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  • SoiSong en Poco Común

    Hoy en mi Poco Común (Comunes, 16h, Radio Círculo 100.4 fm o streaming en web) hablaré de la campaña para encontrar a la persona que puso voz en el disco de SoiSong.
    El PSD para imprimir el cartel y pegarlo por ahí se descarga de aquí.
    Más info sobre SoiSong aquí.

    El disco octogonal:

    Una de mis fotos:

    SoiSong (Missing child)

    No os perdáis el grupo de Flickr donde se van enviando las fotos del cartel por el mundo.

  • Leipzig

    Mirad estos vídeos del Wave Gotik Treffen del pasado fin de semana, es impresionante. Ojalá pueda ir algún año:

  • Sed humilde

    Links para ir de un lado otro desde mi sección de hoy en Poco Común:

    El último disco de Tarántula, Humildad tracendental, se descarga aquí

    Videoclip del nuevo hit tarantulista:

    Todo Producciones Doradas aquí.

  • Telarañas en la recámara

    Me siento como el fantasma de la canción de Depeche Mode, como la mancha en la cama o el agujero en el corazón. Parcialmente inhabilitada. Agotando existencias. Cuando más tiempo tengo para mí, para menos me sirve. Parece tiempo inútil, condenado a no servir para nada salvo para torturarme.

    Miro una semilla que tengo junto al ordenador y pienso en David Beriain, cuya estancia, esta vez, en Afganistán con Sergio Caro es menos parecida a un viaje espacial incomunicado, como era antes. En otros viajes había que esperar las crónicas, las noticias que llegaban por otros de ciertas llamadas a media noche. Esta vez, gracias a su Twitter, sabemos lo que van haciendo día a día, hora a hora. Y aunque me tranquiliza más por ellos, me intranquiliza aún máspor mí. Más inútil me siento.

    Vale, compararse con un reportero de guerra y sentirse inútil es el colmo de la autocompasión, pero me venía a mano. No se necesita una guerra para escribir, pero vengo pensando que es la evidencia lo que me mueve a escribir. Así que todos esas ideas vagas que me andan por la cabeza sobre lo que molaría o no molaría escribir, son chorradas.

    Hace un tiempo escribí sobre lo que tenía que escribir: la muerte y enfermedad de mis padres, los suicidios y el asesinato de Cocó. Lo reboté. Y ya. Ya no tengo nada más en la recámara que necesite ser estallado. Tenía un apunte sobre mujeres terroristas. Luego otra cosa sobre el terror a la pérdida de la juventud. Un hombre en la línea circular. La ausencia de camaradas. El extraño olor y la vejez eterna de El hombre de la pipa que colecciona minerales. La rebelión escondida detrás de la puerta de una sala de reuniones. Un mundo donde a nadie le interesa saber qué pasa. Y unas conversaciones imaginarias con mi hijo. Más o menos, los temas de siempre, aburridos e inútiles, inservibles, vacíos, incluso cansados. Me cansan de sólo pensarlos.

    Disfruto más con la urgencia del post, la necesidad de corresponder a una carta, la deriva de un link que te lleva a otro. Y todo eso, lo sé, marchita mi sueño y aja la etiqueta de eterna promesa, que es una contradicción porque eterna no puede ser, que todo el mundo se cansa de esperar un día. Y en esto gasto el crepúsculo, en quejarme de lo mío, a ver si algún día me dices cómo hiciste para lo tuyo.

    Más Portugal recobrado (regenerado o degenerado, no sé)

  • ¿A qué suenan los cuerpos?

    Si quieres saber a qué, estás condenado a escuchar mañana (16h) mi sección Poco Común en Comunes, en Radio Círculo.

     

    id al concierto

    Evento en Last.fm

  • Absencia

    PolvoVoy al balcón a leer a un Aldecoa que le he cogido a Milord de esa estantería que ha pasado a formar parte del Imperio estelar, pero acabo distrayéndome porque el sol rebota en las páginas blancas y me hace daño en los ojos. Miro hacia abajo atraída por una chica de falta larga que camina ondeando la tela, marcando el ritmo a paso rápido. Imagino que se cree en un videoclip. Recapacito unos segundos después, a menudo creo que todo el mundo piensa igual que yo.

    Ayer nos dio un ataque de risa en el programa de radio. No diré en qué momento porque es bochornoso. Entendí que la palabra ataque sirve, precisamente, para casos como este, en los que no puedes hacer nada para defenderte de esa bomba algo impúdica. En el balcón he recordado la cantidad de tonterías que dije ayer. Me explico fatal bajo presión. Yo sé lo que quiero decir pero no me sale y entonces la lengua se me va por lo tópicos y al querer arreglarlo lo empeoro.

    Con lo bien que estaba yo leyendo a Aldecoa no sé porqué tuve que empezar a pensar. Lo hago poco, no había porqué intentar mejorarlo. Hoy, desde luego, no parece día para pensar mucho. Quizás mañana, que lloverá. Pero hoy el sol te tuesta las ideas. A mí me gusta pensar hablando pero eso es algo muy inusual porque no existen interlocutores dispuestos a ello. La gente quiere datos, chistes, cosas nuevas, ideas ágiles esbozadas en tres segundos. Si no sabes hacer eso olvídate, estarás condenando, como yo, a tener un blog como único compañero de conversación.

  • La comuna expandida

    LaComuna.tv también estuvo en el ZEMOS98.

    no puedo embeber el vídeo porque tiene mas de 500 px de ancho, que es lo que puedo meter en The Last Dance.

  • La vida del otro

    Espíritu de las putas Si pudieras asomarte y mirar por la ventana verías que hay una tormenta amenazándonos en nuestra cara con un rayo que nos parta. Hoy el día es así, es de esos. Uno de esos días en el que el verde de fuera se mueve agitadamente y de otras casas me llegan ruidos vecinales de domingo (una black&deker, unas sillas arrastradas, gritos que hacen reír a un niño, una olla express).

    Pero dentro de la casa todo es excepción, ni cocino, ni enciendo la tele, ni celebro nada. Sólo hago ruidos de teclas y al tirar de la cadena.

    Qué vida estarás viviendo que te impide salpicar con tus sonidos cotidianos este piso paréntesis donde no dejo que ocurra nada. Anoche, cuando estuve donde tú estás ahora, era una prostituta novicia en un burdel improvisado pero bonito. Esto es algo que querría contarte. Era feliz en la habitación en la que trabajaba y dormía. Llegaban los clientes muy de cuando en cuando y, mientras ejercía mi oficio con poca destreza y mucha curiosidad, todo se quedaba en negro para después no recordar nada. Más tarde me mudé a otra habitación, al otro lado de un largo pasillo. Recuerdo la cama de hierro forjado, la lámpara baja de tulipa roja, las telas profusamente estampadas. Allí me dediqué, sobre todo, a esperar. Con mucha intriga pasaba las horas imaginando cómo sería el siguiente cliente. Eso es lo que soñé anoche.

    Qué decepción tan amarga es descubrir rasgos conservadores, obtusos, acobardados por el miedo a perder lo propio, en las personas que quieres. Cuando das con uno de esos nervios -imagina que eres dentista- y te lo encuentras todo podrido, ahí abajo, arraigado a la encía y agazapado bajo la muela y ves que eso es insalvable, que lleva camino de infectar la boca entera, pero ya es demasiado tarde y porque lo quieres lo dejas libre, no lo matas ni nada sino que más bien te mata a ti con el hedor de la desilusión que te obliga a poner distancia.

    Seguro que sabes de lo que hablo, aunque tú eres algo inmune, acorazado tras tantos años en silencio calando a los otros cuando abren las boca. Eres de esas personas que dejan que el otro se ponga en evidencia. Les das libertad para ser como les salga ser. Y así te salen. Se te arriman los malformados, los carentes, los vanidosos. Y tú nunca les reprendes. Lo que no creo es que no te pase factura, que tus anticuerpos sean capaces de bloquear los ataques, anular la ira, minimizar los daños.

  • Vuelvo a la radio

    Radio Círculo, Comunes

    A partir de hoy y gracias a la invitación de David y Nacho, a los que hipnoticé hace dos semanas cuando estuve hablando en su programa, inicio una colaboración semanal en Comunes (Radio Círculo, en el 100.4 de la fm Madrid o streaming en directo a través de su web).
    Me dan un «cheque en blanco», según declaraciones de David, para hablar de lo que quiera. Así que voy a comenzar con el sello de Olivier Arson, Envelope Collective, y la fiesta que hacen el viernes 17 de abril para presentarlo (en la Boîte, Madrid). En ella tocarán las gemelas canadienses Ghost Bees, el propio Olivier (The Folding and the Point) y los invitados McEnroe. Todo un tributo a la lentitud.

  • Qué esperar de una ciudad sin control

    Hace tiempo os hablé de mis conversaciones con Jim Jarmusch cuando estuvo rodando su última película en Madrid, titulada The Limits of Control.

    Protagonizada por Isaach de Bakolé, Bill Murray, Tilda Swinton, Gael García Bernal y Luis Tosar entre otros, Jarmusch persigue por España a un solitario y aislado asesino que debe finalizar su trabajo.

    Qué extraña sensación es volver a ver -en el tráiler- los escenarios por los que paso día a día, que son mi casa en las calles de Madrid, desde los ojos de Jim Jarmusch. Es como si todos fuéramos Jim Jarmusch:

    El estreno está anunciado para el 22 de mayo, pero en la web de la productora -Focus- dicen que el 1 de mayo, ha debido adelantarse.

    Isaach de Bakolé delante de Torres Blancas, en la calle María de Molina (Prosperidad):

    torresblancas

    Tilda Swinton camina hacia la Corredera Alta de San Pablo, desde la Plaza de San Ildefonso (Malasaña):

    corredera

    Luis Tosar delante de los azulejos históricos de una farmacia en la calle San Andrés esquina con San VIcente Ferrer (Malasaña), en dirección a la Plaza del Dos de Mayo:

    THE LIMITS OF CONTROL

    Isaach de Bakolé en las sillas del Conache en la Plaza de San Ildefonso, junto a la Parroquia de San Ildefonso (cuyo muro se ve en otras fotos), en Malasaña:

    sanildefonso

    Aquí tenemos dos fotos del rodaje de esa misma localización:


    Delante del restaurante


    En la plaza de San Ildefonso, ese es el muro de la Parroquia.

    De Bakolé subiendo por la calle Tesoro hacia la plaza de Juan Pujol, pasando por delante del portal en el que yo vivía (Malasaña):

    tesoro

    El protagonista de la película frente al skyline de Madrid, a la izquierda se aprecian las tres nuevas torres de la ciudad deportiva:

    THE LIMITS OF CONTROL

    Chistopher Doyle, Jarmusch y el equipo de producción de la película llamaron bastante la atención en Malasaña, como se p puede ver en Flickr:

    En San Vicente Ferrer (Malasaña).

    Y pronto, más allá de los límites de nuestra ciudad:
    Cartel de limits_of_control