Este fin de semana ha sido el F.E.A. en Barcelona, y he vuelto a perdérmelo. ¡F.E.A. a Madrid ya! Puli ha escrito un artículo al respecto y yo, aquí, lloro el cartel:
que vuelvan a importar los blogs
-
Quiero bailar con la más fea
-
Después de Piano Magic
Estaré pinchando en el 3/4 tras el concierto de Piano Magic, con Rafa Mary Chain, el 27 de marzo:
-
Para Javi
Como ves, el cantante de Adicta no es una chica, lo cual no quiere decir que no sea muy femenino: [youtube gate2SU0gWA]
-
Marc y Baby Dee
[youtube BnqspaCqOxk] Esta noche es la noche. Marc Almond en el Teatro Calderón. Siempre que le he visto ha sido genial, pero en entornos horribles. Mi entrevista: «Hay canciones que prefiero mantener como secretos íntimos». [tags] Marc Almond,Baby Dee[/tags]
-
La noche electoral
En ADN.es. Y, a la vez, viendo las carreras de Qatar. Emocionada con el doblete de Olivé y Gadea en 125cc y rabiosa por cómo se nos fue en 250cc. Y Pedrosa por delante en GP!! Bueno, ya no… Valentino… Stoner… argh! Lorenzo segundo!! Pedrosa tercero!!! Y bueno, aquí estoy, en la redacción, mientras Clan of Xymox están tocando en Caracol. El ambiente de Ferraz, reportero para ADN.es, con móvil vía Qik. El ambiente de Génova, reportero para ADN.es, con móvil vía Qik. La noche electoral en, Twitter. «Zapatero se queda en la Moncloa» (titular de Antonio Campos). Llamazares dimite. Gran crisis de la izquierda.
-
En busca de un nuevo Lorenzo de 125cc
Este año tenemos 9 pilotos en 125cc, la categoría en la que más hay. Tres debutantes: Efrán Vázquez (que estuvo, un rato, en 250cc), Marc Márquez y Pere Tutusaus. Ellos y Pol Espargaró, Esteve Rabat y Nico Terol se suman a unos más familiares Joan Olivé, Sergio Gadea y Pablo Nieto. Aquí, mi fotogalería de las promesas de la categoría princesa de las motos. Y esta noche, desde ya, entrenamientos en el precioso circuito nocturno de Qatar. La primera carrera nocturna de la historia. El pecoso Bradley Smith, favorito en 125cc.
-
Las peores cifras de ventas del NME
Según cuenta hoy The Times, el New Musical Express nunca ha vendido tan poco. La gente de dentro del superviviente semanario es pesimista respecto a su futuro debido a la dura competencia de otras publicaciones online y la inextencia de una escena de música udnerground que encesite de una plataforma como fue el NME, una publciación que la década pasada se comió a su competidor, el Melody Maker. Hoy por hoy están vendiendo 64.000 ejemplares cada semana, que a mí me parece una cantidad descomunal, pero para ellos es una gran crisis en sus 56 años de historia.
Since the invention of youth culture in the 1960s, each generation of British teenagers has grown up feeling that they owned NME and the bands inside. It is a fairly intense and obsessive relationship that tends to end with a messy split over musical differences around the age of 25. Former readers then become like embittered ex-spouses, forever recalling a rose-tinted Golden Age of rock journalism. Of course, the multimedia “brand platform” that constitutes today-s NME is far removed from the inky, prickly, wordy weekly that my generation grew up loving and loathing in the 1980s. The monochrome weekly magazine of my youth was mouthy, pretentious, political and packed with occult knowledge. It was like a deviant careers advisor, the hip young gunslingers of London calling to faraway towns. NME gave me my first and only real job. Stephen Dalton
-
Standing on a bitch
En este mediodía de revuelo de pistoleros y pizza de redacción, me duele la cabeza y creo que es secuela del concierto de The Cure, que fueron tres horas de las que hubiera borrado la primera hora y media en las que sólo vi cabezas y escuché conversaciones. Por una rendija se me asomaba, de vez en cuando, Simon Gallup, y le veía guapo, un rockero delgado; esa especie en extinción. Hoy desería que el concierto hubiera terminado con Killing an arab, que es la primera canción que recuerdo con consciencia de The Cure. En mi memoria visual se sitúa antes Close to me pero eso no es The Cure. The Cure no me gustan tanto como deberían, no soy incondicional, sino fan del Seventeen seconds y Disintegration. Lo peor de The Cure son sus fans. Esas otras 14.998 personas eran lo más insoportable del concierto, de la música, del día a día.