Un ejército con nuevos modelitos

Pasaron los días de bóveda plomiza y llegaron los vientos, que azotan con cierto capricho las persianas de nuestra casa. Después de pasar cinco años con rafia verde -solo en las afortunadas- volver a tener una cinta que sube y desciende la persiana blanca con suavidad me parece un lujo. Más aún que el climalit, que el pvc y todos los demás materiales que nos clasifican en categoría burguesa, sólo por el hecho de poder comprarlos. Las nubes pasan rapisímo, gorditas y sucias. En la tele MTV 2 y la estantería aún por la E. A la pluma Parker no le entra la tinta, el disco duro sigue petado y no hay donde meter los libros. Otro maravilloso día en palacio.