Arqueología periodística: Sr Chinarro en el CD y programa de mano de Benicàssim -99

Verano 1999
Textos para Benicàssim -99

Libreto del CD

Corona de espinas, verdades como puños, niño helado, palos que te pegan, tragafantas, bolsapapas, cuentos de amor y otros inventos. Desde la espinosa portada de un primer disco- «Sr Chinarro»- que asaltó nuestras vidas en 1994, cualquier posterior esfuerzo lírico del pop español ha tenido que cargar con Sr Chinarro como referencia. Antonio Luque es un compositor incontinente y agreste, individual y caradura. Sus versos retratan las costumbres según pasan por su vida sevillana, sin formar parte de ella, con tristeza, con horror, pasión y miedo. Cuatro discos más («Compito» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (96) «El por qué de mis peinados» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) y «Noséqué-nosécuántos» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (98)) recogen más de cuarenta canciones construidas a fuerza de evocaciones. Esculpidas con la voz monocorde y limitada de un Luque que ha sabido encontrar el tono exacto para agujerear el corazón con saña. Envueltas de ensoñación por unos rasgueos ya característicos y unos teclados, ora amargos, ora melancólicos.

Programa de mano

Desde la espinosa portada que asaltó nuestras vidas en 1994, ya nada ha sido lo mismo en el pop español pues, cualquier posterior esfuerzo lírico por captar lo amargo de esta vida que más o menos llevamos, ha sido comparado con Sr Chinarro. Antonio Luque es un compositor incontinente y agreste, individual y caradura. Sus versos no buscan verdades universales sino el retrato de las costumbres según pasan por su vida sevillana, sin formar parte de ella, con tristeza, con horror, pasión y miedo. Estos cinco últimos años han sido empapelados con las más de cuarenta canciones contenidas en «Sr Chinarro» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (94), «Compito» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (96) «El por qué de mis peinados» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (97) y «Noséqué-nosécuántos» INSERT INTO `wp_posts` VALUES (98) y aún son pocas. Comprender a fondo sus letras haría enloquecer a cualquiera; están construidas a fuerza de evocaciones y lo importante es, por tanto, recrearlas y dejarse ensoñar por la voz de Luque. Una voz que, aún monocorde y limitada, ha sabido encontrar el tono exacto que agujerea el corazón con saña. La melancolía de unos teclados que han viajado, desde la farfisa de aquel primer álbum producido por Kramer, hasta los toques de agrio sentido del humor presentes en «El por qué de mis peinados»; su mejor disco junto a «Sr Chinarro».
Singles especiales jalonan este desperdicio de angustia apasionada, como aquel sublime debut, «Pequeño circo ep»; el mata-hambres «Su mapamundi, gracias»; un homenaje a Décima Víctima en «Ondina» o ese meeting con Los Planetas interpretando un totalmente achinarrado «¿Qué puedo hacer?».
Corona de espinas, verdades como puños, niño helado, palos que te pegan, tragafantas, bolsapapas, cuentos de amor y otros inventos. Chinarro. Corre ve y dile.