de la transición, leer aquello. Pero luego hasy otro tipo de personajes a los que recurres por su forma de ser o su estilo de vida. Corto Maltés es para esos momentos que de escapismo mental, para leer cuando piensas qué te gustaría ser o lo que te gustaría no ser. Y después hay otros personajes que te han servido para reírte, simplemente. Como Mafalda. Yo me acuerdo cuando recibí los primeros tebeos de aquellos montañeses americanos, Li’l Abner de Andy Capp, en una revista que se llamaba Zeppelin. En España El Jueves refleja muy bien la variedad que puede influir en la visión de la realidad social y política. ¿Dibuja usted? ¡No! Jamás, soy incapaz. Lo lamento mucho. En Galicia hay muchos jóvenes autores y además bastantes de ellos están apostando por escribir sus historietas en gallego. ¿Esto es bueno o es malo? Yo tengo una visión mucho más universal. Galicia es un país de dos culturas, yo pertenezco más a la cultura española que a la propia cultura en lengua gallega, y cada uno se expresa o se refleja según. Aquí tenemos un gran dibujante que es Miguelanxo Prado, un autor que hace obra en gallego y obra en español y es internacional, respetado y conocido a nivel de todo el mundo. Cadao uno se expresará con la lengua que desee. Yo creo que es bueno que los autores que escriben en gallego y los que escriben en castellano busquen un punto de encuentro. Lo importante es que haya una línea de tebeo gallego que refleje la realidad gallega. Ha habido ahora una experiencia importante que ha sido la derivada del Prestige, una toma de conciencia por parte de muchos artistas que se han unido en un grupo denominado Colectivo Chapapote que han hecho un acta notarial de lo ocurrido, para que através de la historieta quede para la posteridad lo que aquí pasó realmente y no lo que las autoridades quieran decir que pasó. Elena Cabrera
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Indigestión de Fanzines en Eclipse de papel
ECLIPSE DE PAPEL INDIGESTIÓN DE FANZINES Publicado en TOS Nº: único. Fecha de aparición: noviembre 1994. Editor: Ediciones a la Sombra del Este. Páginas: 94 + cubiertas + folleto, encuadernado a canutillo. Colaboradores: Olaf, Tomate (Murky), Mauro Entrialgo, El Zurdo, Vavinsodé Sogarcuenrro (Carlos Timón), Iván, Kris, Davín y Gwion (Elena Cabrera). Reedición: Edición Pirata 98.
Nueve años después de compilar y fotocopiar Indigestión de Fanzines, me cuesta reconocer que lo hice yo, que forma parte de mi pasado; la distancia me hace recordarlo como algo ajeno y extraño. Ha sido la invitación de Juanjo el Rápido para convertirle en protagonista del presente Eclipse de Papel lo que me ha hecho reencontrarme con esta especie de hijo perdido y parido en mi adolescencia. Descubrí los fanzines en el 93 (aunque ya había hecho uno años atrás –Bertedero- sin saber cómo llamarlo) y al poco ya me había poseído la necesidad de convencer a todo el mundo para que leyeran, realizaran, compraran.
Tenía un programa en la radio libre madrileña Radio Carcoma y me venía bien, para información mía y de la emisora, recopilar las direcciones de aquellos fanzines que iba conociendo. En cuanto me di cuenta de la utilidad de ese primer listado, en seguida decidí que era yo quien tenía que hacer el primer fanzine de fanzines, desconociendo realmente si alguien lo habría hecho ya ni si sería capaz de poner término a esa incontrolable ramificación fluvial que era tirar del hilo que ofrecían los fanzines más cercanos y, a través de ellos, llegar a los cercanos a ellos, y a los cercanos de los cercanos a ellos, y así, hasta alcanzar los datos de publicaciones que quizá no me interesaban, que probablemente nunca leería pero que existían, esperando los lectores adecuados. Si conseguía colocar mi listín allá donde el resto de fanzines no llegaban, podría hacer conectar a gente que busca cosas con otra gente que busca esas mismas cosas. Clasificados primero en un índice temático y después uno provincial, la indigestión propiamente dicha llegaba en orden alfabético con la relación de unas 400 cabeceras de prensa marginal española. En aquel momento me sentí orgullosa.
Después continué con mi vida e hice otras cosas que también me hicieron sentir orgullosa. Poco a poco fui perdiendo la memoria. Pero el año pasado Luis Durán me contó que gracias a su copia de Indigestión envió y publicó sus primeros cómics. Para él, yo soy “la chica de Indigestión de Fanzines”, lo cual me hace estar orgullosa de aquella que fui, de lo que ella hizo, como algo no tan ajeno ni tan extraño. El apoyo (económico, recopilatorio y de encuadernación) así como el aliento y el impulso lo recibí sobre todo de Lukas Fernández, de Radio Carcoma, quien también pirateó el fanzine con mi consentimiento cuatro años después. A él y a aquella radio le debo gran parte de mi aprendizaje y valores. Pese a las promesas, el nº 2 nunca pude terminarlo aunque Rubén Lardín dibujó la portada y el Círculo Primigenio las ilustraciones interiores. Lo siento.
Elena Cabrera
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Luisa Castro: O ventre da balea
LUISA CASTRO O VENTRE DA BALEA Publicado en Noroeste Las mujeres protagonistas de la literatura de Luisa Castro abandonan su pequeña ciudad –generalmente, Foz- para buscar aquello en lo que creen, conquistarse a si mismas y desear volver: “me gusta dejar los sitios y luego volver a ellos, con todo lo que ya sabes. Mi viaje es circular, espiral, a veces mareante”. La literatura y la vida de esta escritora lucense está dibujada con líneas de fuga y retornos, berrinches y escondites, emancipaciones y sueños. “Cando me atopan non contesto, trabo no labio inferior, non deixo que mamá me aperte” escribió la niña de 22 años en su libro “Baleas e baleas” (Ediciones de la Sociedad de Cultura Valle-Inclán, 1988). Toda su obra poética, tan agotada y descatalogada, ha sido reunida en un volumen que viaja entre el año 1984 y el 97 bajo el señuelo “Señales con una sola bandera” (Hiperión, 2004), las que nos conducen hacia un lugar al que podríamos pertenecer. ¿Qué tipo de experiencia es revisar todos tus libros de poemas para reunirlos en uno? ¿Cómo vive el escritor ese trabajo? Esos cinco libros de poemas son un camino andado, ahora no lo puedo desandar, yo siento que son mi base, mis cimientos, sé que tengo que crecer sobre ellos, con esa mentalidad los reagrupé, y ahora me gustaría echarle un piso a la casa y habitarla. Publicaste poesía, además de novelas, hasta 1997. A partir de ahí, el poema se convirtió en algo privado, interno; un circuito cerrado. ¿Qué cambió en ti, a partir de esa fecha, para que dejaras de expresarte de esa forma? Creo que ya desde mi último libro, “De mí haré una estatua ecuestre” (Hiperión, 1997), cambia todo mi concepto de la poesía. Hasta entonces casi todo podía ser para mí objeto de un poema. A partir de ahí empiezan a caérseme los edificios verbales, y en ese solar en ruinas empiezo a descubrir semillas, pequeñas semillas. La semilla, algo que necesita expresarse, reventar. Eso es un poema. Hace poco leí a Luís Pimentel, no lo había leído hasta ahora. Él es un buen ejemplo de esto que digo. Cierta idea de que la poesía no tiene nada que ver con la forma ni con las palabras ni con la música, sino con una floración del espíritu, a veces dolorosa, que trae consigo, eso sí, música, palabras y forma. Esas floraciones del espíritu las da la vida, y no son tan numerosas. Puede que tenga que ver con la experiencia de la entrega, del despojamiento, del amor. Pero recientemente, durante la escritura de “Viajes con mi padre” (Planeta, 2003), has escrito poemas en gallego y castellano sobre el amor cortés. ¿Saldrán a la luz? Es un libro muy homogeneo en el contenido pero hay poemas escritos indistintamente en gallego y castellano, y eso me ha hecho retrasar la decisión de su publicación, pues al principio quería publicarlo aquí, en Galicia. Me parecía lo más coherente. Finalmente saldrá en una editorial de Madrid o Barcelona, todavía no lo sé, pero no tardará mucho. Tengo la impresión de que tus huidas a otras ciudades tienen que ver con una necesidad gallega de seguir reviviendo la experiencia del exilio, aunque ya no sea necesaria. Cada cierto tiempo me gusta cambiar, me he acostumbrado a vivir así, en continuo cambio, y cuando siento que me acomodo en un lugar empiezo ya a pensar en otro sitio al que ir, otro lugar en el que empezar de nuevo. Siempre busco buenas excusas para que estos cambios no resulten caprichosos, en todas las huídas siempre me acompaña una buena razón, pero la razón es lo de menos. Creo que simplemente el cambio me da fuerzas y me estimula. Cuando por primera vez me fui de Madrid a Santiago tenía una buena razón, era mi momento, era trabajo. Una vez allí, cuando ya pude vivir de mi escritura, no me sentía atada a la ciudad, y me fui a Nueva York. Me hubiera quedado más tiempo en Nueva York si no fuera porque se me cruzó un catalán y me fui a Barcelona.Cuando nos separamos no me quise quedar, y me vine a Santiago, la ciudad de los tristes. Puede que sea un eterno exilio, sí, en busca siempre de mejora, de creatividad. Cuando te tienes que adaptar a cosas nuevas todo tu sistema de valores se agita, la vida se reordena, y las asperezas y las dificultades siempre se traducen a la larga en cosas buenas. Formúlame algunas de las preguntas que sientes que debes de contestar cuando escribes. Hay una pregunta fundamental en el origen de la escritura, en el origen de la representación verbal, en el origen de la creación: «¿Qué me hace sufrir?» Esa es la pregunta más importante, creo. La respuesta a esa pregunta es siempre una alternativa más que una respuesta especulativa, es una respuesta creativa, la única posible, y no psicoanalítica. Escribo porque necesito el placer. Escribir es una liberación del sufrimiento, de la esclavitud de estar vivo. Elena Cabrera